6 de enero de 2008

Seamos investigadores...

... de gran ánimo: busquemos aquel estudio que lo empezó todo, antes de McLuhan y la secta new age pedagógica, trufada de aromas del 68 y de Ho Chi Minh libro rojo mau-mau, aquella modesta proposición (por la humildad que exhiben los sabios: pero ni esto exhiben), grandiosa en sus efectos, que pudo relacionar el desperdicio percibido de recursos en la instrucción pública con la incompetencia (o maldad laica) del maestro para inteligir los infinitos beneficios del telégrafo---

¿Que ese estudio no existe?

¿Seguro?

Yo creo que sí---

Futuribles

Es decir: consumibles de futuro, fungibles---

Qué trabajos nos manda My Lord!

Visto que:

a) soy el feliz propietario de una PS2 y de una Nintendo DS, artilugios cibernéticos que yo sí soy incapaz de gobernar,

b) visto/leído también este tremebundo artículo en el diario Ideal de Granada (ciudad y provincia muy típicas de Andalucía Oriental, en el territorio de España),

c) considerando, en ese mismo artículo (véase, por favor, la primera columna), la vinculación entre videojuegos y competencia lingüística: nexo que yo -acostumbrado a leer al revés, sin equivocarme en todas las ocasiones- comprendo no como dictaría el sentido común (esto es, que el tiempo jugado no es tiempo leído), sino al contrario (como incapacidad docente para apreciar la innovación videovirtual, a la que se anticipa el alumno ágrafo),

d) habiendo observado, además, al llegar anoche a mi casa, y ver la portada del cultural de Abc,


suplemento que, al lado de Babelia y similares, a mí me sirve un poco para ver la distancia que todavía nos separa de la realización de nuestra unidad de destino en lo universal (me parece que en esta fantasía risible se sigue creyendo, y así no nos va a ilustrar ni la luz que viniera), al ver -digo- que bajo el rubro "Homo ludens" hay que ponerse a pensar "en serio" sobre los videojuegos, para lo cual el cultural de Abc añade tres colaboraciones en las primeras páginas (que ya leeré),

e) etc., etc.

al considerar todas estas cosas, me parece que no he de pecar de atrevido excesivo sí aseguro que de aquí a nada van a imprimerse estudios muy severos sobre la utilidad pedagógica de las consolas (aunque supongo que algo habrá ya; pero yo no lo conozco, aunque no importa: mi pronóstico va más bien dirigido a la proposición ruidosa y cuasinormativa de esta videodependencia)---

Algunos no esperan menos de los didactas, sabios que son capaces de rascar aun sobre la superficie del Uno ineffabile, para ver tras el espejo la silueta, que huye, de Rousseau en paños muy menores---

Interviews, Terceras

¿Radicalismo? ¿Ilustración? ¿Imperativos?

¿Es posible una democracia sin liberalismo, basada solamente en el multiculturalismo igualitario/identitario?

Élie Barnavi, en El país (15-12-2007).

Hermann Tertsch, en Abc (5-1-2008)

La contemplación...


... parece que tendría que dirigirse a la divinidad; en el mejor de los casos, a hombres divinizados por sus acciones. El error acerca de estas cosas no deja en muy buen lugar a quienes son nada más que hombres: es su razón encenagada (impía o deconocedora) la que lo lleva hacia la locura (que es la más entera falta de lo común: logos, espíritu, bien, ley, ciudad).
Quien habla a lo muerto (las casas de los dioses) es como quien escucha los ecos o ve las sombras: ha salido del terreno de juego (el lenguaje, la ratio o proporción)---
¿Una nave de los locos, si todos se condujeran así?
Nota: cita del fragmento heraclíteo según mi querido ejemplar del Heráclito de Mondolfo (en ed. Siglo XXI).

Suenan lentas...

... y graves las campanas: esta noche ha debido actuar la cosechadora, regalando eternidad. Que Dios se apiade de nuestras almas.

Publicidad gratuita, propaganda...

... engañosa: ¿o es al revés?

Después de pagar mi óbolo al capitalismo de la virtud (en el sentido de mundos virtuales, vidas segundas, potencialidades electrónicas, etc.), una vez que estoy en mi casa, que puedo tomarme un tiempo y un respiro, que finalmente saco de su caja ramplona el juego soberbio, aunque en realidad esto sucede porque lo hace otro, observo que ha valido la pena, porque he encontrado esta soberbia imagen:


Cada uno de ellos ha sustituido la beatitud por su representación, si bien ésta no tiene lugar delante de todos ellos, ahí enfrente, sino servida para cada uno en particular (en el mismo formato, con distintos colores). La felicidad de todos es significada por la sonrisa que comparten. Podría adivinarse que también conocen alguna desgracia que no quieren decir: lo sospechamos cuando alguno de ellos dirige la mirada al juego del contrario (del compañero). A mí no me cuesta nada pensar que han querido evadirse del rencor que les une gastando algo de su tiempo en ocio intrascendente, aunque todavía no sepan que esta acción no les va a conducir a ningún sitio (su felicidad está distribuida nada más: como si de una cantidad muy limitada se tratara), sino a una miseria circular (un universo propio, reincidente).

