Blogger me avisa de que las leyes europeas, Dios las bendiga, me obligan a que avise a mis improbables visitantes y/o lectores de que mi blog usa cookies, pero a mí su aviso, incompetencia mía, seguro, no se me pone en la cabecera
5 de junio de 2011
Ataraxía
Leo entradas antiguas y no sé muchas veces a a qué me refiero, cuáles son las claves. Tan encriptado y confuso está todo. Bah, no importa. Queda la letra. Un Diario no tiene por qué encomendarse a la inteligibilidad plena, y menos uno mío...
Suma ética
La inteligencia consiste en bondad. Lo demás son trampas, racionalizaciones, trucos para ir tirando y engañar el hambre de no sé qué---
4 de junio de 2011
Gnómica, II
No hay casualidades, sino los lazos que van tendiendo las acciones libres.
El azar se encadena en necesidad.
Libertad de los átomos, que no pueden escapar de caer, eternamente.
(Filosóficamente es irreprochable esta paradoja: lo mismo considerado como fenómeno o como noúmeno. ¿Lo mismo? ¿No es esto ya algo meramente pensado, un producto de la reflexión que se quiere pasar por cosa, como una mercancía ontológica averiada?)
El azar se encadena en necesidad.
Libertad de los átomos, que no pueden escapar de caer, eternamente.
(Filosóficamente es irreprochable esta paradoja: lo mismo considerado como fenómeno o como noúmeno. ¿Lo mismo? ¿No es esto ya algo meramente pensado, un producto de la reflexión que se quiere pasar por cosa, como una mercancía ontológica averiada?)
De trenes
No me disgusta esto, cuyas claves en buena parte se me escapan (¿dónde vi lo de J. G.?):
30/09/10
La estación de los besos
Había demasiado ruido y ahora no puedo recordar bien, ahora que marcho por un campo arrasado, lo que dice Jorge Guillén en sus cartas a G. No llego a hacerme una idea de sus encuentros furtivos en las pequeñas ciudades de playa francesa, ni del ansia carnívora de unos labios. De toda esta materia cruda del poema yo no sé recordar nada. Había demasiado ruido.
Y además yo tenía prisa. Los alumnos arman demasiado ruido y yo tengo que atenderlos. Yo soy mayor, soy su profesor y una persona responsable y con unas funciones. Cómo iba yo a ocuparme de Jorge Guillén y de su visto bueno (Vº Bº) a la voluptuosidad y al placer, en esa misma carta que le envía a G., anunciándole que llega y que no puede aguantar la espera. Tres días, tres días que le hacen vivir, y quizás él no sabe que le matan. Los seres no viven ni mueren ni del amor ni del desamor, sino del paso infernal de los relojes, de ese sobresalto de agujas a la espera. Un golpe que sigue a otro, uno dos, uno dos, y así siempre mientras dura la conciencia. De repente, el abandono. Otra estación o el fin. El tren que parte y que no avisa. Unos labios homicidas, creo leer en Jorge Guillén, el autor de Cántico y el enamorado, y se me ocurre que nadie lo sospecharía en ese ser gris. Que lo destrozaría una pasión turbia, quiero decir. En la ciudad pequeña, en la playa francesa: el deseo, unas manos y una boca, y la destrucción de la carne que parece aplazada sine die, según las fórmulas de los oficios (Vº Bº). Podrías haber caído hace unos años, de ictus o de soledad. En vez de eso, muerdes los labios y suspendes la falta de misericordia de los relojes.
Publicado por MLL en 9:48 PM
30/09/10
La estación de los besos
Había demasiado ruido y ahora no puedo recordar bien, ahora que marcho por un campo arrasado, lo que dice Jorge Guillén en sus cartas a G. No llego a hacerme una idea de sus encuentros furtivos en las pequeñas ciudades de playa francesa, ni del ansia carnívora de unos labios. De toda esta materia cruda del poema yo no sé recordar nada. Había demasiado ruido.
