No deseaban que les enseñaran porque ya habían decidido lo que preferían creer. (P. D. James, Sangre inocente)
Conservadora, a fuer de liberal, o viceversa.
Blogger me avisa de que las leyes europeas, Dios las bendiga, me obligan a que avise a mis improbables visitantes y/o lectores de que mi blog usa cookies, pero a mí su aviso, incompetencia mía, seguro, no se me pone en la cabecera
No deseaban que les enseñaran porque ya habían decidido lo que preferían creer. (P. D. James, Sangre inocente)
Conservadora, a fuer de liberal, o viceversa.
Venga la obra del corazón, séanos perdonada la ignorancia.
Quién yerra, daña y solicita el perdón al dios oculto, intramuros de la conciencia, cuando trasteamos allí al fondo, en la sala de los recuerdos, poblada de objetos en silencio y de imágenes preciosas y frágiles.
Se pide reparación a un espejo, levantado con los años, descorridos los cortinajes que nublaban la mirada entre ínfulas y fatuas pretensiones, y también se dice con aquella palabra de la que ahora no quiero acordarme y que hace días está en la punta de la mente. No me llega su sonido ni su signo, sino el impulso de girar en el camino, purgando las entrañas, con el ejemplo de él.
...se diría que cada problema de la vivienda tiene encerrada su propia solución. Así, los precios de compra y alquiler están desorbitados, de modo que podemos elegir democráticamente en cuál de las opciones nos arruinamos; los casos de morosidad crecen sin que los propietarios puedan echar al inquiokupa, con lo que queda resuelto el problema de la asistencia social para los vulnerables; hay cientos de promesas incumplidas con la construcción de pisos de protección oficial, lo que deja mucho margen de mejora; y la construcción de promotoras privadas se atasca en un pantano de burocracia, con lo que nadie habla hoy de «pelotazos». (JSI, en Abc)
Preocupación y culpa son las correspondientes proyección y retroyección del sentido de la existencia en el tiempo (Comercial Cronos SA). La responsabilidad corresponde a un presente que neglige. De ahí la ansiedad hacia el futuro y el carácter confesional de los escritos.
Es un creyente atravesado, mala gente que pide el castigo sin misericordia para sus rivales, y la estirpe de sus rivales hasta la n-ésima generación. Se victimiza, él, que nunca deja las ansias de verdugo. Entre sado y maso se mueve este ejemplar de la psicología de la creencia muy seguramente impostada. Podría ser un personaje bíblico, del que no podemos evitar seguir sus ocurrencias y sus logorreas poético- teológicas.
Sus trabajos diseccionan la moderna sociedad británica, escrutan el sistema legal, los privilegios inherentes a una clase, la religión, la política o el mundo del arte: "Es cierto que mis personajes abordan cuestiones actuales como el precario estado de la educación (Muerte en la clínica privada), la institución de la Iglesia (Muerte en el seminario, 2001) o el debate sobre la experimentación con animales en el laboratorio (El Faro, 2005). El escenario de mis novelas es la Inglaterra de hoy, y por tanto su reflejo, pero yo no pretendo hacer crítica social". (De una entrevista a P. D. James, en EP, 2009)
Dispóngase en una columna el montante de costos laborales de la IA, en la otra las facilidades que los estados benefactores que nos hemos dado ponen a disposición de las personas cuya vida no tiene sentido (esse est percipi).
Excedente, sobrante: categorías en ascenso. Contingentes: contingencia con nuevos rostros. Única necesidad, la del dispositivo.