Todo es aceptable menos imponer el silencio. Y ahí está la ironía del asunto: queriendo cancelar el debate sobre una guerra provocada por la incapacidad para convivir con el adversario, los sectarios certifican lo oportuno de ese debate. El sistema es antiguo y conocido: se llama democracia... (APR, en EM)
No hay comentarios:
Publicar un comentario