4 de noviembre de 2026

Hemerotecas de antaño




 El Viceministerio /venezolano, creado en 2013/ para la Suprema Felicidad Social del Pueblo dependía directamente del Ministerio del Poder Popular del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno. (Wikipedia, vía IA)

Ya son ganas, y humor  y sarcasmo.

3 de noviembre de 2026

Apocalipsis maquínico

 Si las ruecas tejieran solas... imaginó Aristóteles, y están a punto de acabar con nosotros.

Hemerotecas, enredados

 Descansen en paz todos los fallecidos en este accidente que nunca debió producirse. Pero los incompetentes y corruptos que lo ocasionaron siguen estando en sus puestos. Y hay millones de españoles que van a votar para enterrar a los muertos en fosas de olvido y demagogia a mayor gloria del líder de la incompetencia y la corrupción. Lo llaman "democracia socialista". En Pekín y en Madrid. (SN, en Ld)

Hemerotecas, de la antiejemplaridad


Cutrez absoluta lo de las imágenes de Sol, esa postal basurienta, que no sé por qué, con todo lo que ha pasado y pasa, trágico, criminal, me hacen acordarme de la imagen del podio de la Vuelta en 2025.

Enredados

 Butades de redes sociales: Si de Occam podemos llegar a J. Butler, y con la misma línea recta de Fichte a Hitler, ya no te digo Nietzsche, entonces al final concluimos  con que el protestantismo es algo demoníaco, lo cual me parece un punto de vista interesante. Emparejar a Lutero con Fausto, v. gr.

Hemerotecas

 Una tragedia en el fútbol.

Demagogia

 a) Te halago,

b) porque te veo incapaz, y como incapaz te muestras, 

c) por eso mismo tengo que dominarte.

2 de noviembre de 2026

 Momenta catastrophica: los episodios de un tiempo que por desgracia no son los de una novela, sino los de una política.

Del cainismo

Por fin lo pude ver in situ, la pieza más terrible del tríptico, figura icónica del cainismo nacional, plasmando la cadena de odio a través de las generaciones. El cielo plomizo detrás, el pozo a los pies del ahora beato, donde va a ir su cuerpo, entre otros, cuando los asesinos hagan su obra. Porque hay acciones, contra Aristóteles y Arendt, que no significan por sí mismas. Estás acciones valen por lo que producen. Su obrar es muerte.

[PS. Aclaro previamente la parquedad de mi memoria y entendimiento al atreverme a comentar lo que he visto. El tríptico de A. Gª Ibáñez es magnífico. En la primera pintura, el sacerdote sostiene la imagen de la Virgen en la fachada del Santuario, ante un par de fieles arrodilladas, con el monte al fondo. Así que el exterior pintado se integra en el interior, a la izquierda del altar. La imaginación puede jugar con espejos, de manera imperfecta, por la distancia temporal, un siglo entre el edificio pintado y el edificio qué contempla el visitante. El Beato es ajeno a su futura presencia en representación. Los muros del interior, hasta hace nada, permanecían vacíos. Queden para la reflexión estos abismos.

En el segundo cuadro, el sacerdote enseña a un niño, a la sombra de un árbol y con un cielo luminoso, azul y purísimo como es el de los campos de Almería. La luz, realidad y figura, santifica la doctrina en esta bella representación de la vida, encadenada al amor.

En la tercera pintura, unos miserables, desmentidos desde antes y desde siempre, a poco que pensemos un poco en el mensaje evangélico, en el camino de piedad y  verdad pintados con mano maestra.

Alguien muy cercano a mí, la más cercana, que ya no está, me contó del crimen cometido con un hombre ejemplar.]


Hemerotecas

¿Habrá cosas más necia que confiar en estadísticas cuando el tirano amaga?

1 de noviembre de 2026

 

Desde el Santuario. Veo esa pintura terrible, cainita, un icono.

Weberiana

 En España, hasta hace poco, los dos grandes partidos se turnaban, de modo convencionalmente establecido, en el ejercicio del poder por medio de «elecciones» fabricadas desde arriba, a fin de proporcionar cargos a sus seguidores. En los territorios coloniales españoles, en las llamadas «elecciones», así como en las llamadas «revoluciones», lo que siempre se disputaba era la despensa del Estado, de la cual deseaban nutrirse los vencedores. (Política como vocación)

Nótulas

 Leyendo Política como vocación, de Weber. Tengo la impresión, a propósito de su distinción entre políticos profesionales y vocacionales, y atendiendo a sus ejemplos, que muchos de los segundos han ido a engrosar el número de los primeros. 

Una duda y una sospecha: que este incremento genere una distinción inconveniente, en el seno de la sociedad civil, o entre esta y la sociedad política. Al escribir distinción quiero pensar en separación, en espacios mentales, y hasta físicos, segregados.

Hemerotecas

 Va de suyo que este gran simulacro exige la participación de un buen número de cooperadores necesarios en esferas tan influyentes como el periodismo, la universidad o la cultura. Y siendo imposible persuadir a todos los españoles, ya que sigue habiendo pluralismo informativo y no faltan ciudadanos empeñados en formarse un juicio propio... (MAM, en EM)

Los puntos suspensivos son míos.

Hemerotecas

 AE hoy en EM. Mamarrachadas, tragedias ferroviarias, Karl Kraus visionario.

Hemerotecas

 Las sociedades se acostumbran a su descomposición, si llega despacio. Pero entretanto conviene recordar que los bárbaros ya no vienen del otro lado de la frontera. Como en el tramo final de toda civilización, están dentro. Llevamos décadas repartiendo mecheros y ahora nos escandalizamos de que las calles ardan. El pasado fue de los privilegiados y luego de los revolucionarios, pero el futuro es de los resentidos. El privilegiado quería conservar su mundo y el revolucionario transformarlo, pero el resentido se conformará con verlo arder. No se apacigua con promesas a quien sabe que todas son mentira. (APR, en EM)