12 de febrero de 2026

Averroísmos

 De quien se sostiene que defiende una verdad doble, aquella articulada a través del logos común contra aquella profética y sobrenatural, podrá asegurarse que está abriendo camino a una desagregación del cuerpo social, entre quienes dan y aprehenden razones, a un lado de la esfera, y quienes limitan su habilidad a escuchar relatos según la cosecha de la época, al otro. Entre medias, sin saber dónde mirar, hállanse personas que viven y hablan según lo probable, de modo que o desconocen las razones o no son coherentes en su sostén. Aunque al principio cumplen con su función de salvaguardia del orden, y las conveniencias de los pocos que conocen. 

En comunidades así escindidas, sin campo dialógico en común, lo cual se consigue con la exclusión mayoritaria del saber riguroso, puesto que la mayoría se muestra inepta para alcanzarlo, la doxa se corona y circula como moneda venenosa por todos los caminos. Así que la voluntad incondicional de verdad se acaba trocando dialécticamente en el imperativo tribal de asentimiento, en. la exclusión en tanto pecador irredimible de quien difunde la más mínima crítica. 

Definitivamente, segregar accesos a la verdad, escalonando piramidalmente a conocedores e ignorantes, es cercenar la libertad. 


Hemerotecas

 

(EM) De eso va la Historia, y la historia. 

11 de febrero de 2026

Averroísmos

 Al modo de los Altos Estudios Eclesiásticos ferlosianos podríase pergeñar una Academia de Altos Estudios Demagógicos, con el objetivo de conocer principios generales y estrategias de conducción o pastoreo de esa parte negligible del Estado que es la mayoría. Las Escuelas de Politología y Paidiocracia parecen buen principio, pero no llegan a establecer francamente el objetivo ni las definiciones. 

Averroísmos

Nos preguntamos cuánta verdad puede soportar un régimen. Digamos que si el régimen está teológicamente fundado o si la pública religión se ha terminado por consolidar en el sistema social, los límites estarán bien determinados a través del concurso de los cuerpos encargados de fijar y dar esplendor a las creencias, de acompañar las mentalidades en su runrún suave y antiguo. 

En ese caso, la verdad de la razón común o la de la fe de los padres y la comunidad, deberá excluir so pena de muerte no ya las axiomáticas rivales, sino la mera skepsis de la doctrina existente. La verdad de la una o de la otra (orto o hetero) no son el objeto de ninguna cuestión, ajenas a los límites del existir. *

La heterodoxia, entonces, revela ser una amenaza para la conservación política, y la doble verdad, lo habremos dicho, un consuelo regional para los habitantes del Estado. Solo que así, quien señala cercas mentales y sendas prohibidas, está invitando a comer del árbol.

Averroes tendrá que huir.

*¿Puede alguien dudar aún de la potencia corrosiva del sacar a la luz lo que es en tanto que es? Pensarlo, decirlo, comunicarlo. Son muchas cercas las que deberían derribarse, y bien hará el filósofo en disimular, en congraciarse con el Gobierno. Nunca le ha costado al gremio, escribe RB. Averroes no va a ser una excepción porque convenga al universalismo multicultural benemérito. 

Averroísmos

 En torno a la relación entre fe y saber: Tres son las clases de espíritus: los hombres de demostración, los dialécticos, contentadizos con las razones meramente probables, y los hombres de exhortación, satisfechos con las imágenes y la oratoria. (JM, Hª de la Fª, p. 163)

Habrás de pensar en la raigambre platónica de de esta tipología antropointelectiva, jerarquía interior y exterior de las almas. Sobre todo, por tu bien, pensarás en la clase de los demagogos que inflaman las almas y ánimos de tercer nivel, y no errarás mucho si te atreves a pensar que emanan -algunos de los falaces- de esta raza herrumbrosa, sin excluir depravaciones de los nobles y valerosos que han caído de la apodeixis a la probabilidad, y que insanamente fruyen desatando con el verbo las pasiones y rencores del lumpen espiritual. ¡Qué grande el daño para los potenciales sabios pacientes sufridores de una ambientación así!

La doble verdad es el lenitivo en esta fractura de la unidad ontoepistémica. ¿Extraña entonces el riesgo del filósofo franco, del médico y del justo juez? No le vendrá menos peligro del resentimiento de los menospreciados que de las élites clericales cuya impostura amenaza con debelarse.

Huye, pues. 

10 de febrero de 2026

Averroísmos, ficciones

 Cabe una lectura en la clave de una apologética del discurso veraz, con el punto de mira puesto en una ciudad ajena a las manipulaciones del lenguaje. 

En ese horizonte a los poetas les corresponde el destierro, como individuos mendaces y venales, insidiosa carcoma en la nave del estado. 

Carentes del logos apodíctico que se presume como parte esencialísima de la valía del regente, ofrecen en el mercado de la ciudad doliente la moneda falsa de sus palabras. 

Tanto le valdría al estado disolverse, invadido por tribus bárbaras que nadie entiende y a las que se espera con temor. 

 Siguen las lluvias y los cuerpos como llovidos, de humedad y tedio. 

8 de febrero de 2026

Hemerotecas

 Amigo español, cuando lleve usted tres horas detenido dentro de un tren parado en mitad de la nada por una avería «puntual»; cuando le den cita para una intervención quirúrgica dentro de un año; cuando le comuniquen que se suspende de nuevo el desahucio de los okupas de su vivienda porque «hay que proteger a los vulnerables»; cuando descubra que la pensión de su abuelo o el ingreso mínimo vital de su vecino superan su nómina de graduado universitario con máster y dos idiomas… (En TO) 

Vuelta la asna al cereal de los boomers. Tendrán que ver los dídimos con el consumo de trigo. 

J. psy-phy

 Leo a Bloch, DNyDH.

1. Soy un ignorante. 2. Hágome la ilusión de juventud, recuerdos de mal estudiante, pero con pocos años. 3. El pecado es la verdad humana. 4. Para la redención urge el tiempo. 5.