Las sociedades se acostumbran a su descomposición, si llega despacio. Pero entretanto conviene recordar que los bárbaros ya no vienen del otro lado de la frontera. Como en el tramo final de toda civilización, están dentro. Llevamos décadas repartiendo mecheros y ahora nos escandalizamos de que las calles ardan. El pasado fue de los privilegiados y luego de los revolucionarios, pero el futuro es de los resentidos. El privilegiado quería conservar su mundo y el revolucionario transformarlo, pero el resentido se conformará con verlo arder. No se apacigua con promesas a quien sabe que todas son mentira. (APR, en EM)
Blogger me avisa de que las leyes europeas, Dios las bendiga, me obligan a que avise a mis improbables visitantes y/o lectores de que mi blog usa cookies, pero a mí su aviso, incompetencia mía, seguro, no se me pone en la cabecera
1 de noviembre de 2026
Hemerotecas
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