Mala fe: hacer de lo que es o lo que fue fuente de lo que no puede no ser.
Blogger me avisa de que las leyes europeas, Dios las bendiga, me obligan a que avise a mis improbables visitantes y/o lectores de que mi blog usa cookies, pero a mí su aviso, incompetencia mía, seguro, no se me pone en la cabecera
2 de agosto de 2021
1 de agosto de 2021
30 de julio de 2021
29 de julio de 2021
28 de julio de 2021
Tropos trapiellenses
Si una biblioteca es una ciudad, si los estantes las calles y los libros las casas, habrá quien impropiamente escinda (¿multiplique?, ¿complique?) su ciudad en el espacio. (Pero las mismas ciudades son diferentes en el tiempo, no en el espacio. La diferencia en el espacio hace pensar en mundos posibles, lo cual trasladado al drama personae hace pensar en la locura, o por lo menos en un desajuste en la vida social.)
26 de julio de 2021
Sea lo que sea
En la aufhebung hegeliana se contiene la superación y la trampa de la autorreferencia.
En la progresión del borrado de los sueños se tiene una imagen adecuada de la acción corrosiva del tiempo, sobre los elementos, el orden y el sentido. Como un edificio que va cayendo.
¿A dónde lleva esa fuente de la que mana agua que se convierte en fuego y en otras cosas? (Quizás el pensamiento inconsciente sea presocrático, porque una de las mutaciones era la pena...)
25 de julio de 2021
22 de julio de 2021
21 de julio de 2021
El profeta de Getafe
Sobejano refiere (NE, p. 474) el resumen que Serrano Poncela (es difícil de creer todo esto, que la conciencia emerja del fango) hace de la obra visionaria de Silverio Lanza, Antropocultura. Dejando al margen la cuestión de si los textos de N. eran moneda corriente en los círculos por los que se movía S. L., a mi me llama la atención lo que dice Sobejano acerca del incumplimiento de los vaticinios histórico-filosóficos contenidos en tal obra. Al contrario, yo creo que se han cumplido todos, que en ello estamos y me temo que estaremos. Veamos...
20 de julio de 2021
De la biología en la metáfora (las guerras civiles europeas)
A ese falso socialismo lo coloco al nivel del fascismo y aún digo más, aunque a ustedes pueda parecerle una herejía: el fascismo es una reacción biológica contra el falso socialismo, el socialismo violento que se ha dado en llamar no se por qué, comunismo. Lo que sucede cuando se inocula virus a un cobaya. Inevitablemente las células agredidas se aprestan a la defensa y reaccionan violentamente. Unas veces, el animalito muere. Otras se salvan después de atroces sufrimientos. Pero la reacción se produce siempre. Yo he comprobado esta verdad biológica, desgraciadamente para todos, en el cuerpo de España. (Una carta de S. Serrano Poncela, presuntamente.)
19 de julio de 2021
18 de julio de 2021
Sumacero
Al cabo del tiempo, de mucho, se gana en prudencia lo que se pierde en endurecimiento arterial.
17 de julio de 2021
16 de julio de 2021
15 de julio de 2021
14 de julio de 2021
12 de julio de 2021
11 de julio de 2021
8 de julio de 2021
Quijotismos
Sánchez desautoriza a Garzón y sale en defensa del sector ganadero: "Un chuletón al punto es imbatible" (El Mundo)
Naufragios
Cada frase, expresión, gesto es el inicio de una partida perdida. El mundo es la totalidad de las derrotas posibles.
