31 de enero de 2020

Me acuerdo:

De las fotos repetidas de Smoke, de que son la misma y no son la misma,
Del drama que esconde esa inidentidad de lo mismo, y que ahora no puedo concretar. Tampoco quiero. Soy un sentimental de lágrima fácil para ciertas cosas,

También recuerdo otra película, El premio, que debo tener guardada por ahí, en video. Una historia prima hermana de un título de Hitchcock, de la rabiosa guerra fría, en esa DDR que algunos podrían admirar, utopía de la que fugarse costaba caro. Cortina rasgada era el título. Aunque no tanto, por lo que atisbamos hogaño y en lontananza,

De esa cualidad rapsódica o de suma, del largo aliento de los poetas norteamericanos, que por falta de historia deben acumular el paisaje en el verso, y transmutar en sueño lo vivido y recuperar luego la experiencia de la noche y sus impulsos,

De mis largos años, de lo perdido, que cuanto más olvidado más duele, porque borrándose en el tiempo su castigo es mayor, y temo que la vejez consista al cabo en conocer el fracaso de la promesa del niño..

Con una cierta perspectiva (aunque no sé -bien- lo que quiero decir), lo absurdo equivale a lo posible. Lo cual intuyo que no es para nada consolador.
S.: Ítem más. Badiou, otro psicópata desmedido.

Hemerotecas

La UE promete "un nuevo amanecer para Europa" tras el Brexit (El Mundo)
Nuevo amanecer. ¿De qué me suena?

30 de enero de 2020

Hemerotecas, temores

¿Acaso un Chernobil bacteriológico?
Paisaje de invierno. Priego, desde el adarve.
S.: Zizek. Más logomaquia.

29 de enero de 2020

La maldad de S.: Lukacs, un canalla con alta capacidad; Habermas, el pensamiento burocratizado y vacío de un mediocre, legitimador de la élite académica sobre todas las cosas (o sea, sobre la gente común); Althusser, un demente stalinista, y maoísta, y ...; Lacan, un farsante mercader del sinsentido; Deleuze, otro que tal; Adorno y Horkheimer, para qué decir! Se salva el Foucault del final, y no por su irresponsabilidad precisamente...
Es capaz de sacar lo mejor de sí mismo; id est, lo peor para los demás.

28 de enero de 2020

El relato de Ulises

Quien vive no cuenta.
Por ello, solo, quien muere es y habla.
Solo, en el mundo, pero con nadie.
Deliciosa la malicia del conservador (S.) con el pope socialdemócrata (H.).

27 de enero de 2020

Cree que Lukacs era un majadero psicópata de lo más actual.

26 de enero de 2020

Día perdido. Sé que no hay mayor pecado.
Quien ata cabos corre el riesgo de hacer explotar su entendimiento.

25 de enero de 2020

Hemerotecas

Cuando se aprovecha la entrega de los premios para soltar la soflama contra los otros, ya está perdida la TV pública, el cine y, por descontado, la vergüenza.

Lire sur l'herbe

Pero sobre todo es un humanista, un hombre que se sume con la fruición de un dios viejo, en las aguas purísimas de la cultura. Más de una vez se le ha visto, allá en Bujalance, sentado a la linde de un olivar con un libro de Platón o de Horacio en la mano, escrito en la lengua vernácula.
El postureo no es invención de hogaño. (Sobre el notario e historiador Juan Diez del Moral, hoy en el diario Córdoba.)

Heidegger, el centenario de la polémica

(Uscatescu, ibíd.)

24 de enero de 2020

Heidegger y la traducción delictiva

(J. Uscatescu, en un texto con ocasión del centenario de H.)

Heidegger, hemerotecas

A la altura de 1976, Marías debía de tener un rol protagónico no mínimo en el campo intelectual español. Lo prueba que su presencia tenga un hueco con ocasión de la muerte de Heidegger en grandes diarios como La Vanguardia (una selección de tópicos heideggerianos, extraídos de su Historia de la filosofía) y El País... En el diario barcelonés la noticia aparece, con fotografía de Heidegger, en la portada. Comparte espacio con la disolución de manifestaciones en Atenas, la marea negra gallega y la vuelta de Sender.

Por su parte, el decano monárquico de la prensa española se acuerda en diversas ocasiones, a finales de mayo y en junio de 1976, del filósofo alemán. Veamos la Tercera de G. F. de la Mora, "El escándalo Heidegger", con fecha de 3 de junio...

Visto, y sumamente interesante. Después de trufar su Tercera con algunas declaraciones bastante impresentables correspondientes al discurso de aceptación del rectorado, G. F. de la M. concluye con la inequívoca adhesión al nazismo de Martín Heidegger. Lo prueban los textos.

Ahora queda la disyuntiva: o bien se trata de un acuerdo circunstancial con la política nazi (¿oportunismo?, me pregunto yo), o bien se trata de un corolario de su sistema filosófico. En esta última posibilidad abundan Lukacs, Lowith, Adorno y el profesor Schwan (patada a seguir).

Pues bien, la postura de don Gonzalo es radicalmente otra. Se trata el de Heidegger de un nazismo episódico, que responde, como el de millones de alemanes, a la humillación alemana post-IGM.

Don Gonzalo no se presta a equívocos: las armas acabaron con el delirio destructor hitleriano. Pero como el stalinismo salió fortalecido, le parece dudosa la autoridad moral de quienes se hacen cruces del humanum errare de Martin Heidegger en 1933.

23 de enero de 2020

Heidegger, El País

En 1976, noticia de Efe, se podía encontrar un párrafo tan piadoso como el siguiente:
 La vida pública del filósofo resultó gravemente alterada con la irrupción del nazismo. Heidegger tuvo alguna complacencia hacia el régimen de Hitler, cuyo orden externo elogió en los meses iniciales del III Reich. Desconcertado por la evolución posterior del sistema y por la guerra, saldría de la Universidad en 1945, separado de sus funciones.
Alterada. Alguna complacencia. Orden externo. Desconcertado.

Por su parte, Julián Marías, en el mismo lugar y día, en un recordatorio generoso con el genial maestro anota:
Había de tropezar ingenuamente con el nacional-socialismo -el ingenuo Heidegger, que no vivía en este mundo, aunque fuese el padre de la expresión in-der-Welt-sein-, y el nacionalsocialismo tropezó brutalmente con él. Los envidiosos, los resentidos, lo aprovecharon largos años para no perdonarle su genialidad.
Pero no puede obviar su carácter innombrable, Heidegger: una "palabra sucia", en la universidad alemana de los 70. Alemania andaba en otras cosas.