... pensar, en este final de junio: calor, cansancio, ansiedad. Se me ocurre combatirlo con trabajo, aunque no sepa si lo que yo hago es trabajar. Pero para mí el trabajo consiste también en tiempo sufrido, y de eso sé bastante---
***
En el cultural de Abc, de hoy: textos de Marañón Ripoll ("Espam"), Mancini ("El nuevo mundo de la educación") e Irene Lozano ("Conversaciones escritas"). Confieso que yo también fui escritor de móvil -aunque lo he dejado, como el tabaco y la fe-, que me sedujo la idea de la vida virtual de Second Life, tal como antes me había seducido la idea de Gran Hermano y la imagen de aquel ¿chileno? que vivía en una casa transparente (pública sin ser pecado).
Ahora casi todo eso me horroriza, y no por sentido del pudor (¡Por Dios, qué vergüenza!), sino por los mundos de pesadilla posibles, las aldeas globales chiriquianas, magrittianas y similares, como la de la imagen tridimensional que aparece en las páginas 46-47 del cultural de Abc (las de los textos de Mancini y Marañón Ripoll).
Una pregunta: Eso que está ahí, en la imagen, ¿no es la caverna?
Blogger me avisa de que las leyes europeas, Dios las bendiga, me obligan a que avise a mis improbables visitantes y/o lectores de que mi blog usa cookies, pero a mí su aviso, incompetencia mía, seguro, no se me pone en la cabecera
30 de junio de 2007
Él decía...
... que la reducción de la libertad a una aceptación obediente de la ley divina representaba el suicidio del pensamiento, y el no mucho más lejano de la humanidad. Tener que oír, encima, que eso era bueno (que la libertad consistiera en la sumisión) le hacía, al menos, sentir que él estaba en lo correcto, y que se trataba de un asunto ético. Porque no le parecía nada claro el protagonismo entero de la fe, y que no se hubiera invitado para nada a la razón a esta fiesta del sacrificio y de la bondad teológica. Podría aceptar que la libertad consistiera en la obediencia de la norma de un dios... siempre que la razón hubiera sopesado el mandato. De ahí se seguiría, evidentemente, que eso sí era lo bueno, i. e., la autonomía soberana del sujeto ético, espléndido en su poder de decisión. Pero la bondad no se podía concluir antes del procedimiento de examen, y que alguien lo sostuviera sonriendo le producía un poco de miedo, la verdad.
Cuestión de fe
Aun la verdad religiosa impuesta como tal (por sí misma) al cabo del tiempo histórico, a la manera de una gramática que necesita de la pluralidad de las lenguas para exhibirse en toda su riqueza, aun esa verdad -que se quiere liberar de las ataduras metateológicas de la interpretación sucesiva de textos- nos dejaría intacta la cuestión principal: acerca del lugar del que procede, y si nosotros estamos legitimados para viajar allí.
29 de junio de 2007
Intensidad del tiempo
Como con una luz herida por el tiempo, entretengo el viaje escuchando un viejo disco de Gabinete Caligari (Privado, 1989). La voz convoca a la presencia al niño que fue y a la madre, al vividor que ha perdido su buena estrella, a la durmiente inocencia de una niña y a las muchachas que alegran el bulevar cuando pasean. Presencia y luz heridas, que no muertas: en la piel prohibida de su pierna, que oprime sin protestar, y en el arranque de la espalda madura, que en ese momento se da a la mano que la busca.
Luego podrá la frente erguirse, y dar dos besos de hasta luego: pero el alma es una con el mar de plástico y el de verdad, y con lo que recuerda.
...
Aunque la memoria signifique un premio insuficiente, aviso de la muerte: autobiográficamente hablando.
Y yo no tengo tiempo para casi nada de lo que quisiera hacer; por muy anárquico que sea, o entregado a la felicidad de mis caprichos. Aunque más bien al contrario: podría pensar en una ética que mandara el ascetismo más extremo, y también el desprecio de una dicha que de todas maneras se resiste. A los hombres que no bailan y que son algo estúpidos en sus pretensiones.
***
***
(Bibliografía, la ficha debida)
Yves Ternon/Sócrates Helman, Historia de la medicina SS, o el mito del racismo biológico, Valencia, 1971, Fomento de Cultura Ediciones.
Luego podrá la frente erguirse, y dar dos besos de hasta luego: pero el alma es una con el mar de plástico y el de verdad, y con lo que recuerda.
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Aunque la memoria signifique un premio insuficiente, aviso de la muerte: autobiográficamente hablando.
Y yo no tengo tiempo para casi nada de lo que quisiera hacer; por muy anárquico que sea, o entregado a la felicidad de mis caprichos. Aunque más bien al contrario: podría pensar en una ética que mandara el ascetismo más extremo, y también el desprecio de una dicha que de todas maneras se resiste. A los hombres que no bailan y que son algo estúpidos en sus pretensiones.
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(Bibliografía, la ficha debida)
Yves Ternon/Sócrates Helman, Historia de la medicina SS, o el mito del racismo biológico, Valencia, 1971, Fomento de Cultura Ediciones.
Figuras
De visita: uno no consigue librarse del todo del envaramiento -como tampoco del espesor del razonamiento o del suceder de un lenguaje que queda casi inmediatamente olvidado, como me pasa a mí con frases que escribí ayer mismo---
Será el precio que hay que pagar---
***
I. P. E.
Me pregunto qué tienen de común las máscaras de forja, de trazos analíticos, sintéticos, abstractos, figurativos o no, con la espiral del viento, forjada también; y con la representación escultórica de una catedral del gótico, inscrita en el mismo lenguaje de la abstracción y su contraria, la venerable figuración---
(La inteligibilidad del asunto requeriría la incorporación de las fotografías correspondientes.)
Será el precio que hay que pagar---
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I. P. E.
Me pregunto qué tienen de común las máscaras de forja, de trazos analíticos, sintéticos, abstractos, figurativos o no, con la espiral del viento, forjada también; y con la representación escultórica de una catedral del gótico, inscrita en el mismo lenguaje de la abstracción y su contraria, la venerable figuración---
(La inteligibilidad del asunto requeriría la incorporación de las fotografías correspondientes.)
28 de junio de 2007
Los cínicos
Hay un cuadro* estupendo de Honoré Daumier en el que se ve, situados en la ladera de una montaña, a una serie de personajes habitando en su tonel correspondiente; alguno saliendo del tonel y asomando la cabeza al día, tocado con un gorro que recuerda al de los locos de la época; otro, como el del primer plano, situado tan ricamente dentro del espacio de su "vivienda", como diciendo que, por amplias que fueran las glorias del mundo, nunca lo son tanto como su vida.
A mí me llama la atención la imagen, cuyas interpretaciones académicas desconozco -pues se trata de una imagen que he visto casualmente al hojear el libro recién adquirido-, por la posibilidad que ofrece al observador, de considerar la existencia de una sociedad de sujetos islas, viviendo en la naturaleza mínimamente adulterada, sin excluir un orden que reproduce el de (o es reproducido en) las áreas suburbanas ricas de las ciudades modernas. Cada uno de estos hombres es y vive para sí; i. e., está en lo que tiene que estar, ocupado en su existencia y en ninguna cosa más. Sin embargo, dentro de la placidez de la representación, hay una cosa que desentona o que provoca el malestar: un leve giro rotatorio de los toneles podría deshacer toda la paz de la vida, puesto que los toneles, bien dispuestos, en paralelo y mirando hacia abajo, a una distancia prudente unos de otros, en el caso desgraciado de que se movieran sobre su eje, digo, rodarían por la pendiente de la ladera, estrellándose sin remedio y dejando la montaña vacía.
*Es una litografía.
(Vid. Bracht Branham/Goulet-Gazé (eds.), Los cínicos, Seix Barral, 2000, pp. 484-485.)
A mí me llama la atención la imagen, cuyas interpretaciones académicas desconozco -pues se trata de una imagen que he visto casualmente al hojear el libro recién adquirido-, por la posibilidad que ofrece al observador, de considerar la existencia de una sociedad de sujetos islas, viviendo en la naturaleza mínimamente adulterada, sin excluir un orden que reproduce el de (o es reproducido en) las áreas suburbanas ricas de las ciudades modernas. Cada uno de estos hombres es y vive para sí; i. e., está en lo que tiene que estar, ocupado en su existencia y en ninguna cosa más. Sin embargo, dentro de la placidez de la representación, hay una cosa que desentona o que provoca el malestar: un leve giro rotatorio de los toneles podría deshacer toda la paz de la vida, puesto que los toneles, bien dispuestos, en paralelo y mirando hacia abajo, a una distancia prudente unos de otros, en el caso desgraciado de que se movieran sobre su eje, digo, rodarían por la pendiente de la ladera, estrellándose sin remedio y dejando la montaña vacía.