La ambición de la imagen no debe dejar lugar a la inocencia: basta con mirar el córner inferior derecho: el icono y la letra, soportando la idea de una humanidad transgeneracional al fin unida por gracia de una caverna gloriosa y electrónica, de la que podría arrojarse la búsqueda intempestiva del bien---

5 de enero de 2008

Viaje a A.

Viaje a la capital pequeña de la pequeña provincia: bar, paseo, conversación...

En el viaje: contrarios sentimientos. Intranquilidad, vueltas a la cabeza, contento...

***

Peaje en libros: De la Corte, Lógica del terrorismo, Alianza. Weinberg, Los tres primeros minutos del universo, Alianza (librería de viejo o de saldo).

Mi buena acción:

Que otro compre y lea (por supuesto: se le supone con certeza; o sea: que no se le supone) la primera entrega de los Relatos de Kolyma de Shalamov (editado por Minúscula). Yo leí, en culpabilísimas fotocopias, la selección inencontrable de Mondadori (por lo que mi pecado es menor, por ser un libro inencontrable, aunque sólo de 1998): literatura = vida, vida = literatura. Nada más (lo superior no se comenta: te comenta a ti). Los euros que se paguen son pocos: como me pasó con la Trilogía de Apu (magna obra fílmica de Satyajit Ray)---

Amor contante

En una canción de desamor y despecho de Los secretos alguien dice la mayor prueba de amor: estaba dispuesto incluso a trabajar. (Ahora ya es tarde, sostiene con su rencor ante la traidora que vuelve.) Pensaría uno en ese comercio como si se tratase de un juego de suma cero, de intercambio de bienes (-1, trabajo; +1, amor), con lo cual se hace difícil entender qué es lo que se ha ganado con la ruptura del equilibrio inicial (sin cariño y ocioso). Será evidente que no estamos delante de uno de esos juegos en que se gana por un lado para perder por el otro. Que el amor asciende a 2, como mínimo, y que con el trabajo añadido se va burlando el tiempo (lo que denominamos progreso, o ciudad), contrarrestando su igual (al tiempo), que es el odio corrosivo. Esto no es más que un juego de palabras; o quizás un poco más: conflicto de fuerzas contrarias, que ocupara a los primeros que piensan y que nosotros todavía reverenciamos: Heráclito, Empédocles, la acción compensadora del demiurgo platónico, la atracción del intelecto reflexivo aristotélico...

Sin dioses celosos, pero con luces---

Contra los pedagogos

En El país.

Al acabar anoche el libro de..

... E. Subirats, La crisis de las vanguardias y la cultura moderna (Libertarias, 1985), iniciada su lectura en primera instancia hará como unos veinte años, y, en segunda instancia, hará cinco o seis años (adquirido que fue para incremento y ornato bibliográfico del IES), uno se va a su sueño con una doble idea (lo que no es poco: a double idea, une double idée):

a) la vocación moderna por extraer una moraleja y una moral utópica (inconcreta) de los acontecimientos históricos (con lo cual las reses liberales tienden a salir de estampida),

b) una crítica feroz del establishment académico (universitario, of course, al que se pertenece; a nadie en sus aún medianos cabales se le ocurriría asociar un centro de secundaria con algo mínimamente académico), al que se pertenece, aunque la carrera no haya sido feliz desde el inicio (por culpa de la sociedad)---

No seamos injustos: el libro vale la pena: hechos, interpretaciones, fotografías, y lo que le da pie a uno mismo a escribir después de tan dilatada lectura (dos siglos me ha ocupado) de un texto breve---

Y la portada también: el ángel de Klee/Benjamin---

4 de enero de 2008

Los desvelos de...

... un docente moderno:

Frivolidad

¿Nos hemos vuelto locos?

¡Cómo si no hubiera razones sensatas!

Diarios

Arcadi Espada: el conductismo que le guía metodológicamente en la tarea de proveer una ontología de la información debe estar detrás del cientificismo más acrítico de los últimos tiempos de su Diario electrónico, clausurado el 31 de diciembre pasado---

Pero a mí me sirve su prejuicio, en el premiado Diario de 2002, contra la confusión de hecho y ficción (que rompe moldes, que rompe pactos), la cual alcanza tanto a la ficción como a los hechos, a la novela como a la noticia: nos es dado pensar que el arco autoficcional tendido entre la literatura de moda, por una parte, y la forma frágil de un sujeto que vive (sobjetivamente) por y para (en gracia de) sus objetos de consumo, emancipados de su condición de útiles mostrencos, con el fin de llevar ellos una vida más bella, por otra parte, se sostiene con el medio o la tensión de un conocimiento identificado con la información circulante (sin demasiado rigor y sin demasiada filosofía).

O: la vida social.

***

En esta forma de pensar -del fragmento que sigue- veo yo la inadvertencia de una posible irrupción totalitaria de nuevo cuño:

Se ha tomado el anarquismo teológico-moral de Nietzsche, y la obligación moral suprema íntima, sin autoridades externas, que impone de edificar la propia tarea en el mundo, como un acontecimiento metafísico mundial. En ese orden de cosas, la religión renovada tiene que ser, de una u otra forma, un revivalismo: las especias que salpimentan la conciencia individual emancipada, lo sagrado que da alegría, chispa de la vida. Pero a M. Gauchet (La religión en la democracia, p. 119) no se le pasa por la cabeza que lo sagrado puede representar -actually- una tragedia de la cultura, que puede exigirse un segundo momento de Ilustración, y así sucesivamente.

Cánones

Filosóficamente, ningún texto tendrá que parecerte irrelevante (a ti, el lector, el universal): si es portador de una intención de verdad (manifestada/oculta; haciendo el teatro del ser/no-ser)---

Otra cosa será el comentario: el texto de segundo nivel, que puede estar más o menos elaborado. Dependiendo de la inteligencia, la intuición, el conocimiento, la paciencia... dependiendo del trabajo.

Como Trapiello no es filósofo (no piensa), puede considerar que la sentencia o la paradoja filosófica representan una vaciedad (tautología) asimilable al refranero castellano. Aunque luego recula y sitúa -más correctamente- el aforismo como la punta de un iceberg (¿no me equivoco de autor? Creo que no): el significado mostrado como una invitación a seguir buscando lo de-mostrado---

***

¿Cómo poder creer que aquí se contenga una vaciedad, y no el principio de todo? (Del ser y del conocimiento)


En el siguiente fragmento podremos ver anticipada la construcción de un sistema o la denuncia de un sistema:

Lo primero correspondería a una ontología atenta con el hábito de una naturaleza que se retira de lo que fundamenta; lo segundo apunta al olvido de esa retirada. Que el subtexto heideggeriano esté apoyando académicamente esta lectura que se podría hacer, aunque así fuera, no impide el sentido de una lectura -la misma- que podrá hacerse en otra clave: la naturaleza como lo sagrado, la técnica como realización de lo profano; la naturaleza como inocencia de un dios, la técnica como ambición y poder hipócrita de hombres voluntariosos y mezquinos; incluso: la naturaleza como principio ideal, la técnica como el nombre del lujo anárquico y demagógico de los hombres abandonados a un sentido común , y no a la inteligencia común (propia y divina)---

3 de enero de 2008

Acabo por hoy

Absurdo, pero me lo paso bien con el divertimento/lectura de Octavio Paz sobre la obra de Marcel Duchamp (Apariencia desnuda): por el pensamiento/tentación de una recuperación vanguardista/surrealista de la ideología platónica de los dos mundos---

¿Puede ser?

Microficciones

Sebald/Walser

Viajes, compras

Pues no mucho más---

Libros: no lo que quería, imposible meterse a la ciudad (sin gasoil y mucho tráfico)---

Pero: Kapuscinski (Un día más con vida), Gómez Pin (Los ojos del murciélago), Historia de la escritura (L.-J. Calvet) y un Taschen sobre W. Gropius---

***

A. Trapiello: acabado Locuras sin fundamento, comienzo de Do fuir. Respecto a este último libro: observo una pose de humildad falsa, que se le tolera, porque no es fácil hacer la novela de su vida, año tras año. Sin embargo, no entiendo cierta actitud despreciativa respecto a los libros que otros (anónimos) le envían. Filosóficamente esto está prohibido: aunque la literatura no tiene que ver con la verdad, y menos aún los literatos---

Personalmente: sólo sometí a un libro a la prueba de los elementos. Ahora no lo haría. Aunque fuera no más que por dejar testimonio de su canallesca redacción---

***

Otras morales.

