31 de mayo de 2010

Décadence

En la tercera entrega de los Relatos de Kolimá de Shalamov (Minúscula, 2010) viene uno bastante largo (setenta páginas: un reportaje que parece una novela corta, o a la inversa) que, con el título "Los cursos", rememora las enseñanzas que el autor/protagonista recibió en prisión para formarse como sanitario (el gulag era un mundo). No me voy a hacer cruces por la maestría de Sh. trayendo a su memoria y al texto los nombres de los profesores y las asignaturas que impartían. Va de suyo, la maestría: la sencillez, la neutralidad, el agradecimiento cuando conviene. Un ejemplo nada más. El relato empieza así: "Antes que nada: A los hombres no les gusta recordar lo malo. Este rasgo de la naturaleza humana hace la vida más llevadera. Comprobadlo en vosotros mismos. Vuestra memoria se esfuerza por retener lo bueno, lo luminoso, y olvidar lo duro, lo oscuro." Así sucesivamente. "Lo bueno" para Shalamov fueron los cursos para sanitarios (“practicante”; dos años de estudios concentrados en ocho meses, si no me falla a mí la memoria). Porque le salvaron su vida, al librarlo de los trabajos más duros (y que como duros y mortales habría que olvidar; ¿amistad?: allí no la había, escribe). Porque se libró (igual que otros no) tenemos esta obra maestra de la literatura y la ética. Shalamov predica con el ejemplo: recuerda a cada uno de sus profesores y sus enseñanzas. Predica contando ahora; también predicaba cuando recibía las enseñanzas de esos cursos para sanitarios que salvaron su vida y la literatura, y que aunque él no lo pretendiera dieron alas esperanzadas a la ética. ¿Os imagináis que seres al borde de la muerte, que hombres y mujeres más muertos que vivos de la muerte blanca en la misma entrada del círculo Polar- que estas gentes mayoritariamente inocentes de todo mal, condenadas por la utopía de los canallas, que es lo que suelen ser las utopías, se entregaran en cuerpo y en alma al estudio? Imaginadlo porque fue real. Estos hombres y mujeres vieron la luz en el saber, cifraron todo su interés en él, en el conocimiento médico, en la salud y en su propia salvación. No era solamente cuestión de rehuir los trabajos más duros, de obtener una formación para ponerse a cubierto. Si hubiera sido así Shalamov no lo recordaría como "lo bueno", como aquello susceptible de ser contado con alegría porque era motivo de ella (en un lager, repito). Y no me hagáis comparar, ahora, esta santa vocación por saber que ocupaba todas las horas del prisionero, renunciando a las pocas diversiones que allí se podían encontrar, no me hagáis poner frente por frente esta entrega y esta esperanza con el estado de las instituciones educativas, desde la escuela a la universidad, en los Estados muelles que se creen que tienen alguna libertad sin haberla peleado contra nada ni nadie.

Variación de una tarde

Locura

¿Qué es esto? Como estaba de evaluaciones no me he enterado de nada. Aunque mejor no enterarse...

De mi vieja pretensión

De investigar. Autoficciones españolas (y latinoamericanas). Las novelas con ósmosis entre realidad e imagen (ficción): un laboratorio de historias de vida posibles, de posibles interpretaciones de la realidad histórica (post guerra civil). Y una conclusión negativa: lo poco que valen esos intentos (las novelas con ósmosis), lo escasamente que iluminan nada. ¿Por qué? ¿El fallo está en mí? ¿Imposto yo la mirada? ¿Son ellos, los autores? ¿Ellas, las novelas?

¿Quién deberá decirlo?

Lo que yo soy no vale gran cosa: el mundo me lo confirma a cada instante. Lo que escribo valdrá lo que las proposiciones negativas (contenidas en lo que escribo) para aviso de otros seres errantes, para que no sigan el mismo camino.

Principio de identidad

El hablar áspero y claro provoca, finalmente, el hablar áspero y claro.

***

No hay manera de que no me dé miedo el coche. Soy un ser enormemente distraído.

Alboloduy, II

Foto de M. C. López Torres.

Alboloduy

 Foto de M. C. López Torres.

Mecanismos indebidos

Intuiciones inexplicables, conexiones espurias de hechos e ideas---

Al principio se debe advertir la pérdida de la razón---

30 de mayo de 2010

De nada sirve la autolamentación

Frente a la dureza -ajena- del mundo.

Un mal pensamiento

Me acuerdo de cierta pretensión que mantuve hace unos años. Me comparo con la pretensión. Hasta ahí caigo de bajo (como si nuestros actos hubieran de estar orientados por la burocracia!). No me engaño demasiado: me despierta del ensueño la náusea. ¿La siento de mí entonces? ¿De mí ahora por la bajeza de acordarme? De aquí a unos minutos me voy a olvidar de aquello. Alguna vez olvidaré  incluso a qué me refiero con esto que no concreto. Autoficción.

Eternidad de la tarde

Debió empezar a finales del mes de mayo de 19**. Mi padre no podía oír el ruido, pero sí notar las vibraciones y un olor acre llenando el aire. Desde entonces, D***, el niño de ochenta años (¿murió su amigo?), espera sentado en el escalón, a un lado de la calle o al otro, a que alguien se decida a llevarlo por el camino de La A. Si no se pone a andar él por su cuenta. Quiero creerlo así: que empezó entonces, en una tarde como ésta en la que no estaba yo.

Tío La Vara

Para empezar, yo haría a los ciudadanos exámenes tipo test sobre los contenidos de las telarañas filosóficas. Hasta que (si superan la prueba) sean merecedores de redactar lo que piensan ellos mismos. Se produce, mientras tanto, la curiosa circunstancia de que los próceres del pensar libre, interpretados por estos mismos ciudadanos de esta república progresista y contumaz (no la de Platón, sino la que hay so los Pirineos), parecen unos completos memos. Como los seres felices llevan razón, en tanto que lo son y por derecho humano inalienable, habrá que que concluir que Platón, verbi gratia, era un ignorante simplón (iba a escribir otra cosa; pero no, para mí Platón es sagrado). Tentación de la fusta mayéutica, Dios mío, Bien mío.

Final del túnel

No se conoce límite para la necedad de los inventores de trasmundos.

El que a hierro (pero no era esto lo que quería poner)

Cada error que cometo, que me doy cuenta y a sabiendas lo dejo ahí, es una pequeña burla a mi razón. En venganza por las veces que me traiciona ella.

Adrede. Esto quería escribir.

Mínima/s moralia/s

La razón no debe ir en busca de récords. El tesoro que busca tiene que estar en los pocos. Vivientes y lares.

Axiomático

La mitad de un saber en nada se diferencia de la locura---

Consiste esta locura en la falta de orden, de una conexión correcta de las ideas---

En un entusiamo indebido de la razón, que se pone a pensar cuando nadie la ha convocado---

Soledad.

Las armas y las letras (Trapiello)

Se te caen los mitos, con la lectura de este libro que no es ni crítica ni historia (Trapiello dixit). ¿Crónica? Se te caen y no porque Unamuno no demostrara valor cuando había que (¿buscaba el egotista su martirio en Salamanca 1936?), ni tampoco porque Machado no mantuviera su complexión básicamentee generosa, a despecho de la situación. Sino por las claudicaciones que aun los mejores, Antonio Machado, Miguel de Unamuno, mostraron (no se me ocurre otro verbo). Los peores no hay ni que mentarlos. Lo peor fue cuando esta claudicación, forzada por unas circunstancias irresistibles, dio pie a decir tonterías. Aun los mejores.

La tercera España que no pudo, que no la dejaron existir. Trapiello dixit. Es de sentido común, además. porque estadísticamente los fanáticos descerebrados no tienen por qué representar una cifra mayor.

Dadme una ideología y destruiré un país con sus gentes dentro. Pedían. Piden. Con la boca llena de baba estúpida, rabiosa. Cuánto más demócrata era Hobbes, que sabía lo que quería.

29 de mayo de 2010

Absolutamente atrabiliario

Ninguna enseñanza puede surtir efecto si no es a través de la gracia del maestro, del mérito que busca el discípulo en torno suyo: aprender, ganarse la confianza, saber frustrarse... En cuanto se pretende regimentar (sacros derechos del discípulo) un modo de transmisión que funcionaba eficazmente según los caprichos del sabio, no es ya que no se pueda enseñar, sino que uno ha adquirido los derechos para convertirse en una mala persona, según lo dispone la legislación vigente (y se vota periódicamente). Ciudadano, consumidor, tonto, malvado.

Lo que hay que oír, después de haberlo pensado alguien.

Por la mía tampoco

"De hermosas tierras con nombre de animal, vendrá quien gobierne a los iberos. Adorará reyes negros y abrazará religiones extrañas y llenará su palacio de bufones y aduladores. Usando su propia máscara de bufón, traerá consigo el hambre, la pobreza y la desesperación…” (Centuria XI de las propheties, Michel Nostradamus).

Sin comentarios, por mi parte.

Pero que haberlas...

Título

Para la nada:

El lenguaje cansa.

Sobresobremesa

Encierro, exámenes, campo, trinos. Decadencia de la luz (Nietzsche y las metáforas platónicas)---

Sábado, sobremesa

Imposible librarse del estrés. Por cualquier asunto.

Páginas: Z. Bauman, Shalamov, Trapiello (Ojeo y hojeo de Las a. y las l.).

Esta mañana: un bochorno pretormentoso, premonitorio.

Exámenes.

Estúpidas obsesiones ideacionales.

En la calle, trinos, y los timbrazos de una bicicleta.

Arrasador final

No quedará de nuestra enseñanza (es un decir) en este país insalubre y de envidias y rencores (no es un decir) más que los contextos: los rodeos en torno a algo que no sabemos, que no nos creemos, que no nos interesa…

Culture in Spain

¿Alguno de los suplementos ha comentado la tercera entrega de Shalamov?

