Blogger me avisa de que las leyes europeas, Dios las bendiga, me obligan a que avise a mis improbables visitantes y/o lectores de que mi blog usa cookies, pero a mí su aviso, incompetencia mía, seguro, no se me pone en la cabecera
14 de julio de 2020
Jaroldo Diamante, godo cordobés, mira por la ventana las nubes que retiran la lluvia imprevista, y piensa en los miles y miles de años pasados. Está él, dentro y en silencio; luego, la ventana con la mosquitera, las ramas de los árboles y el poste de la luz. A lo lejos, las mentadas nubes; abajo, la ciudad soñada. Miles y miles de años. ¿Qué saben las hojas de los árboles de pensamientos y ruidos que hienden la calma desde la carretera cercana?
13 de julio de 2020
De un invento sumerio
Primero vino la contabilidad, después las mentiras, y como un refinamiento final la estadística, la poesía numérica al servicio del Estado.
Hemerotecas; castillos de estados
Caído el Estado (y a fe nuestra que se oyen los crujidos del derrumbe), caerá la Federación. Delenda est Europa. Cosas de Espénglerez.
12 de julio de 2020
Kant y el burrito salvaje
Si los ciudadanos llegasen (eventualmente) al nivel de onagros otro gallo les cantaría. Espénglerez dixit. Tal es la única democracia admisible: sociables-insociables, añade.
11 de julio de 2020
10 de julio de 2020
9 de julio de 2020
8 de julio de 2020
7 de julio de 2020
6 de julio de 2020
4 de julio de 2020
Seguramente las mónadas fruirán en su autosuficiencia plenaria, innecesitadas de ventanas, se confiesa Cándido el Magnánimo, mientras mira a la calle (los viandantes, los vehículos) desde el saloncito del primer piso en el que mora y forja su carácter. Medita en las palabras, en sus tenues ligazones y en si podrían ser cimiento de algo verdadero. Disperso como está, el mundo (el suyo, el único) no quiere renunciar al encanto de la unidad. Las cosas se atraen en su lecho de voces.
3 de julio de 2020
2 de julio de 2020
Hesiocles Jeremías Gamón medita, mientras repasa el lomo del gato en el portal de su casa en la tarde calcinada, etcétera, en que las personas que miran demasiado al cielo acaban olvidando mirar dentro del corazón. A desarrollar tal idea ha dedicado un folleto que ha escrito con el título de Metafísica cordial. Natural de Almedinilla, oscuros avatares políticos le han llevado a la comarca. Así que se ha convertido en un varón prudente, que entiende que se habla demasiado, que olvidamos la sustancia, la única e impertérrita. No niega la amistad, pero le traza límites.
1 de julio de 2020
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