27 de agosto de 2026

Hemerotecas, metáforas situacionales

 Las normas no escritas —esos códigos de honor que amortiguaban la tensión y mantenían las jerarquías— se perciben hoy como piezas de museo. Meter un codo de más, acortar por la hierba o pasar por encima de quien sea ya no activa la mala conciencia ni remordimientos; el éxito instantáneo justifica todo. El resultado es un pelotón, por momentos, en estado de paranoia constante, con las orejas tiesas, la tensión a flor de piel y una libreta de cuentas pendientes que amenaza con pasar factura en futuras contiendas. (Marca)

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