Acontecimiento totalmente impersonal

La proposición significa. Traza una verdad posible en el espacio lógico.

Bauman sobre Levinas

Al final toda esta dialéctica entre responsabilidad, alteridad, cercanía, etc. nos acaba volviendo al voluntarismo (buen voluntarismo) kantiano. Pues yo no me puedo sentir responsable de nadie más que si lo he decidido. El Xtsmo., claro.

28 de mayo de 2010

Después

... y conforme se deshacía la tarde, fue y vino la luz, a recordar la presencia de sus seres. Poblando el espacio entre los dos mundos---

Un dolor constante, un infierno mantenido

A

"No soy Dios, ni Héroe, ni acaso hombre./ Exagero, lo sé, pero digo la verdad./ Qué otra cosa puedo dar que una callada/ constancia como fría de puro permanecer."

y

B

No comment

Ignacio Carrión, 26 de mayo:

Anson poseía una camarilla de aduladores y un semáforo de tráfico con las luces verde, ámbar y roja junto a la puerta de su despacho. Cuando el semáforo se ponía verde empujabas la puerta y al fondo aparecía hundido detrás de su gran mesa (y de una bandera española) ese individuo esférico con la voz gangosa y una beatífica sonrisa de circunstancias.

Hic et nunc

Hace una tarde francamente horrible. Lluvia en la carretera y lluvia delante de la casa. Media hora dentro del coche, por miedo y por desgana.

Me gustan las fotos de caminos. No sé a dónde me quieren llevar. (Recordarme el sendero de Alboloduy, las fotos de M. C. L. T. Para el lunes, D. m.)

No hay manera de que descanse. ¿Catarro?

A pequeños golpes de burocracia se construye (parte de) la infelicidad de la Tierra.

Una duda

Quizás la prudencia constituya un vicio.

***

Iteración:

Segundo día de mayo tormentoso.

***

Casi todo pendiente. Je suis incapable.

Creencias

Existen pocas situaciones que puedan forzar al s. h. (¿escribo de mí?) a renunciar a la Idea del Diario. En ese caso, más le valdría no haber nacido---

Actos sociales

… Uno que no estaba nada bien.

Otros tampoco, me dicen.

27 de mayo de 2010

Constancia

Miedo. Continuamente miedo. La boca seca.

Inseguridad

Únicamente a algunos estados de ánimo les corresponde la verdad. A los demás, el miedo.

Nietzsche, escritor fácil

O de por qué, en parte, se lleva razón. N. despreciaría el llevar razón. Pregunto: Entonces, ¿se puede hablar con chulos? Aunque lo sean in texto.

La razón será habermasiana (aunque se pueda vestir más alegre, o más trascendente; da igual). O no será. Frankfurt o muerte.

Ganas de salir

Corriendo.

De España.

***

Bauman, Shalamov, Trapiello.

***

Una buena noticia, un buen recorte: el de las subvenciones al cine. A las imágenes de madera, a los actores-estacas.

26 de mayo de 2010

Cínico

Pecado original

La inercia de las palabras, su dejarse ir por la pendiente de la mentira, antecede al crimen de las acciones (ant., cadena causal; hind., karma).

En ocasiones

Hay días en los que parece que no hay derecho al descanso. Días en los que realmente no se hace nada. Días españoles.

El párrafo de Bauman

"Algunas personas corrientes, por lo general respetuosas de la ley, sin pretensiones, poco rebeldes y aventureras, se enfrentaron a los que ostentaban el poder y, sin tener en cuenta las consecuencias, dieron prioridad a su propia conciencia, lo mismo que las pocas personas que actuaron por su cuenta y, desafiando al poder omnipotente y sin escrúpulos y arriesgándose a la pena capital, intentaron salvar a las víctimas del Holocausto. Buscaríamos en vano "determinantes" sociales, políticos o religiosos de su singularidad. Su conciencia moral, aletargada en ausencia de una ocasión para la militancia hasta que no se produjo, era auténticamente su propio atributo y su posesión, a diferencia de la inmoralidad que se produjo a nivel social.

Su capacidad para resistirse al mal fue un "durmiente" la mayor parte de su vida. Podía haber seguido dormido siempre y no lo habríamos sabido. Pero esta ignorancia sería una buena noticia." (Z. Bauman,
Modernidad y Holocausto, Sequitur, 2010)

Seguimos con lo mismo

Virtud del trabajo burocrático: la inercia de un lenguaje que satisface aunque no diga absolutamente nada; la posibilidad de cometer el mal con buena conciencia---

Burocracia

Germen de autoritarios.

Padres de la patria

Vergüenza.

25 de mayo de 2010

Z. Bauman

Un párrafo sobre la banalidad del bien (Modernidad y Holocausto): “Algunas personas corrientes… “

Sobre los menos: una aristocracia de la conciencia, anti-nietzscheana.

***

Los españoles en el mundo no consiguen evitar la pose de señoritos satisfechos. Véanse los programas televisivos al respecto. Hidalgos por la eternidad. Aunque no se quiera---

Shalamov

-Eso no es arte literario.
- ...
-Es sobrehumano.
- ...
-Mantener ese tono indiferente, esa manera plana de referir lo horrible. Una piedad fría, que a veces hay que adivinar de lo ausente que parece. Escribe un hombre, a pesar de todo. Hay que recordarlo. Frotarse los ojos para recordarlo. Lavarse la cara, sacarse la pereza de encima. Hay alguien, un ruso casi cualquiera, que ha sufrido como casi nadie, un muerto en vida por el dolor y por el trabajo (perso son lo mismo). Y que ha escrito... ¿cuánto?, ¿dos mil páginas de relatos sobre la facilidad del mal y la conversión de los humanos a otra cosa irreconocible?
- ...
-Para contar lo que no puedo, para expresar lo que veo en Shalamov, en lo que para mí es una obra cumbre de la literatura y la ética (los Relatos de Kolimá), me sirvo de los demostrativos, abuso innecesariamente de ellos y así me vuelvo impreciso. Alejándolos de mí, o a la materia que no terminan de nombrar: eso, ese, esa...

Humm!

Jules Renard. Pendiente, como es natural.

Como siempre: los votos por una "integral" de Amiel.  En castellano. Y por los Diarios de Schnitzler. Tambien.

-Tú sueñas, desvarías, estás perdido.
-Es verdad.

Bauman, sobre la modernidad

Hay dos formas de la moralidad burocrática, creo. Z. Bauman plantea, en principio y nada más, la sustitución de una moral "pasada de moda" por el ajuste del comportamiento personal a los requisitos de la organización, a los dictámenes de la autoridad que la dirige. Se entiende que en esa concordancia de la conducta privada con el mandato que viene de fuera está el bien, el bien de moda (podríamos señalar). Habría, por otra parte, y ahí me sitúo yo personalmente (con las excepciones de fingidor), un ajuste negativo, un temor a la autoridad, que no busca ahora complacerla; que ha trasladado, antes que nada, la mala conciencia desde el interior al terreno del incumplimiento de unas tareas establecidas; un incumplimiento del que no se sabría dar adecuada razón. A no ser cierto temperamento walseriano, o bartlebyano...

Una hora

Inexorable

Cuando preguntan por mí sospecho, sistemáticamente, que algo he hecho mal, que soy culpable de algo. Aciertan, normalmente.

Un comentario ingenuo y en serio

El experimento de Milgram: ¿no será determinante, en la obtención de resultados tan demoledores para la presunción moral, el hecho de que los sujetos sepan que participan en un experimento? Es decir: quizás no haya otra cosa que la tendencia a obedecer... al investigador.

España, S. L.

Una potencia mundial, aunque EE. UU. y el F. M. I. no lo saben. Gracias, gobierno, por hacernos recordar la decadencia de siglos, la que está en la portada de todos los libros de historia.

24 de mayo de 2010

Ley de compensación

El experimento de Milgram (referido por Z. Bauman en Modernidad y Holocausto) me quita el mal sabor de boca provocado por la idea (pedagógica) de que hay una bondad oculta que salvar en cualquier ser humano, por perdido que parezca. No, hay un 70% de malvados consecuentes. Yo no creo que sean tantos, pues yo no soy un cínico; yo creo que los malvados simplemente representan la mayoría absoluta.

De vez en cuando

Termino un libro: Mal de escuela, de D. Pennac. Lo irritante de la autobiografía/ensayo de sociología escolar (no sabría decir con más concreción el género del libro) del autor francés es su coincidencia (la correspondencia de su lenguaje, de su estilo mental, de su tono lírico) con cualquier demagogia ministerial, con independencia del país. A cualquier político le conviene un misionero del voluntarismo.

Hay párrafos que salvan esta sospechosa apología del milagro en sociedades complejas de niños clientes (¿de verdad se puede contra la razón oculta de la bruja márketing?):

«Hoy en día existen en nuestro planeta cinco clases de niños: el niño cliente entre nosotros, el niño productor bajo otros cielos, así como el niño soldado, el niño prostituido y, en los paneles curvos del metro, el niño moribundo cuya imagen, periódicamente, proyecta sobre nuestro cansancio la mirada del hambre y del abandono.
Son niños, los cinco.
Instrumentalizados, los cinco».

Pero yo sigo pensando que los milagros individuales no constituyen la legitimación de ninguna teodicea, y que pensar en esos términos de las buenas intenciones salvadoras (Dios ausente o abucheado) corresponde a la sintomática de las culturas decadentes.

René Thomas Quintet, 1960

Aquí, en Youtube.

¿Editado en España?

***

Ojo, esto: Django Reindhardt en Jazz porque sí, de Radio 3.

Guau!

El mundo lógico olvidado de la forma normal disyuntiva. ¿Lo he soñado?

Falta de memoria

¿Por qué yo?

... No me voy a quejar de la falta de inteligencia (la doy por sabida), pero lo otro ya me parece excesivo. Como una rúbrica de la tontería.

Lunes

Al sol.

***

Un "patriota": intentas convencer a tu sindicalista de la inutilidad de la huelga. Y que parece que la hubiera convocado el mismísimo gobierno, con afanes recaudatorios. Hasta este punto hemos llegado. Depresión general. ¿Peligro de anomia? No sé si tanto, pero algo se ha roto en este país.

23 de mayo de 2010

Tom Waits

Atlanta, 2008

Sonidos que salen de los malos altavoces, que rebotan en las paredes blancas y saturan brevemente el vacío. Tom Waits: magistral, no hay ni que decirlo. El problema está en mí, y en las paredes blancas.

René Thomas



La importancia del documento debe hacer que soslayemos la calidad del vídeo. En general y siempre. No solamente en el caso del desaparecido guitarrista belga.

Th. M. sobre N.

-La enfermedad como motor del genio, como lo mismo que el genio, y por ello deseada. En esta romantización de la enfermedad (y sus metáforas) caen los alemanes (Nietzsche y Th. Mann).

-El punto fuerte de Th. Mann no es la coherencia filosófica. ¿La ciencia, según N., "no conoce el ser, lo eterno"? ¿Qué es lo que conoce, entonces?. Mejor expresado, lo que des-conoce, a causa de su falsificación óptico-moral. (Igual soy yo que no me entero, como casi siempre...)

Mejor, no?

Bueno...

Nietzsche en los no-lugares

"Nietzsche se aparta de la filología, se jubila por motivos de salud, y en lo sucesivo vive como un modesto huésped, en lugares internacionales de Italia, del sur de Francia y de las montañas suizas. En ellos escribe sus libros... " (Th. Mann, Sch., N., Freud; hay ed. reciente en Alianza)

En algunos momentos

Trechos perdidos, huellas borradas, trazos irreconocibles, senderos invadidos---

¿Se entiende que así no se puede conducir?

***

Johnny Winter.

***

No termino de comprender la mentalidad de D. Pennac (Mal de escuela). Aunque sí me que me doy cuenta de que algunos sociólogos, expertos de la cosa, no lo han leído. Pues sostiene lo mismo que ellos... que lo denuestan.

Hay ingenuidades que no son buenas.

Alain Bashung

Para combatir la soledad de la sobremesa del domingo.

***

No me quiero olvidar de A., una buena persona, trabajadora y silenciosa, mi vecino, que murió hace unos días, sin haber cumplido cincuenta años (creo). D. e. p.

Adán contra el mundo

“El adolescente, un adolescente que era puro como una muchacha, un adolescente que era todo espíritu, todo erudición, todo timidez piadosa, se ve rodeado de pronto, así dice él mismo, por una media docena de figuras vestidas con lentejuelas y con gasas, que clavan en él sus ojos llenos de expectación.” (Th. Mann sobre Nietzsche, en Schopenhauer, Nietzsche, Freud)

Copiar archivos de música

La inteligencia consiste en celeridad. Estoy fuera del mundo: ingenieril, psicotécnico. Uno tiene maneras de tardorromántico.

... Quiere decir que cualquier problema me enerva...

Nietzsche, el resentido

Sírvase de él para uno mismo, para opinar de omnia.

Qué osadía postilustrada!

Hegel, Lecciones sobre la filosofía de la historia universal, Alianza ed.

Disonancia

Leo a Pennac (Mal de escuela) y pienso en mis sagradas obligaciones de pequeño funcionario; leo a Shalamov y pienso en lo estúpido de la idea de reinsertar.

La ley

Estará la puerta para ti y nadie más destinada, sin que llegues a tomar (never) la decisión de franquear la entrada presuntamente guardada (por un ser feroz, por tu mismo miedo). La puerta de... una jaula de hierro.

Ficción si no contradicción

Quizás el único valor: cierta honradez intelectual, la de no dar nada por sentado ni comprendido. La manía, verdaderamente, de seguir buscando. Aunque el lenguaje demuestre ser una mala herramienta, un barco ingobernable, una casa desconocida…

Le tocaba este año (después de 45, más de los que yo tengo) al Inter de Milán, justo ganador de la UEFA Champions League.

A cierta edad (sí, me refiero a mí) los dj´s de los pubs, after hours nos hacen conocer que allí estamos sobrando, que ni en cuerpo ni en ánimo podemos responderles. Pero otros sí. Por eso salí pitando, before hours.

La prospectiva y la luna

George Friedman

Yo no querría ser inmortal para nada, ni retornar a la rueda querría (sé que los que conocía van muriendo). Salvo para conocer la falsedad de las aseveraciones del entrevistado.

22 de mayo de 2010

Una foto ...


... y nada más---

***

La clase política española... ¡qué lujo!

Compromiso

Mi corazón es bávaro esta noche. No soporto a Mourinho.

... Ahora que vamos perdiendo.

Únicamente por los desesperados...

20/05/2010 (21:32) Algo esperan...
Quienes ya no esperan nada de la vida esperan todavía algo, por poco que sea, para seguir viviendo.

Sí…

… los pronombres justifican a los nombres. Los dan por sentados y ciertos. ¡Dañina ingenuidad! ¡Maldita inteligencia!

… pero yo no quiero la razón. (Ni vivir en los pronombres.)

Evidencias

Las que vamos dejando de nuestra estolidez: cuando la obsesión paranoica no nos deja escuchar. A mí y a todos.

Donde acaba algo y empieza otra cosa

"En el pabellón los enfermos se despiertan por el olor y aspiran con ansia el humo, no el humo sino la sombra que el humo traza... " (Varlam Shalamov, "El hombre de negocios", Relatos de Kolimá, III, ed. Minúscula)

El humo... que debe de pertenecer al submundo platónico de las sombras y de los ecos, al reino de las bellas artes, y que es aquello mismo en lo que, milenios después se supo, consiste el producto inmemorial de la inteligencia.

Contra el ruido

Lenguaje y pensamiento

No somos nosotros los hablantes, sino los pensamientos que nos vienen a visitar. Tienen querencia a los extraños. Vienen envueltos en la lengua ajena, revestidos en un color otro, a amueblar las mismas estancias que han desordenado.

Prudencia metodológica

No aseverar hechos generales. Es decir: no abusar de las proposiciones universales y necesarias. Ni el mundo en general ni los actos de la humanidad se comprenden según fundamentos a priori. No me importa ahora el giro del verificar al falsar, el mayor rigor lógico del segundo a cambio de su inverosimilitud psicológica*. Me interesa solamente que la proposición se dirija a otro sitio, que salga del círculo de las acusaciones y las defensas, de la clausura de los tribunales al ágora, siquiera, puesto que en los días claros el sol ilumina el mundo y el lenguaje no está solo.

*Nadie en sus cabales va por ahí intentando comprobar que no tiene razón; y ya sé que esto que acabo de escribir es una caricatura.

¿Se fueron?

...

Toda mi vida: realmente no tengo derecho a reclamar esta plenitud del tiempo. Conozco lo que deseo, cada vez más encerrado en mí, a solas con mis animales legendarios (¿águila o serpiente?). Lo que deseo me avergüenza. Por eso me conformo con mantenerlo a distancia. Tomo prestadas las voces, esto sí. Si no, no me sería posible fingir, ni por un momento, las personas que no soy. Iba a escribir… Pero debo recordarme que no tengo derecho a pedir una plenitud del tiempo.

21 de mayo de 2010

Llegaron

Eran unos pensamientos horribles, esqueletos o raíces de pensamientos que no debieron salir de su lugar en la tierra. Moraban bajo tierra y estaban hartos de la costumbre de su encierro. De la arcilla húmeda, de su olvido estaban cansados. Querían un esprit frère y dieron conmigo esta tarde, esos malditos gusanos de los pensamientos. Sí. Que vacían de sangre las entrañas. Vienen a entablar conversación sin que se lo pidan (yo por lo menos no), y sin apenas advertirlo ya han desamueblado las estancias. Fuera –les grito en silencio, y se marchan con su frufrú de falsos. Hacen como que se van. Se agazapan, realmente, en la próxima esquina, listos para reemprender su conquista. Yo no les invité, esta misma tarde que un toro corneó a J. A. Yo no pido nada. Me conformo con lo que me vayan dando: con palabras sueltas como las migajas que los viejos dan a las palomas ociosas en las plazas públicas de las ciudades del mundo. Aprendí a no desear nada, a saber lo que quiero, guardando la distancia, fiándolo al destino. Finjo más personas en mí de las que podré albergar en toda mi vida.

Esta tarde



Esta tarde me vienen, llegan sin avisarme, pensamientos horribles, pensamientos ensabanados. Que no deben ser verdaderos pensamientos, si éstos tiene que ser actos libres y no ilusiones, fantasmas arrastrando sus cadenas y enturbiando mi corazón a su paso

Conversaciones

El hombre representa un muro para el hombre. El lenguaje es de lo poco que no nos separa. Un resto común. Entre tantos nadies recíprocos.

Consiliaria

Estaba quien era brujo, quizás sin saberlo, y hace ya tiempo que declaró lo que era. Dijo tu verdad. Mi verdad.

(Bienvenidos sean los pronombres, que engrasan la ficción.)

Ida

Foto de J. F. Romero

Elogio de la cobardía?

Cuando menos te lo esperas, se asusta la liebre.

Proposición fáctica nº 1

Los humanos empiezan a morir desde los ojos, a causa del olvido que han instalado detrás de ellos.

Viernes

Exámenes. Clases. Cansancio. Aprensión crónica. Un dulce malestar y dudar.

20 de mayo de 2010

Españoles

Sois maravillosos.

De guardia

Exámenes de Hª de la Fª. Uno es un correcto funcionario de la humanidad. A veces...

Páginas de Shalamov

Grande.

Inteligencia

Saber renunciar a tener razón---

Se tendrá después.

Hay que rectificar

Foto de J. F. Romero.

Shalamov

Apenas unas páginas de la tercera entrega de los Relatos..., ayer por la noche. Gran cansancio. Neurastenia.

Acento

Maldito estrés. A ver si la lógica proposicional tranquiliza. A mí, el ilógico o alógico.

Circo sin pan

Lo que declaran l@s buen@s ciudadan@s después del partido---

Rey de copas

La más hermosa noche de fútbol. No pudo ser. El At. de M. se quedó sin doblete. Por lo menos marcó un paisano.

19 de mayo de 2010

Resarcir

La cantidad del desprecio la podría salvar  (quién sabe!) la obligación de la obra. Pero me temo que ésta consista en contar el desprecio, en proponer reflejos del mal. En ir incrementando el merecimiento del infierno.

Exámenes

Tiempo para nada. La burocracia me machaca.

Nota bene: Los exámenes no representan la burocracia.

En el saco

En A., ida y vuelta rápidas:

La tercera entrega de Shalamov; la nueva edición de Las armas y las letras (para el IES, lo que me sabrán agradecer).

Fotos de J. F. desde el coche. Me pide que le recomiende libros de Fª, cosa que yo no sé hacer y que, por lo tanto, hago: Platón, Nietzsche, Fromm y Emerson. ¿Alguno más?

Irrealidad total.

Yo podría decirlo


A esta hora todos los profesores de la República francesa dictan la misma lección...

Náusea

Un error tras otro.

Inútil es decirlo. Alimenta lo escrito.

... Así que vamos creando nosotros, y conformando, la materia de nuestros sueños o nuestras pesadillas. los demás son coautores, inocentes en el mayor número de casos. Pero tampoco tengo claro que resida en nosotros la culpa.

***

Me gusta Tríbada de M. Espinosa. Obra y autor necesarios.

A la espera de Shalamov...

***

Perpetua sensación de agobio: la necesidad de distanciarse de uno mismo. Para soportarse. Para eso se inventaron los viajes.

Evangelio

Quien no quiera entender, que entienda.

Un novela

Miguel Espinosa: Tríbada. Un experimento. Una hipótesis rondando.

18 de mayo de 2010

Páginas no, V

Me ha pasado muchas veces que cuando más hermanado estaba con el homúnculo soterraño de D., exactamente cuando estaba hundido, la cabeza caída, a miles de metros por debajo de mí, en un abismo que no veía manera de salvar, en ese instante mismo me ocurría pensar que acabaría contándolo. Hablo de lo que me pasó ayer mismo, como quien dice.

Páginas no, IV

Sigue siendo verdad para mí, y habrá de perdonárseme la cristiana palabra "verdad", que es en aquellos días en los que mi lentitud de pensamiento parece mayor, justamente esos días y no ningunos otros, cuando, por algún mecanismo de compensación o reequilibrio que no comprendo, más fluidamente puedo escribir cosas que en otras ocasiones no me salen. Ni mejores ni peores. Naturales, como quien ha puesto en marcha su conversación a ver lo que sale. Plaisir d´écrire.

Pero dura poco. Basta con que te interrumpan, aunque haya sido inocentemente como ahora...

Pero esos momentos vendrán.

Páginas no, III

Sí, vuelve el recuerdo, aunque sea forzándolo. Según el azar del tiempo (las circunstancias del yo). Pero el paisaje se me muestra irreconocible. La civilización inglesa, que ha dado lugar a esa tétrada descomunal formada por Bacon, Hobbes, Locke y Hume, consigue modificar, allí donde decide instalarse e instalar su modos, antes que nada, el paisaje. Eso y la especulación urbanística salvaje hacen casi imposible concretar un acto de memoria válido. Uno del que yo pudiera decir: Eso es, eso era, detente.

Páginas no, II

A causa de esa sensación de rareza, no sé si antes o después, uno decidió llevar un Diario (lo pongo en mayúsculas para no dar a entender que yo decidí llevar un periódico bajo el brazo), como millones de adolescentes estrafalarios (o sea, prácticamente todos; estrafalarios, quiero decir). Me daría vergüenza releer ahora las tonterías de entonces, como me da vergüenza (aunque me la aguanto) referir mi manía de diarista adolescente. Espero que no haya ningún cuaderno del crimen por ningún sitio. Demasiadas mudanzas, no solamente de la fortuna, deberían haber acabado con esa posibilidad. Puesto que cuando se cambia de lugar se tiende a quemar papeles innecesarios.

Páginas no

Absurda la pretensión de repetir la sensación de extrañeza, de una noche hace casi treinta años, en la calle y mirando al cielo, cuando debí entender que algo no iba bien y que no iba a mejorar nunca- las impresiones no se repiten porque eso sería un don del dios.  El humo que dejan en la memoria, y que aroma muy de tarde en tarde, sin que se alcance a saber el motivo, sí que es propio de los seres humanos. Podrá hacerlos felices si el lenguaje los acompaña. pero sólo podrá.

Páginas

Poco. Cerezo, Starobinski, Roland Barthes, Orringer, Pennac...

Muchos autores franceses y mucho Ortega.

Shalamov pendiente. Será otra cosa.

Insania, Crónica de la, II

... Pues no se tiene la obligación de demostrar nada a nadie. Se es autónomo: tenemos el lenguaje y un teclado---

Insania, Crónica de la

A base de estas estúpidas obsesiones es muchísimo, casi todo, lo que se pierde. La condena circular. Levantamientos y recaídas---

Ser para la medicina.

¿De torpeza?

Vamos bien, y de tontería.

Cualquier frase insulsa, leída en cualquier sitio, tiene la facultad de sumirnos en un abismo obsesivo.

Conversión

Hay algo que cambia y algo que se mantiene. Nada es ya lo mismo. Acontece. Súbito.

Arbitrismo

En todo español duerme un economista resolutivo.

En Intereconomía está continuamente desvelado.

17 de mayo de 2010

Noche

Luminosa y fresca. Recordada. Infinito. Grillos. Estrellas. Soledad.

Una foto lugareña

Torre mora. (¿Se puede utilizar esta palabra?)

Crisis española

Micro y macrocósmica. Si encima sigues Intereconomía, es para pensar que el Hacedor se equivocó aquella mañana.

Descartes se va al garete

“En mi cabeza las ideas se ordenan con una dificultad increíble. Circulan confusamente, se agitan hasta convencerme, me enardecen, me ponen en estado febril, y en medio de esta emoción nada veo distintamente, no sabría escribir una palabra; es necesario que aguarde..." (Rousseau, Confesiones)

Vía blog.

Las matemáticas, o también una filosofía pretenciosa, representan una alternativa seria al Diario. Descartes, que fundó como sin querer la autobiografía intelectual, quiso deslindarla del desorden del escrito (del) diario. Sacar la escritura del tiempo. ¿Qué estamos diciendo? Fingo ergo sum.

Un paso corto y se llega a Lord Ch.

N/D


Carta a Overbeck, 25-2-1887 (Citado por F. Volpi, El nihilismo, Siruela, p. 51)

Alegrarse por eso...

Mejor

Te conviene callar. Tú no estás hecho para la ambigüedad (elusividad) del lenguaje.

La rueda

La humanidad no tiene remedio. Estoy por darle la razón a Cioran (las plagas deseadas).

Israel no deja entrar a Chomsky. Tailandia al borde de la guerra civil. Lo que oigo, lo que leo, lo que no comprendo.

No estaría mal

Chestov (pero, ¿quién era Chestov?) sobre Nietzsche y Dostoievski. ¿Quién tiene este libro?

At home, II

A mi propia estupidez, en ningún caso a la maldad, debo atribuir no haberme dado cuenta hasta ahora. La patria está en la lengua.

Páginas

De F. Volpi sobre el nihilismo en Nietzsche. Buscar lo que escribe Chestov sobre Nietzsche y Dostoievski. ¿Quién lo tiene? Una mención de N. sobre las Memorias del subsuelo (Volpi, El nihilismo, p. 51).

At home

El hogar (la patria) está en la lengua, donde uno no se siente solo.

En la cara

Lo llevamos. La discreción. Lo que nos cuentan. A nosotros, los consejeros idóneos. Precisamente.

Mal de escuela

El exceso de voluntarismo lastra, a mi entender, la autobiografía de Daniel Pennac. Sospecho, por sistema, una omisión de parte de la información relevante en todos aquellos que entonan el sursum corda. Colmillo retorcido.

16 de mayo de 2010

Tati à la maison

Comentario (escolar) al texto de Ortega---

Tati à la plage


C***

El hermoso lugar, tan pulcro, tan levantino, tan Cabo de G***, resulta afeado, sin remedio posible, por la horrenda central.

Contextos, sobreentendidos

Liga BBVA 09/10

1º, F. C. B., 99 pts.

(Mi pan y mi circo. Política no, por favor.)

Vale

Paseemos. Agua Amarga. Fotos. Carretera y mar.

Relaciones líquidas

Vía blog.

Programas

Círcula por el mundo una depreciación del alma, de lo cual el necio locutor solidario del otro día no muestra más que un síntoma (un caso), entre otros infinitos. Da igual que sea hombre mendigo o mujer rica. Este río de la imbecilidad, pienso, debió preverlo también N.

Hic et nunc

No estoy leyendo ningún Diario. Lo escribo. Me hago mayor, hacia atrás.

***

Ayer: páginas de Pennac, de Ortega, del Twain que venía en el bizarro diario Público. Lo de Twain sobre Leopoldo II y su criminal expolio del Congo. ¿Será compatible este texto con El corazón... de Conrad? La misma atmósfera ética, quiero decir... Un similar tono de náusea invencible. ¿Dónde estará mi ejemplar del Conrad?

***

Planificar el día: que viene luminoso ahí fuera. El mundo. Das Welt.

***
Hay un programa de tv estúpido, de una de estas cadenas que creen en el futuro.

Alguien hablando/escribiendo de otro

Sol. on Sh.

"Solitario, pobre y enfermo (padeció en sus últimos años el mal de Parkinson), murió a consecuencia de una pulmonía en un manicomio, sin ver su prosa publicada en su país, en el que aparecería tan sólo en 1987."

Eón

Vienen años destemplados (el clima de este invierno nos lo hizo saber), y no sabemos casi nada.

15 de mayo de 2010

Everyday, Tom Waits

Ortega

Point de vue

Plato

Das Model

Shalamov

Sin piedad.

Lo escribe su traductor.

Autoficción, II

Dejo aparte, o no lo dejo sino que estoy diciéndolo, lo que para mí representa un ideal asombroso: la escritura plana, minimalista, emocionante hasta el torrente de lágrimas a fuerza de no dejar asomar ni una, de un grande absoluto, V. Sh. Reclamar una existencia así tiene algo de luciferino, si lo que se pretende es tener algo que contar, enorme éticamente y de una belleza sobrehumana. Únicamente la piedad puede escribir así. Entonces, esa existencia trágica, que no fue solicitada por nadie, que quizás ningún Destino destinó, encuentra su justificación.

Bien, algo así nos tiene que dar fuerzas a los pequeños---

Autoficción

Me desazona terriblemente, a mí que no tengo oficio ni talento de narrador, hacer de cronista responsable de las personas y los hechos de un sitio mínimo. La justificación está en que es mi sitio, y que a la fuerza vuelve uno al lugar de su nacimiento. Me desazona, sí, pero no puedo decir que me disguste esa responsabilidad, esa carga, este camello. Esta existencia gris y malsana.

Sábado tarde

Viento, calor, ansiedad. Hay unos dorados magníficos en el campo. Me da pereza detener el coche y hacer una foto. Luego no sale lo que uno se piensa, además.

Veo por la carretera, cuando voy hacia allá y cuando vengo, a un hombre pequeño y viejísimo (Dominguito). Un solitario, que se quedó con el diminutivo desde el principio (por la estatura). Era este hombre muy amigo de A*** el del tío L***, otro solitario. No sé si vive o muere.

Menaje del hogar

Asiduos del todo a lo que sea... con tal de que sea poco.

La economía igual que la existencia: un páramo donde actúan, metiendo miedo, los baskervilles.

Acompaño mi existencia pessoana (bar + cerveza) con unas páginas de Pepe O.

Ah, no...


... , esto hay que ir a comprarlo ahora mismo y ponerse a leerlo antes.

Comentarios a la luna

No está la filosofía empirista del lenguaje (verificacionismo) en el origen del relativismo postmodernista (a la postre, la ley del más fuerte) y de la jerga sociapedagógica. Antes bien: lo que se da, me parece a mí, consiste en una convención arbitraria por la cual a los sucesos observables se les etiqueta de una manera interesada, sesgada. Que esto lo efectúe el mismo psicólogo empirista que ora en nombre de los sagrados sense data, no empece para nada que haya producido, él mismo, una contradicción en su empirismo. Esto es, que dado el esquema estímulo-respuesta (enseñanza docente, aprendizaje del alumno), denominar motivación a la resolución positiva del esquema (yo te enseño, tú salivas) no significa más (no implica más) que denominarlo azar de la vida o serendipity. ¿Es que no queda claro que a lo que ven los ojos, en la realidad o en el pseudolaboratorio del psicólogo brujo, se le ha adherido un flatus vocis? Esto es: que no hay una renuncia a cualidades oscuras o invisibles, como podría serlo la voluntad, en el abuso que practican determinadas ciencias sociales (sedicentes), tanto en lo que dicen como en lo que observan, sino que se da, opino, una sustitución de esa misma voluntad, tal y como se estipula su definición por ejemplo en Kant, en la cual no se presenta ninguna invasión del campo de los fenómenos (sino más bien su respetuoso rodeo), por términos (como el de motivación, v. gr.) a los que nadie ha invitado a la fiesta: excepto quizás la mala fe, en la forma de una intención de propalar la abdicación definitiva de la responsabilidad.

Esta mañana

Los perros ladran al viento. ¿Es que no lo conocen? O puede que se acuerden de cuando eran lobos y la vida más inhóspita.

Ph. Perennis

Solamente la muerte es nueva, la tecnología no. Por eso la primera no aburre.

La A., II

Quise fotografiar el viento- eso pretendieron siempre los signos del lenguaje. Vueltos concepto, rendidos al cabo del tiempo, en sepia o en olvido.

14 de mayo de 2010

La A.

Hace frío y no es frío lo que hace. Quiero decir que se está bien está noche, oyendo el viento, dejándolo que se pase –fresco- por entre la camisa. Se puede soportar, por unos momentos. Es de los fríos que te hacen vivo, como un dolor pequeño que te avisa. Están luego los fríos blancos, mortales, hechos para destruir a los hombres. En realidad, éstos, los hombres, con muy poco pueden conformarse. Casi nada necesitan. Ni compañía precisan- dicen. Los hombres, y las mujeres, pueden vivir en su soledad, con muy poco, con lo mínimo. Un vaso de vino, quizás, un viento de mayo. Hasta las palabras que piensan o que escriben pueden ser las de otro. Éste no lo sabrá, posiblemente, jamás. Sin embargo, sus palabras, esparcidas al azar de una conversación, insustancial o no, representan algo así como la verdad que tiene que acompañar al vino para que el hombre sea hombre y esté contento con la creación. Esta noche y todas las del mundo. Aunque no estuviera él para advertirlo y para decirlo. Ser.

Atlanta, 5 de julio de 2008

Yo no estuve allí---



De nada---

Tarde

Viento, tranquilidad, lentitud de la conexión. Pocas págs. del Pennac.

...

Pero es un tiempo desapacible y yo estoy un poco temblón...

Oración del laico, remake

Señor, dame paciencia. A ver si engordo.

Danger!

Tono muy bajo. No estoy seguro que explicable contextualmente (comprensible). Así no se va a ningún sitio---

Agresión

Quizás porque he visto demasiados partidos de fútbol y me he vuelto escéptico sobre lo que ven (al instante) los comentaristas, y que yo soy totalmente incapaz de ver (ni con moviola), me pareció extraño el vídeo y extraña la noticia (tanto la forma que le da el periodista de El mundo, como el contenido en sí).

Además de que mi conexión a Internet es deplorable y no puedo ver bien el vídeo.

Liberaldemagogia mesocrática

Habrá quien considere, no sé si totalmente falto de razón, que en España se ha producido una curiosa sinergia entre la clase empresarial más rapaz y engreída de Occidente y los políticos más incapaces y desvergonzados.

13 de mayo de 2010

Ya puestos, Cicely

Pasen y vean.

In medio virtus

Entusiasmo ni en la indignación---

Nunca recomendaré bastante este concierto de Tom Waits. Las dos partes. Soberbio.

Proposición molecular: hace frío y a veces es duro.

La petición del laico

Dios mío, ¿por qué no sé pensar? Quizás ocurra que no sé escuchar.

***

Fe de ratas: salus en latín sí que es salud y salvación; salut, en francés, es salvación y saludo; salud en francés es santé.

País de imbéciles

Pues eso, los p*** de los c***

Los idiotas se merecen asco y mirar hacia otro lado. Olvidar a continuación.

Privado

Hace unos pocos milenios, cuando uno miraba al futuro y no tenía que echarse a temblar, tenía yo un criterio de que las cosas no iban bien, para cuando las cosas no iban bien y se notaba. Ahora ya no sé qué pensar. Consistía el criterio en este mismo tono obsesivo que me hace escribir en círculos para escapar de los círculos.

In illo tempore funcionaba la química. ¿Ahora?

Por eso (no) nos pagan

Para un ser tan alógico como yo las clases de lógica proposicional representan la mayor de las torturas- o de las falsedades. Estoy harto de p y q.

Tom Waits

No conviene su escucha al solitario.

La constancia de la mirada

¿Hombre o demonio?

Obsesión, II

Salut, lenguaje.

***

Lógica, Ortega. (-5 %)

***

Hombre. Histeria.

Obsesión

Ruinas, lenguaje, salut.

Ortega

Páginas de El tema de nuestro tiempo---

¿La crisis, las medidas, la culpabilidad de los funcionarios?

Astenia nerviosa

Cansancio de todo y la humanidad. La impresión de que los desencuentros se producen, la mayor parte de las veces, porque nos dejamos llevar por la fachada. La fachada no es la casa, pero esa voluntad de atenernos a ella y a nada más parece que se va a mantener para siempre.

Y más



***

El At. De M., después de 48 años.

12 de mayo de 2010

Más arqueología arquitectónica

Sin otra razón que la de que van quedando pocas casas como ésta. Estoy hablando de mí. Finjo. Escribo. Estoy ausente. Firmo en el teclado.

Hace frío aquí dentro

Salgamos a ver caminos.

***

Melodías pizarras, de Radio 3, que tienen lo suyo. Excelente programa.

***


Inexorable. Contaminación del mundo. A la cual denominamos verdad crítica (sujeto = sombra; objeto = mediación, Phaenomenon). Explicación de la foto: se ha dejado de testimonio un horno (¿de cocer pan?) rebajando el resto del terreno, en el que se supone que estaba la casa arruinada. Por la sombra yo no pacto: me pertenece. Mi costumbre, mi libertad o mi destino. La fuerza querida de las circunstancias.

R. M. R.

Los poetas (dichter), las cosas (dingen): de todos porque de nadie. (Un destino que escapa a la pertenencia.)

J. W.

Tono menor, III

¿Isla de Santorini, de Kavafis? Para nada! Oda a Santorini, de O. Elytis.

Lo bueno de mi desmemoria y mi ignorancia (crecientemente crecientes) está en la posibilidad de descubrir. Al olvidadizo todo se le convierte en mundo (nuevo, recreado).

Aquí un fragmento
- y otros poetas griegos.

Tono menor, II

Ayer: unas págs. de Cerezo sobre Ortega y nada más. Me gusta cómo escribe este hombre (Cerezo).

Tono menor

Así deben corresponder las frases. La palabra según la vida.

Confía

No te preocupes. No sirve.

... Salvo lo que aprendes. No tenemos remedio.

11 de mayo de 2010

Oración del laico

Señor, cuida de los tuyos. Son pobres y tienen frío.

Principia

El fundamento de mi moral está en la infancia. Lo sé.

Una forma rápida de locura

El aprensivo que tiene acceso a Internet (a las páginas médicas). Y que no se autodiagnostica, lo que todavía le llevaría a algún lugar. Peor: se mete en un mar de dudas. Tejidas con su propia ignorancia e inseguridad.

Acento, II

Pánico. Aprensión. ¿Soy sanitario? No, no lo soy. Sorry.

Acento

Estrés, maldito estrés.

Pendiente

Isla de Santorini. Kavafis. ¿?

10 de mayo de 2010

Domesticidad

Todo nos cansa. Los pequeños males también nos vuelven impacientes.

Calle de atrás

El lenguaje, que produce la maravilla de Cernuda o Rilke, da lugar también a un sintagma como el siguiente: "Los nuevos grados en el Espacio Europeo de la Educación Superior". Lo que no deja de constituir una poética de la estafa.

***

Por mi parte: si tuviera claro lo que quieren decir las cosas -o las frases que las dicen en un segundo grado- no me pondría a escribir. Consuelo de los incapaces.

Don Pedro C. G.

(La voluntad de aventura)

Sueño profundo

Paso por la calle del pueblo de X. No veo nada. Está la acera porque yo la piso y tiene que ser así. Lo mismo que la calzada. De repente veo lo que parece que es una librería. No sé por qué. Lo es. Una puerta, que no es mucho más que una alta y estrecha hendidura con jambas soberbias, está flanqueada por dos ventanas ciegas abiertas en la pared, una ocupada por revistas y la otra por libros. Las revistas son gratuitas; los libros, situados en la ventana simétrica, no deben serlo, aunque están al alcance de la mano, puesto que ninguna vitrina los protege. Yo me tengo por un hombre honrado y los dejo donde están. Aunque también conozco que el sueño no posee más que un significado.

In pecato purgationes

Come pollos de joven, que a la vejez criarás plumas.

Hic et nunc

Vuelta de la ciudad universitaria de A. Viaje casi totalmente improductivo. Unas págs. de Cerezo sobre Ortega y el "tema de nuestro tiempo", de La voluntad de aventura. ¿Esto es productivo? "El tema de nuestro tiempo": la cháchara de la hora. La filosofía como cotilleo de comadres académicas. Preside el honorable catedrático. Amén.

Escrituras

Propiedad privada.

***

Visita a la ciudad de A., para ser informados por la universidad acerca de los nuevos grados. España mejorará, inexorablemente, con los tales grados, compulsivamente dirigidos a la iniciativa empresarial y a la pasividad de los clientes compulsivos. Dialéctica de la ilustración.

9 de mayo de 2010

Sorprendente

Los canales de teletienda suponen, seguramente con buenos fundamentos, que los espectadores son idiotas irremediables.  Como vuelva a escuchar por n-sima vez lo del horno halógeno...

La experiencia que da la edad

Ninguna persona se deja guiar por su razón. Únicamente los filósofos están en esa idea. A causa de ello no han cometido grandes crímenes. A cambio, no han conseguido morir en paz.

Esta mañana

Escriben

Del otoño y de Hölderlin.

***

Escucho: a los Beach Boys (vid. archivos sonoros de Radio 3, en la web de rtve). Melancolía insoportable. Será el calor de primavera y mis  ** años.

Pugna casi incontenible de las lágrimas: la calle de atrás de la conciencia.

Domingo por la tarde

Sol de primavera. Sabor acre. Vacío.

Se combate con trivialidades, café, un paseo circular.

Se postergan las conversaciones.

Unas páginas del Lalcona sobre el idealismo político (y el platonismo) de Ortega (Cuadernos para el Diálogo, 1974; ayer mismo). ¿No se contradice Lalcona? ¿O es que no llego yo?

Rascando en Google para ver quién es Javier Fernández Lalcona, aparte de lo que figura en el libro sobre Ortega, sin conseguir otro dato que una publicación muy técnica sobre cuantificación en economía, me encuentro con este soberbio trabajo ("El raciovitalismo como ideología"), parte de la tesis doctoral de R. Morchón. Guau! Qué atrevimiento: las tesis filosóficas del praeceptor Hispaniae como máscara de la realidad. Lo dejaré, si me quedan fuerzas, para después del capítulo de Cerezo sobre cultura y vida en Ortega. La filosofía en el bachillerato es un trabajo apasionante, además de la pingüe remuneración.

Memento, II

Nos fijamos en las casas por las fachadas, a causa de las fachadas. Creemos, equivocadamente, que hay una maravillosa vida burguesa en su interior. Más en la era de la luz eléctrica, la microelectrónica de conectividad potencialmente infinita y las obras de saneamiento y salubridad pública. A veces en la calle huele mal, cuando los servicios de recogida de basura no han hecho su trabajo (lo que ocurre por razones firmísimas y no por veleidades privadas). No se nos ocurre pensar en un hedor semejante en el interior de las mansiones blancas. Si estuvieran un poco ajadas, vistas desde fuera, podríamos sospechar algo y nos veríamos inclinados a acelerar el paso, a pasar de largo. Sólo que no tenemos la debilidad de pensar en comprar este tipo de hogar (house/home). Nadie piensa en hacerlo.

Memento

Otros dos libros en la cartera extraviada: un ejemplar de la Revista de Occidente, un monográfico sobre las islas literarias. Me he acordado porque me he acordado de un poema de Kavafis (¿Isla de Santorini) para llevármelo a la cafetería... El otro libro es ...

Domingo

Aprensión relativa. Canto de los pájaros fuera, siguiendo la música del sol y del buen día. Calma relativa. Silencio. Un zumbido en el ordenador, la tv sin sonido. Los dedos produciendo un cliqueo agradable. Ladra un perro. Los perros son disangélicos.

Puntos de vista

Destinos y curaciones

El tiempo y el espacio, alejando la perspectiva, podrán aportar mayor exactitud sobre los acontecimientos. Nada garantiza que esa evaluación a posteriori o a exteriori nos deje en mejor lugar, a salvo de la vergüenza, el ridículo, la culpa y la responsabilidad. Pero así como si no tenemos hambre no podemos comer, si no somos tan miserables –tan dignos de misericordia o de gracia, vengan de donde vengan- no podremos encontrar el momento de ponernos a escribir.

Somos simples, somos niños, bienintencionados en nuestras equivocaciones.

***

En nuestros malos momentos pensamos que nuestro amor por las palabras, por poner un poco de verdad en ellas, haría que mereciera la pena embarcarse en paraísos artificiales. Renunciar a todo, efectuar un pacto con la muerte--- si la obra se hubiera de lograr, por modesta que fuera. Esto solamente sucede en días extraños, en los que se ve uno habitante de todos los sitios y de ninguno en particular, arrojado al mundo sin haber logrado otra cosa que malentendidos. Hasta el punto de que sus emociones se entiendan como chantaje en grado de tentativa.

Ya me estoy arrepintiendo de lo reciénescrito.

8 de mayo de 2010

Un espejo

Escéptico. Descreído hasta de sí mismo. Como para salir corriendo.

Lo único

06/05/2010 (17:00) Canetti y la muerte

Si lo sabré yo

A mí me lo va Vd. a decir, que no hago más que sufrir:

" ... con la filosofía poco se goza. / Si quiere ver la vida color de rosa eche veinte centavos en la ranura" (Ariel Rot, cantando; el poema es de Raúl González Tuñón; a cada uno lo suyo)

Glissages

Con un poco de mala idea, aprovechando la afición a deslizarse que poseen las palabras cuando son acicateadas por nuestros intereses, alguien de la opinión pública (político o periodista) podría utilizar la enfermedad del rey, de la cual en provincias no supimos hasta esta mañana, para aventurar en algún foro un revivalista Delenda est monarchia. Pero me dicen que se ha hecho ya.

Laissez passer

Los hechos, las palabras...

Mi escepticismo (sic) puede que provenga de este absurdo de pensar que me juego el tipo en lo más mínimo, en cualquier piedrecita que me tropiezo por el camino. De modo que el bosque se me escapa. Y el tren. Aparte de la vida. Aunque, ¿quería escribir otra cosa? Otro aunque: ¿podría escribir algo sin esta pesadilla de vita nimia?

J. H.

Ch. B.

Ceci n´est pas une fiche de lecture

Mainer: La edad de plata. Libro que vale como obra de consulta, como enciclopedia más cronológica que temática. pretende abarcarlo todo,  de la cultura española del primer tercio del s. XX, en poco más de trescientas páginas. Ahí habita su pecado, en ese imposible. Falta unidad al libro, un hilo, una historia que dé sentido -hilvanándolas- a las (micro)historias contadas. El falle estará en mí, en que hay libros que requieren una concentración (lectura en pocos días, subrayando y anotaando y todo eso y más), libros que no se puede dejar su lectura a la apariencia de epígrafes que tienen sus capítulos tal y como están organizados. Demasiado largos como epígrafes, demasiado vagos como artículos. demasiado ligados a la cronología estatuida (generaciones) como para poder ser fragmentos. Pero esto no es una ficha de lectura, sino una impresión que me obliga a releer el libro.

Sabiduría, Ausencia de la

Ayer, en el bar (templo para seres solitarios, por lo menos a esas horas) un hombre ya mayor mandaba a otro callar, a voces. Había tormenta de discusión política. Al otro, al mandado, yo no le veía. ¿Qué es lo que había aprendido el viejo en su vejez? Después de todo, el tiempo transcurrido es tiempo regalado que se tendría que desempeñar bien. Pero a un tonto, pienso, le vienen muy bien unas pistolas a su dialéctica. La palabra llega al brazo, el brazo se levanta, empuña el alma y cierra el cedo, agarrotando sus razones… No digo que el hombre que yo vi lo hiciera –lo mejor es que se quedara en ladrador-, únicamente que me figuro esta pesadilla y lo que viene después. La intensión de la estupidez: el arma más mortífera. Porque no parece lo más dañino una falta de rigor extendida a lo largo y ancho de la población, lo que seguramente sucederá ahora y habrá sucedido siempre, sino la densidad de lo que pasa en un cerebro obturado: hecho a blanco y negro, a hunos y hotros, a tercio excluso.

Caos

Cartera con libros extraviada, y no recuerdo qué libros iban (algo de Ortega y sobre Ortega; Leo Strauss y ¿?). Veremos mañana. Minucias capaces de enfermarme. A mí, que todo me enerva.

7 de mayo de 2010

Fatum, II

Creo que nadie puede conocerse a sí mismo. Le falta el punto de vista adecuado. Salvo que la autoobservación lleve a la autonegación (soy un experto). Entonces, a lo peor, coincide la apreciación realizada con lo que se observa desde fuera. (Ineptos para la vida, ratones de teclado.)

Fatum

Qué inseguridad, Dios mío! Qué capacidad innata para ahogarse en cualquier vaso de agua puesto en el camino.

Autoficción

La mariposa se aproxima, orbitando, hacia la llama. La escritura va cercando, con sus espirales cada vez menores, a la verdad que tiene que destruirla. Una vez que se ha sacrificado (verse reducido por la verdad, ¿no significa el mayor sacrificio personal?) el diarista se convierte en un creyente. En silencio.

Hidalguía

Enseño en España, luego soy despreciado. La ciudadanía española es maravillosa, desde el momento de la concepción, y aun antes. Ningún correctivo procedería, puesto que su perfección carece de fisuras.

Noticia (para mí)

He conseguido terminar un libro: Mainer, La edad de plata. No sé si han sido diez o doce años lo que he tardado. No está mal. Tampoco hay que excederse en velocidad lectora. Lo malo de todo (lo peor) es que el libro es de la Biblioteca y por devolverlo tarde me va a caer la perpetua. Ps. Sólo quince días de retraso.

Maneras de verlo

Una verdad es absoluta cuando se torna invencible, no cuando es verdad. La más sana y bondadosa intención puede caer en el dogmatismo más inexpugnable. La buena intención de quien no quiere escuchar/ceder un poquito me evita el enfado pero no la tristeza ni la perplejidad

Antipedagogía, II

Explicar lógica a los jóvenes: se da por supuesto, por la utilidad para el objetivo, que existe algo así como los hechos o estados de cosas, que se afirman, se niegan, se contradicen. Cuando a la inteligencia le llega la hora de hacerse abstracta comienza por efectuar esta supeditación (meramente instrumental) de la lógica a la ontología.

6 de mayo de 2010

Vértigo

A veces. Están, aparte, los consejos que dan los hermanos-

***

En el campo hay sendas, pero que no se pierden. Las de aquí no. O es que me son familiares, aunque los ingleses (la especulación) hayan modificado el paisaje.

Los caminos de tierra salen de la carretera estrecha, aunque en buen estado, llegan a alguna casa (cottage, me temo), mueren ahí (ingleses con perro tomando ¿qué? en el porche), o llegan a los barrancos y las ramblas. Bajan, luego suben, rodean construcciones viejas, abandonadas, serpentean entre los oteros, hasta las colmenas del otro lado (las abejas pican: sense data). Los caminos te llevan hasta donde tú quieres o tu cabeza te deja...

Esto hay

La casa está –estos paredones inmundos, desconchados, caídos a trechos, apuntalados en otros- a un km- escaso de donde yo vivía. El matrimonio tenía, si no me falla la memoria, cuatro hijos. Al mayor no lo conocía. Debía haberse ido fuera, pronto, a trabajar, no sé si desentendiéndose de este lugar. De los otros tres había dos que no estaban bien. Uno era deficiente. La hermana, sordomuda. La madre murió una noche. A la mañana siguiente me dijeron que los gritos de la sordomuda alarmaron a todos los vecinos. Debía ser que la carencia de oído y de lenguaje articulado no le había mermado el sentido de la piedad. Debía ser. Se fueron los dos hermanos, algún tiempo después, con el otro, el que estaba bien y que yo conocía aunque no demasiado. (Yo no sé lo que habrá sido de ellos, pero esta tarde me he vuelto a pasar por delante de su casa y no me ha parecido inoportuno dejar -aquí- mi modestísima huella de su paso por el mundo. Pues yo no conozco otro asunto mejor que hacer.)

La verdad, III

Está todo aquello que, por falta de una perspectiva que sólo otorga el espaciotiempo (el conocido continuum circunstante), no debe aparecer en la entrada pública del diario. Es algo así como el hueso (de vida o de realidad) que resiste al solipsista fingidor (oui, c´est moi). Quizás haga demasiado daño, quizás el destinatario no lo merezca. Temor al ridículo, también. A la difícil apreciación de los hechos contribuye, sin duda, el no poder hacerse con el contexto. Si no se trata de lo mismo, si no me estoy liando.

Pero no hay muescas en ningún registro contable, sino buenas intenciones.

La verdad, II

No se sabe lo que el destino nos traerá al cabo de esta tormenta. Yo, para mí, ahora, no deseo otra cosa, no desearía nada diferente, que un poco de paz y dos proposiciones certeras.

La verdad

No encuentro otro fundamento distinto o superior para los juicios morales que el de la vergüenza que puede sentir un padre hacia su hijo (lo que resulta extensible a los jóvenes en general). Como adulto se aprende a ser fatalista, resignado o comoquiera que pueda denominarse la renuncia. Solamente en este sentido, en el del desprendimiento de todo aquello que no se ciña a la supervivencia cuasi biológica, querríamos ser un modelo para los hijos, o para los jóvenes.

***

Aunque quizás no haga yo otra cosa que proyectar la vergüenza que siento, retrospectivamente, hacia los padres. Cuyas obligaciones, cumplimiento, entrega y amor pueden resistir sin excesivo daño los embates del ateísmo (en la práctica). Tampoco se necesitan altares: a lo más un ápice de recuerdo y un PC.

Antipedagogía

Burocracia. Exámenes. Notas. Quejas de los alumnos. Por lo que me pagan. Bocados de irrealidad.

5 de mayo de 2010

Dicen del mundo

No señor, en absoluto, y con toda la seriedad se lo digo, que el Universo no guarda las formas. ¡Qué grosería! ¿Y cómo habría de hacerlo si el ensueño de las Esencias sólo habita en nuestras almas? Iracundas, las partículas subatómicas se arremolinan, apretujan y retuercen en pequeños grumos fantásticos de donde brotan, bellas, todas las ilusiones y fanatismos que tan maltrechos nos tienen. Deformes e informados, con recta exactitud, en un Mundo alegre e inasumible.

Tangente, Irse por la

Gianni Vattimo, a una pregunta de la entrevistadora (Escuela, 29 de abril 2010):

-En época de crisis, ¿cómo se enseña a los estudiantes a sobrevivir a un mundo que no se ha inventado?
-Yo soy una suerte de micro-anarquista porque en el mundo actual no se puede imaginar una sociedad muy integrada. Lo que se puede hacer es desintegrarla. Hacer muchas iniciativas locales, que son más participativas y permiten vivir de una manera menos infeliz. No pienso que pueda haber una revolución total, una transformación total, sino que se puede intentar transformar la sociedad a través de una multiplicación de centros, de actividades. Es esto a lo que llamo anarquismo, no a las bombas.

Pregunte Vd. lo que quiera, que yo responderé quedando muy bien.

Axiomático

La cultura del hombre feliz es oral.

Esto es: de la escritura como fármaco, como ersatz.

De una conversación

La estructura profunda como resolución de las ambigüedades de la sintaxis. Podría. Pero a una misma estructura de superficie pueden corresponderle dos semánticas -aguas profundas- diferentes. Ergo...

Sueño

Abatimiento en una tortura lingüística inesperada: como tirarse de los pelos para sacarse -uno- del agua, del abismo. Neurastenia. Maladie de la doute.

Metaphorein

Platón, República, Libro X:

-Conforme a lo dicho resultan tres clases de camas: una, la que existe en la naturaleza, que, según creo, podríamos decir que es fabricada por Dios, porque, ¿quién otro podría hacerla?


Exacto, no se puede creer en lo en sí. Viene de algún otro sitio. También la creación es figura.

Del pensar

Antinaturaleza.

***

Del sentir:

 ... y ya sólo quedaron las palabras, como una inercia, como una máscara, como un cruel reproche lleno de culpabilidad.

In a sentimental mood

Perspectiva nº 1:

4 de mayo de 2010

Autoficción, II

¿Por qué me tiene que inquietar este párrafo? (Un texto desconocido del falangista Sánchez Mazas, protagonista de la novela de Cercas.)

