19 de marzo de 2026

Averroísmos, la mala vida

... se precipitará a los placeres superfluos, como el embriagarse con vino, los inciensos, las esencias y en general con todos los deleites de las juergas, y antes de terminar uno empezará otro... (EdRP, p. 137)

Ahí la figura del individuo tiránico, del disoluto, finalmente alienado. Al loco se asemeja su intelecto, y al ebrio. Los deseos le ciegan (en especial "erotic and amatory desire"), su mente se desequilibra y extravía, los demonios ("the demons") se le adueñan.

Realiza en él, despierto, lo que arraiga en el sueño. Ello devorando superyó, tal la partida jugada, y perdida.

... este individuo basará su existencia en los placeres entre los que se encuentra el frecuentar los bazares, baños, jardines y en general cualquier cosa que proporcione satisfacción y despierte nuevos deseos que le dominarán, guiando las restantes partes de su alma como el mal piloto conduce el navío. (p. 138)

MCH refiere en nota, p. 139, que Averroes rehace aquí lo que escribe Platón en Rep., salva la posibilidad de que algo así figurara en la traducción que el de Córdoba tenía del de Atenas. 

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