21 de julio de 2007

Piscina

[Una vez que había llegado a] creer que sus actos emanaban del capricho[, podía pensar que se] le había situado en lo más bajo del concepto [que uno podía albergar] de sí mismo--- en el espejo sus actos. Presa de las miradas, como de un rumor en silencio.

***

La sociedad consiste en la interposición de límites, de señales de respeto, para evitar la confusión general, con la que se tendría que volver a empezar de nuevo.

20 de julio de 2007

H. O.

(20 de julio de 2007)

Del miedo que los seres tienen a los accidentes se evaden inventando la sustancia -sostenía aquel individuo que era dado a confundir el tráfico con la metafísica.

***

(Tres vistosas estrellitas)

Al girarme, en la estrechura de la tienda, movido por el olor violentamente dulce, no puedo evitar irritarme un poco con esa mujer -vista por sorpresa- bajita y regordeta, no demasiado agraciada. Un momento después, un intervalo que mido por los pocos pasos que he dado entre los estantes, la miro y escucho su voz, igualmente dulce cuando habla por teléfono y le dice a quien está al otro lado que se encuentra un poco decaída. No es que yo fuera a acabar pensando otra cosa de mi culpa mínima aunque ruin, si su voz no fuese suave. Sólo que por una concordia secreta de las cosas, la voz y lo que dice, igual que si estuviera pidiendo perdón al administrador del tiempo, el pañuelo que le envuelve la cabeza entera (como para retirar los ojos ajenos, que ella no piensa que sólo pueden ser indignos de su dolor), embellecen el tiempo del lugar, dejando en nada que ni siquiera se percibe, una arruga innecesaria de la luz, el suelo sucio de las aceras.

Julio

(Endiosamiento)

Es, verbo bendito recurrente, la materia nocturna que se multiplica y se crece, por las calles vacías y en el olor reconocido de los cuerpos que se cruzan con los pasos desmadejados de un testigo cansado, que va a ninguna parte desde ningún tiempo---

Se multiplica la materia, alegría tantas veces desconocida por la conciencia, en el runrún continuo de las voces jóvenes que conspiran por debajo de los besos nuevos eternos, en las mesas pobladas de los locales nocturnos, y es tu voz sola y callada el eco pobre del susurro innumerable, de los habitantes extraños de esta calle en esta ciudad de julio olvidada---

***
***

Deberás callar, porque también el verano escucha voces groseras, y es probable que tú precisamente te equivoques---

Cualquier cosa que esto signifique---

19 de julio de 2007

Recuerdos...

... de un mal estudiante (en Granada, durante los 80).

***

Decía -él- que lo podrían haber hecho mejor, dado el tiempo que estuvimos allí, los pocos que éramos.

Decía -yo-, quizá re/torciendo, complicando o viendo la parte de atrás del argumento, que si no habían sido capaces de lograr que aprendices aficionados a los libros, motivados para aprender, asistieran a las clases magistrales, puede que hubiera que dudar del alcance de ese magisterio---

No se debe ser injusto: para el joven todo es suyo, le pertenece, las miradas y la dedicación ajena. Y no es así. Posiblemente fallamos en la misma cosa, nosotros, los que ahora tenemos la edad de los maestros---

Quedan algunos nombres, la lectura de los libros, lo que se entendía y lo que no, la vocación que no desaparece, que se reconoce y por eso se escribe, agradecida a lo maestros y a los padres, sin que pueda saberse dónde acaban unos y empiezan los otros.

Los nombres, los míos, mis sabios: Mondolfo, Guthrie, Copleston, Eliade, Ricoeur, Toulmin, Popper, Kuhn, Kirk, Cassirer, Fromm, MacIntyre, Jean Rohmer, Zeller, Gilson, Vignaux, Ricoeur, Ernst Bloch, Jurgen Habermas, Karl Otto Apel, Pierre Aubenque, Martin Heidegger, Ortega, Unamuno, Walter Benjamin, Richard Brandt, J. F. Revel, los que se me olvidan (seguro), aparte de los clásicos---

De los últimos yo menciono (para mí) a Platón y Kant, amigos tras el tiempo, si amigos son los que enseñan a pensar algo---

(Son nombres de entonces, y todos de ahora también, sin duda: aunque ahora se hayan incorporado otros: pero ellos vinieron antes y esa paternidad/maternidad les corresponde. A Octavio Paz lo descubrí entonces, Tiempo nublado. Ahora lo redescubro todos los días.)

18 de julio de 2007

Fragmentos de una cultura

(Una comparación)

Cójase la kantiana Crítica de la razón pura, y/o alguna otra muestra de la más espesa filosofía. A continuación, con el libro en una mano y las tijeras en la otra, procédase a servirse de las segundas sobre la superficie desprevenida del primero. Los trozos resultantes pueden esparcirse al viento.

Ahora, uno puede cuestionarse dónde queda el sistema: si el viento es tiempo, y los fragmentos representan las obras de los presocráticos---

Piense Vd. en Nietzsche como en alguien, un niño travieso igual que el dios heraclíteo, que hizo alegre y voluntarioso uso de la tijera---

¿Qué diríamos...

...de alguien cuya ambición raye en locura?

¿Qué diríamos de las tentaciones de los filósofos, que quieren congelar el asombro para siempre?

Flaca memoria

-El lamento de Portnoy es el título de Philip Roth que no recordaba.
- ...

***

Infirmar: (Del lat. infirmāre, debilitar, anular).
1. tr. Der. p. us. Hacer nulo algo, invalidarlo.
2. tr. ant. Disminuir, aminorar el valor y eficacia de algo.

En próximas entradas iré poniendo el resto de las palabras del DRAE.

17 de julio de 2007

Realidad

Trabajo y calor horrible en esta habitación en la que escribo esto mismo delante de la pantalla de 17" de mi ordenador que, él también, se suma a la ola de calor irreprimible---

***

Aunque del trabajo sólo conozcamos la angustia, y no el dolor físico--

Almería

Como quien esta dispuesto a quebrantarlos, en cuanto las pasiones le susurren dulcemente al oído con encantos tramposos, debe uno recordar/se los deberes:
  1. Escribir todos los días.
  2. No mentir en lo escrito (aunque se pueda callar -parte de- la verdad).
  3. Ser educado, no ser grosero (incluyendo la cortesía posible de la claridad en lo que se escribe).

***

La forma del texto compone su materia: qué fácil!

Premisas ocultas

  1. La conciencia del horror detrás de la cortina de todo acto, el ruido que se escucha y que viene de la parte de atrás del escenario: el miedo que tenemos a las hojas movidas por el viento en el bosque solitario---
  2. Mirar la vida como quien tiene una moneda entre los dedos y juega con ella, pasándola de un dedo a otro: ahora aquí, ahora allí, la cara y la cruz. Aunque no sea un juego y esto se refiera (era su primera intención) a la cara oculta de la dicha (por lo tanto tan real como ella)---

16 de julio de 2007

Subjetivamente...

...viven el estoico, el escéptico y el cínico: relegados a su espacio mínimo de palabras libres; alimentando la desgracia de la conciencia---

La libertad...

...burguesa de expresión tiene muchos menos amigos de los que parece. Ese precario recurso que consiste en ir de argumento en argumento, hacia argumentos, por medio de argumentos y de nada más, que en buena hora le fue concedido a todos los habitantes de la ciudad para que hicieran de él el uso que estimasen oportuno, choca con el espíritu de facción de los hombres, con una pasión -que tendremos que llamar religiosa- por imponer la verdad que parece haber caído, aquí y ahora, para ser administrada por el creyente, en provecho... de la verdad.

No habrá de extrañarse nadie de que quien odie el logos disperso e igualitario -aunque esto sea falso de hecho, no lo es en la intención del Prudente Legislador-, esa falsa libertad burguesa tan frágil, adore, por contigüidad mental, cualquier fanatismo que venga a sembrar la armonía entre las personas, pensando que quizás también entre el silencio de la tierra de los cementerios pueda fructificar algo. Pero eso, realmente, no le importa: porque el paranoico escucha el silencio y lo que oye es su verdad atronadora.

En la isla...