5 de julio de 2021
4 de julio de 2021
3 de julio de 2021
2 de julio de 2021
1 de julio de 2021
Marcuditos Torontoniano MacQwerty, de padre uruguayo y madre escocesa, decidió, alcanzada la mayoría de edad, abandonar la casa familiar en O. y recogerse a meditar en el desierto almeriense. Sitio había y lo hay, a pesar del turismo global y las asechanzas de la malhadada información. Tampoco los retiros son como los de antes, cuando se dejaba el mundo civil de todas todas y se daba lugar a historias estrañas, miríficas y un poco psicodélicas, como Goya en los albores del arte de la contemporaneité. El desierto almeriense ahora es un poco como de bolsillo, igual que el dinero que se lleva, y tiene buenas conexiones por carretera, antenas de televisión y llega el periódico. Huir allí es mirar el mundo desde un aparte escénico, no sin ser visto, sino para ser visto. Quien huye a este jardín o erial barrido por el aire, tan cercanos el mar y el cielo, solo aparentemente abdica del común. En realidad es un diógenes que ya no lleva linterna, por exceso de luz, y quiere para sí el universo, para bucear en infinitos o para ascender hasta el corazón de los hombres. El desierto será su tonel encontrado, allí donde los perros ladran de contento.
30 de junio de 2021
Hay quien cuenta el tiempo por la cosecha, y se extraña.
Es verano, el mar atrae.
2012, por ejemplo. ¿Tú recuerdas que ese fue un buen año? Que la mies estaba dorada, la viña en sazón...
El mar nos atrae, visto desde lejos, cuando la carretera dobla hacia el pueblo. Azul, blanco.
O fue un par de años después, en día de mercado, para escándalo de los clientes. Un golpe seco, del cuerpo en su punto. El aire hirviente aviva la memoria: como en esa película india, con el campo dorado remecido. El campo: todos. El observador advierte la tosquedad de la metáfora muchos años después. Una proposición es verdadera, decíamos en clase, en el tiempo t de algún mundo posible, y esa será la felicidad de no tener que hablar ya por figuras. A lo cual llamamos dios.
29 de junio de 2021
28 de junio de 2021
Parmínedes de Macolula, teólogo protoconciliar, anota la bizarra (!) teoría de que no existe el pecado original sino el pecado final, en tanto reunión de los errores y faltas cometidos. En todo caso, existe el pecado original como virtualidad del mal futuro, o sea la libertad. Defiende, en metafísica, que el ser es redondo y perfecto, como un gran bolo que aborrece el vacio. Es adversario feroz de Berengario Finesco, antiguo condiscípulo, el cual arguye la muy herética teoría del pecado medio, la cual sostiene que el ser humano, por sus solas fuerzas y sin menester de gracia, es capaz de salvarse con independencia de las disipaciones sumadas.
Publicar un libro de poesía después de los cincuenta...
Un grupo de perdedores discute, en la terraza de un bar, sobre las ventajas relativas de la colonización española. Quien les escucha, un perdedor también a su modo, está de acuerdo y aun piensa que este género de vida tiene algún futuro. Promesa, utopía, sueño de la lengua. La Portugal de Pessoa y de Cristiano ha caído ante la Bélgica de los tataranietos de Leopoldo. Hace nada que exponían a los niños africanos en jaulas, como una curiosidad propia de entomólogos, no sé si me entiendes...
La joven de la niña planea para este miércoles, aunque siente un poco de vergüenza, quizás la presionen demasiado...
Quién calla escribe.
27 de junio de 2021
25 de junio de 2021
...es absurdo blandir el epíteto de "fascistas" como un revólver bajo la nariz de los adversarios de uno. Era ya absurdo en los años 30, cuando los comunistas trataron a liberales, conservadores y socialdemócratas de fascistas; así fue, recuerda Nolte, como crearon las condiciones para la toma del poder por parte de los verdaderos fascistas. (G. Sorman, 1991)
Contra el valor del trabajo
...es muy tonto, pero muy trabajador y esto lo explican bien los americanos: si eres tonto, cuanto más trabajas más lo jodes todo.
24 de junio de 2021
23 de junio de 2021
22 de junio de 2021
21 de junio de 2021
19 de junio de 2021
18 de junio de 2021
17 de junio de 2021
Acuarelas
Una marina, no. Lo que se ve desde el final de la calle es una parte del monte y la cruz de hormigón arriba. Así que la cruz es un lugar más para ser mirado que para mirar.
Nunca me había sentado ahí, a salvo del tráfico, entre idas y venidas del sol en estas jornadas de clima indeciso.
