Leyendo Política como vocación, de Weber. Tengo la impresión, a propósito de su distinción entre políticos profesionales y vocacionales, y atendiendo a sus ejemplos, que muchos de los segundos han ido a engrosar el número de los primeros.
Una duda y una sospecha: que este incremento genere una distinción inconveniente, en el seno de la sociedad civil, o entre esta y la sociedad política. Al escribir distinción quiero pensar en separación, en espacios mentales, y hasta físicos, segregados.
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