2 de enero de 2008

Diarios

Recomendaciones:

Andrés Trapiello: Salón de pasos perdidos, que empiezo (mente cartesiana obliga: por la razón ausente; por el absoluto buscado en el título de Trapiello) con Locuras sin fundamento, la segunda entrega---

Sostiene el escritor diarista algunas cuestiones personales que uno nunca se atrevería a publicitar---

Demasiado moralista como para llevar el autodesprecio a la confesión de las miserias. La confesión de las auténticamente inconfesables---

(- ¿Quién? ¿Él? ¿Yo?)

***

De Trapiello una búsqueda ingrata hasta ahora (no lo he encontrado): Las armas y las letras, Península.

***

(Argumentaciones ajenas)

Marcel Gauchet, La religión en la democracia, El Cobre Eds./Univ. Complutense, 2003, p. 115):


¿Cómo no hacer propio el argumento?

Inicios

Anotación, exhibición:

Impresión de que pierdo mi tiempo, la razón y el sentido---

A veces me doy la vuelta, reflexiono y lo tengo claro---

Múltiples y deslavazadas lecturas, esto sí: A. Espada, A. Trapiello, G. Kepel, M. Gauchet, O. Paz, etc.: me hago la idea de que se tratara de algo así como un plan de estudios (para mí, el antiestudiante): pero no cuela, porque las obligaciones siempre tienen que venir de fuera (son de carácter social, no moral/formales. Kant estaba equivocado---

Aunque igual no estaba equivocado y sabía lo que decía: lo que ocurre es que parece que son las reglas de la razón práctica de un robinsón aislado. Pero luego todo el mundo quiere vivir en el continente y en la ciudad: apiñados---

1 de enero de 2008

Contrailustraciones

Te respondo, si puedo:



Quizás no haya diferencia de calidad, pero sí de grado: porque nadie de buena fe puede pretender seguir manteniendo la centralidad de Europa. Los movimientos totalitarios (si el adjetivo nos vale) conocidos (fascismos, comunismo y regímenes cercanos a unos y al otro) pudieron representar un acontecimiento propiamente europeo (aunque exportado con éxito, al "abrigo" de la Guerra Fría). Así, el examen que se les hacía, desde las ciencias históricas y en los tribunales, tenía que ver con la norma momentáneamente quebrantada, moral y legal, cuyo valor seguía siendo incuestionado para las conciencias (por lo menos para los que juzgaban).

Lo que yo pienso (creo: no quiero ser fundamentalista) es que ahora mismo esas tablas de la ley de la conciencia moral/legal se están yendo al garete en el seno mismo de las cabezas (políticas, rectoras) que debían seguir siendo liberales. Los políticos nunca habrán sido filósofos -y será mejor así-, pero se mantenían en la ficción de aceptar su mundo valorativo: racionalidad y democracia, en suma.

Por una parte, entre los portadores y responsables de los inquietantes signos, se juega a la defensiva, empleando para ello las mismas reglas de procedimiento liberal/racional que en ningún momento aceptan en los demás, puesto que realmente no creen en ellas, sino en el destino histórico, nacional, religioso, etc. Pero, a fin de cuentas, habremos de aceptar que la mentira tiene que echar mano del disimulo a conveniencia (que un partido totalitario puede presentarse a las elecciones, para gnarlas limpiamente y poder acabar con... el sistema de partidos y elecciones). No nos caigamos del guindo. Vale.

Lo realmente grave, la otra parte de la cuestión, es la dejación argumentativa propia, de los valores y reglas liberales. Aquí es donde no tengo tan claro que se trate de mero egoísmo. Aunque no me importa demasiado, porque si se trata más bien de cobardía o comodidad, como creo, se puede seguir considerando que esto sigue siendo egoísmo. Lo realmente grave, lo realmente terrible, está, a mi parecer, en que alguien se crea que la razón puede asentarse en crencias previas (sobre la sangre, la etnia, el suelo o los celosos dioses) , y que no pasa nada por admitirlo. Esta dejación cobarde, mezclada con el absurdo y estupidizante consumismo occidental, por un lado, y con la irrupción (mediática: pero porque es real) de las múltiples convulsiones mundiales, es lo que me parece que puede dar pie a un totalitarismo de nuevo cuño (aunque el término puede que no sirva, si es que alguna vez ha servido)---

Dicho de otra forma, más breve: que la historia puede que no pase por Europa, que el imperialismo de las ideas también se ha acabado, y que no hay "nuevos filósofos"---

En esta tesitura algunos intentamos mantener nuestro derecho al escepticismo. Contra toda creencia.

***

A dónde va el mundo?