30 de junio de 2020

Calor. La metaficción como verdad del tiempo.

29 de junio de 2020

El infierno es el otro, aunque viva en Casiopea. La cosmología no salva.

28 de junio de 2020

Kantiana brasileira (de los dos mundos, aliquo modo)

La mejor de las virtudes consiste en la humildad. El menor de los vicios, en el ansia de novedades y de viajes.

27 de junio de 2020

Se necesita una cantidad de energía infinita para llevar un cuerpo a la velocidad de la luz. Luego un dios existe. El acto puro, así lo denominan. (Simplicio Falax)

26 de junio de 2020

Espénglerez, que anda bastante perdido y algo descreído de sus querencias reaccionarias, mantiene la idea de que los iconoclastas de hogaño están anhelosos de religión, y que por eso hacen tanto ruido. Las ranas de siempre intencionaron soberano, asevera el dixit anónimo

25 de junio de 2020

El mundo, a fuer de grande, pero grande de veras, es difícil de encajar, porque lo mismo que es, fue y luego será. Y esto ocurre un montón de veces, no solo en el pasado y en el futuro, sino también en el presente. La gente, enfrascada en sus frivolidades, no es capaz de pensar coherentemente en esto... Yo me imagino el mundo como el conjunto del mundo este y los otros. Como un círculo envuelto por círculos: arriba es el futuro, abajo el pasado. A izquierda y derecha están los otros mundos del presente. Se me entendería mejor si pudiera dibujarlo, así, con globos de colores, uno grande en el centro y marcado con una cruz, que es el nuestro, aunque creo que me seguís... El mundo es impensablemente grande en el espacio y en el tiempo. (Anónimo de Afrodisia)
Suspensión de juicio.

24 de junio de 2020

Hemerotecas

La idiocia no descansa. Si las ciudades testimonian el poder de las élites y la injusticia, convendrá quizás la destrucción de las mismas. La verdad, podemos.

23 de junio de 2020

Clint Heidhiggs es un preclaro discípulo de Sagaz. Vive en Tabernas, de las polvorientas calles y la ley del plomo. Aun así tiene pensadas un par o más de obras sobre cuestiones de gran calado. La una la quiere titular El ser y la partícula, y versa acerca del modo verdadero del ente. Esto es, de su materialidad y que aquí está el verdadero milagro que tergiversan los teólogos. El ser es, defendía Parmenides. Su conatus está presente en la fuerza inmensa de la ligazón que mantiene unidos los infinitésimos materiales. El Nous es la hipóstasis de los cómodos, agrega Heidhiggs, deseoso de deshacerse de todos esos velos ideológicos que confunden su campo de estudio y enmarañan las razones.
Pedro Carlos Sagaz está convencido de que el enano del norte previó la existencia de vida extraterrestre, y que por eso se maravillaba del cielo y del corazón, entendiendo que la ley moral vinculaba con los lazos de la razón todas las inteligencia conocidas e ignotas. Aunque todo esto lo expresa de una forma confusa y malhumorada.

22 de junio de 2020

Trinidad del Santo Camino comprende el verdadero acto retórico como infundido e imbuido ex nihilo en el substante psíquico (sic). Al parco discipulado no le parece sencillo seguir los derroteros de su guadianesco y crispado logos sapiencial. En particular cuando les recuerda a Jorge de Burgos (que era un cura castellano del que se hicieron eco en un relato de rosas y de sangre, y algo pariente de otro orador argentino) y su inquina libresca. O el nous viene de sí, y acompaña el aserto con su mano entera, o no es más otra cosa que pedantesca e irreflexiva grafolectura, y ahora el gesto de la mano traza en el aire cálido de junio en el sur la marca o señal del desprecio (aparta de mi...).
Junípero Colombo de la Sierra es un lego con ínfulas. Cree que en las ínsulas desconocidas de Cipango, en desiertos lo mismo que en junglas, porque la vista no sabe lo que se va a encontrar en esas inmensidades incultas, si un extremo o el otro, pero nunca la tibieza, es labor meritoria el pasaje del paleolítico al neolítico, y el cultivo de las letras helénicas. De las turbas andariegas y sucias a las masas de gentes pacíficas asentadas, a la escritura y la poesía que se recita y se guarda en el interior. Piensa en la posibilidad de un salto milagroso desde la cantidad inerte a la calidad, que es como decir el tránsito de la magia caníbal al logos comunitario, atajando por el camino de la persuasión y el ejemplo. Piensa que se pueden congregar las gentes, tendiéndoles la mano, edificando casas, trazando planos de ciudades, y construyendo leyes con la misma firmeza con que se asientan cimientos. Ha venido a parar al sur, porque entre estos sequedales puede morar casi de incógnito aquel que no necesita estatuas. En efecto, el verdadero homenaje se labra en la memoria de unos cuantos.

