Mostrando entradas con la etiqueta Alvar Aalto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alvar Aalto. Mostrar todas las entradas

4 de enero de 2011

Exteriores

S. Giedion, op. cit., p. 625.

***

Gestos, sonrisas, posturas, acciones, rutinas (compras, limpiezas). Como forma de exorcizar lo único, el temor que vuelve y se instala en la garganta, el sabor de la angustia, esta incerteza que nos condena. Culpables de culpabilidad, como el doctor sueco, y nadie nos sostiene en lo contrario.

Interiores

Villa Mairea (Imágenes: ésta y la de un post anterior, en Casas con arte, publicación que ya he citado.)

Solución habitacional

Al ocupante de la caverna, da igual que sea material o fingida, le tiene que sobrecoger el ingenio del tiempo futuro. Debe admirar la manera en que los descendientes han solucionado el dolor a causa de la salida de la naturaleza. Lo han hecho reintegrándose a ella, en un claro del bosque. Allí son felices, inteligentes y buenos. Él se contenta con un garabato en la pared (un esquema nada representativo, hecho a tizón, de los seres familiares), con un pálido fuego y un sol temeroso. Eso cree. Antes del tiempo les admira por adelantado. La alegría les hizo suyos.

Villa Mairea.

1 de enero de 2011

Arquitecturas, IV

Habitar en un claro del bosque...

S. Giedion, op. cit., p. 625

Poseen, las viejas fotografías en blanco y negro, la volátil entidad de un semisueño.

¿Utopías?

S. Giedion, Espacio, tiempo y arquitectura, Dossat, 1982, p. 601.

30 de diciembre de 2010

Arquitecturas, III

Esquizoidal, la tentación del arquitecto moderno.

El uno, Él, el héroe:


Ellos, masivos: el bloque de viviendas en Tapiola (1961-1967), por ejemplo.

 
(En Casas con arte, fascículo que compaña a la revista Descubrir el arte. Último número)