...resguarda su independencia la venerable figura del cínico. Ajeno a todo, no tiene que conquistar nada, porque nada ha perdido con su llegada. Su destino ha sido el de los escépticos. Mejor dicho: ha ganado su vida detrayéndola de toda ilusión del deseo que hubiera podido albergar en su corazón---

No tenemos que pensar que sea un carácter agradable para servir de compañía: quien ha visto -y es de temer que lo siga haciendo- la sospecha en toda sonrisa, lo que hay de gélido en los gestos de la carne, admira demasiado la suficiencia recién ganada a pulso para confiar en un calor próximo---

15 de julio de 2007

Los frutos...

... del día del Señor:

  • Pensar poco, o más bien nada. Y si se me ocurrió algo lo he olvidado.
  • Perelman.
  • Acabar la lectura-tortura del manual narratológico.
  • Empezar con Ricoeur.
  • Pasear.
  • Leer-corregir el "mecanoscrito": ¡Qué cosas se dicen!

***

Argentina pierde 2-0 contra Brasil---

***

Bendito sea Franklin, que al final de la jornada ganaba un centavo---

Tiempo y narración

(Paul Ricoeur)

La buena sociología histórica de la novela: el artefacto discursivo que multiplica los actuantes y las acciones, que complica el carácter, que pretende llegar a la esencia del individuo, al máximo de realidad, aparte de todos los convencionalismos... para acabar advirtiendo que se trata de una ilusión de realidad, porque la representación es enteramente convencional, en la pseudo-autobiografía y en la novela epistolar (en tanto formas supuestamente realistas, fiadas a la memoria de primera mano y a la inmediatez de la escritura, respectivamente)---

Segunda vida

Es cierto: los medios formalizan en tal grado la realidad que acabamos no sabiendo qué hacer con el propio cuerpo, con uno mismo---

Se adueñan del alma. El alma es tiempo---

14 de julio de 2007

La otra cara

Juan Francisco Alonso, en el suplemento cultural de Abc (pero no está en la edición electrónica, creo), realiza la lectura "integrada" de Second Life: "Universos virtuales, la reinvención de Internet".

Como siempre: entre el desastre profetizado y la descripción aséptica de tendencias sociales debe estar la verdad.

Es decir: que nada se sabe.

Segundas partes

Second life, la vida deseada

Por Andrés Ibáñez.

***

La proyección en el espejo produce horror, o asco, o incertidumbre...

Deberes impropios

Están ligados a los objetos, como si hubieran de ser una última tabla de salvación. La eternidad en el mar, lo inmóvil paradójico.

Piensan en el sueño como en la posibilidad de abolir el tiempo, asistir conscientemente a esa abolición, y registrarlo: porque en esa claridad inmóvil, vivida, transparente, consiste la eternidad. La huella de la creación, el rastro perdido de la poesía: ¿dónde buscar, si no?

***

Cumplía con sus obligaciones de ciudadano de un país turístico: cogía el viejo y magnifico Citroën del 99 y, equipado como es debido, se dirigía a la playa más cercana. Equipado como es debido: pero no para ir a la playa.

***

No se cree en los mandatos. Son iguales a las sentencias: propias de la fe. No cree Quien los promulga para su conciencia, y para Nadie más.

13 de julio de 2007

Cansancio

(Estado)

Desánimo---

(Mandatos)

Dejar constancia de las horas---

Dejar para después las ocurrencias, la obligación de recordar, de contestar---

De pensar.

Tiempo gozoso

Por lo tanto: el lleno, el olvidado de tan inconsciente---

Una actividad pura que concentra el tiempo y no lo pierde, que lo eterniza---

***

Las afirmaciones de los filósofos platonizan demasiado, incluso en la pálida forma königsberguense; y no pueden mantenerse ajenos a las derivas poéticas, o a los frutos de la planta retórica---

La única diferencia, lo único actual, es que no llegan a creérselo: cuando son mejores y coherentes se han imaginado (en) una isla para el pensamiento puro, el tonel en la plaza pública---

Muy pocas veces están a esa altura. Eso se conoce porque lo que se ha perdido en profundidad se ha ganado -en parte- en autoconciencia---

Aburrimiento

Lujo de los avanzados, que no me puedo permitir---

La angustia sí, el tedio no---

Se trata de dos formas de dispersar el tiempo, con diferentes consecuencias: el aburrimiento no produce nada, la angustia una actividad vacía---

12 de julio de 2007

El cínico

Un moralista consecuente---

No se puede esperar el encanto de un personaje que ha puesto las reglas de la virtud muy por encima de los cuerpos de la humanidad: por eso mismo exhibe el suyo, porque lo desprecia---

O manifiesta un pudor terrible, hasta para bailar: eso es porque le falta poco para desnudarse e ignorar el pudor. Hasta se ha puesto a escribir---

Medios

El ojo indecente ha entrado en la guarida de la pobreza, violentando la dignidad precaria que nos está reservada a los seres humanos. Para esta anciana y su sobrino no queda el consuelo del ocultamiento para su condición menesterosa. Podrían esconder su estado, cuando hablaran.

En efecto, la serenidad de sus palabras y actos comunican al espectador -que se ha hecho indecente mirando, o que ya lo era antes- la suerte que tiene al estar al otro lado de la miseria televisada---

Intenciones

Don Octavio Paz exhibe una ingenuidad encantadora en un artículo de Vuelta, del 30 de octubre de 1995. En "El pacto verbal" el Nobel mejicano solicita, nada más, un convenio de calidad y respeto hacia los espectadores: por parte de los implicados en la producción, edición y distribución de contenidos audiovisuales.

(Una vez constituidos en Asamblea moral. Como si una élite económica pudiera manejarse con un decálogo.)

***

Exhibir = ostentar.

Sí. Pero ¿en qué sentido? ¿Manifestar? ¿Hacer ostentación? ¿Aparentar?

11 de julio de 2007

El sujeto y el lenguaje

Nadie vive comodamente en esa cárcel.

Conocí hace años a un hombre que me decía que, si hubiera arrojado de su mente todo el arsenal de ideas estúpidas que le robaban el tiempo, habría podido ser un hombre de provecho. Y me explicaba en qué había de consistir esto: en pensar y actuar, en no bloquear lo segundo sometiéndose a la tortura de asentar unos principios firmes para la comprensión de todos los asuntos, las percepciones, las palabras, los hechos...

Perelman

Cuántas veces, en los días alegres de nuestra mocedad añorada e irresponsable escuchamos al maestro referirse a la situación ideal de habla, a una comunidad de comunicación ideal---

Esa maravilla podría reunir la más creativa individualidad con la fraternidad más justa y sincera. Un joven tenía que impresionarse con esto: la ciudad le concedía el tesoro del hen kai pan. Las puertas estaban abiertas para él y no tenía que esperar---

***

En la isla era la claridad plena del conocimiento: evidente, perfecto y silencioso. Los más eran enviados al mar y la muerte, a ver si lograban sobrevivir entre las tempestades de la pasión irrazonable.

Kant lo intuyó (conocía el mal y quería el bien), pero esperaba la realización de la verdad de parte del objeto, confiando en el ajuste del mismo juicio subjetivo que se había proclamado rey matemático de la creación. En tanto utopía carente de ese nombre se limitó a la modestia del postulado, a la condición de ideal racional, un acto de fe para los siglos venideros---

El Tratado de Perelman sitúa en la voz particular la petición del ideal: el particular se dirige en su conciencia a lo universal, a un aditorio sin límites---

10 de julio de 2007

Do son?

Mi acordeonista demente, que acompañaba -desafinando- el murmullo de las fuentes públicas. Le vi, no hace mucho tiempo, manteniendo una cuerda conversación de rutina---

Mi ciudad, que ha decidido dejar descansar - ¿por cuánto tiempo?- su fealdad mellada, de casas nuevas alternando con ruinas o con solares vallados---

Yo mismo, sin ciudad y sin música, bajando la cabeza entre gentes silenciosas, de tez oscura y de paso lento---

El medio es el mensaje

En el proceso de construcción internáutica de la identidad personal no van quedando resquicios para la pasión privada: el rótulo "Amor platónico" figuraba como el título de una entrada de un blog sobre sexualidad de un diario español (y mundial). Pensemos en todos los cambios que han hecho sufrir las eras al sentimiento amoroso, pensemos en cómo y dónde nace: como un lujo en ciertas cortes. En la libertad que le ha dado origen, aunque fuese precaria. Después de estos avatares, vuelto calculador, romántico, fatal, loco, enfermizo... pierde su secreto culpable e individual. Convertido en una entrada más de la enciclopedia electrónica; es decir, del saber que nos va congregando para la igualdad universal.

...

Hay una ironía en todo esto: para mí, que soy un ingenuo. Está en reconocer el cambio de las cosas a través del mismo instrumento de la mirada... pero centrada en otro medio cultural, en otra forma de lectura y de visión, y por lo tanto de comprensión.

En resumen: el amor por las cosas, las cosas del amor---

***

Por todo esto: se va uno confundiendo, hablando rápido, escribiendo sin pensar, irresponsablemente, sin creer que haya que responder después.

No es que la poesía-mujer mire el matrimonio con el sistema conceptual, por propia iniciativa. Digamos que es invitada a considerar su situación bajo ese punto de vista---

Miedo

La angustia tiñe las interpretaciones---

No nos hace más inteligentes, sino más apartados---

La sociedad se mantiene de la inconsciencia.

9 de julio de 2007

Amor platónico

Eros del saber que se conforma con ser amigo y salir de copas---

Él no: quiere la idea y la carne que la envuelve---

***

El gran cínico sostenía que la poesía miraba el sistema como la novia el altar---

Aquel hombre...

... de edad un poco cínica pensaba en el amor platónico como en una antesala del error o en una recaída en él. Amor platónico: amor doblemente errado, persistir en una inexistencia---

Sueño del texto, II

En los sueños queda uno bien consigo mismo: porque se acoge a la protección de los antiguos maestros, pensando que se tiene una responsabilidad hacia los jóvenes. No se nos permite quebrar la intención de las palabras para manejarlas. Podemos y debemos citarlas, respetar su autoría y quedarnos al margen: en una estupenda neutralidad---

Sueño del texto

a) Lo que yo pienso y digo que no se debe hacer con las palabras de otro.

b) Mi conciencia de comentarista.

***

En los sueños queda uno bien consigo mismo.

Rutina

Adoradas palabras de la costumbre---

Creer que la inteligencia consiste en la deliberación práctica, flexible, abierta---

Quedar muy por debajo de las obligaciones del día---

8 de julio de 2007

Catálogo

Calor, más calor, sólo calor---

y las obligaciones familiares: la visita al hospital---

un manual tedioso sobre narrativa---

la expedición a Navarra sin demasiadas esperanzas: síntomas ominosos---

la barbarie continua de las noticia, el endurecimiento al que nos están acostumbrando: alguien que congrega cada día el paraíso con explosivos, sin saber (nosotros) que decir pero manteniendo la fe en el progreso social, técnico, científico---

O. del R.

La participación, que nos exigimos recíprocamente, en los ritos (el pago de una deuda; la devolución de un préstamo) va marcando los días con firmeza matemática.

...

La subjetividad, obligada a limitarse en las fiestas, encuentra distracción en los deberes pequeños: el laberinto del seto, un pétalo de una rosa, los niños en el parque, el encuentro de los ojos---

***

Como una promesa de un tesoro incierto, vuelve el sueño: desde el fondo de un diente hueco la materia de goma, estirada para liberarnos de la carga, no tiene fin---

7 de julio de 2007

Asistamos...

... a las ceremonias con la mejor de las disposiciones de ánimo: debemos incluirnos en las fiestas sociales, concelebrar en su lenguaje---

El hombre civilizado...

... a nada atiende que no sea el cuidado y mejoramiento de su alma. Cualquier tiempo que no dedique a esa tarea, obligado por las inclinaciones del cuerpo, lo percibe como un daño irreparable a su conciencia del deber: idénticos (su saber y su obligación), en tanto que representan la forma y la materia respectivas de una actividad, como una acción que ha engendrado su propia reflexión, redonda, alegre---

Diarios

(Suplemento cultural de Abc)

¿Para qué las humanidades?

Por Andrés Ibáñez.

Fuente: www.abc.es/abcd/noticia.asp?id=7498&dia=&sec=38

***

De forma incomprensible para mí, www.blogger.com (Big Blogger) no me deja poner títulos a las entradas, ni cursiva, ni hacer enlaces...

NOTA: No me dejaba titular. Ya sí. 9 de julio de 2007.

Pecado

Lo natural, ocultado voluntariamente, significa el origen de la culpa: un error consciente que se desea reparar más tarde---

6 de julio de 2007

Carácter

Una moneda: frívolo, despreocupado; seco, severo---

Hace falta...

... (ignorar) el pudor para ponerse a escribir.

***

(Oír las opiniones, guardarlas en la memoria)

Me imagino a S. el dialéctico, andando por las callejuelas de una ciudad familiarmente extraña, sin nadie con quien conversar. Entrando, bastante tiempo después, en un lugar sagrado, para decir al único y mediador lo que antes esparcía al viento y saber de sus congéneres en la plaza del mercado.

Respuesta

La religión siempre tuvo que ver con el estado de las mentes: un dios interior que sólo niega un insensato (por ejemplo). Cabría pensar en lo mecanismos de exclusión ligados a la falta de lo más propio y esencial: la razón, el logos común---

...

La negación cientificista del contenido fijado para la forma racional de la mente, la sustitución impía de la sustancia divina por los controles experimentales, no cambia la situación de partida: inclusión/exclusión---

...

Pensemos en la teología como un conjunto de metáforas con referente incierto, muy por encima del campo de la experiencia compartida---

***

Un imperativo: no querer descansar nunca, renunciar a la vida fácil del que escapa del calor y se protege, vencer el sueño, no permitirse un ersatz de la felicidad---

***

(Un sueño)

Como no tengo ni los principios de su ciencia, habré de creer en la verdad de su interpretación:

Siento una presión desagradable entre los dientes. Aunque no sea correcto, no me queda más remedio que introducirme dos dedos en la boca y tirar. Cojo algo que parece chicle, que se va estirando y que no tiene fin. Conforme lo voy sacando fuera la molestia se va incrementando, hasta que decido cortar (igual que un chicle) la tira sin fin... Luego vuelve a empezar...

Es un sueño repetido, o he soñado que es un sueño repetido.

5 de julio de 2007

Otra cosa...

... es que acceder a la comprensión valga (algo) el tiempo que se invierte en ello, y la energía: escuchar las voces, transformarlas en palabras, dejar que se asienten en el oído, jugar con ellas y ponerlas (como) delante de los ojos. Si se ha actuado bien, los términos adoptan una figura reconocible y hasta agradable---

No hay nada...

... enteramente incomprensible---

Y el verbo se hizo lógico

(Presuposiciones)

1. "Porque lo que se sabe sobre Dios en nuestro tiempo no es lo mismo que se sabía cuando Hume, Kant o Freud."

***

1.1.De un ser inexistente (pues de eso se parte) se adquiere un conocimiento científico mejorado, progresivo---
1.1.1. De alguna manera, la ciencia moderna ha adaptado sus métodos para incluir como uno de sus objetos a un ser del que se predica la inexistencia---
1.1.2. La nada es igual que el ser: la definición de la verdad en tanto correspondencia queda convenientemente adaptada.
1.1.3. El verbo ser puede ser tachado para incluirlo dentro del nuevo estado de la verdad: no que la nada sea, sino que la nada nadea---
1.2. La voz del ironista incluye en la premisa (“lo que se sabe de Dios”) la conclusión deseada: que Dios no existe.
1.2.1. De alguna manera, la ciencia moderna ha extendido sus métodos para excluir, como uno de sus objetos posibles, aquél que limita la experiencia, desde fuera.
1.2.2. El conocimiento negativo de un límite del campo entero de la experiencia se resuelve en un saber positivo---
1.3. El saber es social.
1.3.1. Cabría esperar, de un avance intensificado en el conocimiento tecnocientífico, la sustitución del saber inadecuado, supersticioso y malamente imaginativo, por un conocimiento proporcionado al tiempo; es decir, una ideología de la verdad---
1.3.1.1. La ideología de la verdad, la utopía realizada (esa deslocalización a la que se le ha encontrado un sitio en el mundo), ha decidido que los miedos y aspiraciones del ser humano histórico corresponden a un tiempo falso.
1.3.1.2. El ser humano se ha vuelto feliz, sin aspiraciones o inclinaciones neuróticas.

4 de julio de 2007

Opinión publicada

TRIBUNA: FERNANDO SAVATER
¿Ciudadanos o feligreses?

(www.elpais.com/articulo/opinion/Ciudadanos/feligreses/elpporopi/20070704elpepiopi_5/Tes)

***

El artículo de Savater parece mesurado, y a mi edad la prudencia conduce a la verdad. El comentario de A. Espada es otra cosa: traslada una irritación, escribe en poco espacio una teología de la ciencia (www.arcadi.espasa.com/mt-static/index.html).

Ciertas suposiciones son incomprensibles:

1. "Porque lo que se sabe sobre Dios en nuestro tiempo no es lo mismo que se sabía cuando Hume, Kant o Freud."

¿Sí? ¿Qué?

2. "Lo último que dice nuestro querido Voltaire es que el ataque contra "la religión empobrece la imaginación" No es una frase cualquiera. Quiá! Concentra el parón poético de la literatura y de los literatos. La religión desencadena el mismo torrente imaginativo que la Astrología o cualquier otra superstición. Torrente inmóvil, cosificado desde siglos, como toda la ropa vieja de sus metáforas. Sólo la ciencia puede curar a la imaginación."

Realmente beato.

***

Combate contra la (imaginación) religiosa=iconoclasia=atentado contra la libertad de expresión.

Verano, II

La inteligencia se va por los poros, sudada. (Al menos se le irá a quien esté dotado de esa notable característica de los seres humanos---)

Con lo que cuesta pensar, ¿quién será capaz de hacerlo con este bochorno? Se me olvidan los nombres, de personas, de objetos, me desoriento, la máquina entera del cuerpo y el espíritu se deshace, chorreando---

El aire acondicionado es un torpe sucedáneo--- La piel sabe el calor que hace en la calle.

Verano

Horrible sofoco de los pueblos de interior--- de cualquier valle, en general.

Sucederse de los días sin voluntad: creer en el progreso, con este calor terrible, revela nuestra hipócrita condición de seres humanos---

3 de julio de 2007

Tiene mi pequeña capital...

... el mérito contrario de haber perdido una buena librería, una vez que ya era universidad asentada. Los índices de lectura podrán hablar, e incluso habrá quien les crea---

A pesar de todo:

Mario Praz, Mnemosyne, Taurus.
Vicente Verdú, Yo y tú: objetos de lujo, Debolsillo.
R. Kapuscinski, El emperador, Anagrama.
A. Rashid, Los talibán, Quinteto.

Y otro que no nombro.

***

Existe el sujeto viviente, sin ninguna certeza: soporta una ilusión, un tejido, y por eso es sujeto---

Él es el tejido, el texto---

Que sobre este asunto la secta académica haya asentado un paradójico saber firme no debe obviar lo esencial: el pensamiento no es la naturaleza de la persona (de X), sino su traje, y muy perecedero---

2 de julio de 2007

El espacio

(Ascetismo)

El anacoreta se había retirado consecuentemente de la vida. La atención que súbitamente prestaba a las muchachas que paseaban cerca de la base de la columna, en el desierto, ponían su carácter y sus actos, sin embargo, bajo una luz equívoca.

***

(Intuición, que no sé si me servirá)

El aficionado a establecer categorías en torno a un centro de interés, limitado por unos márgenes clarificadores, y a dibujar el resultado sobre una hoja de papel, para asombro de los circunstantes desprevenidos, no ha conocido el gesto del que arranca, muy irrespetuosamente, la hoja del cuaderno escolar, rodeando una bola de tenis con ella. ¿Dónde está el centro, los márgenes -la clasificación genérica de los textos?

Trabajo

Constantemente se va más lento de lo que uno (se) espera---

¿Dependerá el valor de lo privado de los gestos más triviales, de los centavos del día que adoraba Franklin?

***

La sociedad post-industrial, la era de la información, o como se quiera llamar el invento, es la de la infelicidad realizada, buscada por todos como la cifra de la felicidad.

Los límites de mi lenguaje...

,,, son los límites de mi conocimiento.

(Wittgenstein, escrito en una jarra educativa y promocional de SM).

***

a) Un conocimiento escaso, nulo en su límite, tiende al silencio, y llega a realizarlo, en el límite.

b) En el otro extremo, el de un conocimiento inflado, se podrá llegar a decir todo, a no callar nunca: a reintegrar las proposiciones metafísicas a la plena vida social del lenguaje.

El carácter destructivo...

... encuentra su vía de escape: el abandono. Esto en sentido negativo. En un sentido diferente, positivo, se gana una especie de alegría con clase e indiferencia---

1 de julio de 2007

Vuelta al trabajo

Vuelta al texto que dejé de escribir hace casi tres años, a la investigación---

Tengo que ordenar, recortar aquí, añadir allí, organizarme (si es que esto fuera posible)---

Vuelta, con un convencimiento mucho más marcado: hay textos que se quedan anticuados ya cuando aparecen, formas de narración que no narran nada---

***

Habrá -hay- quien pueda valorar la escritura (del) teléfono móvil como una clase nueva de textos (¿por qué ha de limitarse el sms a un acto comunicativo, utilitario?). Llevará razón. Aunque parezca absurdo a mí me convenció para escribir, para ficcionar lo que no me veía capaz de rematar discursiva o conclusivamente--- Me convenció para soltar lastre, ironizar y servirme de la retórica y de mis propios fallos, entre otras cosas---

La vida y la obra

Ajustar cuentas con las ideas fijándose en la vida del que las enuncia me parece un error completo. Implica dar por verdaderos una serie de supuestos, sobre los sucesos producidos por los seres humanos, que no resisten el menor acercamiento crítico. De hecho, representa la superstición de las supersticiones tardorrománticas: la aspiración a la magia del instante en el que el espíritu de la vida se traslada al texto.

Naturalmente, no se debe caer en el vicio contrario: pensar que el lenguaje se habla, que la obra se escribe. Esto es, que la estructura se gobierna a sí misma sin la mediación subjetiva---

***

Un ejemplo terrible:

"Lo miraba /a J. J. Sebreli, autor de El olvido de la razón/ mientras comíamos, algo pálido y cansado, con los ojos como periscopios, y aunque se veían en esa cara las huellas del jet lag sobresalían las de Heidegger. ¡Lo que este hombre ha debido pasar leyendo, y vuelta, al fantasmón!; tratando, justamente, de leerle, es decir, de aplicarle una corrección intelectual y moral que difícilmente mereció un sola de las líneas heideggerianas. Ese fascinante combate entre un hombre con sentido pugnando por injertárselo a una masa muerta se ve dulcemente aligerado con algún episódico excurso a lo Paul Johnson, y sus Intelectuales (de izquierdas)."

(Arcadi Espada: www.arcadi.espasa.com/mt-static/2007/06/_que_hacer_dijo_lenin_1.html)

Si todo esto fuera cierto, habrá muerto la filosofía---

Si no, habremos hecho bastante por lograrlo, dando crédito a una opinión entre otras: la de que las ideas platónicas correspondían al error de sacar del cerebro sus excreciones naturales, y nada más---

Detecto, de todas formas, un aire de frívola alegría para el que no estoy dotado, porque no me gusta---

30 de junio de 2007

Imposible...

... pensar, en este final de junio: calor, cansancio, ansiedad. Se me ocurre combatirlo con trabajo, aunque no sepa si lo que yo hago es trabajar. Pero para mí el trabajo consiste también en tiempo sufrido, y de eso sé bastante---

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En el cultural de Abc, de hoy: textos de Marañón Ripoll ("Espam"), Mancini ("El nuevo mundo de la educación") e Irene Lozano ("Conversaciones escritas"). Confieso que yo también fui escritor de móvil -aunque lo he dejado, como el tabaco y la fe-, que me sedujo la idea de la vida virtual de Second Life, tal como antes me había seducido la idea de Gran Hermano y la imagen de aquel ¿chileno? que vivía en una casa transparente (pública sin ser pecado).

Ahora casi todo eso me horroriza, y no por sentido del pudor (¡Por Dios, qué vergüenza!), sino por los mundos de pesadilla posibles, las aldeas globales chiriquianas, magrittianas y similares, como la de la imagen tridimensional que aparece en las páginas 46-47 del cultural de Abc (las de los textos de Mancini y Marañón Ripoll).

Una pregunta: Eso que está ahí, en la imagen, ¿no es la caverna?

Él decía...

