Blogger me avisa de que las leyes europeas, Dios las bendiga, me obligan a que avise a mis improbables visitantes y/o lectores de que mi blog usa cookies, pero a mí su aviso, incompetencia mía, seguro, no se me pone en la cabecera
9 de marzo de 2010
Fe o temor
Yo no sé por que no se ha de aceptar que entre ser y nada hay un infinitésimo, una nada que se precipita y nos convertirá a todos, ya nos está convirtiendo, en materia de olvido.
Una distracción, una mirada a destiempo o a deslugar, realiza la justicia debida, la que tienen que pagar los entes por su condición. Han surgido, brotado de la sustancia o de la misma nada (¿por qué ha de resultar extraño que deban vover a ella?, ¿no han de desearlo en verdad?).
El carácter obsesionante de este hombre anónimo no le deja ver esa alegría que yo me digo; i. e., que después de todo, este infinitésimo interpuesto, esta cantidad casi nula rellenando el vacío, mínimo puente sobre las tinieblas, tendría que ser cifra o razón suficiente de la alegría.
El lenguaje está ensamblado con mentiras o metáforas (sostienen los sabios). Lo mismo que los días, me digo yo. Me dicen. A la luz de cada mañana, para que no nos mate de una vez, le respondemos con una trampa. No hay más verdad o constancia que la de esa red con la que burlamos al reloj. Si esto es el envés, la alegría será la conciencia o el haz.
Esta mañana, por la endiablada carretera de montaña, la nieve hería de tanto blanco. Primero pura, la nieve, destellando luego en cuanto el sol asomó al otro lado del valle.
La técnica nos protege del frío exterior. De la nieve sólo nos queda la rotundidad del color, puro o reflejo. Pero no el frío, como del mar, al llegar a A., sólo nos queda el azul sucio, y no la humedad que se pega a los huesos. A causa de la técnica. También tememos a los artefactos, sin embargo. Estamos en sus manos: el carácter obsesionante posee un olfato inigualable para percibir el miedo que nos causa todo, una vez que hemos desterrado los dioses crueles, sin haber renunciado al deseo de seguridad. Un infinitésimo entre existir y no. Entre el día y
Una distracción, una mirada a destiempo o a deslugar, realiza la justicia debida, la que tienen que pagar los entes por su condición. Han surgido, brotado de la sustancia o de la misma nada (¿por qué ha de resultar extraño que deban vover a ella?, ¿no han de desearlo en verdad?).
El carácter obsesionante de este hombre anónimo no le deja ver esa alegría que yo me digo; i. e., que después de todo, este infinitésimo interpuesto, esta cantidad casi nula rellenando el vacío, mínimo puente sobre las tinieblas, tendría que ser cifra o razón suficiente de la alegría.
El lenguaje está ensamblado con mentiras o metáforas (sostienen los sabios). Lo mismo que los días, me digo yo. Me dicen. A la luz de cada mañana, para que no nos mate de una vez, le respondemos con una trampa. No hay más verdad o constancia que la de esa red con la que burlamos al reloj. Si esto es el envés, la alegría será la conciencia o el haz.
Esta mañana, por la endiablada carretera de montaña, la nieve hería de tanto blanco. Primero pura, la nieve, destellando luego en cuanto el sol asomó al otro lado del valle.
La técnica nos protege del frío exterior. De la nieve sólo nos queda la rotundidad del color, puro o reflejo. Pero no el frío, como del mar, al llegar a A., sólo nos queda el azul sucio, y no la humedad que se pega a los huesos. A causa de la técnica. También tememos a los artefactos, sin embargo. Estamos en sus manos: el carácter obsesionante posee un olfato inigualable para percibir el miedo que nos causa todo, una vez que hemos desterrado los dioses crueles, sin haber renunciado al deseo de seguridad. Un infinitésimo entre existir y no. Entre el día y
8 de marzo de 2010
... and all the rest...
De buen parte de nuestros actos y omisiones no sabemos o no podemos dar razón. Silencio. Nada.
