7 de febrero de 2026

Averroísmos, nótulas, espengleriana

 Entiéndese por demagogia no sola, ni primariamente, el halago del pueblo hecho desde la élite gobernante, con el fin de conseguir su aprobación mediante la corroboración de sus insanas pasiones o las dádivas en contante y sonante metal. 

Demagogia, ante todo, es conducción acéfala del demos de los asuntos del estado*, cuando carece de ilustración y principios para hacerlo.

En este mutuo y sinérgico mentir nadie se engaña, y pocos advierten la renuncia al inlelecto y su independencia. ¿Que rol le queda al sabio en el teatro político? Hará mutis y se buscará una isla adecuada al solitario. 

*El demos se muestra malévolamente activo, engreído en sus pasiones, incapaz de imparcialidad en sus juicios y fascinado únicamente por aquellos que las hinchan. 

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