A la ciudad virtuosa se oponen la ciudad ignorante, la ciudad inmoral y la ciudad del error. Además, en la ciudad virtuosa hay brotes, cuya posición en las ciudades es como la cizaña entre las mieses, los espinos que crecen entre las semillas o las hierbas inútiles y perjudiciales para las semillas o cultivos. Hay también hombres bestiales por naturaleza; éstos no son hombres políticos, ni tienen asociaciones políticas en modo alguno, sino que unos son como los animales domésticos y otros como animales salvajes, algunos de los cuales son fieras. Así, entre ellos hay quienes se retiran solitarios a los desiertos, quienes se retiran agrupados y se aparean como las fieras, y quienes se retiran cerca de las ciudades... (Alfarabi, Obras fil. y pol., p.112)
Blogger me avisa de que las leyes europeas, Dios las bendiga, me obligan a que avise a mis improbables visitantes y/o lectores de que mi blog usa cookies, pero a mí su aviso, incompetencia mía, seguro, no se me pone en la cabecera
10 de julio de 2026
Averroísmos, o menos
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