Y además yo tenía prisa. Los alumnos arman demasiado ruido y yo tengo que atenderlos. Yo soy mayor, soy su profesor y una persona responsable y con unas funciones. Cómo iba yo a ocuparme de Jorge Guillén y de su visto bueno (Vº Bº) a la voluptuosidad y al placer, en esa misma carta que le envía a G., anunciándole que llega y que no puede aguantar la espera. Tres días, tres días que le hacen vivir, y quizás él no sabe que le matan. Los seres no viven ni mueren ni del amor ni del desamor, sino del paso infernal de los relojes, de ese sobresalto de agujas a la espera. Un golpe que sigue a otro, uno dos, uno dos, y así siempre mientras dura la conciencia. De repente, el abandono. Otra estación o el fin. El tren que parte y que no avisa. Unos labios homicidas, creo leer en Jorge Guillén, el autor de Cántico y el enamorado, y se me ocurre que nadie lo sospecharía en ese ser gris. Que lo destrozaría una pasión turbia, quiero decir. En la ciudad pequeña, en la playa francesa: el deseo, unas manos y una boca, y la destrucción de la carne que parece aplazada sine die, según las fórmulas de los oficios (Vº Bº). Podrías haber caído hace unos años, de ictus o de soledad. En vez de eso, muerdes los labios y suspendes la falta de misericordia de los relojes.
Publicado por MLL en 9:48 PM
¿Hacia dónde camina la experiencia?
Se tiene el pensamiento cansado por la misma razón que la vista.
¿Por qué es imposible una ciencia de la educación?
... como se ha observado con frecuencia, el hecho de que los hombres no sean objetos inertes quiere decir que pueden llegar a conocer las predicciones que se hacen acerca de sus actividades, y que en consecuencia pueden, y muchas veces lo hacen, redirigirse a sí mismos: pueden desmentir o cumplir las predicciones. (Wright Mills, La imaginación sociológica, FCE, 1999, p. 132)
Si uno no quiere aprender, le pueden dar cucharillas de atrevimiento (prokantinas), que no habrá forma humana. Dixit Philosophus, cosa es verdadera: la voluntad, el todo.
De los cual habrán de inferir hombres y mujeres honestos en su razón que la única manera de forzar un aprendizaje es la aplicación desmedida del condicionamiento skinneriano. Vulg., palo y zanahoria.
Si uno no quiere aprender, le pueden dar cucharillas de atrevimiento (prokantinas), que no habrá forma humana. Dixit Philosophus, cosa es verdadera: la voluntad, el todo.
De los cual habrán de inferir hombres y mujeres honestos en su razón que la única manera de forzar un aprendizaje es la aplicación desmedida del condicionamiento skinneriano. Vulg., palo y zanahoria.
Curiosidades
El Ejército sirio mata a tiros a medio centenar de manifestantes en Hama
¿Hasta cuándo callará Europa?
-Calló ya. No cuenta desde hace mucho, ni las señoras ni nosotras las criadas.
¿Hasta cuándo callará Europa?
-Calló ya. No cuenta desde hace mucho, ni las señoras ni nosotras las criadas.
D/K
La buena voluntad es la cosa mejor repartida del mundo (Discurso de la fundamentación, Parte I).
3 de junio de 2011
Rear window
De cómo el solipisista construye un sistema y abraza el universo---
Estamos condenados a ver eternamente esta película,
pensando que contiene la vida
en un espejo:
más allá de la ventana,
la del que observa o la del observado,
no hay otro mundo,
un mítico exterior.
Lo que el postrado
ve es a sí mismo,
lo que percibe
es su necesidad sentida
de que el mundo cierre
sobre sus goznes.
Con la fuerza que únicamente
puede notar el paranoico---
Que acierte
es lo de menos---
La razón es una enfermedad,
que no cura el llevar razón:
ningún veneno se cura de sí mismo.
Nos salvaría un dios,
y también la Nada querida,
el querernos desmentidos.
(Para lo cual haría falta
la asunción acrítica
de un curso
de Filosofía Popperiana,
San Raimundo,
y volveríamos a empezar,
again.)
Estamos condenados a ver eternamente esta película,
pensando que contiene la vida
en un espejo:
más allá de la ventana,
la del que observa o la del observado,
no hay otro mundo,
un mítico exterior.
Lo que el postrado
ve es a sí mismo,
lo que percibe
es su necesidad sentida
de que el mundo cierre
sobre sus goznes.
Con la fuerza que únicamente
puede notar el paranoico---
Que acierte
es lo de menos---
La razón es una enfermedad,
que no cura el llevar razón:
ningún veneno se cura de sí mismo.
Nos salvaría un dios,
y también la Nada querida,
el querernos desmentidos.
(Para lo cual haría falta
la asunción acrítica
de un curso
de Filosofía Popperiana,
San Raimundo,
y volveríamos a empezar,
again.)