*Es una litografía.
(Vid. Bracht Branham/Goulet-Gazé (eds.), Los cínicos, Seix Barral, 2000, pp. 484-485.)
27 de junio de 2007
Conversaciones
Será difícil, para quien imagina el mundo como un ahora igual, para quien no lleva consigo la idea de una línea del tiempo que se hunde hacia atrás y se fuga hacia delante, será difícil -me digo- concebir algo similar a la infinitud, también para las líneas que cierran el espacio del mundo, transformándolo en una esfera manejable.
Alguien así, un griego típico, puede -todo lo más- pensar en una recurrente concentración puntual del universo, y en una deflagración consiguiente, que despliega el mundo hasta la vez siguiente: hasta la nueva reducción promesa de mundo.
Para llegar a una creencia así ha sido necesaria la destrucción de los lazos de la ciudad, y enfrentarse cara a cara con el logos escondido en el universo---
Vecino casi -en el tiempo histórico y cultural- del único Dios, el hombre postgriego va a encontrar la doble infinitud de su conciencia subjetiva, y la de la ausencia de límites en el universo---
Alguien así, un griego típico, puede -todo lo más- pensar en una recurrente concentración puntual del universo, y en una deflagración consiguiente, que despliega el mundo hasta la vez siguiente: hasta la nueva reducción promesa de mundo.
Para llegar a una creencia así ha sido necesaria la destrucción de los lazos de la ciudad, y enfrentarse cara a cara con el logos escondido en el universo---
Vecino casi -en el tiempo histórico y cultural- del único Dios, el hombre postgriego va a encontrar la doble infinitud de su conciencia subjetiva, y la de la ausencia de límites en el universo---
Quien...
... ha demostrado de manera bastante sobrada su capacidad para idear fines que luego no es capaz de llevar a cabo, a causa del desorden en la preparación de los medios, del aburrimiento de ellos, de la falta de organización general en todo lo que emprende, etc.; quien ha logrado cansar a los demás en razón -justamente- de esta disposición frívola, hasta llegar a hacerles pensar que es imposible que una persona así pueda respetar ningún tipo de promesa, alguien que actúa de tan irresponsable manera, y que por lo tanto haríamos bien en no incluirlo en cualquier pacto social que se nos ocurriera, no ha de ser tomado, sin embargo y a pesar de todo, como un ser inmoral, ni siquiera mentiroso; en efecto, cuando hace la promesa experimenta una alegría que nadie debería, observando las cosas a la ligera, tomar a broma. Es un momento después, y nadie se conoce mejor que él para decir esto, cuando experimenta el miedo de concluir las cosas, a la vez que le vuelve su creencia de no estar a la altura -de estar lejos de la ciudad, de los hombres y del saber.
26 de junio de 2007
Poco tiene...
... uno que añadir a lo que todo el mundo sabe de los días enteramente irreflexivos: para empezar, una discusión un tanto absurda; luego la rutina de corregir; de estar un poco al margen; ir deprisa todo el día, sin tiempo para el paseo; sin ganas de escribir ni oportunidades de leer; el castigo del coche y de la carretera; el del transeúnte que tiene que ir arriesgando su piel---
Ocupados en un trabajo extenuante, insensato, absurdo, etc., no tendremos que pensar en el disparate político; podremos despreciar esta cerrazón que se expande como una mancha de mal aceite
Ocupados en un trabajo extenuante, insensato, absurdo, etc., no tendremos que pensar en el disparate político; podremos despreciar esta cerrazón que se expande como una mancha de mal aceite
Prisa, nada más...
... que prisa, falta de reflexión e inconsciencia.
***
La vida es una fábrica absurda. Por lo menos para mí.
***
La vida es una fábrica absurda. Por lo menos para mí.
25 de junio de 2007
Naturalmente no se trata...
... de que uno descubra mediterráneos. Lo que uno dice repite siempre lo que ha dicho otro: máxime cuando nuestro saber es puramente libresco---
***
Mal día para los ciudadanos españoles: /para/ los que han muerto y los que han de vivir.
...