Pintar con palabras: para eso están los lápices comprados. Pero pintar es la imagen de otra cosa bien distinta. No el detalle exacto de una cámara hiperreal... Esto no lo quiero, sí la impresión, el signo o la traza... El lado del sujeto, no el del objeto, al que renunciamos junto con todas las otras ambiciones.
Nadie sabe, quizás las acuarelas fijen un instante, el del curso del sol en viajes atemporales atravesando el sur de costa a costa, o el rebrillo del mar desde una barca de pesca por la tarde. Llama a esto impresión, porque no se conocen los detalles. Una marina, puede, pero ahora al final del viaje. O sea, el tiempo.
Morenito de la Iglesia, ciudadano de Ecuador, es torero retirado y pensador ocasional. La dura experiencia del matador trasterrado es fuente muy nutricia de sus cogitaciones. Entiende que la tauromaquia, que él deriva de la cinegética, es isomorfa del conflicto entre lenguaje y ser. Rara vez hay armonía en este juego de palabra y mundo: el orden es pelea. Un doble riesgo atenaza al homo loquens: o se impone el concepto y deshace lo real, o bien ocurre al contrario e impera el silencio. Morenito rastrea estás vinculaciones, que él pondera religiosas, en cadenas bastante inviables de la vida histórica de las ideas.
16 de junio de 2021
Tan solo el campo y una pareja de ancianos
De lo cual hablábamos esta misma mañana.
Un nublado intempestivo con amenaza de precipitación se veía tras las ventanas abiertas, deshaciendo por un momento el bochorno anterior. La piel lo agradecía.
-En alguna obra oscura asentó el viejo maestro de la urbe la creencia de que los padres son figura visible de los dioses.-
No lo llegamos a decir, bastante fue entrar en una conversación privada. La hora invitaba, desocupados, meramente ser.
Lo que sí que fue apuntado en el acta de la memoria es la percepción común de orfandad, el hueco, la falla. Cualquier padre querrá esto para sus hijos, mejor cuanto más tarde: signo de decencia sería. No del hijo, sino del padre: trasmitir esa herencia que consiste en la libertad desolada sin nortes. En el sueño reaparecen los padres, pero es ilusión o falacia, fatua compensación de un cerebro o un alma (a elegir según ontoepistemología).
Quien vuele más que la luz quizás convierta el sueño en logro real. Lo común es saber estas cosas demasiado tarde (lo mismo que la luz o el mar, o los profundos y oscuros significados de la brisa), y tener que conformarse con el saber melancólico del omnia fugit, los ríos que son, el olvido que vendrá.
Luego, cada uno llevará sus cuentas: esto acerté, todo eso otro erré, así son los cruces de caminos y la debilidad de las almas. (Llevaremos calderilla para las indulgencias: nada de orgullo, entrega pura.) Mucho antes: descubrir el mundo, nombrarlo y deletrearlo, habitar al cabo un lenguaje que registre la indigencia..
No es fácil, después de los cincuenta, poder evitar las lágrimas, tan ridícula humanidad...
Jon Arnoldo profesa en la Escuela de G. Siguiendo la estela de Elcano, con no menor ambición, ha circunvalado este mundo, y aun, según se expone admirablemente en la nota biográfica de la Encyclopaedia Universalis, se postuló para un periplo por los otros, fríos, silentes e inhóspitos. Buscó las Indias y las Indias encontró, sin repetir los errores de Colón puesto que iba a cosa hecha y brujulada. Trasladóse después a las Américas, con igual exactitud navegadora. Volvió a la patria, más sabio y sobre todo ello mucho más partidario de la virtud humilde y callada, nada histriónica y que huye de las galas, acicalamientos y prepotencias del ego, al que ha renunciado según proclama en múltiples entrevistas. La verdad nace en el común, proclama, en el entre dialéctico y nunca en el intro reflexivo. El examen autoconfesante contiene in germine la plena alharaca del empresario capitalista, siempre al asalto de la tierra con su faz sombría. Para evitar la tentación ha ordenado que en su entrenamiento doctrinal sus discípulos tornen al vero socratismo: esto es, que la aletheia discurra o más bien emerja, psique volandera y maravillosa, en el tablao.
15 de junio de 2021
14 de junio de 2021
Joseph Gañizu, Kurro, euskárico varón, en verdad vascofrancés, pero ahincado de mucho ha en las ubérrimas amenas comarcas del Valle del A., por la parte donde el río muestra su bella faz hozada y se remansan las aguas, es, sin embargo, esteta. Quiero decir que permanece a sabiendas en esa parcela del espíritu absoluto que el delfín de Copenhague cancelaba como una fase infantil de la dianoia. Discípulo de un discípulo de un discípulo de H. (el primero, el de la decimonona centuria, aquella que vio al corso a lomos de bestia y sin caerse, y transmutó la imagen en centauro), ha dado a la prensa (Gráficas GRU) su tratado Crítica negativa de la negación dialéctica metacrítica. En la línea de Gil Deluxe, véase si es que no su obra Quinientos cerros, pretende un acercamiento novedoso a textos fundamentales de las letras checoslovacas y cosas así. En particular, dialoga en profundidad con la exégesis que Johannes Blu Member practica sobre el conocido relato de Franziskus Quqú, La fama de Epimeteo. Gañizu es docto agradecido y recuerda en la dedicatoria a sus discípulos, que en el turbio verano de ...... disfrutaron del mecanoscrito y aportaron muy útiles sugerencias para su mejoramiento. Aunque en verdad el texto es de una claridad meridiana, per se, quizás no quoad nos, pero dice el Sabio que lo bizarro no se otorga sin dolor. Pero el que no se rinde ya no sale de su arrobo.
13 de junio de 2021
12 de junio de 2021
No sé quién será este Ramón y Cajal, si fue uno o fueron dos, que da nombre a tantas calles de tantas ciudades, hasta yo he vivido en dos de ellas con ese nombre, y soy bastante sedentario y poco representativo. Es una parte de la dirección, ahora que casi no se mandan cartas. Debió ser un varón principal para que alguien haya considerado que merece seguir en el recuerdo de las generaciones.
11 de junio de 2021
10 de junio de 2021
Escribir un libro de poesía pasados los cincuenta: No es fácil convencer al responsable del negociado, acerca de lo pertinente y hasta perentorio de este asunto.
El libro no contiene las andanzas de un ridículo corresponsal por tierras coloniales inglesas, ni los monstruosos engendros neuronales del autoproclamado rey de la Tierra, el magistrado S. (De S. se ocupó, inter al., F., S.) Su tema es mucho más modesto, pero igualmente pegado al suelo, que es donde se encontraron los libros reseñados. El poema pretende referir, de manera más bien libre, la poca seriedad o la falta de sustancia filosófica del personaje. Su pequeña tragedia es que él no lo reconoce, pero sabe que la impresión es producto de la imagen emitida. Signos malinterpretados en el final de esta era del fuego: lecciones que no satisfacen a su minúsculo, maltrecho, existente orgullo. Ha entendido en el libro sobre M. P. la continuidad desmoralizadora de los signos mundanos y eróticos. Ha entendido en el libro lo que la experiencia acaba entendiendo por sí misma: la burla es el resultado final del processus. El libro es un espejo, negro sobre blanco, donde las páginas son horas. Pero, ¿quién negará al cabo, la utilidad de estas conversaciones, que a costa del desengaño y un poco de desazón o malentendidos, van produciendo la única verdad? Decir que de una herida mana tinta es una forma ramplona de expresarlo. De una herida en el orgullo, y este tiene su sede en el cuerpo, lo que viene después es una atención más considerada al mundo bien estructurado: calles y sol, el tráfico y los transeúntes que huyen del calor y hasta de sí mismos, la cuenta del camarero, y la cuenta propia, como deuda.
