Educación física y nutrición, sobriedad ante todo:
Dice Platón que la gimnasia que deben practicar es la natural, ya que los ejercicios físicos naturales son los más adecuados para el combate. Respecto a la alimentación, debemos limitarla a los alimentos naturales que unen a su valor nutritivo el fortalecimiento del cuerpo, por lo que les conviene tanto la carne asada* como las legumbres cocidas con agua, sal y aceite. Si se acostumbraran a otros tipos de comida y no los encontrasen en campaña, les resultaría en extremo grave, por lo que no deben habituarse en sus ejercicios, comidas, bebidas y pasiones anímicas a nada que, de llegar a faltarles, hiciese que se sintieran mal. Como dice Platón, esta gente necesita la salud como un perro tiene necesidad, por encima de todo, de una vista y un oído agudos. De aquí que no deban emborracharse, pues a ningún hombre conviene menos la embriaguez que a los guardianes, ya que de ese modo cada guardián necesitaría de otro. Por tanto, las bebidas y comidas de ciertos tipos están prohibidas para los ciudadanos de dicha sociedad modelo, y lo mismo las golosinas y cualquier cosa parecida. (EdRP, p. 30)
Derecho y medicina (a los dos palos toca el cordobés) vienen a causa de la incontinencia: la musical y la alimenticia, ya no digamos el contradón de la ebriedad. Médicos y jueces son exigencias de cuerpos y almas intemperados. Cfr. lo que dice Kant sobre médicos y sacerdotes en QesI? Kant habla de minoría de edad VS autonomía.
Platón diferencia entre formación del médico y del juez: el primero es útil que posea experiencia propia de los males del cuerpo, pero el segundo debe ser desconocedor en sí mismo de la maldad del alma, hasta pasar por ingenuo en su juventud. Al final, la astucia del malvado es necedad, y la sabiduría coincide con la virtud.
En cuanto al rigor platónico: se dejará morir a quienes estén mal constituidos físicamente, y se penará con la muerte a quienes posean un alma perversa e incurable de su natural (409e- 410a).
Averroes es un práctico del mal, alguien que orienta a puertos salutíferos.
*La razón la da Platón en República, 404b-c: es lo que comen los héroes homéricos en campaña (pescado no, ni aún junto al mar), y es la carne más fácil de procurar porque, Platón dixit, es más fácil conseguir fuego que ir acarreando ollas.
Va de suyo que Platón, y la sensatez de los atletas, proscribe la repostería (de la que el vate ciego no reporta nada), así como la "mesa siracusana" (cfr. para su glotonería la Carta VII) y la "variedad de platos sicilianos" (es. Gredos).




