Inventé los límites en este jardín encantado, imaginando dos labios que no eran y que me distraían del laberinto.
Teje el corazón sus ideas del infinito en los claustros más sombríos, dormitando en jaulas de hierro, en las horas prohibidas.
Blogger me avisa de que las leyes europeas, Dios las bendiga, me obligan a que avise a mis improbables visitantes y/o lectores de que mi blog usa cookies, pero a mí su aviso, incompetencia mía, seguro, no se me pone en la cabecera
Inventé los límites en este jardín encantado, imaginando dos labios que no eran y que me distraían del laberinto.
Teje el corazón sus ideas del infinito en los claustros más sombríos, dormitando en jaulas de hierro, en las horas prohibidas.
Día luminoso. Cursos de perfeccionamiento de un ser profunda e inapelablemente imperfecto, y pelea con las tecnologías y el lenguaje pedagógico.
Tiene sentido. Las circunstancias nos envuelven, pero no somos pasivos con ellas, porque en parte las conformamos, y son, en parte, un producto nuestro en el que podemos reconocernos si estamos dispuestos a una mirada honesta. No somos pasivos, en segundo lugar, porque con respecto a ellas podemos ejercer la libertad de una manera doble. Está en nuestra mano el perdón y la promesa, si no recuerdo mal lo que decía H. Arendt. Sí que resuena con experiencias personales, y para ello hace falta acogerse a la posición del que agradece, y lamentar que esa gratitud no se pueda hacer efectiva. Intuyo que un carácter así será capaz de abrirse a los demás,y eso también es la enseñanza .
Formamos parte de una cadena, individuos-eslabones de una humanidad conectada a través del tiempo . El mandato del amor nos obliga. Gratitud y perdón son las herramientas adecuadas. No se trata de ser ingenuo y desconocer las heridas, están ahí y algunas pueden no tener ya remedio, pero en mi mano está cobrar conciencia de que tú (hijo o alumno) recorres un camino del que yo tengo algunas referencias y estoy dispuesto a ayudarte.
Si la solución a un problema político es una ley moral, mal vamos.
Resulta difícil hacer comprender el carácter criminal del moralismo de superficie, y habrá que pensar que la inconsciencia rinde sus buenos réditos biológicos, y tendremos que mirar la ideología en clave "fenológica". [Geno o feno: esencia oculta contra manifestación.]