Un día sofocante y sofocado, de estampas ¿mínimas?: una pareja de viejos sentados en el banco de piedra, en la plazoleta que hay al pasar el puente. Mantienen el gesto eterno del amor, o uno de ellos: la mujer repantigada en el respaldo duro, el hombre con la espalda adelantada, vuelto en ángulo hacia ella, rozándose las rodillas. El amor es la sustancia del mundo, su falta el sinsentido: la verdad está en las misma cosas.
Un poco más allá el padre se ha adelantado a la niña, que no se lo cree y se para atemorizada y llora. Cuando vuelve la piedad paterna de su excursión momentánea, girando sobre sus pasos para recoger a su hija, la niña se le abraza al cuello riéndole y perdonándole una falta, que ya ha olvidado: sin saberlo ella, seguramente, ha devuelto al mundo la verdad de la que no puede prescindir.
***
Pero ¿qué derecho tienen los ojos para establecer un juicio sobre los hechos del mundo? ¿Cuál es el del lenguaje para salirse de la celebración del día?
***
***
/Los aires calmos y calurosos no me gustan nada, no prometen nada bueno--- Toquemos madera./
***
Mal día para los ciudadanos españoles: /para/ los que han muerto y los que han de vivir.
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Un día sofocante y sofocado, de estampas ¿mínimas?: una pareja de viejos sentados en el banco de piedra, en la plazoleta que hay al pasar el puente. Mantienen el gesto eterno del amor, o uno de ellos: la mujer repantigada en el respaldo duro, el hombre con la espalda adelantada, vuelto en ángulo hacia ella, rozándose las rodillas. El amor es la sustancia del mundo, su falta el sinsentido: la verdad está en las misma cosas.
Un poco más allá el padre se ha adelantado a la niña, que no se lo cree y se para atemorizada y llora. Cuando vuelve la piedad paterna de su excursión momentánea, girando sobre sus pasos para recoger a su hija, la niña se le abraza al cuello riéndole y perdonándole una falta, que ya ha olvidado: sin saberlo ella, seguramente, ha devuelto al mundo la verdad de la que no puede prescindir.
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Pero ¿qué derecho tienen los ojos para establecer un juicio sobre los hechos del mundo? ¿Cuál es el del lenguaje para salirse de la celebración del día?
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/Los aires calmos y calurosos no me gustan nada, no prometen nada bueno--- Toquemos madera./
Me doy cuenta...
... del atractivo, regular, que para mí presenta la cuestión de los límites y los márgenes---
Es decir, soy consciente de ello. En realidad debería decir que "ello" es consciente: una peculiaridad del lenguaje o del pensamiento. No demasiado afortunada, si bien voluntariosa---
***
Un resto de orgullo, o de subjetividad, invitaría a colocar comillas en las cosas que se dicen, por pudor---
Pero, al llegar aquí, se puede aplicar uno mismo lo que recoge Octavio Paz en Vislumbres de la India: la forma de salir del inmovilista sistema de castas consiste en renunciar al mundo, y no estar en él más que como un mendigo, sin más necesidades que las que lo son; dejando de lado el más mínimo resto de amor propio: pues aun el sustento, la única necesidad básica, se deja a la buena voluntad de los otros; para no tener que pensar que con el trabajo uno mismo se señala ante Dios y ante los demás, avisándoles de que se acerca uno tocado por la gracia (Max Weber).
Es decir, soy consciente de ello. En realidad debería decir que "ello" es consciente: una peculiaridad del lenguaje o del pensamiento. No demasiado afortunada, si bien voluntariosa---
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Un resto de orgullo, o de subjetividad, invitaría a colocar comillas en las cosas que se dicen, por pudor---
Pero, al llegar aquí, se puede aplicar uno mismo lo que recoge Octavio Paz en Vislumbres de la India: la forma de salir del inmovilista sistema de castas consiste en renunciar al mundo, y no estar en él más que como un mendigo, sin más necesidades que las que lo son; dejando de lado el más mínimo resto de amor propio: pues aun el sustento, la única necesidad básica, se deja a la buena voluntad de los otros; para no tener que pensar que con el trabajo uno mismo se señala ante Dios y ante los demás, avisándoles de que se acerca uno tocado por la gracia (Max Weber).
La sociedad...