21 de junio de 2020

Hemerotecas; iconoclastias

Cuando las estatuas en el Imperio veas caer, pon las tuyas en los hangares (Junípero Serra, San Francisco). Los bárbaros están aquí y allí y han venido para quedarse, con el concurso favorable de esta atmósfera entibiada de líderes gagá y ciudadanía rebañiega.
La dialéctica del amo y el esclavo también está en el origen de la ciencia. Es el esclavo quien descubre el logos. (Esto va de dioses y hombres, quizás.)

20 de junio de 2020

Proctosio es un dialéctico feroz, aunque desaprovechado. Él mismo se ciega las vías de salida, o mejor, se cierra el camino hacia el éxito. Se empecina en discutir las mayores, y para él las mayores consisten en los benditos hechos. Facts, facts, facts. Limitando tanto su campo de acción, se enreda en juicios de valor y ataques a la persona. Id est, se convierte en el consabido psicólogo, que es aquella persona que ha querido darle nueva vida y revestimiento al sacerdocio. Quien cifra su oficio en dar testimonio de la verdad, puede convertirse en un resentido. Tenemos la tentación de sostener esta idea. La vida en soledad es la sustancia de Proctosio. Esto es una tragedia para un dialéctico, que necesita del común como de su atmósfera.

19 de junio de 2020

Hesitaciones de un transcriptor incidental

Al transcriptor mismo le viene de vez en vez la suspicacia de si toda esta improbabilidad existencial se corresponde de veras con alguno de los mundos reales, y si acaso no es este el caso de una proyección de sus propios demonios y de su particular ceguera para echarlos fuera de otro modo. Exorcismo, se llamaba antes, aunque no es para tanto, en tiempos desecularizados, esta sensación íntima y seguramente observación ajena (nada es en balde, y la cara tendrá que ser indefectiblemente speculum animae) de falta de acomodo en el mundo. La insuficiencia luego le muta en soberbia, y de ello quizás da fe esa tonta manía de transcribir feo, y acogerse al vicio de las redundancias y aliteraciones contumazmente cacofónicas.
Pedro Carlos Sagaz es un escritor bohemio, aficionado al ciclismo y a la cosmología de altos vuelos. Cultiva un aforismo muy personal e inmediato en relación con sus asuntos. "El Big Bang me está mosqueando", dice, así de improviso. "El átomo desvela su verdad a guantazos protónicos", otra que tal. "La subida se me hizo cuesta arriba", hablando de las dificultades dialécticas del velocipedista.

18 de junio de 2020

Trabajo. Distracciones. El cosmos, ajeno, nos distrae de nuestro caos propio.

17 de junio de 2020

Cornelius Godell-Frappel, de origen catalán y que por motivos de trabajo debió marchar al sur, habitó largo tiempo en una amplia casona que daba a la Plaza Grande de la villa de Cela. A través del laberinto de habitaciones y escaleras, Godell-Frappell soñaba ganar el cielo y sus certezas. Luego podría recordar con cariño, agradecido a la construcción, sin amarguras por la dificultad de los pasos. Pero de momento le podía la inquietud: si aquellas revueltas y giros, la impresión de que había salas que se repetían y otras que no parecían venir de ninguna parte, si todo eso no era un aviso de la debilidad de la cimentación, y que al cabo soñara creyendo tener un sueño.
Lucrecio Petronio, apellidado Rodríguez, resulta que es algo condiscípulo de Isócrates Reyes. Aunque en realidad este tiene algunos años más, por lo que mejor diríamos que es su casi maestro. A diferencia de él, Lucrecio no tira para moralista, más bien au contraire. Me quiero referir a que su condición es más la de un historiador que observa y anota que la de un filósofo que juzga, salva y/o condena. En el cosmos, pues que lo es, hay dos partes, asegura L. P. R. Está la parte inerte, formada por átomos que van a su entero avío, y está la parte humana, en que los átomos son los vicios. La Nueva Roma, llama a su espacio y tiempo. Pero, claro, él no pretende venir con recetas de salvación. Mira y anota, mira y anota...