9 de junio de 2021
De la necesidad de los tutores
Se conservó el placer de una autoridad a la que obedecer y hasta la nostalgia de un experto que orienta, un poderoso que dispone, un guía que sugiere, un sacerdote que execra, un médico que prescribe, un policía que castiga, un juez que sanciona, un periodista que advierte, un padre que educa. (Baricco, Lo que estábamos buscando)
8 de junio de 2021
Humillados y heridos
En el mundo de la memoria la frivolidad se entrecruza con los desvaríos del amor. Debió ser hacia el verano de 1995 cuando la mujer del vestido rojo atravesó la puerta. Como siempre, yo me encontraba mirando los espejos de la pared de enfrente. Quiero decir, observando las reacciones de los demás.
...
7 de junio de 2021
Dímelo, Marcel
En esta cadena no confiamos, claro, porque vendrá la muerte, con los ojos que le convengan, miel o cielo, avisando lo justo, no avisando.
En todo caso, lo que a mí me parece acerca de esto que sostienes, amigo, es que se necesita grandeza de alma para encontrar la felicidad en una serie de errores. Un error es el juicio del tiempo, ejercido sobre un conjunto de impresiones. Pretendes que coleccionar esos juicios tan diferentes (ocupan toda una vida, si esta se entrega a la coherencia- a la vocación) produce un juicio final, el que salva. Pero yo creía que esto era en otro sitio, fuera del alcance de la reflexión. (En un futuro lejanísimo que quizás es pasado si es verdad que esto se repite, según estableció el quinto evangelista hace mucho ya.)
Ocupados, más que preocupados. Así nos queremos, se dice, en este presente. A punto de estallar nos movilizamos nerviosos, y damos la batalla a nuestro cuerpo, quizás ocurra al contrario, no te sé decir, en las playas del sur, estos domingos. Miel o cielo, marfil, son las trazas de la perdición, los rieles del error por los que se desliza el aprendiz. Pero pre-ocuparse es lo suyo, lo de cada uno, esta anticipación amarga, una enorme carga que obtura la fluidez de la acción, la risa y la inconsciencia.
Lo que a mí me parece... y es siempre la imagen de un camino que conduce al hostal, a la arena donde los niños corren alrededor de las sombrillas. ¿Seremos nosotros, los de la imagen, de camino hacia una felicidad ya perdida?
6 de junio de 2021
G. D.
Tras un sábado algo postmetafísico, en el que la lluvia impedía al hijo de algo observar los perfiles correctos de los castillos y los gigantes, llega el sol, por detrás de los anónimos edificios.
Ocurre que, por algún sortilegio del enemigo emboscado en esta selva de incertezas, la tríada dialéctica e histórica ha transustanciado en la vera faz de Sodoma y Gomorra, como esa adusta verdad y amargura que queda después de la derrota de los signos: nada nos iba en el mundo, y no me refiero al siglo, sino a los salones y sus homólogos de hogaño; tampoco en el arte que santifica para siempre la explosión de las impresiones (¿esta eternidad se le ha prometido a los pobres?).
Sí, alguien ha hecho de las suyas en esta esquina de las estafas donde los transeúntes pasan de largo, sin pensar. Lo que había, nuestra costumbre, era una materia grave, hasta cuando se jugaba todo a los sentidos (hubo quien contrató el alma a tal fin), y ahora queda esta hiel, como una melancolía mañanera cabalgando a lomos de rayos de un astro tímido: quien no esté dispuesto a dar el salto a los polvorientos museos -se incluyen también las bibliotecas-, quien no esté por congraciarse con la vacuidad de lo aprendido en las celebraciones de esta convalecencia, ese mismo deberá pararse y reflexionar sobre esta guerra total que nos condenó a la extinción. (Sodoma y Gomorra como sustancias, y no solo como relación, como en un palimpsesto en el que desciframos el contenido escondido tras la guía de la materia exotérica. Esto es, el hijo del hombre derrotado por las manzanas que arroja el astuto a su paso. Aquí está el resultado: un saber huero que nadie nos enseñó a manejar.)
5 de junio de 2021
Criptoepigrafía, III
En torno al proyecto de escribir un libro de poesía pasados los cincuenta, se acumulan las dificultades.
