18 de agosto de 2010

La hora zen

La hamaca paraguaya, ahora, en La 2.

News

Entre-tenidos con el rif-irrafe melillense. ¿De veras tenemos que inquietarnos?

Ps. Me doy cuenta de que en todos los contextos no significa lo mismo "deber" que "tener que". En éste, no. No se trata de un negocio moral.

Reaccionario, sí

Cuanto más avanza la democracia, más advertimos lo mucho que nos hemos alejado del santo Hobbes. De manera innecesaria y dañina.

17 de agosto de 2010

Autonautas


Maravillosas las fotos en blanco y negro (que se pueden encontrar en Internet: el texto de Cortázar está en un pdf). Las fotos en un libro, en un libro así, visibles y tangibles, me hacen descreer del ebook de los charlatanes. ¿Retornar a Sebald?

Demencia, confesión, III

(Budismo)

"El acto más insignificante es un desafío, un atentado contra la serenidad, contra la paz. Quien besa o quien planta un árbol no sabe si practica el bien o el mal." (J. Mª Gironella, Los fantasmas de mi cerebro, Planeta, 1982, p. 75)

En los espejos cóncavos

En los tendidos se instalaron focos para iluminar la arena; en ese mismo tendido donde señoritos, falangistas, terratenientes, señoritas cristianas y devotas de la alta sociedad, monjas y frailes, aguardaban impacientes la orgía de sangre que se avecinaba.

***

"Quiero dejar Badajoz cueste lo que cueste, lo más rápido posible y prometiéndome a mí mismo que no volveré nunca. Por mucho que me mantenga en la vida periodística, jamás se me presentará acontecimiento tan impresionante como el que me ha traído a estas tierras ardientes de España y que ha logrado destemplar completamente mis nervios". (Mário Neves, Agosto de 1936)

Ser

Este mundo: Angelina Jolie encarnará a Marilyn Monroe y George Clooney será Frank Sinatra

…y este otro: Los ejemplos de Kant.

Demencia, confesión, II

" —Cállate. Tú no sabes lo que eres.

Ahora sí lo sé. Soy un depresivo. Un hombre concebido sin duda en una noche de nubes bajas. Un hombre con cien corazones sufriendo, que un día creyó que sus adjetivos eran tigres y ahora comprende que eran moscas. Un hijo de padre afectivo e inestable, de madre fuerte, pero situada a la defensiva. Con cuatro hermanos distintos y distantes. Un hombre nacido en un pueblo solitario, azotado por el viento, que sufrió en un Seminario, porque una bombilla le danzaba delante de las cejas. Que sufrió al despertar al amor, porque no estaba preparado para tal acontecimiento. Que sufrió en la guerra, porque con sólo dieciocho años lo obligaron a juzgar y a disparar. Que no entiende nada de cuanto ocurre, de cuanto es. Incapaz de representarse la Nada y al que sólo satisfaría lo Absoluto. Condenado a flotar entre estos dos extremos, con el reloj parado. Que tiene la constante sensación de que una hormiga roja le entra por una oreja y le sale por la otra. Que se siente a sí mismo invierno. Que siente el invierno en la columna vertebral." (J. Mª Gironella, Los fantasmas de mi cerebro, Planeta, 1982, p. 70)

Claro y distinto

Las evidencias de la noche toledana se las lleva luego, sin ningún miramiento, el nuevo día. Solamente queda el cansancio y el dolor de todo.

Pág. 286

Tal vez la primera incitación a tan ardua empresa /la demostración de la existencia de Marsella/ nos vino del hecho de que todos los viajeros que parten de París por la autopista vulgarmente llamada «del sur», lo hacen en el supuesto de que al término de su viaje serán depositados por dicha autopista en la entrada de Marsella. Este supuesto, apoyado por mapas y otros medios de conocimiento, no resiste al menor análisis serio, pues si bien París es un elemento conocido y comprobable puesto que allí los viajeros ponen en marcha sus autos y los propulsan hacia uno de los accesos a la autopista, el extremo opuesto de ésta se sitúa a más de ochocientos kilómetros, lo que excluye toda aprehensión empírica de la existencia de la ciudad de Marsella, que sólo puede ser retenida como un dato teórico suministrado por la educación primaria, Fernandel, las tarjetas postales de alguna tía en vacaciones, la personalidad de Gastón Defferre y otros elementos que la ciencia sólo puede aceptar como hipótesis de trabajo y siempre, tengamos la honradez de decirlo, «cum grano salis». (Cortázar/Dunlop, Los autonautas de la cosmopista).

Libros terminados

No llevo muchos este verano. Ya me resarciré, no siempre el cuerpo está igual.

