Sí, Stalin o Pol Pot torturaron y masacraron a miles de personas, pero para los creyentes en el mito lo hicieron por su bien y, como diría un filántropo, sin afán patrimonial ni ánimo de lucro. De hecho, no ha habido en la historia un criminal político que no haya invocado el sagrado nombre del bien para justificar sus monstruosidades. Algo que, en lugar de excusarles, les hace más monstruosos, porque no sólo dañan a sus víctimas, sino que pisotean la moral misma. (J. L. Pardo, en EM)
Blogger me avisa de que las leyes europeas, Dios las bendiga, me obligan a que avise a mis improbables visitantes y/o lectores de que mi blog usa cookies, pero a mí su aviso, incompetencia mía, seguro, no se me pone en la cabecera
31 de agosto de 2026
Hemerotecas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario