31 de marzo de 2009

Sujeto y objeto

De los amos y los esclavos:


La extensión humana de la técnica, facilitada a través de una indistinción original de seres (mineral, vegetal, animal, humano), origina el horror moral: quien de alguna manera es sujeto, aunque esclavo, es tratado como objeto. Lo saben el victimario, la víctima y el observador. Todos. La cita pertenece al Tratado de Sociología de Francisco Ayala (Espasa-Calpe, 1984, p. 287).

En otro ámbito

Kavafis. Repetición, un tiempo de los deseos que caen igual que fruta marchitada en el árbol a la espera:

1.

2.

Arte de bien decir

Lo malhablado no quita la verdad. Qué país de hipócritas malcriados, c... !

Fe de ratas

(O de herratas, como aparecía en una docta revista de pedagogía)

¿De dónde saqué lo de Herzog en Connecticut? No: Ludeyville, en Massachussets.

Para que testifique yo si su cabeza está en peligro...

-Sí, señoría, el acusado disparó desde su coche descapotable en la calle principal... ¿Cómo? ¿Que el acusado nunca se aventuró más allá de los límites de su ciudad y que no se dedicaba más que a sus clases?

30 de marzo de 2009

Tiempo de nada

De vez en cuando ocurre.

Ni de comentar las poesías de Kavafis. Ni de leer. Lecturas postergadas: moriremos sin poder leer.

Ni de referirme a las noticias negras y tremendistas, acompañadas de fotografías, de mi pequeña ciudad (ayer, en Eps).

Ni de buscar en el Bruneteau (el Ternon no lo tengo) referencias a las andanzas criminal-capitalistas congoleñas de Leopoldo el belga.

Dios dirá si nos da tiempo y salud...

Prolegómenos de la matanza

(Si cupiera un antes de la inhumanidad)

No sé si ya lo puse aquí [creo recordar que inserté algún fragmento], pero no nos tiene que preocupar demasiado el repetirnos en lo básico. El caso es que Hannah Arendt menciona en su monumental libro sobre el totalitarismo, en el libro de los antecedentes imperialistas, la novela de Joseph Conrad El corazón de las tinieblas, que yo tenía en la "Biblioteca Borges" que publicó en los 80 Hyspamérica y que no sé dónde está.

...

La novela de Conrad es citada expresamente por su descripción de la "experiencia racial" de los colonizadores blancos en África. (Experiencia = casi experimento, porvenir.) Notable me parece la siguiente nota al pie, a propósito de Leopoldo II (en la p. 252; ed. de Taurus, 1974; reeditado en Alianza ed.):

***

Blogway:

Conrad, Vargas Llosa, Casament.

Paraísos inducidos

Maxi le miraba con desdén, y el otro, viendo que sus cuchufletas no hacían el efecto de costumbre, púsose más serio y tomó por otros rumbos. Al salir, acompañado hasta la puerta por las dos señoras, les dijo: «Le voy a dar la hatchisschina, o extracto de cáñamo indiano, que es maravilloso para combatir el abatimiento del ánimo, causante de las ideas lúgubres y de la manía religiosa. Efecto inmediato. Verán ustedes... Si se le da a un anacoreta, en seguida se pone a bailar».

Maximiliano Rubín: caso clínico: paranoia celosa (con fundamento) y manía religiosa.

29 de marzo de 2009

Notas para una prehistoria de los genocidas

(Si cupiera la posibilidad de separar el predicado "genocida" de la condición humana -como si cupiera la posibilidad de preterir el instinto mortuorio)

Mario Vargas Llosa recuerda, en el breve ensayo que dedica a El corazón de las tinieblas de J. Conrad en su libro La verdad de las mentiras (esto es, acerca de la ontología literaria), la figura asesina de Leopoldo II, emperador de los belgas y propietario esclavista, pero administrador matemático, del territorio colonial del Congo. La cantidad estimada de las muertes: entre cinco y ocho millones de seres. Los Lager alemanes y soviéticos, Kolyma y Auschwitz. Asimismo el río Congo y las tierras aledañas, medio siglo antes.