... no tolera los márgenes; más bien: no se tolera la salida de los márgenes establecidos, el estar fuera del círculo---
***
(Sujetos islas, abandonados en y por el lenguaje)
¿Cómo aclararme a mí mismo -a quién si no!- la dificultad del pensamiento? Habitantes de una gran ciudad, merced a la virtualidad de los media, el número inmenso nos separa de la ley y la razón común: mutuamente desconocidos, milagroso sería que pudiéramos proponer algo comprensible, que nos pudiera ser propuesto---
***
(Sujetos islas, abandonados en y por el lenguaje)
¿Cómo aclararme a mí mismo -a quién si no!- la dificultad del pensamiento? Habitantes de una gran ciudad, merced a la virtualidad de los media, el número inmenso nos separa de la ley y la razón común: mutuamente desconocidos, milagroso sería que pudiéramos proponer algo comprensible, que nos pudiera ser propuesto---
24 de junio de 2007
Richard Rorty
(Ahora que ha muerto... )
Creo que no he leído nada de él. Ni llego a aclararame con los textos que aparecen en el suplemento cultural de Abc de ayer sábado: Jaime de Salas, José Lasaga, Á. Delgado-Gal. Por mi ignorancia del autor, evidentemente.
Creo que no he leído nada de él. Ni llego a aclararame con los textos que aparecen en el suplemento cultural de Abc de ayer sábado: Jaime de Salas, José Lasaga, Á. Delgado-Gal. Por mi ignorancia del autor, evidentemente.
Grotesco?
Arcadi Espada:
"La zurra de Sebreli. Schopenhauer, Nietzsche, Heiddeger. El planteamiento de "El olvido de la razón" tiene un cierto parentesco con los Intelectuales de Paul Johnson. Pero en Sebreli la propuesta no se decanta tanto sobre la vida (la doble vida de los intelectuales) cuanto sobre las ideas. Parece imposible que haya habido hombres capaces de pensar en esos términos grotescos, y que hayan pasado a la historia por otra razón que su enfermedad."
Fuente: www.arcadi.espasa.com/mt-static/2007/06/24_de_junio.html
***
Realmente no entiendo la argumentación. Quizás se trate de una forma refinada de ironía, de una ironía que se enrosca sobre sí misma; que consiste en pronunciar con acento engolado el derecho a emitir juicios.
Yo, nadie, no debería apreciar esto: sino la valoración humanista y definitiva -tras la finesse irónica.
Pero no lo entiendo: a causa de sus ideas habrían merecido pasar como enfermos a la historia, y como nada más -parece decirse. El error de algunos dictas les invalidaría para la verdad de todo el resto -parece concluirse.
¿?
"La zurra de Sebreli. Schopenhauer, Nietzsche, Heiddeger. El planteamiento de "El olvido de la razón" tiene un cierto parentesco con los Intelectuales de Paul Johnson. Pero en Sebreli la propuesta no se decanta tanto sobre la vida (la doble vida de los intelectuales) cuanto sobre las ideas. Parece imposible que haya habido hombres capaces de pensar en esos términos grotescos, y que hayan pasado a la historia por otra razón que su enfermedad."
Fuente: www.arcadi.espasa.com/mt-static/2007/06/24_de_junio.html
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Realmente no entiendo la argumentación. Quizás se trate de una forma refinada de ironía, de una ironía que se enrosca sobre sí misma; que consiste en pronunciar con acento engolado el derecho a emitir juicios.
Yo, nadie, no debería apreciar esto: sino la valoración humanista y definitiva -tras la finesse irónica.
Pero no lo entiendo: a causa de sus ideas habrían merecido pasar como enfermos a la historia, y como nada más -parece decirse. El error de algunos dictas les invalidaría para la verdad de todo el resto -parece concluirse.
¿?
Algaradas de bar
Si el mal es una ignorancia:
Una vez que lo sabemos no hay disculpa, conocemos nuestros límites; conociendo la ignorancia la deshacemos---
Convendría considerar la estupidez, una vez reconocida públicamente, y sin restos de duda, como un delito---
Para evitar males mayores---
Una vez que lo sabemos no hay disculpa, conocemos nuestros límites; conociendo la ignorancia la deshacemos---
Convendría considerar la estupidez, una vez reconocida públicamente, y sin restos de duda, como un delito---
Para evitar males mayores---
No siempre...
... se está a la altura en aquello que se escribe: uno queda por debajo de sí mismo, o lo escrito es frustrante.
No debe importar demasiado: las resistencias del pensamiento son mayores incluso. Hay que saber llevarlas: renunciar al orgullo, a la intención de una transparencia absoluta de las representaciones... en la sede del sujeto.