... que la reducción de la libertad a una aceptación obediente de la ley divina representaba el suicidio del pensamiento, y el no mucho más lejano de la humanidad. Tener que oír, encima, que eso era bueno (que la libertad consistiera en la sumisión) le hacía, al menos, sentir que él estaba en lo correcto, y que se trataba de un asunto ético. Porque no le parecía nada claro el protagonismo entero de la fe, y que no se hubiera invitado para nada a la razón a esta fiesta del sacrificio y de la bondad teológica. Podría aceptar que la libertad consistiera en la obediencia de la norma de un dios... siempre que la razón hubiera sopesado el mandato. De ahí se seguiría, evidentemente, que eso sí era lo bueno, i. e., la autonomía soberana del sujeto ético, espléndido en su poder de decisión. Pero la bondad no se podía concluir antes del procedimiento de examen, y que alguien lo sostuviera sonriendo le producía un poco de miedo, la verdad.

Cuestión de fe

Aun la verdad religiosa impuesta como tal (por sí misma) al cabo del tiempo histórico, a la manera de una gramática que necesita de la pluralidad de las lenguas para exhibirse en toda su riqueza, aun esa verdad -que se quiere liberar de las ataduras metateológicas de la interpretación sucesiva de textos- nos dejaría intacta la cuestión principal: acerca del lugar del que procede, y si nosotros estamos legitimados para viajar allí.

29 de junio de 2007

Intensidad del tiempo

Como con una luz herida por el tiempo, entretengo el viaje escuchando un viejo disco de Gabinete Caligari (Privado, 1989). La voz convoca a la presencia al niño que fue y a la madre, al vividor que ha perdido su buena estrella, a la durmiente inocencia de una niña y a las muchachas que alegran el bulevar cuando pasean. Presencia y luz heridas, que no muertas: en la piel prohibida de su pierna, que oprime sin protestar, y en el arranque de la espalda madura, que en ese momento se da a la mano que la busca.

Luego podrá la frente erguirse, y dar dos besos de hasta luego: pero el alma es una con el mar de plástico y el de verdad, y con lo que recuerda.

...

Aunque la memoria signifique un premio insuficiente, aviso de la muerte: autobiográficamente hablando.

Y yo no tengo tiempo para casi nada de lo que quisiera hacer; por muy anárquico que sea, o entregado a la felicidad de mis caprichos. Aunque más bien al contrario: podría pensar en una ética que mandara el ascetismo más extremo, y también el desprecio de una dicha que de todas maneras se resiste. A los hombres que no bailan y que son algo estúpidos en sus pretensiones.

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(Bibliografía, la ficha debida)

Yves Ternon/Sócrates Helman, Historia de la medicina SS, o el mito del racismo biológico, Valencia, 1971, Fomento de Cultura Ediciones.

Figuras

De visita: uno no consigue librarse del todo del envaramiento -como tampoco del espesor del razonamiento o del suceder de un lenguaje que queda casi inmediatamente olvidado, como me pasa a mí con frases que escribí ayer mismo---

Será el precio que hay que pagar---

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I. P. E.

Me pregunto qué tienen de común las máscaras de forja, de trazos analíticos, sintéticos, abstractos, figurativos o no, con la espiral del viento, forjada también; y con la representación escultórica de una catedral del gótico, inscrita en el mismo lenguaje de la abstracción y su contraria, la venerable figuración---

(La inteligibilidad del asunto requeriría la incorporación de las fotografías correspondientes.)

28 de junio de 2007

Los cínicos

Hay un cuadro* estupendo de Honoré Daumier en el que se ve, situados en la ladera de una montaña, a una serie de personajes habitando en su tonel correspondiente; alguno saliendo del tonel y asomando la cabeza al día, tocado con un gorro que recuerda al de los locos de la época; otro, como el del primer plano, situado tan ricamente dentro del espacio de su "vivienda", como diciendo que, por amplias que fueran las glorias del mundo, nunca lo son tanto como su vida.

A mí me llama la atención la imagen, cuyas interpretaciones académicas desconozco -pues se trata de una imagen que he visto casualmente al hojear el libro recién adquirido-, por la posibilidad que ofrece al observador, de considerar la existencia de una sociedad de sujetos islas, viviendo en la naturaleza mínimamente adulterada, sin excluir un orden que reproduce el de (o es reproducido en) las áreas suburbanas ricas de las ciudades modernas. Cada uno de estos hombres es y vive para sí; i. e., está en lo que tiene que estar, ocupado en su existencia y en ninguna cosa más. Sin embargo, dentro de la placidez de la representación, hay una cosa que desentona o que provoca el malestar: un leve giro rotatorio de los toneles podría deshacer toda la paz de la vida, puesto que los toneles, bien dispuestos, en paralelo y mirando hacia abajo, a una distancia prudente unos de otros, en el caso desgraciado de que se movieran sobre su eje, digo, rodarían por la pendiente de la ladera, estrellándose sin remedio y dejando la montaña vacía.

*Es una litografía.

(Vid. Bracht Branham/Goulet-Gazé (eds.), Los cínicos, Seix Barral, 2000, pp. 484-485.)

27 de junio de 2007

Conversaciones

Será difícil, para quien imagina el mundo como un ahora igual, para quien no lleva consigo la idea de una línea del tiempo que se hunde hacia atrás y se fuga hacia delante, será difícil -me digo- concebir algo similar a la infinitud, también para las líneas que cierran el espacio del mundo, transformándolo en una esfera manejable.

Alguien así, un griego típico, puede -todo lo más- pensar en una recurrente concentración puntual del universo, y en una deflagración consiguiente, que despliega el mundo hasta la vez siguiente: hasta la nueva reducción promesa de mundo.

Para llegar a una creencia así ha sido necesaria la destrucción de los lazos de la ciudad, y enfrentarse cara a cara con el logos escondido en el universo---

Vecino casi -en el tiempo histórico y cultural- del único Dios, el hombre postgriego va a encontrar la doble infinitud de su conciencia subjetiva, y la de la ausencia de límites en el universo---

Quien...

... ha demostrado de manera bastante sobrada su capacidad para idear fines que luego no es capaz de llevar a cabo, a causa del desorden en la preparación de los medios, del aburrimiento de ellos, de la falta de organización general en todo lo que emprende, etc.; quien ha logrado cansar a los demás en razón -justamente- de esta disposición frívola, hasta llegar a hacerles pensar que es imposible que una persona así pueda respetar ningún tipo de promesa, alguien que actúa de tan irresponsable manera, y que por lo tanto haríamos bien en no incluirlo en cualquier pacto social que se nos ocurriera, no ha de ser tomado, sin embargo y a pesar de todo, como un ser inmoral, ni siquiera mentiroso; en efecto, cuando hace la promesa experimenta una alegría que nadie debería, observando las cosas a la ligera, tomar a broma. Es un momento después, y nadie se conoce mejor que él para decir esto, cuando experimenta el miedo de concluir las cosas, a la vez que le vuelve su creencia de no estar a la altura -de estar lejos de la ciudad, de los hombres y del saber.

26 de junio de 2007

Poco tiene...

... uno que añadir a lo que todo el mundo sabe de los días enteramente irreflexivos: para empezar, una discusión un tanto absurda; luego la rutina de corregir; de estar un poco al margen; ir deprisa todo el día, sin tiempo para el paseo; sin ganas de escribir ni oportunidades de leer; el castigo del coche y de la carretera; el del transeúnte que tiene que ir arriesgando su piel---

Ocupados en un trabajo extenuante, insensato, absurdo, etc., no tendremos que pensar en el disparate político; podremos despreciar esta cerrazón que se expande como una mancha de mal aceite

Prisa, nada más...

... que prisa, falta de reflexión e inconsciencia.

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La vida es una fábrica absurda. Por lo menos para mí.

25 de junio de 2007

Naturalmente no se trata...

... de que uno descubra mediterráneos. Lo que uno dice repite siempre lo que ha dicho otro: máxime cuando nuestro saber es puramente libresco---

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Mal día para los ciudadanos españoles: /para/ los que han muerto y los que han de vivir.

...

Un día sofocante y sofocado, de estampas ¿mínimas?: una pareja de viejos sentados en el banco de piedra, en la plazoleta que hay al pasar el puente. Mantienen el gesto eterno del amor, o uno de ellos: la mujer repantigada en el respaldo duro, el hombre con la espalda adelantada, vuelto en ángulo hacia ella, rozándose las rodillas. El amor es la sustancia del mundo, su falta el sinsentido: la verdad está en las misma cosas.

