13 de septiembre de 2026

Hemerotecas

 Vamos para atrás y pensamos que vamos adelante. Y los principales responsables de esta depauperación intelectual no son los ciudadanos, cuya desorientación puede excusarse, sino unas élites políticas que han sacrificado la educación pública en el altar de la ideología y se niegan a rectificar pese a que Pisa nos recuerda cada año -bendito sea- la necesidad de hacerlo. (MAM, en EM)

No, los ciudadanos no son inocentes. Sí los politólogos no, los filósofos lo saben. Sapere aude.

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