El filósofo cordobés es realista, sabe que el ideal ético escapa a la masa humana. Para producir ese ajuste, y salvar el hiato, lo que Platón no había resuelto, Averroes recurre a la doctrina aristotélica sobre la persuasión. (Vid. MCH, p. LV)
O digamos nosotros que la muchedumbre huye del sistema perfecto, y que galgos le echen...
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