Un poco más allá el padre se ha adelantado a la niña, que no se lo cree y se para atemorizada y llora. Cuando vuelve la piedad paterna de su excursión momentánea, girando sobre sus pasos para recoger a su hija, la niña se le abraza al cuello riéndole y perdonándole una falta, que ya ha olvidado: sin saberlo ella, seguramente, ha devuelto al mundo la verdad de la que no puede prescindir.

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Pero ¿qué derecho tienen los ojos para establecer un juicio sobre los hechos del mundo? ¿Cuál es el del lenguaje para salirse de la celebración del día?

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/Los aires calmos y calurosos no me gustan nada, no prometen nada bueno--- Toquemos madera./

Me doy cuenta...

... del atractivo, regular, que para mí presenta la cuestión de los límites y los márgenes---

Es decir, soy consciente de ello. En realidad debería decir que "ello" es consciente: una peculiaridad del lenguaje o del pensamiento. No demasiado afortunada, si bien voluntariosa---

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Un resto de orgullo, o de subjetividad, invitaría a colocar comillas en las cosas que se dicen, por pudor---

Pero, al llegar aquí, se puede aplicar uno mismo lo que recoge Octavio Paz en Vislumbres de la India: la forma de salir del inmovilista sistema de castas consiste en renunciar al mundo, y no estar en él más que como un mendigo, sin más necesidades que las que lo son; dejando de lado el más mínimo resto de amor propio: pues aun el sustento, la única necesidad básica, se deja a la buena voluntad de los otros; para no tener que pensar que con el trabajo uno mismo se señala ante Dios y ante los demás, avisándoles de que se acerca uno tocado por la gracia (Max Weber).

La sociedad...

... no tolera los márgenes; más bien: no se tolera la salida de los márgenes establecidos, el estar fuera del círculo---

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(Sujetos islas, abandonados en y por el lenguaje)

¿Cómo aclararme a mí mismo -a quién si no!- la dificultad del pensamiento? Habitantes de una gran ciudad, merced a la virtualidad de los media, el número inmenso nos separa de la ley y la razón común: mutuamente desconocidos, milagroso sería que pudiéramos proponer algo comprensible, que nos pudiera ser propuesto---

24 de junio de 2007

Richard Rorty

(Ahora que ha muerto... )

Creo que no he leído nada de él. Ni llego a aclararame con los textos que aparecen en el suplemento cultural de Abc de ayer sábado: Jaime de Salas, José Lasaga, Á. Delgado-Gal. Por mi ignorancia del autor, evidentemente.

Grotesco?

Arcadi Espada:

"La zurra de Sebreli. Schopenhauer, Nietzsche, Heiddeger. El planteamiento de "El olvido de la razón" tiene un cierto parentesco con los Intelectuales de Paul Johnson. Pero en Sebreli la propuesta no se decanta tanto sobre la vida (la doble vida de los intelectuales) cuanto sobre las ideas. Parece imposible que haya habido hombres capaces de pensar en esos términos grotescos, y que hayan pasado a la historia por otra razón que su enfermedad."

Fuente: www.arcadi.espasa.com/mt-static/2007/06/24_de_junio.html

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Realmente no entiendo la argumentación. Quizás se trate de una forma refinada de ironía, de una ironía que se enrosca sobre sí misma; que consiste en pronunciar con acento engolado el derecho a emitir juicios.

Yo, nadie, no debería apreciar esto: sino la valoración humanista y definitiva -tras la finesse irónica.

Pero no lo entiendo: a causa de sus ideas habrían merecido pasar como enfermos a la historia, y como nada más -parece decirse. El error de algunos dictas les invalidaría para la verdad de todo el resto -parece concluirse.

¿?

Algaradas de bar

Si el mal es una ignorancia:

Una vez que lo sabemos no hay disculpa, conocemos nuestros límites; conociendo la ignorancia la deshacemos---

Convendría considerar la estupidez, una vez reconocida públicamente, y sin restos de duda, como un delito---

Para evitar males mayores---

No siempre...

... se está a la altura en aquello que se escribe: uno queda por debajo de sí mismo, o lo escrito es frustrante.

No debe importar demasiado: las resistencias del pensamiento son mayores incluso. Hay que saber llevarlas: renunciar al orgullo, a la intención de una transparencia absoluta de las representaciones... en la sede del sujeto.

...

(¿Sede del sujeto?)

Las metáforas, edificios de un lenguaje que tiene las ventanas abiertas, prometen al hablante seguir en lo suyo: mantener la fe en lo escrito, conocedor de que la escritura necesita ocio, y éste no siempre está disponible: el tiempo no es nuestro; lo administramos, nada más.

23 de junio de 2007

Paseos

¿Por qué quiere este hombre -un poco tronado, la verdad- venderme el perro? No es la primera vez que lo intenta. Quizás piense que soy de la antigua secta.

¿Qué pensará el perro? ¿Acabaré comprándolo? Las cuestiones se deshacen cuando la mujer (del hombre con perro) lo llama a voces desde la casa.

Bien pensado, yo no debo tener una pinta mucho mejor---

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Un examen de selectividad es igual a un examen de selectividad que es igual a x. Calcular el valor de x.

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Los latinos -así se nombran- entretienen con su música de nostalgia a los pocos paisanos (ecuatorianos, bolivianos, colombianos; también españoles) que beben cerveza, alejados del escenario, bajo el techado feo.

Ascetismo

Alguna vez se evalúa correctamente la situación (aunque sea uno mismo el que llega a este punto de vista; por lo tanto: inválido, por parcial); la evaluación no aporta ningún resultado en forma de decisión; sin embargo, aparece la alegría, en la forma de una tentación: "Y si yo...?"

¿Yo? ¿Qué? Respuesta: Nadie. Nada.

Se permite tener tentaciones: algo natural en los seres humanos; pero no abandonarse a ellas, y perdonarse uno mismo la vida (moral) si se comete el error de caer. El pecado no debe conllevar la muerte civil: pero debería mover al desprecio de sí, no por el mal causado (¿a quién?) sino por la falta de inteligencia mostrada. Ésta es lo mismo que la debilidad: el único error inadmisible, igual de impropio que la alegría impropia: de la compasión o del amor.

Tiempo...

... imagen móvil de la eternidad -según el gran filósofo-, promesa de vida y memoria---

cuando has trabajado en nuestras caras, dejando tu huella, sólo los ignorantes pueden atreverse a sostener que ha sido en daño de la belleza. No. La experiencia, depositada por ti, detrás del rostro y en la persona, con sus reflejos en la frente arrugada y seria, la experiencia, pienso, es, a su vez, la imagen presente del saber feliz de un dios autosuficiente---

22 de junio de 2007

La miseria...

... de la existencia estética.

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Quien es un experto en construir razonamientos incorrectos de una rara perfección, sobre el mundo y sobre los hombres (mirando sin rubor a todos los lados de la plaza de lo metafísico y lo moral), una persona así, tan cercana y tan extraña, a la que nombramos como Yo, puede permitirse valorar negativamente lo que considera como un gesto mezquino hacia un pobre hombre: que no veía el divertimento en el asunto, que huía de él, un pobre cobarde en el ejercicio de su derecho (él sólo pide tabaco). Irrelevante o equivocado el acto, a mí no me importa eso: sino sonreír la gracia desde fuera, sonreír a todo el mundo con una gracia igual. Para que todo el mundo, que no siempre se muestra tan mezquino, pueda dudar de la eficacia de esa sonrisa, que desde el exterior pronuncias con tus ojos y tus dientes, y tu frente joven. Que me rehuyas la mirada cuando yo te juzgo con los ojos (experto razonador en asuntos equivocados, ya te digo; seco y sombrío cuando estoy de mejor humor) me tendría que decir que aún tenemos esperanzas---

El hombre ocupado...

... cargado de un trabajo rutinario, que no le deja vivir, es casi un hombre feliz. Un resto de conciencia le hace esperar el descanso, y entonces será cuando conozca de nuevo la desesperación.

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Un hombre infeliz me hace pensar en alguien desocupado: entregado a las tareas del pensamiento, a mirar en los espejos de su soledad---

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Un ser feliz que piensa es un dios.

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Puesto que no aceptamos la existencia de un dios mortal, hemos de vincular la infelicidad con la muerte: aunque la causa no sea ésta, sino la presencia del pensamiento.

A no ser que se esté dispuesto a aceptar el contenido del mito: haciendo de la reflexión la causa original de la desgracia.

