14 de julio de 2021

 Cuba sofoca el estallido social con la puesta en marcha de un gigantesco plan represivo (En El Mundo)

Leído

 Aplasia moral: una expresión diagnóstico-descriptiva de situación. 

13 de julio de 2021

 Intendencias escolares. Julian Barnes on Flaubert. 

12 de julio de 2021

 Entre bestia y ángel está el que duda.

11 de julio de 2021

Toros en la TV. La tauromaquia es galana metáfora. La realidad es, sin embargo, antitrópica.

 Eric Rohmer: historias sin cierre. 

10 de julio de 2021

 Los ciudadanos están convocados a la creencia.

 Eric Rohmer: la frívola severidad. 

 El escéptico, aquel que huye. 

8 de julio de 2021

Quijotismos

 Sánchez desautoriza a Garzón y sale en defensa del sector ganadero: "Un chuletón al punto es imbatible" (El Mundo)

Naufragios

 Cada frase, expresión, gesto es el inicio de una partida perdida. El mundo es la totalidad de las derrotas posibles. 

7 de julio de 2021

 La lengua avanza por la ignorancia de los hablantes.

6 de julio de 2021

 Los penalties te dan, los penalties te quitan. 

 Kieslowski. 

 Se siembra: ¿qué? Se recolecta: ¿cuándo?

5 de julio de 2021

 Calor. Yo fui un robot. La cura. 

4 de julio de 2021

 Lectura. TV.

3 de julio de 2021

 Turbiedad anímica.

2 de julio de 2021

 La justicia no se ocupa de los inocentes. (Rojo, de Kieslowski, 1994) 

¿Cómo debe de entenderse?

1 de julio de 2021

 Marcuditos Torontoniano MacQwerty, de padre uruguayo y madre escocesa, decidió, alcanzada la mayoría de edad, abandonar la casa familiar en O. y recogerse a meditar en el desierto almeriense. Sitio había y lo hay, a pesar del turismo global y las asechanzas de la malhadada información. Tampoco los retiros son como los de antes, cuando se dejaba el mundo civil de todas todas y se daba lugar a historias estrañas, miríficas y un poco psicodélicas, como Goya en los albores del arte de la contemporaneité. El desierto almeriense ahora es un poco como de bolsillo, igual que el dinero que se lleva, y tiene buenas conexiones por carretera, antenas de televisión y llega el periódico. Huir allí es mirar el mundo desde un aparte escénico, no sin ser visto, sino para ser visto. Quien huye a este jardín o erial barrido por el aire, tan cercanos el mar y el cielo, solo aparentemente abdica del común. En realidad es un diógenes que ya no lleva linterna, por exceso de luz, y quiere para sí el universo, para bucear en infinitos o para ascender hasta el corazón de los hombres. El desierto será su tonel encontrado, allí donde los perros ladran de contento.