Como ante una investigación que pretenda conocer la situación de la provincia durante el reinado del Hechizado, cuando ninguno de los caminos era seguro y algo se rompía cada día en el interior.
Nada se rompe en el interior, entiéndeme, cuando eres joven y saltas de mar a mar, del norte al sur sin palomas, atravesando en diez horas la península. (Ahora no hay salteadores de caminos, sino una alta carga impositiva, al decir de los políticos liberales.)
Se da la vuelta a la calle, sin girar la vista, cuando ni siquiera se sospecha lo de la estatua de sal ni el riesgo de quedarse a pernoctar en el infierno. Se es joven, un día sucede al anterior y cada septiembre sonoro acaba en el vertedero de los tiempos remotos. Otra cosa son los bosques, relictos, que me siguen inquietando. (La memoria de lo dicho tiene más de maldición que de lo contrario.)
En el otro mundo conocido, desde la torre megalopolitana, la mirada circular descubre el error del filósofo, que limitaba el horizonte a la cuenta corriente de los puntos de vista (lógico, reza el calipso; en un segundo plano Suzanne Vega ha dado paso a Leonard Cohen, o quizás ha sido al contrario).
No. Cuando el pueblo brama queremos a Babel y no a quien ha resucitado (de entre los muertos) no desea hollar en lo alto. Visión total del mundo de abajo es lo que quiere. Así se distrae, en la contemplación de la tierra, en su tensa relación con ella, con un amor que es fuga y presencia (un hielo ardiente, como se dice habitualmente en los discursos que cierran cada año los juegos florales).
3 de junio de 2021
2 de junio de 2021
1 de junio de 2021
30 de mayo de 2021
No es fácil escribir un libro de poesía pasados de largo los cincuenta. Aparte de la dificultad de estar vivo, a salvo más o menos de las múltiples heridas que inflige el tiempo, está el asunto del tema, y sobre todo el tono.
En lugares de inocencia y de comercio modesto alumbra el amor.
En escenarios de vicio y luces de neón, en calles muy principales, se esparcen sus cenizas corrido el tiempo.
No el discurso del amor, sino el discurso de la vida, como agua incontenible, vertebra las palabras crepusculares del vate postmoderno.
El tono es más complicado: se está obligado a no comprometerse con la marcha de las cosas, con su ritmo heterónomo. El fulgor poniente reflejado en el cristal de la terraza se proyecta en el edificio de enfrente, rojo ladrillo. Pues bien, acerca de ese, digamos, manierismo, no debes de multiplicar las palabras. Es.
Sí, realmente, lo difícil para un poeta es habitar pasado su tiempo.
29 de mayo de 2021
Ser inactual del mundo
Aquello que te engaña, lo pagas. Los versos de Hölderlin prácticamente se venden a precio de saldo.
28 de mayo de 2021
Que en cualquier calle se halla una ciudad entera es un corolario de oscuros presagios, de aquello que sabemos: un hombre y una mujer se encuentran a sí mismos al cabo del viaje, salvando islas y tiempos. Así, en la calma soleada de un bar que hace esquina, ese que está junto a la farmacia, en la mente del parroquiano que mira por la ventana, sin saber, está presente un universo, tras sus ojos. Los números, ¿no son los mismos?
27 de mayo de 2021
26 de mayo de 2021
25 de mayo de 2021
Decimos persona, y no es la máscara resonante aquello que evocamos.
Tampoco el alma, imagen ilusa, grado mínimo de la vida. (A la conciencia impostada y orgullosa llamamos alma.)
Una voz convoca a otra, las más de las veces en silencio, a resultas del sol y del cansancio.
Será el cuerpo, la verdad, raíz o destino de la misericordia, el cuerpo despojado de ser por el tiempo- será el cuerpo aquello recordado en la imagen de nuestra ausencia.
(Un dios distribuye las piezas, pero al más pobre de los peones le duele también la fantasía duradera del tablero, idénticas avenidas soleadas de aquí a mil años.)