...
(¿Sede del sujeto?)
Las metáforas, edificios de un lenguaje que tiene las ventanas abiertas, prometen al hablante seguir en lo suyo: mantener la fe en lo escrito, conocedor de que la escritura necesita ocio, y éste no siempre está disponible: el tiempo no es nuestro; lo administramos, nada más.
No debe importar demasiado: las resistencias del pensamiento son mayores incluso. Hay que saber llevarlas: renunciar al orgullo, a la intención de una transparencia absoluta de las representaciones... en la sede del sujeto.
...
(¿Sede del sujeto?)
Las metáforas, edificios de un lenguaje que tiene las ventanas abiertas, prometen al hablante seguir en lo suyo: mantener la fe en lo escrito, conocedor de que la escritura necesita ocio, y éste no siempre está disponible: el tiempo no es nuestro; lo administramos, nada más.
23 de junio de 2007
Paseos
¿Por qué quiere este hombre -un poco tronado, la verdad- venderme el perro? No es la primera vez que lo intenta. Quizás piense que soy de la antigua secta.
¿Qué pensará el perro? ¿Acabaré comprándolo? Las cuestiones se deshacen cuando la mujer (del hombre con perro) lo llama a voces desde la casa.
Bien pensado, yo no debo tener una pinta mucho mejor---
***
Un examen de selectividad es igual a un examen de selectividad que es igual a x. Calcular el valor de x.
***
Los latinos -así se nombran- entretienen con su música de nostalgia a los pocos paisanos (ecuatorianos, bolivianos, colombianos; también españoles) que beben cerveza, alejados del escenario, bajo el techado feo.
¿Qué pensará el perro? ¿Acabaré comprándolo? Las cuestiones se deshacen cuando la mujer (del hombre con perro) lo llama a voces desde la casa.
Bien pensado, yo no debo tener una pinta mucho mejor---
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Un examen de selectividad es igual a un examen de selectividad que es igual a x. Calcular el valor de x.
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Los latinos -así se nombran- entretienen con su música de nostalgia a los pocos paisanos (ecuatorianos, bolivianos, colombianos; también españoles) que beben cerveza, alejados del escenario, bajo el techado feo.
Ascetismo
Alguna vez se evalúa correctamente la situación (aunque sea uno mismo el que llega a este punto de vista; por lo tanto: inválido, por parcial); la evaluación no aporta ningún resultado en forma de decisión; sin embargo, aparece la alegría, en la forma de una tentación: "Y si yo...?"
¿Yo? ¿Qué? Respuesta: Nadie. Nada.
Se permite tener tentaciones: algo natural en los seres humanos; pero no abandonarse a ellas, y perdonarse uno mismo la vida (moral) si se comete el error de caer. El pecado no debe conllevar la muerte civil: pero debería mover al desprecio de sí, no por el mal causado (¿a quién?) sino por la falta de inteligencia mostrada. Ésta es lo mismo que la debilidad: el único error inadmisible, igual de impropio que la alegría impropia: de la compasión o del amor.
¿Yo? ¿Qué? Respuesta: Nadie. Nada.
Se permite tener tentaciones: algo natural en los seres humanos; pero no abandonarse a ellas, y perdonarse uno mismo la vida (moral) si se comete el error de caer. El pecado no debe conllevar la muerte civil: pero debería mover al desprecio de sí, no por el mal causado (¿a quién?) sino por la falta de inteligencia mostrada. Ésta es lo mismo que la debilidad: el único error inadmisible, igual de impropio que la alegría impropia: de la compasión o del amor.
Tiempo...
... imagen móvil de la eternidad -según el gran filósofo-, promesa de vida y memoria---
cuando has trabajado en nuestras caras, dejando tu huella, sólo los ignorantes pueden atreverse a sostener que ha sido en daño de la belleza. No. La experiencia, depositada por ti, detrás del rostro y en la persona, con sus reflejos en la frente arrugada y seria, la experiencia, pienso, es, a su vez, la imagen presente del saber feliz de un dios autosuficiente---
cuando has trabajado en nuestras caras, dejando tu huella, sólo los ignorantes pueden atreverse a sostener que ha sido en daño de la belleza. No. La experiencia, depositada por ti, detrás del rostro y en la persona, con sus reflejos en la frente arrugada y seria, la experiencia, pienso, es, a su vez, la imagen presente del saber feliz de un dios autosuficiente---
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