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Motivos para leer a Améry: deshacernos de la idea de que hay que compadecer al criminal, por ejemplo. Améry nos hace pensar que la compasión la merecen las víctimas, recuerdo y simplifico (y si tergiverso lo hago sin mala intención). Los verdugos merecerán justicia, ¿no?

Más allá de la culpa y la expiación está en Pre-Textos. Habría que encontrar, antes bien, motivos para no leerlo.

Lea, lea...

... el prof de la necia era primisecular (XXI) este temario republicano de "Filosofía y ciencias sociales" en Bachillerato. ¿Decadencia? Pues claro que sí. Ps. No importa que el temario no fuera "real", o que fuera irrealizable (que no lo sé, pero en España estábamos). Lo que importa es que no aparece ninguna memez, sino exigencia.

... Torrentes de lágrimas tendrían...

Érase un tiempo en el que Nietzsche escribía


En la p. 468 (ed. de 2004) de su monumental (y más que necesario) Nietzsche en España inserta Gonzalo Sobejano esta nota impagable. " [Q]ué era (en cursiva en el libro) Nietzsche" -pregunta Galdós a Navarro Ledesma.

Autopsicometría

Según los signos de los tiempos. Así en El hombre sin atributos musiliano (era de los psicotécnicos)... y vino lo que vino: el siglo XX infernal. Así ahora, pero somos más corderos y no hay que llevar más allá de lo conveniente las analogías ni las inducciones, que no somos espíritus baconianos demodés...

... De intuición, bueno, bien, vale, sin alharacas. La deducción flojea, evidentemente. Ahora, en lo que se demuestra la estupidez (Musil también escribió un librito sobre ella, que aquí tradujo Tusquets) es en la incapacidad de referir los objetos (sensibles o intelectuales) a conceptos. Es decir, un déficit de juicio, a causa de la imposibilidad de subsumir. Como si te entregaran la etiqueta de Anís del mono y no encontraras la botella. Algo así.

28 de marzo de 2009

Parágrafos kantianos de Fortunata y Jacinta

He aquí el remedio, aderezado de zumbonería, que le pone Ballester a la chifladura mística de Maxi (marido de Fortunata y compañero en la botica). Los profs de Filosofía de 2º de Bach. no estarán errados cuando piensen en Nietzsche, en los males paralelos de la ascesis y el descontrol. Estaba en el tiempo (XIX finisecular) pensar en estas cosas, o como mínimo tenerlas en mente, al modo de una atmósfera interiorizada. Volviendo a los fármacos del ánimo, y puesto que no tiene éxito Ballester con sus palabras, cuando se va, acompañado por las señoras de la casa hasta la puerta, les comunica que ha pensado en una solución más radical: Pérez Galdós escribe hatchisschina (en cursiva en el original). Sí, eso. Además, Francisco Caudet, el editor de la versión de Cátedra de la que procede el fragmento, facilita la información debida en una graciosa (¿ingenua?) nota a pie de página sobre las propiedades sedantes y euforizantes (a dosis altas) del cáñamo alternativo.

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Curioseando por las páginas del exhaustivo libro de Gonzalo Sobejano, Nietzsche en España (Gredos, 2004), en la p. 154 se menciona a Pérez Galdós en relación con la recepción de Nietzsche por parte de los escritores pre 98. No hay relación, determina el profesor, aunque alguno de los personajes de su obra tengan resabios de supermán. Sobejano recuerda que así lo apuntaba Pérez de Ayala, a propósito del drama galdosiano La loca de la casa (1892). Esto no dejan de ser temas de eruditos que a mí me vienen más bien poco. Sin embargo, hay que advertir que no concuerda el dictamen de Sobejano, al afirmar taxativamente que el progresista Galdós no podía recibir adecuadamente al radical (reaccionario contra el siglo) Nietzsche. Este juicio de intenciones, que atribuye al otro lo que puede o no puede a través de la proyección de los propios y particularísimos esquemas mentales, además de carecer de sentido, no casa tampoco con lo mismo que señala la cita reproducida a pie de página de Pérez de Ayala, pues éste sostiene que Galdós se adelantó a Nietzsche. Tampoco tiene especial significado este consignar la velocidad ideológica, la rapidez, digamos, con que los pensamientos se me aparecen a mí o se te manifiestan a ti, pero nos muestra con evidencia suficiente aquello que nos ha de parecer verosímil y apropiado para un conocimiento prudente: que las ideas flotan como creencias antes de ser pescadas como ideas, tomando prestados los términos de Ortega que yo le oí por vez primera al profesor Iglesias de Ussel en el otoño de 1984.

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Cerrando el día del diario.

Me imagino cierta sequedad del alma en la querencia investigadora mantenida constantemente en la vida. Yo no soy capaz, de manera que una falsa erudición y una frivolidad de máscara me permiten acogerme a la idea platónica de la creatividad. Tan copia de la idea que reconozco que se trata de ilusión. Además, me permite no ser riguroso en el empleo del lenguaje, de manera que una falsa erudición me saca de los actos de habla de los grupos sociales que regulan la erudición verdadera. Hablo yo o lo parece. Nada importa. Ni si quien escribe viene a ser éste o el de más allá. Autoficción.

27 de marzo de 2009

Calles

Que no se me olvide: la diferencia entre ley natural y ley práctica; el sometimiento de la voluntad a los objetos existentes, en el primer caso; el de los objetos, que existirán a causa de ser creados por la voluntad misma, en el segundo. Una analogía de mundos imposible (¿impensable?), trasladando los noúmena platónicos desde la ontología a las ciencias del hombre. Nada nuevo, en el fondo, para el logos determinado como ratio (cálculo, dinero) ab initio.

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La mujer bien, a lomos de su BMW blanco, corta momentáneamente el paso en el callejón. Maniobra con energía y limpieza, para cambiar el sentido de la marcha y ejecutar convenientemente lo que ha determinado su libertad. En ningún momento ha mirado. La mujer bien.

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(Crimen y castigo)

Otra mujer maldice, cuando ha perdido un hijo, y no le importan las leyes humanas de los códigos de justicia. La sangre llama y esto es siempre así. La piedad no viene, nunca alcanza el tiempo.

Feliz noviembre de 2008

Janet Baker canta Liszt/Wagner en radio clásica (rne).

Horologio kaliningradense

Poseo una fe montañamotora y, por eso, no escamo de mi pensamiento: que mis konciudadanos tomen como modelo la vida y el pensar del sabio norprusiano, haciéndose cargo de la dignidad ínsita en el misterio racional del hombre. (El informante sigue siendo Kuno Fischer, en la edición de la Krv de Losada.)

La supervivencia de los más aptos

Una hora de espera en la Comisaría para renovarme el DNI = dolor de cabeza y malestar general todo el día. Estoy como para irme de crucero, o de acampada.

26 de marzo de 2009

Me retiro de mí

Hasta lo que escribí me resulta extraño: ventaja de la poca memoria, que me deja volver a mí por un rodeo.

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A la frívola superficie no se le ha de quitar lo oculto. Sé quién soy y de dónde vengo.

Longanimidad

... el varón fuerte de ánimo no tiene odio a nadie, no siente ira contra nadie, no envidia a nadie, no se indigna con nadie, no desprecia a nadie... (Spinoza, Ética, "De la servidumbre humana", del Escolio a la Prop. LXXIII)

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Lo contrario:

En cuanto los hombres se arrojan unos contra otros por la envidia, o por algún otro afecto de odio, son contrarios unos a otros, y... (Ibíd., en el cap. X)

K. de K.


Mis kultivados compatriotas han menester del conocimiento, siquiera sea somero, de las costumbres del pequeño kaliningradense. Pueden así descansar de las esforzadas horas dedicadas a los rifirrafes del corazón (en el sentido de la prensa amarilla), las noticias deportivas y, lo más duro para cualquier ser humano, las horas de obligada permanencia en esos meditarráneos lugares en los que se cobija el espíritu religioso desde el alba a la madrugada: los bares. El informante es Kuno Fischer (en la introd. de la edición de Losada.)

Morbo hispánico

“Estos afectos de odio y otros similares se refieren a la envidia, que por eso no es nada más que el mismo odio, en cuanto se considera que dispone el hombre de tal manera, que se goce en el mal de otro y que, por el contrario, se entristezca del bien de ese otro” (Spinoza, Ética, "Del origen y de la naturaleza de los afectos", Escolio a la Prop. XXIV)