9 de mayo de 2022

 No queremos reconocer que solamente en la falta de libertad se da la libertad y así nos va. 

Incipit

 Debió ocurrir como en días de verbena, cuando con la ocasión, un azar, una voz que se corre, los concurrentes plantaron sus frágiles tiendas, luego vendría materiales más durables y cimentado, en un lugar grato, de buen clima, quizás en la ribera de un mar o de un río. Alguien santificaría el día, portando una efigie. Luego queda saber cómo de la fiesta se desató la violencia y el poder, aunque seguro que llevaban ya consigo a esos ángeles oscuros. 

...siempre en camino, impulsado por un corazón hambriento,

he visto y conocido mucho: las ciudades de los hombres
y sus costumbres, climas, consejos y gobiernos,
no siendo en ellas ignorado, sino siempre honrado en todas... (Tennyson, "Ulises") 

8 de mayo de 2022

En tanto amigo de la humanidad, que por eso me tengo, pues no puedo más que decir que es una pena que los 7000 y pico millones de terrícolas no accedan libremente a la lectura de la reseña facturada a ese culmen sapiencial que representa el último libro de Yojanes Arnaldus, el Doctor Stellaris, princeps philosophorum Hispanoamericae. Todavía perdura en mi pobre mente, pero de discípulo pío, la maravillosa pero de verdad maravillosa impresión que me produjo su texto sobre Martinus Nigroselvaticus, Bigotito de la rectoría, cuando lo leí hace un tiempo. 

 Leer es releer: como ilusión de recobrar un tiempo.

Tras la historia del mito nos entregamos al mito de la historia. Y con la ciencia ocurre tres cuartos de lo mismo.

El lector de diccionarios y obras de consulta, libros de referencia, a cambio del vicio circular constitutivo de esas lecturas se le otorga la virtud de los posibles: otras costas y leyendas, diferentes islas y viajes, primicias de otro universo del que a veces sale algo.

El noble tiene su aedo, la ciudad su rapsoda, la decadencia sus escuelas y cursos de posgrado. Llamo decadencia a ese lujo supererogatorio con el que matamos el aburrimiento. 

7 de mayo de 2022

 Si Dios existe el aburrimiento no está permitido. 

 No veo cómo se pueden explicar los usos del día sin comprender las leyes del sueño. 

 La verdad reside en la relación y no en uno de los focos. Pero atendiendo a esto mismo la verdad es que la verdad se nos escapa. 

No hay identidad (el bendito yo) sin memoria. No hay memoria sin causalidades humeanas en el mundo… Pero no se dan esas causalidades sin la memoria del sujeto.. 

Pie de imágenes

 Está la imagen, móvil o fija, yo no sé... Nada más que lo que me cuentan personas de mi confianza. 

Una bandera recorre el curso rápido del agua. Parece un sueño, pero pero es bien de dia: el sol está en lo alto y lo que se ve es ajeno a los blancos y oscuros a los que nos acostumbró De Chirico en la senda descubierta por el malvado Caravaggio. 

Hay espumas pero no batallas en este orbe ordenado- se diría que vestido informal como para jugar al dominó en plazas de segunda (en realidad esta imagen pertenece al mundo mucho más cercano del comentarista).

Árboles en la bandera y no lanzas, detrás de la cual los personajes sonríen. Les corresponde, según manda la edad.

El tiempo (agua) se dispara en la vertical y la horizontal, en la inconsciencia de los navegantes, ajenos a barreras y fuerzas incontenibles. De ello sabe la edad provecta anticipada, a miles de millas de distancia. 

No llegarás a bañarte ni una vez en este río, anticipó el filósofo: sería mortal. 

No se ven los árboles, solo el recuerdo de la bandera, pero están en los márgenes: un aviso del peligro, del rigor de las clepsidras en el nuevo mundo. 

... 

 Entre la ciudad soñada y la ciudad recordada hay una estrecha relación. Como entre dos lenguas venidas de una misma madre, que se reconocen y entienden. Al sueño, esa ficción no culposa, han venido los hechos del día, hasta de ese epítome del mundo que son las crónicas deportivas, que han llegado para recoger el lenguaje de aquellos sucesos de Troya.

La casa es la misma, a salvo del tiempo. Un paredón de bloques de obra cierra por enfrente de la casa, cegando una de las calles que ahora recuerdo. Las gentes son las mismas, o por lo menos yo no las desconozco. En el bar han colocado un murete de piedra en la escalinata de entrada, inestable, peligroso para los niños. 

Igual que el paredón de bloques, que se desplaza como un portón cuando el coche que gira a gran velocidad en el ángulo de la calle, un híbrido de R4 y 2CV, con un punto de lechera agiornata y pretenciosa, postmodern y de anuncio, hace un trompo y milagrosamente se desplaza hacia atrás, y con su portón trasero desplaza la pared que se abre como un portón abierto al descampado o a la oscuridad, no lo sé porque no puedo mirar.

En todo caso, lo que a mí me parece  inexplicable es esa incongruencia de los hechos y los relojes, los caminos incongruentes o contradictorios de la experiencia en la que Hume quiso establecer un orden modesto, a rebufo de la metódica newtoniana. 

 Todo lo soñado es. (Pero no sabría decir si todo lo que es, es soñado. Porque esa es la cuestión.) 

Estuve en el pueblo, miraba de lejos el cerro de embigotado rostro que lo preside. Estaban como contemplándose la una y el otro, la villa y el monte, envuelto este en un anillo de niebla que no le corresponde. (Puesto que estamos tratando de un paraje semidesértico, y aquí la mitotología castellana de Kafka no viene a cuento.) 

6 de mayo de 2022

 En cierto sentido la semiología es el arte de interpretar las tumbas. (Pero la ontología no debe resguardarse en la etimología.)

5 de mayo de 2022

 Pasamos sin transición de la mítica futbolera (el dios deber ser aficionado a ese espectáculo creado por los hombres) a la mítica helénica, un producto sin duda tardío, donde el lenguaje vive una juerga continua. Las palabras tienen efectos, claro, porque las palabras son causas, imanes de sucesos. Así, en el nombre de Menelao se contiene la sucesión de desastres que nos condujeron hasta este momento. No es difícil imaginar otros mundos donde el mismo nombre propio convocara otros hechos bien diferentes. 

4 de mayo de 2022

 Principia la edad adulta con dos horizontes bizarros... Quiero decir, para expresarlo con más claridad aún, con la autoproposición de dos trabajos hercúleos:

1º La creación de un diccionario alternativo, hecho de la hibridación de raíces griegas y latinas, pero en combinaciones no usadas hasta el momento. No es algo especialmente novedoso, pues la nomenclatura de las ciencias y muchos de sus términos han sido facturados de esta guisa, merced al oscuro trabajo de los filólogos clásicos. Lo novedoso es la ambicion: crear una lengua de cultura, versátil para una ontología. La polis, con sus gentes y su espacio para hablar esa lengua, denominada helatino, vendrá después, a través de los decretos correspondientes.

2º La redacción alternativa de una enciclopedia muy famosa de artistas del primer tercio del siglo anterior, incluyendo aquello que pudo haber sido y no fue, lo dudoso y aun lo espurio y apócrifo, y en general todas aquellas cosas que se dicen mejor en griego. Como por ejemplo, sicofante y gimnosofista. 

 La gastroescritura me enerva, pues obliga a un ejercicio correspondiente, igual de irritante, a fin de compensar el exceso: la gimnolectura. 

 Mejora hacia el final el libro del periodista memorialista, aunque no puedo evitar la impresión de cierta impostación o impostura en algunos momentos personales e históricos, y en la apreciación de algunos personajes públicos relevantes, intelectuales y políticos sobre todo. Pero para una futura crónica imparcial de un osisa caballo entre dos siglos, finales del XX y principios del XXI, puede servir.

La historia del urbanismo y paisajismo en un periodo aproximado a ese, escrita desde la secta rival, lo mismo: también se puede emplear como mina de datos. 

3 de mayo de 2022

 En el mito anida la verdad primera, no cuantificada.

2 de mayo de 2022

Hemerotecas

 Si nos alejamos hacia el Este, hasta Rusia, encontramos que el filósofo de referencia de Putin, el gurú ideológico que influye en el Kremlin, Aleksandr Dugin, también tiene entre sus influencias los delirios identitarios y continentales del general Juan Domingo Perón. (C. Granés, en Abc) 

1 de mayo de 2022

 De algún modo, leer es una forma de olvido voluntario, autoimpuesto.