Correcciones

(Lo que se dice)

Nietzsche: reacción al sentimiento de culpa introyectado por la tradición cultural en el sujeto. Réplica a la culpa doblada, reflexionada, duplicada: la del Dr. Borg en Fresas salvajes de Bergman (culpable de culpabilidad). Pero le pregunto a mi compañero si no se podría pensar en que ése es justamente el problema de Nietzsche: el exceso de culpa que siente él, trasladado por él a toda la historia.

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(Lo que se tiene que leer)

En otro orden de cosas: en un examen, por lo demás correcto, figura uno de los más estupendos disparates con que me he encontrado: Platón, filósofo ateniense... hijo de dos pastores protestantes. Así se explicaría casi todo!

21 de junio de 2007

Revistas de libros...

Hoy, en el suplemento cultural del diario El mundo:

Bernabé Sarabia, acerca de El Estado cultural. Ensayo sobre una religión moderna, libro de Marc Fumaroli, ed. Acantilado, 2007.

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He leído alguna crítica acerca de este libro en algún otro periódico, que no recuerdo---

Interesaría que se tradujera el libro de Ferry y Renaut sobre el "pensamiento 68": ahora que la cuestión está de moda---

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Pienso en la posibilidad de que la crítica de un concepto de la cultura (politizado) y de un concepto de la educación puedan dar lugar a un sentido diferente de las dos, la "cultura" y la "educación": pero todo suele quedarse en la parte negativa, en la destrucción---

¿Para qué?

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¿Y qué tiene que ver la severidad del humanista con la miseria personal?

Riqueza

Refractar el mundo a través de la conciencia, como un prisma: podría ser un mandato para el espíritu del día, o una descripción de su modo de funcionar---

Entonces lo que se encuentra puede que no sea el tesoro pretendido, buscado, aguardado: sino espejos de la soledad propia---

Aceleración...

... del tiempo: cuando más ocupados tengo los días, menos tiempo para pensar, más para arriesgarme en los actos cotidianos (como conducir, introducir calificaciones, participar en reuniones... ), es cuando siento que no existe ninguna diferencia, que todo podría ir como debe.

Es bastante con pensarlo y escribirlo para que se deshaga el encantamiento.

20 de junio de 2007

Reclamaciones

Lo único reseñable del día---

Y el calor horroroso, pegándose a la piel, a la camisa, al ánimo---

Las discusiones inoportunas: conviene guiarse por la prudencia, por el silencio, por la voluntad de no querer tener razón; una voluntad doblada, sobre sí misma, sobre nada---

(Guiarse por, no. Guiarse con. En compañía de---)


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Lo único para pensar, lo único pensable del día: el estatuto de los expertos, o su status; la idea de que la única didáctica nace del saber, a modo de amanación necesaria, de acto o resultado emergente vs. la idea contraria de una posición técnica de la didáctica o un cálculo general del saber---

Yo sostengo lo primero---

...

Todo se reduce a una cuestión de política, muy doméstica; al asunto de a quién se ha votado en las elecciones; o peor aún: damos por hecho que todo se reduce a esa cuestión mezquina---

19 de junio de 2007

Dialéctica, II

(Nietzscheana contractualista)

Una sociedad de hombres de honor constituye una pesadilla: una reunión de neuróticos, de asnos pomposos; una liga de criminales; una mafia.

...

Para evitar la guerra universal decidieron arbitrar un conjunto de leyes, con las cuales y muy imperfectamente pudieron sobrellevar la carga de su convivencia. En un mal día, mucho después, construyeron un ídolo al que adoraron, otorgándole también la facultad de hablar y promulgar sus propias leyes: habían inventado la religión.

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El único, el que no mira para no tener problemas, el que no habla para no cometer errores, el que no anda para no tener que pasar la vergüenza de tropezar y caerse, es el peor de todos: un ser de las esquinas, capaz de contener en una cabeza deforme su honor, su ley y su pequeño dios. A ése lo llamamos Yo.

***
***

Inscribimos en nuestra sangre. Escribimos en/con el papel que nos dan. Scriptura ancilla auctoritatis.

Dialéctica

Indiferencia---
frialdad---
paciencia---
santidad---
perfección---

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¿Qué es el honor, herido?

¿Tan estúpido como el ataque que sufre? ¿Tan estúpido como el que lo ataca?

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(-¿Hechos neutros? ¿Sense data? -No, gracias. Ya tengo.)

Me temo que los hechos también son interpretables. No como la opinión que se abate sobre el conjunto de los hechos dispuestos: palomas sumisas para el halcón. Sino lo que, muy frívolamente dicho, todavía no sabe si ser paloma o halcón---

Imprudencia

La otra cara---
el lado no amable---
el mono desnudo---

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Vinculamos el exceso de calor con la falta de saber, con la sonrisa gélida, con la desesperanza.

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Siempre inscribimos lo mismo: los seres humanos -digo.

Prudencia

Los enfados son una muestra de su falta.

Quien tiene clase la demuestra: no me refiero a mí---

18 de junio de 2007

El arte de conversar, III

La imposible articulación de naturaleza y cultura nos concede la verdad de la doble cara de la retórica: necesidad de la argumentación, del discurso común de la polis, por una parte; disolución de la misma referencia del discurso, indecidible e indeciso -por otra parte- entre el capital genético y los intereses culturales: ¿cuál es la raíz del mal?

...

Hemos ido limitando la inteligencia a la respuesta maquinal, a la conducta de dominio: la inteligencia se ha asimilado a la máquina, se ha igualado con ella, en el frío y la cerrazón de sus "decisiones".

Antes parecía que creíamos (es nuestra reconstrucción presente) en las razones del corazón, en la fuerza de la pasión, y en el empeño de lograr un espacio en el que des-empeñar los argumentos---

Arte de conversar, II

(Del monólogo compartido)

-Sí, las enfermedades mentales existen desde que la humanidad ocupa la tierra. Pero también es cierto que las cosas que no se nombran, para las que no hay palabras, existen en un grado distinto o menor, son menos reales que aquellas otras cosas que se ha institucionalizado, que circulan socialmente, y que por esa misma razón se pueden analizar mucho mejor: distinguir, adquirir complejidad---

Por eso: la enfermedad mental tiene dos o tres siglos, lo mismo que las cárceles, las instituciones escolares, las ciencias sociales--- Anteriormente los nombres naturales no estaban dados, sino que la conducta era atribuida a algo o alguien ajeno: alienado, sí, pero sin que la enfermedad le pertenezca---

Arte de conversar

(Por el camino)

No se puede estar seguro de la moralidad de uno. Se cree que no se llegaría a ese punto, pero no es posible tampoco descartar la idea de que todos podríamos llegar a envilecernos---

Pensar que hay un límite que, particularmente, no se está dispuesto a rebasar requiere creer -todavía- en la humanidad, ignorar que cualquier vileza se puede cometer: basta con que se den las condiciones -se necesitan tan pocas!- para ello---

Se trata de condiciones sociales, por supuesto, capaces de sacar lo peor que tiene dentro cada ser humano---"

***

Pienso yo: quien tiene la posibilidad de actuar tiene la posibilidad de elegir el mal. ¿Por qué no? Será más fácil, pacífico, humano, ligar la bondad a una quietud que no tenga que consistir en una simple pasividad, en un negativo de la acción---

17 de junio de 2007

Anexo III, desarrollos posibles

1º La escritura electrónica, el diario abierto y universal, el texto libre, la quiebra de la autoridad, de la escritura académica... dejan anticuada una forma de narrar que asentaba el prestigio del sujeto en el de las acciones, y a la inversa. Esto, fuera del relato, significaba la mutua certeza del Autor y del Texto.

2º La apertura totalmente mundana de la subjetividad, su multiplicación en absoluto anónima sino multiperspectivística, devuelve a primer plano la cuestión esencial del sentido de la formación en el saber; i. e., la cuestión de la cultura animi, aparte y por encima de los juegos provisionales del relativismo. ¿Cuál será el significado de educar: una vez que la renuncia al engolamiento subjetivo no puede reducirse o quedar en el abandono conformista a los ídolos de la pseudomodernidad y el progreso repetitivo?

Anexo II

Un conjunto de obras, por muy rigurosa que hubiera sido la selección, no puede ser el causante de un pronunciamiento definitivo sobre la calidad de la cultura. Pensar así no puede representar más que un acto de ingenuidad o de mala fe; que sería simétrico, aunque de signo contrario, a la creencia en la bondad de un determinado corpus de escritura. Ni un extremo ni otro: una lectura crítica que ha sabido deshacerse de un canon normativo, que conoce los juegos y trampas, inexorables, de la retórica y del lenguaje; del lenguaje como institución retórica; libre de los encantos de una semántica objetivista o socialmente fundada; una lectura de esa forma, exenta de ingenuidades, encuentra en la construcción de unos textos que se desplazan de la ficción a la realidad empírica, y a la inversa, una posibilidad no cumplida, juntamente con todo lo que sí se está ofreciendo. La deuda no hay que exigírsela sólo a la (auto)ficción. También los textos más dura y puramente memorialísticos (Castilla del Pino, Caballero Bonald; entre los prestigiosos, y con todas las reservas que cabe hacer sobre el estatuto intratextual de la memoria) se escriben en la misma clave del relato de emancipación retrospectivo, esto es, a partir del mismo mecanismo de la escritura de la ilusión: queriendo convencer del sentido de la responsabilidad, que antes de entrar a formar parte del relato a medias imaginado (autoficción, autobiografía inventiva) era la sustancia verdadera de la vida en ciernes, cualesquiera que fueran las aventuras particulares: educativas, políticas, conspiradoras, familiares, etc.

Piedad

(Memento)

El dueño de la librería le pidió a su hijo que se fuera arriba, para acompañar a su madre, que estaba sola -y moribunda.

No sé por qué, al recordar esto, me viene la imagen de la mujer sentada en el establecimiento (era otro día), en un viejo y feo sillón de skay, mostrando en todas las fibras de su cuerpo -no sólo en el rostro- el trabajo de un dolor tranquilo y resignado, la destrucción y la muerte.

El lenguaje pierde la referencia, pero a veces no puede ocultar la verdad.

Ni expresa ni denota: apela---

16 de junio de 2007

Banalidad del sentido común

Este sábado viene en Babelia una entrevista ("La poesía que duele") a Chantal Maillard, así como un artículo de Antonio Ortega ("En la trama del mundo") a propósito del último libro de la poeta y profesora. Tanto la entrevista de Mª Luisa Blanco como el texto de A. Ortega son magníficos para mi gusto. Magníficos y terribles. Por eso aquí no digo nada, aunque se trate de textos muy recomedables para estudiantes jóvenes. Y aquí está la trivialidad, la de mi trabajo, la de todos: sentir que no se respeta nada---

Aunque bien pensado: ¿cómo puede respetar su dolor el/la poeta si lo dice?

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Verdad y muerte---

Paul de Man

(Alegorías de la lectura)

Irritante, y más que irritante---

Desde su tumba debe P. de M. reírse de sus lectores: cuando el Negador del autor, este demonio de la retórica y de la metarretórica (P. de M.), consideraba que el lector se estaba sintiendo cómodo, y que podía (el lector) dejarse caer en el sillón para adormecer la comprensión, daba un puñetazo en la mesa y volcaba palabras tras palabras de una corrección tan sintácticamente pura como semánticamente inmanejable---

Evidente será que no pueda decir ahora "Me está gustando el libro"---

Anexo I

La escritura canónica se arriesga a perderse en el tiempo, y con el tiempo. Entra a formar parte de la misma ilusión retrospectiva que confunde al narrador de la historia con el control libre y entero que efectúa el Autor sobre los actos de su vida (la Obra, la energeia aristotélica).

Trasladada la ilusión al plano lingüístico, se configuraría como el ideal de una proposición de lógica pura que desplegara -evidencia máxima- todos los predicados del sujeto. Esta claridad representa un ideal, el símbolo divino, según escribiera Ortega en El tema de nuestro tiempo (cap. X, "La doctrina del punto de vista"). En el caso de la historia, esta idealidad traza un imposible, una vez que reconocemos la propensión al juego y la reflexividad consiguiente de las perspectivas y conductas humana, y también su tendencia a participar en escenarios de intereses: las ideas habrían encontrado su descanso eterno y merecido en las "ideologías"; sin que quepa pararse en un determinado lugar del camino, para considerar que "ideología" son los puntos de vista de los otros. Esta mala fe ha periclitado. Desde Karl Mannheim (Ideología y utopía) conocemos públicamente que también la crítica declarada de las ideologías constituye una ideología. Que el saber eso permanezca implícito es lo de menos: a partir de Conocimiento e interés de J. Habermas hemos ido advirtiendo igualmente la existencia de una trinidad nada santa -tan humana que es- de intereses que gobiernan trascendentalmente el conocimiento, científico-técnico, normativo, y también el conocimiento histórico: sea que éste se vuelque hacia la reconstrucción del pasado (historia y memoria; pero también Memorias y (Auto)biografías, en tanto acotaciones personales -genéricas y concretas- de ese interés), sea que mire hacia el futuro, bajo la forma de una sociología crítica, anticipadora y que no renuncia al relato de liberación ni a la condición sagrada de la utopía (ahora entregada a tareas seculares).

Si las cosas ocurren de esa manera, la publicación de un canon textual no hace más que inscribir en la misma historia que reconstruye la ilusión que la ha gobernado desde siempre: la de una verdad que los textos han de revelar (des-ocultar), allí donde más le duele al sujeto, o donde se ha establecido que debe encontrase el núcleo del mal, de la enfermedad histórica. El riesgo es evidente: los textos se podrán perder con el tiempo, fragmentos que son nada más de una obra mayor -la de la verdad hecha palabra en el tiempo-, pero el canon tendrá que tenerse, en sí y para sí, como una obra más que perpetúa la ilusión, y que será capaz de engendrar (hecho saber académico) textos nuevos en los que reconocerse.

15 de junio de 2007

Prudencia

Sabiamente no se puede preferir la injusticia al desorden -se dice para sí el que no es reaccionario. Sin que sepa explicar la razón---

Le intranquiliza que la denegación del conservadurismo pesimista consista en un prejuicio; la creencia de signo optimista en las personas, en una religión---

Todo porque él no soporta, más -mejor dicho: menos- que nada, el ruido: el desorden sonoro del mundo---

Ni las formas prestigiosas: la charlatanería y el chisme grosero--- la sustancia más común de la vida en sociedad.

¿A quién tiene él que decirle estas cosas? Confesándose a otro estaría contradiciéndose: de la forma más vergonzosa, pues al mostrarse débil no está a la altura de la vida---

Fiestas de San Antonio

(Antisocratismo)

El conocimiento del mal no lo evita. Puede ocurrir justamente al contrario, aunque al principio el saber positivo de lo que no lo es (el daño, el dolor, la carne y la muerte) crea la ilusión de la conquista, y de una libertad novedosa que uno mismo se ha inventado. De un saber impropio brota la conciencia de la libertad: una libertad imaginada, que no debía ser el objetivo del maestro ágrafo y honrado de Atenas (no escribió, y por eso lo condenaron: por salirse del nomos escrito y reglamentario). Él –opinamos nosotros- quería el uso concreto: la felicidad nominada por los seres humanos, en correspondencia con la solidez redonda y perfecta del ser.


(Puntos de vista)

a) Soliloquio: fragmentos de un espejo roto, en un día aciago---

b) Las gentes viven en el mundo celebrando un día de fiesta: asentando en sus conversaciones alejadas el significado feliz de los actos---

14 de junio de 2007

Razón y norma

El loco acodado en la barra hizo una de las mejores preguntas que recuerdo (a dos parroquianos que habían adormecido la conversación): "¿Vds. son Vds. o son por otros?". La pregunta venía a cuento.

***

(Se me dejará que me piropee a mí mismo)

Esta tarde el loco soy yo, el idiota (en sentido filosófico), el cretino (en sentido médico): los cuatro jóvenes de la mesa de al lado, dos hombres y dos mujeres sin aparente relación, no se ponían de acuerdo acerca de los puntos cardinales. Una forma como otra de distender el tiempo... Al pobre, al solitario, al único, se le/s ocurre preguntarse (no se atreve/n a la alta voz) por el lugar del que hace las preguntas: "¿Cómo se orienta el que pregunta cómo orientarse?".

Y la cosa, caros amigos, no es ninguna trivialidad... sino el meollo ilustrado, la línea medular del campo de hierba donde pasta y juega la razón.