Malestar y trabajo. Aristóteles como distractor.
auto/ficción
Blogger me avisa de que las leyes europeas, Dios las bendiga, me obligan a que avise a mis improbables visitantes y/o lectores de que mi blog usa cookies, pero a mí su aviso, incompetencia mía, seguro, no se me pone en la cabecera
5 de noviembre de 2026
4 de noviembre de 2026
Hemerotecas de antaño
3 de noviembre de 2026
Apocalipsis maquínico
Si las ruecas tejieran solas... imaginó Aristóteles, y están a punto de acabar con nosotros.
Hemerotecas, enredados
Descansen en paz todos los fallecidos en este accidente que nunca debió producirse. Pero los incompetentes y corruptos que lo ocasionaron siguen estando en sus puestos. Y hay millones de españoles que van a votar para enterrar a los muertos en fosas de olvido y demagogia a mayor gloria del líder de la incompetencia y la corrupción. Lo llaman "democracia socialista". En Pekín y en Madrid. (SN, en Ld)
Hemerotecas, de la antiejemplaridad
Cutrez absoluta lo de las imágenes de Sol, esa postal basurienta, que no sé por qué, con todo lo que ha pasado y pasa, trágico, criminal, me hacen acordarme de la imagen del podio de la Vuelta en 2025.
Enredados
Butades de redes sociales: Si de Occam podemos llegar a J. Butler, y con la misma línea recta de Fichte a Hitler, ya no te digo Nietzsche, entonces al final concluimos con que el protestantismo es algo demoníaco, lo cual me parece un punto de vista interesante. Emparejar a Lutero con Fausto, v. gr.
Demagogia
a) Te halago,
b) porque te veo incapaz, y como incapaz te muestras,
c) por eso mismo tengo que dominarte.
2 de noviembre de 2026
Del cainismo
[PS. Aclaro previamente la parquedad de mi memoria y entendimiento al atreverme a comentar lo que he visto. El tríptico de A. Gª Ibáñez es magnífico. En la primera pintura, el sacerdote sostiene la imagen de la Virgen en la fachada del Santuario, ante un par de fieles arrodilladas, con el monte al fondo. Así que el exterior pintado se integra en el interior, a la izquierda del altar. La imaginación puede jugar con espejos, de manera imperfecta, por la distancia temporal, un siglo entre el edificio pintado y el edificio qué contempla el visitante. El Beato es ajeno a su futura presencia en representación. Los muros del interior, hasta hace nada, permanecían vacíos. Queden para la reflexión estos abismos.
En el segundo cuadro, el sacerdote enseña a un niño, a la sombra de un árbol y con un cielo luminoso, azul y purísimo como es el de los campos de Almería. La luz, realidad y figura, santifica la doctrina en esta bella representación de la vida, encadenada al amor.
En la tercera pintura, unos miserables, desmentidos desde antes y desde siempre, a poco que pensemos un poco en el mensaje evangélico, en el camino de piedad y verdad pintados con mano maestra.
Alguien muy cercano a mí, la más cercana, que ya no está, me contó del crimen cometido con un hombre ejemplar.]