Fe
Querría pensar que los organismos vivos, las creaturas, expresan, mediante la alegría, su agradecimiento o reconocimiento a la totalidad de la que forman parte. Cada eslabón consiente, a su debido tiempo (sonrisa o amor), en la cadena.
Quiero y no termino de poder... o es que me inquieto al considerar que, por un lugar especial del hombre entre las cosas, un acto privado pueda suponer algún quebranto en la totalidad del ser. ¿Es esto la conciencia? ¿O es más bien la trampa tendida a los filósofos por el lenguaje -y propalada milenariamente por ellos? En cualquier caso, si hay una correspondencia entre ética y ontología, no me cabe imaginar sino que la muerte, la nada y el castigo refieren a un mismo incumplimiento o extravío.
Quiero y no termino de poder... o es que me inquieto al considerar que, por un lugar especial del hombre entre las cosas, un acto privado pueda suponer algún quebranto en la totalidad del ser. ¿Es esto la conciencia? ¿O es más bien la trampa tendida a los filósofos por el lenguaje -y propalada milenariamente por ellos? En cualquier caso, si hay una correspondencia entre ética y ontología, no me cabe imaginar sino que la muerte, la nada y el castigo refieren a un mismo incumplimiento o extravío.
Anticartesianismo de Salinas, III
De lo cual se deduce que ha de buscarse por certezas. No por una intuición evidentísima que venga de la nada, sino por un dogma o axioma que a saber de qué acto de fe dimanan… Por lo mismo que ha de buscarse en la alegría, originada seguramente también en una fuente extraña…
Cito de segundas
... Pero estoy de acuerdo (aunque tenga mis dudas acerca de la prosa de R.S.F.)
La execrable jerga de la odiosa secta.
La execrable jerga de la odiosa secta.
Anticartesianismo de Salinas, II
Te busqué por la duda:
no te encontraba nunca.
Me fui a tu encuentro
por el dolor.
Tú no venías por allí.
...
(En La voz...)
no te encontraba nunca.
Me fui a tu encuentro
por el dolor.
Tú no venías por allí.
...
(En La voz...)
No está mal recordar al viejo maestro Teognis
... no haber nacido sería lo mejor; pero, ya que se ha nacido, ¡ojalá pudiéramos traspasar muy pronto las puertas de ultratumba y yacer ahí cubiertos por un montón de tierra!
Anticartesianismo amoroso
Primun esse, deinde cogitare---
Pero no encuentro la cita de P. S. (Luego la pondré. Me digo.)
Pero no encuentro la cita de P. S. (Luego la pondré. Me digo.)
7 de marzo de 2010
Malestares
La humanidad contiene el mal.
Quien esté libre...
Nadie puede evitar el vacío de sus actos, o de las consecuencias de sus actos. Ni el vértigo. Que Dios nos ampare.
Quien esté libre...
Nadie puede evitar el vacío de sus actos, o de las consecuencias de sus actos. Ni el vértigo. Que Dios nos ampare.
Civilización
(Bilis, mucha bilis) Reciclamos públicamente las basuras, a cada contenedor y color una de las particulares deyecciones en las que se concreta nuestro espíritu, dando razón a su condición de arrojado. En privado mantenemos la más exquisita hipocresía. Hubo épocas mejores, hace mil años o hace diez, en las cuales nuestro divino espíritu no se habría rebajado a la impúdica exhibición de sus detritus materiales, tal y como ahora acostumbra hacer sin vergüenza alguna, en este tiempo soylent-greenesco. Como tampoco se habría rebajado, a excepción de sus elementos más canallas, a prescindir ostensiblemente (en público) de la santa virtud de la hipocresía. Entonces, hace mil años o hace diez, no se necesitaban asistentes del alma para prótesis del corazón. Estábamos salvados o condenados desde el principio, y no podíamos saberlo. ¿De verdad que nadie es capaz de percibir la horrible involución que representa una forma de cultura íntegramente materialista?
***
Leí por primera vez La voz… de Salinas hace cinco años. Pero el aprendiz de filólogo que anida en mí no me deja ahora volar libres las palabras. Mi alma es hoy un pájaro de plomo.