Los autonautas de la cosmopista, de Cortázar/Dunlop. Una hipótesis, sin manejar yo mayor información al respecto: el objetivo del viaje “atemporal” no consiste meramente en el conocimiento “científico” de la autopista del Sur y sus paraderos. Ni siquiera en la demostración, salvando cualquier duda, de la existencia de la ciudad de Marsella. Antes bien: aquí y allá se espigan en el texto de Cortázar/Dunlop alusiones a los demonios, tristezas súbitas, inquietudes, referencias a la felicidad presente y a las estancias sanitarias, etc. etc. “Atemporal”, sí. De quienes saben que no habrá muchas más oportunidades. Que las paradas establecidas representan otras tantas maniobras de distracción de Marsella/muerte.

Contar

Que transcurre lo que tiene transcurrir, según su orden de arena. Lectura de diarios y de Diarios: subjetividad y noticias.

¿Primicias del otoño? Aire húmedo, cielo feo como buena parte del año pasado (del curso pasado), nadie por la calle (que pueda ver desde la ventana del piso).

Música, y la vida y sus fallos.

Bien empleada esté la retórica si de ella surge algún diálogo.

***

¿Lo diré? Esta cabeza maniática. ¿Para qué decirlo? ¿Para qué ocultarlo? Esta culpa y este fracaso. De uno mismo, de todos y de todo.

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16 de agosto de 2010

Desazón

Lo que he escrito, a veces hace ya años, cuando vuelvo a leerlo, lo cual sucede mucho más por casualidad que por intención, me provoca incomodidad: incorrecciones, imprecisiones, vaguedades, mala retórica (esto menos, puesto que se trata de ironía; sobre todo cuando la retórica es patente; lo malo es cuando se escapa), etc., etc. Me quedo un momento pensando. ¿qué es lo que quería poner?, ¿con quién la llevaba? Si el tema no está del todo encriptado, cualquier hilo me sirve para desenrollar el ovillo del sentido. Podría haberlo escrito bastante más claro, me digo. Nada se perdía con ello. Podría, y me llega la tentación de reescribirlo, en un castellano más humano y cordial. Siguiendo mi ilógica tendencia lo dejo, sin embargo, como está. Que no me quedo satisfecho lo prueba el que lo estoy diciendo ahora/que estoy escribiendo esto. Aunque no es más que un diario, ahora lo sé. Sus muchas imperfecciones no pueden hacer otra cosa que certificarlo y legitimarlo (como Diario, como la obra única del que no espera otra). Autoficción.

Variación sobre una senda


Una tarde gris, húmeda y monótona de un agosto en fuga. Melancolía.

Mal jugador de ajedrez

Un poco de training pensando en las paradojas lógicas. Sin embargo, ¿las paradojas no representan lo impensable? Esto último, ¿no representa también una paradoja? Si pensar equivale a representar, digo/escribo. Porque si no, no. Se puede intuir la paradoja igual que se puede intuir el contenido del tiempo, que es pura forma.

Pero ya digo que soy un pésimo razonador, dotado nada más que de una buena voluntad y una buena biblioteca.

Reflexividad indefinida

(O con qué carta te quedas)

Y todo esto explica por qué nos ponemos a escribir furiosamente a máquina (…) a fin de mostrarles que estamos escribiendo un libro sobre la autopista a fin de que no sospechen lo que estamos haciendo realmente: escribir un libro sobre la autopista. (Cortázar/Dunlop, Los autonautas de la cosmopista, Alfaguara, 1996, p. 217)

Demencia, confesión

"No he llegado a ser gran hombre... Todo se ha truncado por culpa de la tristeza. Pero aquella ambición era una fuerza, como lo es la fe. Era mi motor. Ser vanidoso era mi impulso. Ahora soporto el peso de la más terrible austeridad." (J. Mª Gironella, Los fantasmas de mi cerebro, Planeta, 1982, p. 64)

Grecia

El pensamiento aborrece el vacío. Quiere límites, claridad; estancias iluminadas, bien definidas. Parecen lo mismo: el vacío y este espacio puro. No, en absoluto: en este último hay orden y seres---


Ansiedad---

Neil Young, Toma uno

Utilidad

Pocos asuntos humanos (¿cuál sería la expresión adecuada?) son tan esclarecedores como la existencia religiosa acerca de lo que significa y da de sí la condición humana. Puede que no exista otra institución que gestione de manera tan completa la vida y la muerte, conduciendo hacia ambas. También lo irracional posee sus leyes, podemos creer, a la vista de la secular inclinación de los seres humanos a la pasión de la fe. De hecho, si se tiene que descreer de la razón es a causa del empleo de esta en el barnizado de dicha pasión fideísta. Porque ésta no engaña a nadie (si no se quiere engañar), mientras que la razón levanta las manos y protesta: "yo no he sido". Sino la raza, la historia, el volk, la divinidad, los ancianos o los libros, los genes o las partículas. Entre tanto, que funcionen los patíbulos.