Economía de las ciencias (humanas), II
No se produce un incremento real en el conocimiento de los hechos...
sino una potenciación del dominio ejercido sobre esos mismos hombres...
en virtud de la superposición de discursos sobre sus acciones...
suponiendo tácitamente, y denunciando autofideísticamente cualquier conato en contrario,
que no existe nada como la libertad o la razón crítica.
Pero yo no salvo a esos mismos hombres
que tienen la posibilidad
y no la blindan. No valen,
escenifican una decadencia que propaló
N., nuestro profeta.
(Calumniamos con el verbo que utilizamos -propalar- su acción veritativa:
decir que lo que venía era esto, hojas podridas
en cualquiera de las estaciones.)
***
En cuanto haya aire habrá almas o alas o vuelo;
en la medida en que los discursos no se ejerzan
omnímodamente (vid. Totalitarismo)
sobre los seres administrados,
en esa misma medida aparecerá la acción libre,
una capacidad de decir que no
a los tontos y malvados,
negándonos al amor que no queremos,
a las lumbres que nos enfrían.
Una escasa y artificiosa luz en la caverna,
y no necesitamos más que eso,
para sonreír y luego hacer que no
a tanta burocracia canallesca
a que nos condenó
la Unión Europea
y Max Weber su profeta
(éste era inocente,
de la verdad
a que se vio obligado).
(Convirtieron la poesía
en directivas,
en una contabilidad B
que quisieron entronizar
como Rey Progreso.)
sino una potenciación del dominio ejercido sobre esos mismos hombres...
en virtud de la superposición de discursos sobre sus acciones...
suponiendo tácitamente, y denunciando autofideísticamente cualquier conato en contrario,
que no existe nada como la libertad o la razón crítica.
Pero yo no salvo a esos mismos hombres
que tienen la posibilidad
y no la blindan. No valen,
escenifican una decadencia que propaló
N., nuestro profeta.
(Calumniamos con el verbo que utilizamos -propalar- su acción veritativa:
decir que lo que venía era esto, hojas podridas
en cualquiera de las estaciones.)
***
En cuanto haya aire habrá almas o alas o vuelo;
en la medida en que los discursos no se ejerzan
omnímodamente (vid. Totalitarismo)
sobre los seres administrados,
en esa misma medida aparecerá la acción libre,
una capacidad de decir que no
a los tontos y malvados,
negándonos al amor que no queremos,
a las lumbres que nos enfrían.
Una escasa y artificiosa luz en la caverna,
y no necesitamos más que eso,
para sonreír y luego hacer que no
a tanta burocracia canallesca
a que nos condenó
la Unión Europea
y Max Weber su profeta
(éste era inocente,
de la verdad
a que se vio obligado).
(Convirtieron la poesía
en directivas,
Sin tiempo pá ná
Anoche, páginas de Bataille, a falta de algo mejor: Sobre Nietzsche. En serio: el libro merece la pena, una segunda lectura.
"Sobre" N. No un texto "acerca de" N. como tema, sino lo que se escribe "a partir de" N., como subtexto. Signifique esto lo que quiera significar.
***
Cada tonto tiene su manía. La mía propia: encuadernar libros. Pensar en madrid.
***
La sinvergonzonería pura y dura en educación se pagará muy cara. Yo no sé por qué se deben pagar impuestos para soportar a inútiles. Hablo de la clientela. ¿De lo otro también? A la m***.
Un neoliberal con mano de hierro es lo que nos hace falta- dicen.
"Sobre" N. No un texto "acerca de" N. como tema, sino lo que se escribe "a partir de" N., como subtexto. Signifique esto lo que quiera significar.
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Cada tonto tiene su manía. La mía propia: encuadernar libros. Pensar en madrid.
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La sinvergonzonería pura y dura en educación se pagará muy cara. Yo no sé por qué se deben pagar impuestos para soportar a inútiles. Hablo de la clientela. ¿De lo otro también? A la m***.
Un neoliberal con mano de hierro es lo que nos hace falta- dicen.
2 de junio de 2011
Demagogia
En el año de 1986 tres países del Sur (Grecia, Portugal y España) entraron formalmente en la Unión Europea. Tan solo veinticinco años después las criadas han contraído una deuda impagable con los señores.
Sorry: Grecia ingresó en 1981. ¿Cambia algo mi error?
Sorry: Grecia ingresó en 1981. ¿Cambia algo mi error?
De griegos y turcos, una película en la tv
Quien expulsa a un niño de su patria, lo echa del paraíso antes de hora.
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