***
Había experimentado un arranque de piedad. Pero de repente ve que el hombre se pone a tirar el dinero absurdamente en una máquina tragaperras (mujer e hijos, tres, presentes). Necedad. No puedo.
***
Leí por primera vez La voz… de Salinas hace cinco años. Pero el aprendiz de filólogo que anida en mí no me deja ahora volar libres las palabras. Mi alma es hoy un pájaro de plomo.
***
Había experimentado un arranque de piedad. Pero de repente ve que el hombre se pone a tirar el dinero absurdamente en una máquina tragaperras (mujer e hijos, tres, presentes). Necedad. No puedo.
Indubitabilia
No conozco nada superior (más bello que) al sueño de un niño. Sé, además, que no lo conoceré nunca. Desapareceré y esto seguirá siendo verdad. Mientras tanto, pensaré que eso mismo era lo que creían los padres silentes.
6 de marzo de 2010
Comunicación
Única realidad o realidad imperiosa. (La primera te puede dejar hacer; la segunda quizás no sea exclusiva.)
***
Un lector de P. Salinas cifra en los labios y el humor los dos atributos conocidos (entre los infinitos) de la única sustancia de Spinoza.
***
Periódicamente me inquietan metonimias y metáforas.
***
EL RM, merced a la muy trabajada victoria sobre un Sevilla achicado, (co)lidera la Liga española. Polonia (moi même) calla.
***
Un lector de P. Salinas cifra en los labios y el humor los dos atributos conocidos (entre los infinitos) de la única sustancia de Spinoza.
***
Periódicamente me inquietan metonimias y metáforas.
***
EL RM, merced a la muy trabajada victoria sobre un Sevilla achicado, (co)lidera la Liga española. Polonia (moi même) calla.
Día de esparcimiento
En el Cercanías L.-M. El Orient Exprés en re menor. Gran jolgorio de la chiquillería.
Tres libros en M.; poesías sobre la muerte de E. Dickinson, Pedro Salinas (la trilogía amorosa en Cátedra), y Errata de Steiner (Siruela).
Sustos con el coche: beneficios de la manera moderna de construir autovías.
Tres libros en M.; poesías sobre la muerte de E. Dickinson, Pedro Salinas (la trilogía amorosa en Cátedra), y Errata de Steiner (Siruela).
Sustos con el coche: beneficios de la manera moderna de construir autovías.
Sábado, 6
Tiempo nublado. (Bella metáfora.)
***
Dueños de nuestro destino, esclavos de nuestros actos. No creo que esté la verdad solamente en la segunda cláusula. Esto es: que solamente seamos libres en la abstención (de los actos), en el silencio (del lenguaje), en el vacío (del pensamiento). No, si nuestro carácter consiste en buena fe (en libertad puesta, tética).
***
(Afirmación retórica) Quien te conoce mucho mejor de lo que tú mismo te conoces. ¿Dove sarai?
***
Dueños de nuestro destino, esclavos de nuestros actos. No creo que esté la verdad solamente en la segunda cláusula. Esto es: que solamente seamos libres en la abstención (de los actos), en el silencio (del lenguaje), en el vacío (del pensamiento). No, si nuestro carácter consiste en buena fe (en libertad puesta, tética).
***
(Afirmación retórica) Quien te conoce mucho mejor de lo que tú mismo te conoces. ¿Dove sarai?
5 de marzo de 2010
Buena nueva
(Abogados del diablo) Circula por ahí la especie de que lo mejor sería la voladura de los sistemas educativos. Aprovechando que ahora hay debate... Oye, ¿por qué no? No sé por qué alguien no puede plantear la educación (enseñanza) como un derecho pagable (se ha hecho); con derecho, también, a devolución de lo invertido (según el rendimiento mostrado). La verdad es que hay tribus (la hispánica, sin ir más lejos) que tiende a pensar en sus derechos como si cayeran del cielo. Lo que una sociedad no puede permitirse es un aparcadero de niños con el fin de evitar males mayores. ¿Qué males mayores se están evitando con esta sociedad que vive de préstamos, absolutamente aletargada y zafia?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)