"Un día te sacaron de la prisión, te sacaron al bosque con otros muchos compañeros y te fusilaron. Te levantaste ileso de entre los muertos y echaste a andar por el bosque, durante días".

No sé lo que pensar. No tengo por seguro que hable de los muertos sino de los vivos, de los que llegan al mundo, arrojados desde alguna parte sin saber para qué.

Fútbol

Qué horror! Qué tensión! Qué metáfora!

21: 24 Olor a cuerno quemado.

Mon dieu!

Esto es lo que significa la palabra:

bizarro, rra.
(De it. bizzarro, iracundo).
1. adj. valiente (‖ esforzado).
2. adj. Generoso, lucido, espléndido.

Luego la Academia (a la cual pertenece esta extraña df.) se equivoca. Puesto que yo soy el que usa la palabra y quiero decir otra cosa (Bizarro = raro, estrafalario, extravagante, un poco kitsch. Comme en français, je pense.)

Humillación nº 2

Barra de cortina y cortina (de baño) aneja. En el Bazar **, tipo de territorio que desconocía (quitando la urgencia, o fetichismo, de comprar bolígrafos bizarros). Cada día que pasa soy menos hombre (androcéntricamente hablando). Ps. No pongo las fotos de dichos objetos porque aún no llegué a tal grado de autodesprecio, del cual sospecho que no habría forma de salir.

***

Págs. de Strauss sobre Locke (Droit naturel et histoire. No por esnobismo la parla franca, sino por no haber hallado la versión española).

Autoficción

Pourquoi pas? Cicely. Cualquier lugar. Almería.

Sive: ¿Por qué tengo tan buen gusto (no) pinchando discos de sobremesa?

Distancia mental

Mento Jamboree (Melodías Pizarras)

Velocidad Vs. Bacon

Una cosa es la estética y otra la cosmética. Una la cocina y otra la nutrición. Una cosa soy yo (res cogitans) y otra el mundo (res extensa).

Miserable

Absolutamente. Se utilizan las pruebas escolares como pie para pensar. El yo. Ortega.

***

L. Strauss: Droit naturel et histoire. A ver el cap. sobre Locke.

Buena noticia

Reedición y reescritura de Las armas y las letras de Trapiello. Pero esta frase:

En medio de la polémica surgió la autoridad de Ayala para decir la palabra final.

Autoridad, palabra final. ¿No se trataba de eso?

3 de mayo de 2010

Bill Evans, 1959

Solera de 1959: Bill Evans Trío (A Todo Jazz)

Malo, malo

Estoy empezando a utilizar el blog como cajón de escritorio. Como Plan B en el sentido del conde L. T. No para nada prohibido, sino para lo íntimo porque me duele demasiado, o a la inversa.

Nunca bastante

Sentirse ridículo: simplemente por verse obligado a cumplir con unas situaciones de las que me había librado. Ridículo, delante de mí mismo (el bochorno para mí mismo se queda). Porque en ese establecimiento yo no estoy haciendo nada que no hagan otros hombres (todo legal, eh?). Sólo que no estaba acostumbrado. No es algo que pertenezca a la vida activa, ni siquiera al trabajo. Tarea de intendencia, doméstica, mínima. Nunca alabaremos lo suficiente los trabajos de las mujeres. Jamás apreciaremos de forma adecuada su sacrificio callado.

Nada

Lo confirmo: tiempo repugnante. Insufrible ventarea. Aburrimiento. Exámenes.

Melancolía, claro

Días

Día horrible. Viento. A través de la ventana, viento. Por la chimenea, viento. Las palmeras de la casa de los ingleses (casi seguro que lo es), ahí enfrente, lo celebran.

***

Preferible que falten las premisas del discurso a que asome su cabecita la retórica (detrás de la esquina de cada frase, zalamera).

Definiciones

La humillación constituye* una pasión del cuerpo. Delante de esa cruz incomprensible no hay argumento que valga. Como hecho posee la dureza y el espesor de una piedra. La carne representa ese instante de mirarse en el espejo y ver claro. Menos mal que luego están las exigencias del día para alejar temores.

* Es, designa, representa, significa, determina o viene determinada, implica, etc.

Lunes por la mañana

Quizás haya que escribir menos, y leer más. No sé nada. Volver a Nietzsche, puede: todos los años aprovecho la coyuntura para leer algo de o sobre. Este año, prácticamente nada. Toca Ortega: no es lo mismo, pero puede distraer---

2 de mayo de 2010

Ruinas de mayo

Escriben y nos lo aplicamos, II

Egosurfing y lazos débiles. De socialización virtual.

Escriben y nos lo aplicamos

El café de Ocata:

Son las 19:04. El día ha estado raro, o sea, primaveral, luces, sombras, nubes que pasan bajas, rápidas y caprichosas, viento, calor, frío. No sé si no he cogido un resfriado.

¿Designación o metáfora?

Daniel Pennac, II

Un día difícil. Desesperante. Pero un descubrimiento: Mal de escuela. Nada más que el saber y la voluntad entre maestro y discípulo. Ninguna presunción pedagocrática. Muchos párrafos marcados con lápiz. (No subrayados: una raya perpendicular a los renglones. Huellas, las mínimas. Costumbres.)

Domingo por la tarde, antes del lunes por la mañana

Astenia. Melancolía. Cansancio. Abismo lingüístico-mental. Páginas (de texto) de Almería insólita: el crecimiento socioeconómico de la provincia -desigual- a finales del XIX, al socaire de las explotaciones mineras. Con capital foráneo, of course. Ferrocarriles, puertos, cables aéreos de transporte del mineral. Arqueología industrial.

Evidente

La tinta es amarga, o no se pone uno. ¿Me iba yo a poner a cantar el estómago satisfecho? No sería así capaz de ver que casi todo se reduce (¿se niega?) a mineral. A lo más: un paisaje, un canto incomprensible, la luz del sol que nadie ha demandado, una lengua suelta.

Daniel Pennac

Mal de escuela. Otro libro que empiezo. Directamente en la cafetería. Un café. Compra. Una caña. Mal de escuela, de nuevo. BP. Lavado de cara del coche. Aquí. Acciones: el orden del tiempo. La alegría, por el contrario, no tiene que ver con la secuencia, sino con el conjunto, Aun mejor: con la estimación subjetiva de ese conjunto.

Sabuesura

Estoy haciendo de lobatón rústico y solitario, intentando encontrar pistas de un amigo y colega (al que personalmente estoy muy agradecido). Hace como quince años que no lo veo. Googleando me he encontrado con un IES y un grupo de música celta. El lugar, curiosamente Galicia. Como este hombre es extremadamente inteligente (sin que yo alcance a comprender por qué se amistó conmigo) dudo de que mis pesquisas vayan a buen puerto (ya vamos a escribir todos los tópicos). Pero me vale la pena tratar de saber de él: me introdujo en Cortázar, Rayuela y otras, Kafka, Walter Benjamin, la filosofía de la ciencia y no sé qué más. Aunque yo me quedé en la puerta. Siempre fui tímido.

Un sueño

Voy andando por una pendiente muy pronunciada y resbalosa. Hacia arriba, el cielo. Hacia abajo, el mar, creo recordar. Yo avanzo, en paralelo a la línea del mar, apoyando los pies en unos huecos ad hoc. cada vez me cuesta más seguir la marcha, que no sé a dónde me dirige. Temo caer, el ascenso es imposible. Intento volver atrás, pero tampoco. Pienso ahora que, con muy pocos elementos, el ser humano se describe. Necesita escasos elementos materiales (mar, montaña, cielo, ¿camino?) para concretar lo inmaterial. Todo lo cual sucede mejor a sus espaldas, desterrado de la conciencia (luz diurna).

1 de mayo de 2010

Absurdo

a) Recobrar el paisaje.

b) La música y la muerte (en Radio 3).

Soledad infeliz---

Esta tarde

Bajo a la ciudad, completamente hundido, enemigo de todos, con ganas de hablar con... nadie, de embrutecerme con el partido (panem no, circenses sí), y va mi viejo amigo D.C. y se sienta allí conmigo. Hablamos: compartimos aficiones: las historias orales sobre la guerra civil y la postguerra, las fotografías del paisaje campestre (modesto, pero es el nuestro y no se necesitan razones añadidas), la personalidad hebraica del tío J., que de la nada prácticamente se fue convirtiendo en un mediano terrateniente, junto con su esposa, sin hijos del matrimonio (pero mi madre era una de sus pupilas).

La sensación, como casi siempre, de que hablo demasiado: que me traiciono (doy cosas a entender de mí y no tendría por qué), y que no dejo hablar a los demás y me pierdo quizás lo más importante.

Sobremesa, un paseo

¿Cuál es la metáfora?

¿Ahora, cuál?

***

Escribir puede que salga, que no requiera una gran inteligencia metódica. Yo soy la prueba. Sin embargo, pensar es un asunto diferente; entonces, en según qué situaciones, mejor dejarlo por el momento.

Primero de mayo, IV

Hay una serie de fotografías (en Almería insólita) que me producen una melancolía casi insufrible (por si hiciera falta que necesitara mucho para ese estado): labores de labranza, pastoreo, acarreo y todo eso. Son imágenes de hace un siglo y, a veces, más. Yo nací en 1966, así que, en principio, esas imágenes no tenían por qué serme familiares, ni provocarme una reacción diferente a la del etnólogo colonial (antes) o el turista urbanita (ahora). Pero es que mi padre nació en 1915, mi madre algunos años después, no muchos pero imposible de saber exactamente cuándo, dado que los archivos parroquiales parece que se quemaron en la guerra española; mi padre nació en 1915, escribía, y esas mismas tareas de las imágenes, ellos, mi padre y mi madre, las realizaban a diario. Yo casi no tengo fotos suyas, pero sí algo de memoria, un ordenador y soledad (¿no deseada?, ¿no buscada?) para escribir.