No me voy a poner yo a largar mal de don Agustín García Calvo, su vida y sus obras, Dios me libre, pero la traducción que tengo de los
Recuerdos de Sócrates de Jenofonte me parece, ¿lo diré?, algo casposa. Así creo que no se ha hablado nunca en español, ni en griego. Y escribir, tampoco debe... Sócrates parece un orador de ateneo decimonónico. Igual la culpa es mía, o de Jenofonte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario