4 de julio de 2020

Seguramente las mónadas fruirán en su autosuficiencia plenaria, innecesitadas de ventanas, se confiesa Cándido el Magnánimo, mientras mira a la calle (los viandantes, los vehículos) desde el saloncito del primer piso en el que mora y forja su carácter. Medita en las palabras, en sus tenues ligazones y en si podrían ser cimiento de algo verdadero. Disperso como está, el mundo (el suyo, el único) no quiere renunciar al encanto de la unidad. Las cosas se atraen en su lecho de voces.
Cuando menos te lo esperas te asalta K.

3 de julio de 2020

Espesor. Aunque siempre se espera que de la torpeza y lentitud de la materia emerja milagrosa la claridad de la forma.

2 de julio de 2020

Hesiocles Jeremías Gamón medita, mientras repasa el lomo del gato en el portal de su casa en la tarde calcinada, etcétera, en que las personas que miran demasiado al cielo acaban olvidando mirar dentro del corazón. A desarrollar tal idea ha dedicado un folleto que ha escrito con el título de Metafísica cordial. Natural de Almedinilla, oscuros avatares políticos le han llevado a la comarca. Así que se ha convertido en un varón prudente, que entiende que se habla demasiado, que olvidamos la sustancia, la única e impertérrita. No niega la amistad, pero le traza límites.

A lo cual objetan otros trayendo a colación el denominado principio anantrópico, que es como decir que a qué tanta presunción de privilegios en un sitio tan mediocre como este córner del universo.

1 de julio de 2020

El diletante acaba borgeando.

30 de junio de 2020

Calor. La metaficción como verdad del tiempo.

29 de junio de 2020

El infierno es el otro, aunque viva en Casiopea. La cosmología no salva.

28 de junio de 2020

Kantiana brasileira (de los dos mundos, aliquo modo)

La mejor de las virtudes consiste en la humildad. El menor de los vicios, en el ansia de novedades y de viajes.

27 de junio de 2020

Se necesita una cantidad de energía infinita para llevar un cuerpo a la velocidad de la luz. Luego un dios existe. El acto puro, así lo denominan. (Simplicio Falax)

26 de junio de 2020

Espénglerez, que anda bastante perdido y algo descreído de sus querencias reaccionarias, mantiene la idea de que los iconoclastas de hogaño están anhelosos de religión, y que por eso hacen tanto ruido. Las ranas de siempre intencionaron soberano, asevera el dixit anónimo

25 de junio de 2020

El mundo, a fuer de grande, pero grande de veras, es difícil de encajar, porque lo mismo que es, fue y luego será. Y esto ocurre un montón de veces, no solo en el pasado y en el futuro, sino también en el presente. La gente, enfrascada en sus frivolidades, no es capaz de pensar coherentemente en esto... Yo me imagino el mundo como el conjunto del mundo este y los otros. Como un círculo envuelto por círculos: arriba es el futuro, abajo el pasado. A izquierda y derecha están los otros mundos del presente. Se me entendería mejor si pudiera dibujarlo, así, con globos de colores, uno grande en el centro y marcado con una cruz, que es el nuestro, aunque creo que me seguís... El mundo es impensablemente grande en el espacio y en el tiempo. (Anónimo de Afrodisia)
Suspensión de juicio.

24 de junio de 2020

Hemerotecas

La idiocia no descansa. Si las ciudades testimonian el poder de las élites y la injusticia, convendrá quizás la destrucción de las mismas. La verdad, podemos.

23 de junio de 2020

Clint Heidhiggs es un preclaro discípulo de Sagaz. Vive en Tabernas, de las polvorientas calles y la ley del plomo. Aun así tiene pensadas un par o más de obras sobre cuestiones de gran calado. La una la quiere titular El ser y la partícula, y versa acerca del modo verdadero del ente. Esto es, de su materialidad y que aquí está el verdadero milagro que tergiversan los teólogos. El ser es, defendía Parmenides. Su conatus está presente en la fuerza inmensa de la ligazón que mantiene unidos los infinitésimos materiales. El Nous es la hipóstasis de los cómodos, agrega Heidhiggs, deseoso de deshacerse de todos esos velos ideológicos que confunden su campo de estudio y enmarañan las razones.
Pedro Carlos Sagaz está convencido de que el enano del norte previó la existencia de vida extraterrestre, y que por eso se maravillaba del cielo y del corazón, entendiendo que la ley moral vinculaba con los lazos de la razón todas las inteligencia conocidas e ignotas. Aunque todo esto lo expresa de una forma confusa y malhumorada.

22 de junio de 2020

Trinidad del Santo Camino comprende el verdadero acto retórico como infundido e imbuido ex nihilo en el substante psíquico (sic). Al parco discipulado no le parece sencillo seguir los derroteros de su guadianesco y crispado logos sapiencial. En particular cuando les recuerda a Jorge de Burgos (que era un cura castellano del que se hicieron eco en un relato de rosas y de sangre, y algo pariente de otro orador argentino) y su inquina libresca. O el nous viene de sí, y acompaña el aserto con su mano entera, o no es más otra cosa que pedantesca e irreflexiva grafolectura, y ahora el gesto de la mano traza en el aire cálido de junio en el sur la marca o señal del desprecio (aparta de mi...).
Junípero Colombo de la Sierra es un lego con ínfulas. Cree que en las ínsulas desconocidas de Cipango, en desiertos lo mismo que en junglas, porque la vista no sabe lo que se va a encontrar en esas inmensidades incultas, si un extremo o el otro, pero nunca la tibieza, es labor meritoria el pasaje del paleolítico al neolítico, y el cultivo de las letras helénicas. De las turbas andariegas y sucias a las masas de gentes pacíficas asentadas, a la escritura y la poesía que se recita y se guarda en el interior. Piensa en la posibilidad de un salto milagroso desde la cantidad inerte a la calidad, que es como decir el tránsito de la magia caníbal al logos comunitario, atajando por el camino de la persuasión y el ejemplo. Piensa que se pueden congregar las gentes, tendiéndoles la mano, edificando casas, trazando planos de ciudades, y construyendo leyes con la misma firmeza con que se asientan cimientos. Ha venido a parar al sur, porque entre estos sequedales puede morar casi de incógnito aquel que no necesita estatuas. En efecto, el verdadero homenaje se labra en la memoria de unos cuantos.

21 de junio de 2020

Hemerotecas; iconoclastias

Cuando las estatuas en el Imperio veas caer, pon las tuyas en los hangares (Junípero Serra, San Francisco). Los bárbaros están aquí y allí y han venido para quedarse, con el concurso favorable de esta atmósfera entibiada de líderes gagá y ciudadanía rebañiega.
La dialéctica del amo y el esclavo también está en el origen de la ciencia. Es el esclavo quien descubre el logos. (Esto va de dioses y hombres, quizás.)

20 de junio de 2020

Proctosio es un dialéctico feroz, aunque desaprovechado. Él mismo se ciega las vías de salida, o mejor, se cierra el camino hacia el éxito. Se empecina en discutir las mayores, y para él las mayores consisten en los benditos hechos. Facts, facts, facts. Limitando tanto su campo de acción, se enreda en juicios de valor y ataques a la persona. Id est, se convierte en el consabido psicólogo, que es aquella persona que ha querido darle nueva vida y revestimiento al sacerdocio. Quien cifra su oficio en dar testimonio de la verdad, puede convertirse en un resentido. Tenemos la tentación de sostener esta idea. La vida en soledad es la sustancia de Proctosio. Esto es una tragedia para un dialéctico, que necesita del común como de su atmósfera.

19 de junio de 2020

Hesitaciones de un transcriptor incidental

Al transcriptor mismo le viene de vez en vez la suspicacia de si toda esta improbabilidad existencial se corresponde de veras con alguno de los mundos reales, y si acaso no es este el caso de una proyección de sus propios demonios y de su particular ceguera para echarlos fuera de otro modo. Exorcismo, se llamaba antes, aunque no es para tanto, en tiempos desecularizados, esta sensación íntima y seguramente observación ajena (nada es en balde, y la cara tendrá que ser indefectiblemente speculum animae) de falta de acomodo en el mundo. La insuficiencia luego le muta en soberbia, y de ello quizás da fe esa tonta manía de transcribir feo, y acogerse al vicio de las redundancias y aliteraciones contumazmente cacofónicas.
Pedro Carlos Sagaz es un escritor bohemio, aficionado al ciclismo y a la cosmología de altos vuelos. Cultiva un aforismo muy personal e inmediato en relación con sus asuntos. "El Big Bang me está mosqueando", dice, así de improviso. "El átomo desvela su verdad a guantazos protónicos", otra que tal. "La subida se me hizo cuesta arriba", hablando de las dificultades dialécticas del velocipedista.

18 de junio de 2020

Trabajo. Distracciones. El cosmos, ajeno, nos distrae de nuestro caos propio.

17 de junio de 2020

Cornelius Godell-Frappel, de origen catalán y que por motivos de trabajo debió marchar al sur, habitó largo tiempo en una amplia casona que daba a la Plaza Grande de la villa de Cela. A través del laberinto de habitaciones y escaleras, Godell-Frappell soñaba ganar el cielo y sus certezas. Luego podría recordar con cariño, agradecido a la construcción, sin amarguras por la dificultad de los pasos. Pero de momento le podía la inquietud: si aquellas revueltas y giros, la impresión de que había salas que se repetían y otras que no parecían venir de ninguna parte, si todo eso no era un aviso de la debilidad de la cimentación, y que al cabo soñara creyendo tener un sueño.
Lucrecio Petronio, apellidado Rodríguez, resulta que es algo condiscípulo de Isócrates Reyes. Aunque en realidad este tiene algunos años más, por lo que mejor diríamos que es su casi maestro. A diferencia de él, Lucrecio no tira para moralista, más bien au contraire. Me quiero referir a que su condición es más la de un historiador que observa y anota que la de un filósofo que juzga, salva y/o condena. En el cosmos, pues que lo es, hay dos partes, asegura L. P. R. Está la parte inerte, formada por átomos que van a su entero avío, y está la parte humana, en que los átomos son los vicios. La Nueva Roma, llama a su espacio y tiempo. Pero, claro, él no pretende venir con recetas de salvación. Mira y anota, mira y anota...

16 de junio de 2020

Isócrates Reyes valora el cultivo de las humanidades clásicas como una manera de rebasar este estadio de bárbara especialización en el que dice que nos encontramos. Añade, además, que esta es una era de la psicotécnica expandida. Quiere decir una época en la que todas las facetas de la inventiva humana se someten a un atroz encasillamiento que solo busca la rentabilidad. En la catedral no ven la intencionalidad hacia lo alto, sino los fundamentos ingenieriles, el cálculo de materiales. En sus muñecas llevan un reloj suizo, así se acuerdan del banco. En este estilo habla libremente Isócrates de sus coetáneos, con ese punto medio entre el desprecio y la piedad que es la indiferencia.
Neonormalidades. Amoralidades. Disrupciones. El mismo malestar y temor católico.

15 de junio de 2020

Alcuino Montalbano tiene dispersos los muchos libros que ha ido acopiando, por diferentes casas y ciudades del sur. Desconoce, en rigor, el tamaño y catálogo de su biblioteca, la cantidad y los títulos. Siempre ha conducido su vida en estos respectos como un Diógenes pobre que cree que no va a haber un mañana, y por eso atiborra su tonel con los productos de la sabiduría de otros. De los libros saldrá la luz que alumbre caminos, estaba convencido. Ahora es viejo y no lo está tanto. Hoy le vino un ataque de nostalgia, pero no referida al pasado, o sea la patria, sino hacia el futuro, lo desconocido o el no ser. La máquina de la palabra, su obra, es fundamentalmente la que han ido construyendo otros, de abajo arriba, como debe ser según afirman los ingenieros. Una obra de épocas, de milenios, de eones, hiperboliza Alcuino, en la que muy poco resta de los individuos que han ido labrándola. Porque quizás la labor ha sido más por razón del cariño del orfebre que por las prisas y ambición del ingeniero. La una viene del respeto humilde, la otra de la ambición de una cruza entre sísifo y prometeo. A saber... Alcuino está confuso y se pierde y nos pierde acerca de sus intenciones. ¿Qué quiere decirnos? Quizás piensa en nada cuando mira por la ventana y ve pasar los coches.

14 de junio de 2020

Hemerotecas; de los sesgos retrospectivos presuntos

...o bien los tipos de arriba no sabían nada, en cuyo caso tenían la obligación de saberlo, o si lo sabían, nos estaban mintiendo. (R. Feynman, ¿Qué te importa lo que piensen los demás?)
Junto al fuego, en la cueva, o en la choza o fuera de ella, que es una caverna vuelta hacia arriba, los homininos tientan con su boca los sonidos y con sus manos los signos. La voz se va, el trazo permanece. El hábito dura milenios, incontable e impensable para existencias tan breves. Ocurre de vez en cuando que alguien modula su voz de una manera agradable, y alguien con sus trazos obra lo mismo. Así que, en algún momento, de la duración desmedida de las generaciones de hojas en el árbol, y del milagro que obran algunos para satisfacción de sí mismos y de los demás, inferirán la existencia de un otro que no comparece y que si acaso deja su rastro en la gramática. Sé que la voz guía la mano (y los ojos y la memoria), pero me cuesta seguir el trayecto mental de Diego Berkelio.

13 de junio de 2020

Arístides Bénber es de origen germánico, lo cual constituye para él, y de rebote para los suyos, esposa y tres hijos, una pesada carga. Nuestro oriundo sufre un caso bastante grave de hipertrofia moral. Él no se considera ni ángel ni demonio, y hasta desconfía de la pertinencia de las ideas de bueno y malo para su trastorno. No es eso. Los hechos por los que fuera a la hoguera, o aquellos por los que fuera beatificado, permanecerían por completo externos a la verdad del asunto. Porque claro está que tampoco estamos hablando de sus intenciones y de un tribunal interior que las sopese. En general, Bénber cree que mantiene buenos propósitos hacia la generalidad de sus conciudadanos. No, tampoco es eso. Ni actos ni interioridades son causas u ocasiones de su mal. A nuestro hombre lo que le reconcome y no le deja ser feliz, aunque debería, es la idea de que no hay actos indiferentes, que las consecuencias del menor gesto pueden desencadenar la destrucción del mundo. Algo así es lo más terrible para él, que opina que el mundo es la propiedad del sujeto. Bénber tampoco piensa que los domingos estén ahí dispuestos para enmendar el desastre de los viernes, que es cuando jugamos a la ruleta rusa con total inocencia, inconscientes. Esto es, hablamos y hacemos, sobre todo esto último, y encendemos la mecha y ya no hay vuelta atrás. Salvados o hundidos. Sin avalista ni aseguradora que valga. Luego, los lunes, el trabajo, el anónimo cotidiano, volveremos a las andadas, a esa bendita ilusión de que quien sabe actúa, y por eso actúa. Pero es vana opinión, andamos a ciegas y los inocentes son los efectos colaterales.

12 de junio de 2020

Viernes. Trabajo. Adieu, Montesquieu.

11 de junio de 2020

Hemerotecas

Parecía que una lógica orweliana se había infiltrado en el campus. Lo liberal se había convertido en reaccionario; las reglas eran vistas como instrumentos de dominación; la autoridad era ilegítima por definición; el anticomunismo era fascismo… (H. London, citado por G. Luri, en El Subjetivo)
Extrapólese del campus a la sociedad. Que de eso se trata, de realizar experimentos, de la bendita ecuación realidad=racionalidad, aunque sea a martillazos.
(Diego) Berkelio Josefo (de los Ángeles) estuvo becado por la Junta de Estudios Extendidos (JEE) para investigar las costumbres de una tribu extinta, el homo torrecillensis, que eran unos seres gráciles y aficionados al arte que vivieron en la edad del bronce en un emplazamiento, Locaiba, a las afueras de la noble urbe. Descubrió Josefo unos tablillas bastante deterioradas donde junto a  unos signos desconocidos (quizás un alfabeto antiguo de una rama del tronco finougrio) se hallaban lo que parecían ser planos rudimentarios de diferentes obras públicas. El hallazgo dio pie, tiempo después, a Berkelio Josefo a formular una atrevida hipótesis semiótica respecto a las formas figurativas del mundo antiguo, basándose también en las aportaciones de su maestro, Brandom Lewis, del Colonial College en Nebraska. Así, no es la figura realista o su cristalización pictográfica lo que está en el origen del alfabeto, sino que es el sistema de la lengua oral la verdadera y oculta raíz de las representaciones gráficas.

10 de junio de 2020

También contamos por aquí con nuestra propia sucursal de la secta de los nigroselváticos. Aquí vienen huyendo del ser oculto y del bosque, y de todos esos cuentos y zarandajas para acogotar a los niños campesinos. Donde nunca llueve no queda más que la apariencia perfectamente perfilada de las cosas, el ipsum esse con su entera silueta en medio de este desierto quemado por un sol perenne. Entonces aquí no vienen con tentación de buscar una cabaña para ocultarse y buscar lo despejado en lo oculto, y lo oculto detrás de todo aquello que despejan y despojan. Se contentan con una casa unifamiliar con parcela y piscina. Muchos de ellos tienen perro. No lo sé, no estoy seguro de casi nada, pero yo no confiaría mucho en estos seres algo esquinados, que nunca dicen nada por no desgastar las palabras, y que van mirando el suelo como si pisaran la nieve y temieran perderse.
Realmente la discordia entra en el mundo con la primera respiración, y ya no te digo nada con las primeras voces, compadre. El niño asienta sus reales (derechos) y dice aquesto es mío, y aquesto otro, tamién. Hablar es apropiarse y, por ello, expropiar. La rapiña es ley cósmica y el pez astuto devora al cándido. Así dice, muy sentencioso, este inglés lampiño y rubicundo, Carlos Spencer, en la terraza del bar La P. Como otros, se vino de las islas huyendo de la humedad y la sombra, hasta este lugar olvidado por congresistas y senadores, si no es para hacerse lenguas de su carácter de paisaje relicto. Y se quedan tan panchos ellos, hasta las próximas elecciones. También esto va de peces, unos con puro y otros con abarca.

Cosmos con perro al fondo

Que sí, que acepto que el tamaño de esto a lo que llamáis universo es de los miles de millones de años luz que quieras. Enorme, pero finito. Abarcable para quien tenga los brazos bastante largos como para abrazarlo desde más allá y desde fuera. Que esto empezó de nada, o casi. Pero por qué, para qué y para quién. Pero antes, ¿qué? Y fuera de ese punto singular, ¿qué? La metafísica viene de estos errores al preguntar, asevera Mamerto Raíl, pastor escéptico, cuando cae en la cuenta y rectifica sus devaneos. El perro, mientras tanto, ladra a las ovejas que se quieren salir de los límites.

9 de junio de 2020

Gregorio Job, avicultor, modesto empresario, está enfrascado en su paciente labor: se le ha metido en la mollera, lo que los viejos llaman andar con su títere, la idea de un opúsculo que ha de revolucionar la adormilada vida de estos pueblos. Medicina política, quiere intitularla, a su obra. Está convencido de que las gentes quieren sobre todo vivir en paz, llevar sus negocios (él ha sufrido aleccionadores tropiezos) y un disfrute modesto de los placeres de la vida. No están los tiempos ajustados a ese propósito. La discordia y el vicio asolan el país. En la última epidemia no se salió con más ganancia que la del odio de unos contra otros. Enfermos que salieron de enfermos, como quien dice, sin tener claro lo que quiere significar. Gregorio es paciente, hecho a lo que la vida le quiere dar, a sus burlas y veras (el negocio de la sesaduría salió mal, un chimpancé hubiera sido igual de incompetente), a sus trampas y tracerías. Él se limita a señalar que poco a poco y sin parar. A su obra se refiere, porque ve los males con plena claridad pero aún ignora los remedios. Confía, naturalmente, en que la sanación deberá ser drástica, y que ya no es tiempo de prevenir. Gregorio piensa mucho. Demasiado, según sus convecinos. No es extraño que se vaya haciendo enemigos que ignora; así, en silencio, con esas ideas que se gasta. El mundo gusta de los espejos, y en otro lugar no muy alejado otro trabajador medita en su propio libro, Política médica, una sátira de la vanidad y cobardía de los hombres.
Sócrates Escoliarca no lleva bien el procedimiento. Incluso ha tenido que dejar el football. Temporalmente. No entiende a qué vienen las acusaciones. Supo de ellas la misma mañana que se miró al espejo y notó algo raro. Llamaron a la puerta y les abrió, casi arrastrándose. Allí estaba, la notificación. Pero él siempre se había conducido con nobleza y elegancia en el campo de juego, respetando las reglas, lo mismo en la ciudad que entre los bárbaros. No hay juego si no hay manual de instrucciones. De eso siempre se mostró convencido y lo mantenía públicamente con orgullo. Quien busca la esencia del juego fuera de las reglas es un impío que no respeta ni a la ciudad ni a los ancianos consejeros. No lo comprende, lo del aviso, aunque en el fondo de su corazón, donde anidan sospechas y vislumbres varias, cree que puede que haya cometido el error del exceso de franqueza. Es como si un mediocampista suspende un momento la visión del juego que tiene encomendada, esa distribución fluida del balón donde se empiezan a ganar los matches, mira al cielo y le da por convertirse en árbitro. Pero tampoco es eso: quizás se limite el asunto a que quien piensa no actúa, y este pecado termina por inficionar al colectivo.
No es sencilla la vida retirada, nos confiesa a sus amigos Cristóforo Trinitario. Sobre todo, cuando ya se han cumplido treinta años y ganado hábitos y clientela. Debemos echarnos al camino y a todos los diablos, que no son pocos y sí muy ruidosos. Multipliqué los dones, o eso creía, cada vez que hablaba con las gentes en una encrucijada o en una huerta apartada de la ciudad. A veces hablo solo. Me pasa cuando al caer la tarde, aunque ya ni me fijo en el sol, de tanto que me da que pensar, me pasa, digo, cuando salgo a pasear extramuros por el patio del cuartel viejo y elucubro con esa ansiedad que les da a los condenados tempranos. A quien tiene cien, luego se le dan diez. Eso me digo. ¿Y luego? El sueño, quizás, y otros tres más de propina. Y me da por pensar que el tiempo es una moneda, o dos o tres decenas, que se deshace en arena, esa misma con la que juegan los niños inconscientes. Todo esto nos cuenta el amigo Cristóforo, que seguro que nos quiere decir algo cuando se pone a hablarnos de esa soledad suya tan extraña.

8 de junio de 2020

Beltrán del Espino es fogonero honorario del viejo ferrocarril. Así que tiene tiempo de sobra para darle al caletre. Sentado con su pipa en un banco de la estación, piensa en que el mundo rebasa el ejemplo de su tren, y por eso no acaba de comprenderlo. Al mundo, no a su tren, que en su rastro de humo en noches de niebla muestra el sello de un sentido monocorde, confiable. El reloj confirma sus esperanzas de hombre asentado y sereno. Hace frío y el tren se pierde al fondo, esta madrugada. Pero el mundo es otra cosa, un orden que se contradice a sí mismo. Sí, el fogonero está convencido, y seguro del todo cuando el tren está ya fuera del alcance de su mirada de búho y no le queda más que su alma de ferroviario: este orden que forma parte del mundo lo condena al sinsentido, o al sinporqué. Cosmos es un atrevimiento de inconscientes. En realidad lo que hay es el abismo, si bien lo piensas.
Tarde perdida en devaneos mentales absurdos.

7 de junio de 2020

Internet, más que aldea, es la neoescritura de la cueva. Pero la misma forma existencial con propensión a expresarse. No digo darse a entender. Expresar es volcar afuera una incomprensión íntima.
Lo cosmológico no quita lo teológico.
El pensar es un globo. Los hechos lo hacen explotar.
Cree Juan Jiun que el hábito sí que hace al monje - pues que la versátil paremiología es más veraz al fin que los presuntos dones de natura-, y que para el ortodoxo entendimiento del mundo y sus seres, los inertes como los racionales, los de arriba como los del inframundo, conviene a las autoridades cívicas promulgar disposiciones sabias relativas a cuestiones como la presencia e indumentaria de la gentes (esto es, su sustancia aparente). En ese orden de materias, sostiene Juan, cualquier precaución es poca, pues el trapo que aprieta, acaba por ahogar el pensamiento. Asimismo la música, que también viste aliquo modo a personas y colectividades, debe huir de las gravedades de los sones catedralicios y buscar más los pífanos del divertimento. Parece prudente la recomendación metódica del calipso vs. las severidades antañonas y periclitadas de cantos sagrados y sinfonías burguesas. Cualquier novedad se considera bienhallada, inclusive en el ámbito del decir más cuotidiano. En eso podemos acordar. Exaspera un ápice, sin embargo, el precepto vestuario que quiere implementar el novator Jiun: el uso de bermudas en el interior de la noble ciudad burgalesa en que mora.

6 de junio de 2020

Arrojé una piedra y volvió una nave

-Vale que me levantes en mitad de la noche, entre tinieblas, con el peligro que eso tiene de despertar a mis hermanos, se sobresalten y a saber lo que pueda pasar, se queja Luis S., de padre griego y madre austrohúngara, al extraño personaje que va por delante con una linterna en la mano y un bastón. Pero lo que ya no comprendo y no te quiero perdonar es que al salir de la cueva me ofrezcas una escalera, me pides que suba yo no sé a dónde, y luego que la tire. Con todo el peligro que eso tiene de caerme o de no saber volver. Se me antoja todo esto cosa de locos, de alguien que no ha comprendido bien la lección de sus mayores- piensa y no osa decir...
Viriato Rosales, de familia Indiana regresada y con casona construida cerca de La A., en Almería, piensa, y lo participa a sus allegados, que del posse al esse, que es como él dice, media nada, una pizca, una nimia miaja (y aprieta así los dedos, el índice y el pulgar, lo más que puede, para que imaginemos lo que queda después de esa compresión = 0, o casi). Un salto cuántico, remacha, y nos remata a nosotros, que no entendemos lo que pretende decir. Lo ves, no lo ves, la bolita dónde estará. En arte de trilería me parece que ha convertido Viriatín el del indiano el noble arte de la dialéctica y sus perennes hesitaciones y cuestionares sobre las vías y trasvases entre la nada y el ser, entre el que no y el que si. ¿Donde estará el as de diamantes? O la escalera de colores que sube al cielo.

5 de junio de 2020

Sebastián Loev-Estró era feo. Sin resquicios ni segundas partes. De una manera sedicente y necesitarista, signifique esto lo que quiera. Condujo un turismo bastante rápido, la época que estuvo en Brasil. Las únicas flechas que caían sobre él eran las de la fría indiferencia de las damas de alcurnia y las otras. Como había transitado por la Academia o sus anejos, albergaba pretensión ideacional. Hoc modo, postulaba por un plus pulchritudinis existencial para los agraciados, en los juicios que los tuvieran por objeto. Siempre es más de lamentar el acaecer terrífico que sobreviene sobre una persona bella que el que alcanza a una bella persona. El apotegma gozaba del valor añadido del desinterés, inspirado únicamente, pese a la doliente autoconciencia, por la consabida identidad de bondad y belleza.
Augusto Villares, temeroso del viento que arrecia y promete no parar, sobre todo cuando llega traicionero por las noches en urbes secundarias y vacías, aconseja a sus amistades que cualquier labor del día la emprendan con el mismo rigor, paciencia y metódica inquisición con que enfrentan la articulación de esperanza y cosmología en sus trabajos académicos. Pedir el cazo a la pareja en cocinas de metros tasados (Alcánzame el cazo mediano, Lola, por favor, que es hora ya de preparar la sopa) debe prestarse a la misma sorpresa maravillada que la detección de los restos lejanisimos de una supernova. Idéntico asombro e incredulidad, la inquietud del mundo en sus gozosas primicias, se aposentan en el ánimo, arguye Augusto, fiel creyente de Godofredo Germánico y su apóstol Manuel.

4 de junio de 2020

Eternidades

Toda sustancia es como un mundo entero y como un espejo de Dios o bien de todo el universo, que cada una expresa a su manera. (Leibniz)
Bueno es saberlo.

Hemerotecas; post epidemias

Miguel Ángel Revilla: "La pandemia de coronavirus está vencida, el bicho está chamuscado"
La guerra, ha terminado.

3 de junio de 2020

Lo que no te destruye, te hace más cínico. A los individuos y a los pueblos.

2 de junio de 2020

Identidad de los discernibles

Son diferentes por docenas.

Discernibilidad de los idénticos

Todos son iguales, pero de un modo distinto.

1 de junio de 2020

La chifladura osmotiza.

Hemerotecas; mores

Siempre sedientos de novedades, les atraía más el ruido que el estudio y el cuidado del cuerpo que el de la mente.  (J. L.)

31 de mayo de 2020

Dios las habló y ellas fueron. (Escribe Gilson acerca de la doctrina anselmiana de las criaturas.)
En Magnífica Incarnatio entregó Trinidad un primer centón de sus contribuciones lógicas y gramaticales, que con feliz fórmula definió como Pesquisiciones gramatológicas. En felices esquemas, tan amenos como útiles, fijó para sus parcos aprendices, algo apocados por aquella magnificencia oratoria y atronadoramente apofántica de la trastienda tabacaria, el cursus de principios que debían guiar su práctica liberal una vez egresados.
Pudiendo ser amo, quién se deshonrará a sí mismo queriendo quedarse en la condición de esclavo, hacía como que se preguntaba a sí mismo Pascual el Magnífico, preso de todas las saudades y dolores del terruño que congrega la arena infinita en un territorio perdido de la mano de dios o del diablo. Y que siempre estaba la posibilidad de la escaramuza, del asalto traicionero. Alerta, siempre, sin pausa y lento, como se había hecho grabar en el escudo de su casa propia. Lo recordaba ahora, dueño de su existencia y tutelando la de los otros, mirando desde el otero  hacia las personas que se movían como hormigas hacendosas, abajo en la distancia. En verdad, se dijo sin palabras, que el edil de obras es igual que quien escribe una novela y dispone de las vidas y haciendas de los seres que pululan por el cronotopo, viendo gozoso la amplia avenida y el agitarse de las palmeras con la brisa. La ola de satisfacción se deslizó, como era obligado, por su noble barriga patricia.

Reciprocidad

Imposible dormir: ¿Por qué habrá algo en vez de nada?

30 de mayo de 2020

Pascual Almenas, al que llamaremos el Magnífico, pertinaz conseguidor de obra pública, subió un día al cerro que dominaba la graciosa villa, notable por su huerta feraz y la mansedumbre de sus gentes, y vio que su empeño era bueno. Había querido imaginar lo que sería su vida, el curso de sus años asignados, desde aquellos lejanos días de servicio en las soledades de Sidi-Ifni, cuando entretenía las guardias leyendo a Hegel en la clásica versión de W. R...

29 de mayo de 2020

Mauro Feynman, uruguayo. Este hombre, después de pasar su juventud y estudiar en Francia huyó a España por culpa de una disputa familiar, temeroso de ciertas insinuaciones de los agentes de la ley. Timorato y medroso como era, pese a que su vida algo viajera y hasta nómade presagiara lo contrario, dio con su carne y huesos en el sudeste peninsular, donde hacia finales de siglo pretendió opositar a cátedras de segunda enseñanza. En cuanto a las doctrinas, argüía el rioplatense con exhibida convicción, que los estudios clásicos y  la rebuscada erudición a la caza de libros viejos y textos raros, y a la inversa, había emponzoñado el recto ejercicio del ingenio. El cual debía dirigirse a obras de más calado industrial y menos oropel y diatribas de pelucones. No te alteres, Mauro, le reconvenían afectuosos sus deudos, que el positivismo que mamaste te sale a destiempo. Que los gramáticos también tienen derecho a comer. El personaje tenía también un punto de arbitrista. Fue uno de los primeros en llamar públicamente, en prensa y en plaza, la atención sobre la cuestión del agua en su tierra adoptiva. Decía, seguramente influenciado por su estancia gala junto al Ródano caudaloso, que cuando faltan estás arterias naturales que dan vida y riqueza, el artificio humano debe ayudar con un buen dotado sistema de acequias, y que en estos modestos regatos está el basamento último de la paz de la nación.
Los golpes reiterados, desde el exterior o desde el interior, acabarán con el edificio. La duda está en si el edificio es el gobierno o el Estado. O quizás se trata de dos construcciones ligadas, una dentro de otra, arrastradas al abismo por un viento maléfico y ciclico.

28 de mayo de 2020

Calor, trabajo, domesticidades.
Vergüenza y cansancio se reparten las horas,
Mientras se miran los armarios abiertos y se escucha a Bob Dylan quejándose desde alguna parte.
A estas horas de la noche es otro el que ejerce el dominio. Su nombre es abandono y figura en cualquier cosmos de los posibles.
Presente en todas las estrellas donde por la radio se escucha al Nobel juglar.

27 de mayo de 2020

Trinidad del Santo Camino, antes de retirarse de anacoreta en la comarca de Guadix, regentaba un pequeño estanco a la ribera del río. Herencia de un tío suyo, inválido en la guerra, se ganaba Trini el sustento sin lujos ni estrecheces, llevando el mediano pasar que envidia el mundo. No por necesidad y si por el aguijón de la curiosidad, abrió en la trastienda escuela clandestina de Gramática y lógica; lo primero por el buen decir, lo segundo por el bien pensar. Le dio, y es un decir porque solo figura anotado en sus memorias de monacato, el título francamente epatante de El Metre a penser . Iba con segundas. Extrañamente las picaduras de tabaco y demás géneros menores que compravendia, se convirtieron en la tapadera legal de un negocio turbio. No es sujeto inocente el logos que se pregona y se oferta contante y sonante en tarifas que no perdonan, si no quieres acabar de mala manera en el fondo del río. A tanto no llegaba Trinidad, cumpliéndose en su destino el dicho célebre de que no siempre se ajustan los hechos al guante tejido por el deseo...
Ponderaba el buen Agustín de Purchena a sus paisanos de farra y de curro su pizca de incomprensión porque el animal emblemático del amor al saber fuera el vespertino y solitudinario mochuelo. Atribuía ese sesgo zoológico a influjos irresistibles de la herencia helénica y el prejuicio irreflexivo. ¡Cuánto más adecuado el común morrongo, mucho más nocturno y salvaje, y avieso si cabe! En el salto silencioso (el vuelo del concepto) hacia el ratón (la empiria mostrenca), en el periplo solapado por tejados y callejones oscuros (el abuso dialéctico y la sofistería, respective), en las falaces arterías y cucamonas con que seduce al ingenuo dómine (es decir, el pensador arrastrándose en el rol de consejero áulico), encuentra Agustín imagen mucho más ajustada y correspondiente a la verdadera entidad de la praxis logística. Puestos a querer asentar los derechos en afamados ancestros, mucho más adecuado el mundo egipcio y su divinización del mediodoméstico felino, como si en el león de los roedores se mostrara en figuración la unión de lo divino y lo humano, o también la trampa histórica del lenguaje que se olvida del ser, sin que este último esté por entero de acuerdo con su preterición. No debemos tomar en serio al purchenero, que acaso igual ni lo pretendiera, pero el caso es que yo he aprendido a mirar de otra forma cuando los veo en sus asambleas y discusiones al lado de los contenedores.

26 de mayo de 2020

Diógenes Cornejo, jugador sin suerte, a quien su figura física, enjuta y desagraciada, a más de la peculiar contextura de su psique algo sibilina y especiosa, hizo que desde joven sus congéneres escolares le dieran el sobrenombre de el Culebro, ambicionó, todavía en el terruño, las glorias del triunfo dialéctico. No ambicionaba la lejana verdad, hecha de un éter mortífero para los humanos, de tan pura y frígida como se ofrecía. No, sino que el modesto sacar el cuello por cima del común, y ello merced a las solas dotes de la vis lógico-lingüística. Dijérase que era el destacar en la aldea del que se compra el tractor frente a los prisioneros de la yunta. Solo que en vez de enfrascarse en las huestes de la jurisprudencia imaginó falsamente un camino más rápido en la discusión del venerable asunto de los predicamentos universales. Pero en verdad no abrigaba la humanidad deseos de tan anacrónico bizantinismo cuando ya el siglo XX despotricaba de sus muchos años y la gerontocracia dominaba exánime en el cónclave moscovita. Ni falta que le hacía a sus desgastados paisanos su fatuidad, estupefactos como se hallaban por la implantación universal de la luz y el agua corriente. Bueno, y también los comicios que a intervalos regulares decidían acerca de la querencia de las ranas por adorar nueva serpiente. C. 1980. 

Egberto Rodrigues fue un filósofo rural bastante desconocido que vivió en el Alentejo portugués, y que hacia  los años 40 del siglo anterior, en una de las más largas noches de la humanidad, pretendió acceder mentalmente a las insondabilidades de la mecánica cuántica mediante el estrafalario camino del recitado de cierto libro divulgativo ad hoc trasladado de una manera más bien bizarra del teutónico  parlar a la dulce lengua de Camoens (imp. Lisboa, 1938). Confiaba en que los secretos de esas mínimas estancias donde danzan las partículas se despojaran de sus siete velos, queriendo adivinar también lo escatológico de tanta estocástica ahí encerrada. Entregábase Egberto a esos eventos lectomeditativos en los espacios de ocio que le dejaba el sosegado rebaño de ovejas que apacentaba este cultivado pastor autodidacta.

Hemerotecas

Delenda est divisio.

25 de mayo de 2020

Sobre Anselmo el Paseante hemos de confesar, el rigor que debe figurar en el escudo de la ciencia nos obliga, que son bastante escasas las noticias que poseemos. Aparte de su peripatetismo, del que su sobrenombre es huella, no quedan más que algunas referencias muy de segundo orden (como dichas por alguien que había escuchado a otro comentar que) acerca de su verdadera doctrina. Lo que no es óbice para indicar su peligro y el veneno que destila si se siguen de manera consistente y constante sus consecuencias. Por demás, es tonto sacrilegio mencionar su parentesco con el gran Anselmo, puesto que este es muy posterior.  Nuestro pataperro (así le descalifican cruelmente quienes dan noticia y denuestan sus ideas) pertenece a un tiempo en el que ya han desaparecido los pueblos, pero todavía no han emergido las ciudades y sus cortes. Quizás por esa falta de arraigo, se decidió Anselmo por marchar contra los axiomas venerables de la razón. Principió por el de contradicción. Y así llegaba a decir que ser y no ser dan lo mismo que lo mismo dan, y que el pensamiento se ve reflejado en la extrañeza de tener que admitir cualquier cosa si se le impone el férreo corsé de la coherencia. Lo que tales declaraciones signifiquen, si es el caso, nadie lo dice. Nosotros vemos aquí que el parsimonioso búho ha emprendido un vuelo enloquecido hacia el sol.

24 de mayo de 2020

Ceniza, rescoldos, recuerdos

A lo escrito le corresponde inscribirse en piedra u ocultarse como las flores secas entre las páginas de un libro.
Medita Arquimedes Heresiarca, las largas noches de vigilia sofocante en una estancia de lo que él quiere dividir entre monasterio y castillo -pensando también en la incompatibilidad del aire que su alma exhala con el volumen del habitáculo-, en la correspondencia misteriosa de las sucesiones de números, y en si el ajuste milagroso de números y figuras dirá algo del mundo y de la soledad. No tiene papel a mano, para dibujar los signos de la imperceptible verdad. No le hace falta. A la luz de la luna, cierra los ojos y asiste al baile mudo que bulle en su cabeza.

Ni Nos mismos estamos seguros de los detalles de esta truculenta historia de la que supimos bicheando en el viejo arcón del altillo. Desiderio Putnam, según se cuenta, fue un inverosímil morisco (el nombre no cuadra) que vivió en Zurgena en los tiempos de Aben Humeya. No quedan sus obras, sino lo que dicen que decía. Habladurías muy poco auténticas de un tiempo legendario, al no tener seguridad de los años ni de su familia y oficios. Refiérese del mismo, según mis anotaciones, un curioso experimentun mentalis para debelar el torpe solipsismo, el cual ha servido para desvelar a este modesto intérprete en cuanto a su sentido y alcance profundos. Es el caso que el tal moro Putnam toma asiento en el conocido apólogo del príncipe y la rana. Acaece, y aquí anida el quid o seronoser del asunto, que Desiderio no carga la prueba desde el lado del príncipe, sino desde la parte del saurio*. Id est, no pertenece al príncipe volcado en rana convencer al interlocutor acerca de su autenticidad transaparencial: que es descendiente numerario de la casa de B. y pretendiente al trono de Polonia, por ejemplo, y no un bichejo inmundo con residencia habitual en el charco, sin más destino que cantar su lamento en los atardeceres resecos. Es la rana, contra todo pronóstico, la que se ve confrontada al imposible trabajo de mostrar al mundo, y de manera inconcusa, su vera naturaleza. Sería contradictorio con los eternos decretos racionales del Hacedor que una rana que fuera príncipe sostuviera esa misma proposición ante el mundo (o sea: que es natura principal en cuerpo de anfibio), concluye D. P. con diabólica paradoja, enredando el mismo ser y el decir divinos, y nublando las luces de los hombres. (Es lo mismo que sostener que al Japón se puede ir navegando hacia el Oeste, lo que ninguno de nuestros mapas permite.)
*Es un desliz taxonómico propio de la época.
A muy escasos filósofos inexistentes se puede atribuir tantos méritos como al venerable Arisclipo Montano, que vivió en siglos esenciales. Este Arisclipo catalogó, editó y realizó muy densos e iluminadores comentarios críticos (como hechos a través de una luz negra) de un conjunto de obras que Aristóteles, expresamente, no había hecho manar de su pluma (o con lo que escribiera).
Ramón Sánchez, descreedor lingüístico (si se dice no sabe, si se sabe no se dice) desde que un pariente suyo mallorquín vino a pasar las vacaciones en el desierto almeriense donde Ramón regentaba un hotelito, daba la murga de su descubrimiento fundamental a todo aquel que no quisiera escucharle. Tome usted un silogismo, decía, y recombine sus términos. Verá de ese modo que todos los europeos son atenienses, sin ir más lejos. También podría observar que todos los europeos son persas, como Montesquieu. Que los hechos notariados por la historia no se ajustan al silogismo trucado, peor para ellos. Quizás con esta razón fantástica se consiga multiplicar los mundos y realizar las metáforas, remataba Ramón, con aviesa ironía. Realmente, para lo único que servía su máquina permutatoria era para construir ristras de versos a la manera de multipremiados vates neoyorquinos, como los de ese libro gordo y medio desencuadernado que un visitante olvidado había dejado en la repisa de madera sobre la chimenea que había, a saber con qué función, en el salón de su establecimiento, RS Rooms & Languages SL.
Ps. De este mismo Ramón, o Raimundo, se decía que había pretendido estafar a unos turistas franceses vendiéndoles los derechos de explotacion del sistema de su invención, al que daba un nombre rocambolesco y no muy original, La Culte Derridaparle (o también, para los países de la Germanía, el Derridajargón).
Temo que el sueño, sombrío, desolado en su numérica frialdad, se ajusta como un guante a los hechos de hierro

23 de mayo de 2020

Recuerda Tomás el columnista, en primicias de escolástica, el trágico destino de aquellos que no midieron bien cuando la doctrina empezaba a regir las vidas paganas, pero las costumbres punitivas seguían en la barbarie y en el ojo por ojo (en general: miembro por miembro); entonces, pondera que no es sano recuperar imágenes antañonas e inquietantes de Marlene Mourreau.

Hemerotecas; titulando

Cientos de miles de patriotas ‘motorizados’ colapsan España contra la mordaza socialcomunista de Sánchez e Iglesias (Pd)
A mí me recuerda al fervor abecedista por las olas de fe que inundaban España cada Semana Santa. 

22 de mayo de 2020

Elipsis

Se encuentra en Manolo el del Beda, heredero de terratenientes venidos a menos, dueños de fincas de poco pan y mucho sudor, rentista vergonzante por sobre todo por culpa de sus moderadas luces y escasas letras, digo que se ve en él una propensión metafísica que ni sus deudos sospechan. Se malicia el del Beda que las más brillantes apariencias del tiempo esconden ruinas, que lo que trasluce es sombra y quebranto a poco que la mirada se intensifique más allá de los oropeles de la escena en la que unos salen y otros entran sin conocerse bien la respuesta a las "WH questions" que el tráfago genera. Fragmentos y cascotes de la obra de eones muy anteriores, y hasta de un tiempo sin tiempo, ahí están las pruebas del trabajo de un magno hacedor al que el filósofo gusta de imaginar como un diseñador afanado en conseguir los perfiles distintivos de las cosas del mundo. Inclinado sobre su mesa de trabajo, este dios de edad mediana va desplegando un mundo sosegado, a su misma imagen. Así imagina el Beda (¿hemos dicho su origen británico?) el comienzo presumible de todo. Algo fue mal entre el alba y el atardecer presente, y le queda al sabio el noble oficio de ir ahora hilvanando las palabras y recomponiendo un orden para entregarlo a los hombres. Este es el mensaje que transmite Manolo a los parroquianos de su terraza.

Hemerotecas

Tirando hacia los extremos, la cuerda se rompe en los dos lados, y se abre una sima en el centro.

Mal asunto cuando las biometáforas califican. Entonces las palabras, de su natural tímidas, se disparan.

21 de mayo de 2020

Alumbraba en Renato Polaino, de ascendiente paterno algo hungárico, la peregrina especie de que en los cacúmenes infantiles hállase un cúmulo de gérmenes de verdad de la buena, es decir aquella exenta de espúreas impurezas y que al fin se indisocia en unidad sustantiva y todo eso; y que por mor de ello es menester impepinable de padres y maestros cultivar esos rudimentos en el tierno. como quien dice ex ovo. A tal fin, argüía nuestro sapiente varón acerca de la idoneidad de familiarizar al niño que farfulla sus primeras palabras con los elementos esenciales, extractados, del modelo atómico de Rutherford-Bohr. Así, el niño, en su amoroso confiar en la prudencia de los mayores, alcanzaría a querer comprender que en tal baile insensato de partículas se encuentra profundo hontanar de significados. A modo de complemento, y para sembrar en el puer la inquietud y apetencia por el interés práctico-emancipatorio del parlamento agoral, que no sólo de ciencia fría ha de nutrirse el hombre, aconsejaba los escritos de Cuenca Toribio, eximio catedrático.
Páginas de un libro sorprendentemente plagado en ocasiones de bon sens (de aparente non-sense en algún caso, sin embargo): Michael Polanyi, Ciencia, fe y sociedad..

20 de mayo de 2020

-He escrito al azar un Pierre Menard muy distinto, en el tono y en el significado. No sé si os dais cuenta... -Así dijo mientras se alejaba, dejando en la intriga a los viandantes.

Orígenes Sánchez, paraguayo de Asunción, aunque de innegables ascendientes galaicos, así dicho en sentido más bien laxo, sin compromiso de exactitud de los lugares, reputaba como su timbre de orgullo más personal una logomaquia que se había construido ad usum proprium. Según esa convenida doctrina, que quería beber del Timeo y otros libros paganos, y también de venerables Padres mal leídos, el fuego venía cíclicamente a depurar responsabilidades de las creaturas. El fuego a veces cobraba la forma de diluvio o de plagas. De la destrucción total, que en eso se epitomizaba la atroz justicia, emergía un orbe renovado e inocente, sorprendido de su ser. De un orbe a otro no quedaba memoria. Es así que Orígenes no podía dar pruebas de su pensamiento alógico e idiota, y por eso no le tomaban muy en serio en la pulpería donde ejercía su magisterio. Y también porque en el fondo temían que llevase razón.

19 de mayo de 2020

Hemerotecas

Científicos de la NASA hallan evidencias de un universo paralelo donde el tiempo va hacia atrás (Antena 3)
Siempre hablando de la reacción.

Igual y distinto

        La carretera a G., desde lo alto de P.
Cada mochuelo planta su olivo.

18 de mayo de 2020

Isaac Ponderosa, mecánico autodidacta, ingenio sin enseñanza, creía firmemente que una sustancia espiritual secreta  rige los minúsculos sucesos y el orden frío de las estrellas, abrazándolo todo en una cadena invisible. Metódicamente, sin descanso y con la constancia que da el fanatismo sin quiebra daba en clavar sus ojillos golosos días y días, años y años, en árboles, motores y ríos, esperando que algún día se descorriera el velo y que los eslabones, deshecha la oscuridad, se volvieran palabra, fórmula y ley. En verdad que no hay vida que no haga lo que sea preciso por olvidar con empeños insensatos. Ni el agua ni el metal ni la vida silente van a confesar nada a los curiosos impertinentes. La razón está en otro sitio, alejada con cada una de nuestras palabras estériles. (Se puede imaginar, sin acabar de verle el sentido, en una flecha que sale siempre disparada hacia atrás, alejando el blanco cada vez más, como entre una niebla que va espesando las ideas. El arquero, entre tanto, se olvida de si, atrapado en la opacidad del sueño.)

Hemerotecas

A las cacerolas! -gritan los ciudadanos del primer estado en sus quartiers reservados, con alegre nostalgia analógica.
De Godofredo Malfait, individuo que alcancé a ver cuando yo era muy niño, ocupado en sus pequeñas marchanterías por los mercadillos de la comarca, nunca se conoció un mal lamento por su suerte, y en verdad que hubo razones sobradas, principiando por la guerra y la pobreza que asolaron este reino desértico y calcinado. Quizás por eso fuera su destino en la memoria particular y común el convertirse en una imagen indeleble. Constancia queda de su paso por el mundo, de sus andares, decires y haceres en un hermoso libro descatalogado de un escritor local en el que el autor logra, en breves impresiones de momentos sin data, la eternidad que no logra casi ningún impreso con más pretensiones. Diríase que el personaje es mónada en algún respecto: un alma de Dios, como pretendía el libro, en el cuerpo del mundo.
El estado de alarma alarma. De esta no saldremos mejores sino más iracundos.

17 de mayo de 2020

Juan Lobo Escoto, agricultor rubicundo y algo cejijunto, cazador de escopeta y fumador de estraperlo en los crudelísimos años que vinieron tras la guerra, fue un filósofo de la acción a su modo. A las incitaciones nocturnales de su esposa por asistir a las sociedades vecinales de ronda, brisca y cinquillo que ocupaban el ocio semanal de familias sin televisión, encontró una respuesta ingeniosa y austera, concorde con su circunspección castellana. En silencio, salía del brazo con la mujer, volvían la esquina de la casa y apenas un centenar de metros más adelante, los que separan las porterías del foot-ball, de incipiente furor en los gentíos, cuando la luces de las casas y conventículos del inocente divertimento vecinal ni se sospechaban en esas noches de clara luna, agradable vientecillo y ausencia de electricidad, con un lacónico "Bueno, ya hemos salido", el estoico escopetero y honrado labrador, de hogareñas querencias aparte de sus expediciones matinales (quizás furtivas) tras las perdices y otros seres más rápidos que cruzan la tierra, y que alegraban la morigerada cazuela, reemprendía la vuelta.

(No conservo imágenes del personaje, que quizás pueblen alacenas y álbumes semiolvidados en casas ajenas, ni tengo muchas esperanzas de acceder a ellas. Así que debo conformarme con el recuerdo fugitivo o medio imaginado, puede que incoherente o exagerado, a instancias de lo que otros me contaron, hace ya mucho tiempo, de lo que pudieron ser las mañanas frescas, el estampido y el olor de la pólvora mientras los perros se disparaban tras la presa, o las noches veraniegas de hace más de setenta años. En este tiempo de ahora, que tampoco es alegre, se teme que los humildes hechos ajenos, sustancia oculta de nuestras costumbres, se deshagan como las nubes de humo de los cigarros de Juan.)

16 de mayo de 2020

Alcuino Montalbano, vástago tardío de pobres labradores hechos a fatigas y sacrificios sin cuento, dio en malgastar mucho del escaso peculio acumulado con empresas seguras, si bien modestas, en metódicos y torturantes monólogos acerca del sentido y la referencia. La máquina de la palabra: así quería nombrar su obra nonata acerca de la aventura del hombre cabe el ser (según lo trasladaban desde Germanía los trasterrados retornados). Homenaje a sus silenciosos padres pretendía ser este trabajo chinesco, y a fe que lo lograba con su propia soberbia mudez cuando era requerido para cualquier asunto. Cualquier domingo, el oro... pensaba para su adentro, sin saber bien lo que significaba ese barrunto.

Mientras, los niños esparcen al sol de las calles sus gorjeos sin mañana.

Necios

Se tienen en menos porque antes se tuvieron en más. lim-+=0. (Donde arranca, y se queda, el ser, en la justeza de sus predicados, principia, y quizás reste allí, el saber.)
Las manos del pensamiento son el trilero y tú la victima: ¿dónde estará la cosa?; ¿qué carta te ha tocado?

15 de mayo de 2020

Abelardo Montaraz, mozo nacido en un poblacho de las sierras que hay cerca de Córdoba, dio en opinar, en un año oscuro de encierro y temor, que quizás en escolásticos segundones, criados en Italia y en conventos normandos, se hallasen anticipos intuidos de lúgubres hallazgos con los que la física cuántica hizo peligrar la inteligibilidad del orbe. Pero de estas vislumbres, llegadas con el sueño, no podía dar cabal cuenta luego a los curiosos preguntones. Así de ingrata es la ciencia fortuita.

14 de mayo de 2020

Hemerotecas

Sueñan las derechas con que Isabel de Madrid encabece la rebelión, desde calles muy principales,  contra el totalitarismo soft del gobierno neofront.

Escritura

De la suciedad lóbrega de las minas viene el oro de las pulseras que tintinean en calles transitadas.

Malestar trópico

El significado viene casi siempre diferido, o por la relación de las voces o por la semejanza de lo intencionado. La proposición señala, así, a otro lugar y obliga a desplazarse al sujeto. En sí mismo diferido: otro, afín. Desconocido.

13 de mayo de 2020

Anselmo Pedestre, de patria incógnita y cuyo acmé no acertamos a columbrar si ocurrió y en qué fechas, se encontró un día imposibilitado de hallar los vocablos que le permitieran afinar sus pensamientos acerca de las cosas, así dichas en general. Añadido al factum de que su temple metafísico no era bien mirado ni por vecinos ni por su parva parentela, esta condición menesterosa sobrevenida de su lengua y de su mente hízole desistir de oficio tan poco enjundioso, y abrazar el incierto destino de pregonero freelance. Ad maiorem gloriam populi. La sustancia en sí, por otra parte, nunca más fue fatigada por sus pesquisiciones torturadas.

Lapsus hiperbolizantes

En algún lugar del Libro no viene lo del elefante y la aguja. Tampoco Aníbal o Alejandro.

12 de mayo de 2020

Hemerotecas; significado lingüístico y significado del hablante

El ministro francés de Educación, cuando dice que la decisión sobre las escuelas corresponde a la autoridad política y no a la sanitaria, lo que quiere decir es que el poder político es irresponsable. Soberanía. Df.
Martes. Trabajo y lluvia. Al hilo de aciertos y desaciertos comunes: una obra, breve para que así sea más larga, que se intitulase Por un camino oscuro del bosque: Ética de la razón errática. Este libro debería ser desconocido, o en todo caso mal referenciado, por los natos hispánicos post-1975.

11 de mayo de 2020

En el photobook soñado, de un blanquinegro perfecto en la sucesión de sus páginas, solo queda para la memoria una imagen (¿una marina?) de barcazas en el puerto. Están inmóviles y sin embargo se mueven. La otra imagen, la de los bañistas en la arena, la he olvidado. No el paso leve y lento del álbum. (La tersa suavidad de un papel añejo que brilla cuando es acariciado por la mano, como una piel impresa, si decirlo así no fuera  más que inquietante. Como lo es el sentido del tiempo y los objetos que devuelve, traídos por las olas.)

Falta la imagen para la viñeta

 ...
-Es un libro tan difícil que hasta poner su título original en cursivas se antoja tarea hercúlea.
No lluvia. Sol y viento. Trabajo. La lectura, a veces, es un trabajo de ser_vil.

10 de mayo de 2020

Lluvia. Domingo sin huella. No fotos, no libros.
From D. to W.: edificar sobre arenas movedizas. Sobre un abismo, si quieres. Vid. las construcciones de Calvino.

9 de mayo de 2020

Días tras días. Un poco de lectura, un poco de paseo y un poco de obsesión. Indeterminación: quien conversa corre el riesgo de no atender a los semáforos.

Hemerotecas

Pero es que además Ayuso no hizo nada mal al supeditar el bien de la contención del virus y de la salud pública al de la recuperación económica y de las libertades. Como dijo el exministro de Finanzas alemán Wolfgang Schäuble en una reciente entrevista en ABC,
no debemos dejar las decisiones únicamente en manos de los virólogos, sino que debemos tener en cuenta también los efectos económicos, sociales,  psicológicos y de otro tipo. (En Libertad digital)
Luego sale lo que sale. Cuestión de jerarquías axiológicas. 

8 de mayo de 2020

Distensión en la granja

Del internauta se aprovecha todo, hasta los pesares.

Hemerotecas

La prudencia sometida a lo impensable: a este principio y continuidad de indeterminación entre salud y economía [que condena al otro elemento del par de manera inmediata--y de manera mediata a sí mismo.]

7 de mayo de 2020

De una tirada de dados pende el hilo. (El sentido se trama como sortilegio del azar.)

Terapias animadas de ayer y de hoy

Kant cura de la paranoia, pero a cambio de la esquizofrenia.

6 de mayo de 2020

Lugares comunes

No todo lo nuevo es vueno, aunque no estoy seguro de si esto es realmente como lo escribo.

La elasticidad de los géneros

De un anuncio:
-(Ella a él, circunspectos los dos, en presencia del fontanero, que oficia de testigo experto) Mira, otra vez las marcas de agua*, y eso que puse abrillantador...
*Es una obra de Joseph Brodsky.

Hemerotecas

Las nefastas cifras de empleo que claman por una apertura completa de la economía (Libertad digital)
Del deber de creer en Dios contra los varones afronéticos.

De las obras

La hoja en blanco soportará -por necesidad- cualquier mancha de tinta, y el azar logrará que un simio decrete una ley para el gobierno de los hombres. (Arrojó un hueso en el tiempo, y volvió un avión, más joven.)

5 de mayo de 2020

Trabajo. Calor. Temor. Paseo.

Pseudobiografías auténticas

Arisclipo Montano, trasterrado de la vida, cuyo acmé no tuvo ocasión de celebrarse, descubrió en el filósofo y teólogo Juan Escoto Eriúgena, del siglo IX, una guía segura para enfrentar las exigencias mundanas de los unhappy years of the 21st century.
Tengo un Chandos de andar por casa, mesetario y rural. Hasta la paremiología se me trastoca en esta inversa primavera.

4 de mayo de 2020

Une promenade philosophique por un sendero ameno y breve, transitado de más.

3 de mayo de 2020

Peorspectivas

Lo que impropiamente entiendo (pero quizás no debería): estará el engrudo civilizatorio formado por una masa cuya psicología estará entre la soldadesca platónica y la mesocracia aristotélica.

Hemerotecas

¿Qué tipo de ciudadanía es la que suponen los medios de derechas, cuando responsabilizan al gobierno del incivismo irresponsable de los súbditos? ¿La que ha producido y pastoreado la izquierda?

2 de mayo de 2020

Tercer grado: un paseo. La costumbre olvidada.









                                                                                                                                                                                                                              (Tiempos y espacios)

Del edén como biblioteca

Alcuino pide a Carlomagno, como  amante de la sabiduría, que le traigan de York sus libros:
(Cita Gilson en su historia de la filosofía medieval , p. 181)

1 de mayo de 2020

La menor señal desata el terror. Este dolor de cabeza, no intenso pero persistente, como un espesor que se hace sentir por dentro...
El sujeto artificial post-histórico no está necesariamente hecho de silicio.

30 de abril de 2020

La sustancia es la solidificación muda de las penas del sujeto.

Cerca de la medianoche se comienza a soltar lastre: la vergüenza arrastrada, la pesadez de los miembros y unas palabras que son de plomo y una voz que descansa cuando termina.
La voz acaba con el cuerpo, escondidos (ella y tú) en un rincón, mudos como aquel que guardó silencio en todo tiempo.
La voz es la derrota de un cuerpo que nunca encuentra ninguna playa, guiados (él y tú) por la inercia del viento del sol (existir, amanecer suelto menesteroso de su cadena).
Por lo demás: día perdido en laberintos mentales absurdos, lamentables. Un lujo que no debemos permitirnos. ¿Para qué? Derroche de tiempo=dispendio energético. Pero la maldita condición puede más. El temperamento, no los hechos.
Fin de abril, de este cruel mes. Páginas de Gilson: ... en el año 596... en todas partes se habla solo de inundaciones, de epidemias y de hambres... (p. 175)

29 de abril de 2020

Textes trouvés

Al hilo de la parábola del Gran Inquisidor:
Sólo el que conoce la amargura y la desesperación puede hallar en la esperanza un valor supremo. (M. Durán, "Unamuno y el `Gran Inquisidor´"1956)
Evidentemente:  “Sólo por nuestro amor a los desesperados conservamos todavía la esperanza” (W. Benjamin).

Hemerotecas

Resumen de prensa: Los gobiernos serán cínicos, pero a los ciudadanos, a muchos, no nos riega.

28 de abril de 2020

Descreo de otro orden que el de la enumeración, los ojos no encuentran más que fragmentos, cascotes de una vida edificada y caída.
Los malos traductores traicionaron la realidad cuando las torres: colapso, así trasladaban el espectáculo universal al mediodía (B., french thinker dixit), equivocando los hechos.
Fue el principio. En el principio era la destrucción, la caída del hombre, limitado a recoger fragmentos.
Tres, cuatro, quince años, ahora. La obra sigue.
El pensador piensa proposiciones que no abrazan lo real. Lo reflejan. Síncope, síncopa. Tic tac. Donde había una frase, quedan palabras esparcidas, hojas de un árbol ausente.

Hemerotecas

Un poeta al frente de la UCI: "Todo en lo que creíamos se está desintegrando" (El Mundo) 
El día que murió Michael Robinson, que seguramente nunca caminó solo.
Hay una forma de orden que nace del amontonamiento,
Un sentido que surge del ruido, y una esperanza
Venida de largas noches vacías.
Sucede en cualquier idioma,
Bajo todos los soles, y lluvias y desiertos:
Un hombre recorre las páginas del libro y sueña,
Con otros soles y desiertos y lluvias,
Son años las páginas que pasa, y se desgasta el libro y él se cansa...
No quiere creer que deberá dejar el libro y otras noches idénticas a otro lector que sueña.
El libro no es el Libro,
No revela un mundo, arrojado por cualquier dios,
Contiene las mismas menudencias con las que se tejen las vidas:
Hechos, nombres, fechas y sobre todo palabras,
Ristras de palabras y un hilo deseado que las soporta y que roza con sus dedos el que hace como que reza. Una sarta, quizás un significado y un día.
(Tal es la fe de los noctívagos corrientes.)

27 de abril de 2020

Hemerotecas

Mañueco señala a Sánchez por las 'aglomeraciones' de niños: "No contó" con expertos ni con las CCAA (En El Español)
Culpable podrá serlo de muchas cosas, de la idiotez particular no creo.

26 de abril de 2020

Contra el tiempo

Lo falso es el hecho.
La parte por el todo.
La moneda de una sola cara.
La interpretación inflada.
Una nada envuelta, nonada.
La mónada impostada.
Nadie y nada:
La astucia y la esencia del poder,
El sujeto que fabrica el mundo,
El sentido pro-puesto.
...
Relativos desconfinamiento y desresponsabilización. Leo, pero con parsimonia. El día aquí es gris, muy lejos de los cielos usuales de Alm. Otro cielo, que en su extrañeza aviva el recuerdo. Nunca la melancolía, el recuerdo agradecido y gozoso. Así debería ser.

25 de abril de 2020

La santidad de los campos

De noche y desde un interior gris,
Nos ponemos en marcha,
Hace frío y la lluvia percute en ventanas cerradas contra el mundo.
Ni la memoria ni los planos ayudan en este viaje,
El agua bebida ha lastrado los pasos y confundido la inteligencia,
En este día de luz sin sol y calles vacías,
A través de una ciudad nacida de ultramundos cotidianos.
Al hilo de lo que voy leyendo: una biblioteca, o una librería, cerradas, son la materia de un sueño. ((La promesa de una fuga de la muerte inevitable, lograda por medio de la ilusión -fantasma, hipótesis- de la continuidad de las vidas ajenas.))
El cuerpo es reduccionista. Se atreve a sostener, a cualquier deshora, que el alma es un lujo, que quizá se reconquista al amanecer. Pensando en eso, porque el cuerpo ha tomado las riendas del pensamiento clausurado, retiembla y se enrosca.

24 de abril de 2020

Pedagogía sin amor

Todo corrector es un facha, leo, y siento como un disparo a quemarropa o un golpe bajo  contra el trabajo en b del escribidor vocacional.

23 de abril de 2020

Paranoicriticismo

¿Qué rara vinculación habrá entre las compañías de seguros y la tentación poética?

La previsión invita a la visión del presente,
la falta de certezas al recogimiento de lo que se muestra,
al otro lado de la ventana y en el interior tras la mirada.

Llega la noche y un silencio que retumba, pleno, se adueña del mundo exterior, el deseado,
Pero no queda más noche
que estas luces de artificio,
breves, puntuando el vacío.
El mundo que yo deseo,
el de la costumbre de medio siglo,
está roto para siempre,
quedan las señales,
el humo de aquellos días,
invividos, ahora me culpo.

Un niño llora, aquí,
muy cerca, ajeno al día y hora,
otros juegan, quizás el rescoldo,
el fuego incipiente de la obligada memoria,
canto de las postrimerías,
venido de los diluvios domésticos.

Hemerotecas

“Pero tal vez otro virus ideológico, mucho más beneficioso, se extienda y nos infecte: el virus de pensar en una sociedad alternativa, una sociedad más allá del Estado-nación, una sociedad que se actualiza en las formas de solidaridad y cooperación mundial”, escribió el esloveno. (Cito de vozpópuli)
¿El neocom? Confinados del mundo, uníos. La promesa de un nuevo orden, a la venta el 6 de mayo.
***
 "Nosotros somos socialistas, somos enemigos del sistema económico capitalista actual porque explota al que es débil desde el punto de vista económico, con sus salarios desiguales, con su evaluación indecente de un ser humano según tenga riqueza o no la tenga, en vez de evaluar la responsabilidad y la actuación de la persona, y estamos decididos a destruir este sistema capitalista en todos sus aspectos." (1927;  en la red)

22 de abril de 2020

¿Quien podrá aspirar al honorífico título de Chesterton carpetovetónico?

Hemerotecas

«Vamos a elaborar un plan de salida pero el Gobierno central nos tiene que decir cuáles son los criterios, cómo va a ser el desconfinamiento asimétrico. Queremos que estén abiertos los hoteles y los restaurantes, las playas y los chiringuitos que tienen que reanudar su actividad progresivamente, espero que más bien pronto que tarde. Creemos que es mejor que las playas se abran con determinadas condiciones a que no se abran». (En El Mundo; conservo la negrilla.)
***
La 'Tomatina' de Buñol se suspende por "responsabilidad y por seguridad" frente al coronavirus (En Antena 3.)

21 de abril de 2020

Más allá de la lluvia

Por encima de las casas de enfrente,
más allá de esta ventana,
y de otras -si se puede seguir sosteniendo
la existencia de un orden
más allá y por fuera de las ventanas-
amenazan las nubes -¿con qué?,
¿romper el tedio?-, por encima de las casas,
del pino que sobresale silencioso,
detrás de la fachada alumbrada
por un sol de papel, rubricada
por el vuelo incidental
de los pájaros. Las nubes paradas.

Blogotecas

Surge, de esa forma, un clima propicio para la neocensura, que te dice qué se debe decir y qué se debe callar, con la excusa del control informativo frente al desastre. España se encamina decididamente hacia un Ministerio de la Verdad revisitado 2.0. (Discusiones discordantes)
Para todo problema humano hay una solución simple y clara, pero equivocada. (W. Lippmann, citado por S. Toulmin, p. 279)

20 de abril de 2020

Tras la ventana (metavisión)

En torno a la crueldad de abril como lugar común
podrían emprenderse muchas redacciones escolares,
todas ellas injustas con los que no tienen la palabra a mano,
porque no queremos ser guardianes voraces de su silencio...
No lo queremos y no lo pretendamos,
trasladar esta objetividad de nubes y frescura,
de tormentas burlonas y sol con timideces.
Esa es mi impresión aquí, no la tuya
-tan distintos son los cielos-,
menos aún la de ellos,
ingenuos y niños, sin voz,
porque su alma es demasiado joven,
vienen con la memoria despoblada porque han bebido
-hace nada- el agua.

La risa del tiempo, clima y reloj -espada y guante-,
está cifrando siempre el círculo de las primaveras.
(Serán los niños los ancestros,
con el rostro cambiado por el olvido.)

19 de abril de 2020

La grandeza de la literatura; notas desc(l)asadas

Tenía la imagen de un Wallace Stevens pulcro y provinciano, dueño de una (gran) habitación propia en la que desconectarse de su trabajo como ejecutivo de seguros (otrosí, Kafka). No tanto... En 1936 protagonizó, en  Cayo Hueso (el lugar conviene todavía a mis prejuicios), una pelea de borrachos a puñetazos con Ernest Hemingway, casi veinte años menor (W. S. estaba más cerca de los sesenta). La lucha terminó de forma poco gloriosa para W. S., aunque era hombre corpulento, derribado por el experto pugilista que era Hemingway...

Julio Cortázar, en una carta de abril de 1958 a P. B, se hacía eco de la dificultad de leer a Stevens (del que era asiduo), como poeta artificioso, sobretrabajado (overworked), aunque le complacía su musicalidad... Pero quizás deforme lo que escribe Cortázar (cito más o menos de memoria)...

18 de abril de 2020

Hemerotecas; del folklore como epide(r)mia política

La última pregunta es la que una niña hizo, mediante una carta manuscrita, al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre si el ratoncito Pérez no podía mantener su actividad de recoger los dientes de los niños durante el confinamiento. "El ratoncito Pérez tiene salvoconducto permanente", ha afirmado el ministro de Ciencia, Pedro Duque. (El Mundo)
Las inercias salvarán.
Con la edad las palabras vuelan y se pierden, deshecho su valor; los pies se afincan torpemente, en silencio.

El pensamiento es humo y el cuerpo es lo que arde.

El mundo -el único que reconoces es el tuyo, gélido y oscuro- está hecho de paredes. A ese encierro sin aire y sin ventanas te confías, expuesto al olor de las cocinas que vendrá de vidas tan sombrías como la tuya, entre idénticas paredes y falta de luz. Los oídos zumban y tú recuerdas el camino entre almendros que tantas veces recorriste, sol, azul y cantar de las cigarras... Pienso en la inconsciencia del que pasea, incapaz de anticipar que con los años inéditos sentirá nostalgia de los pasos inocentes, perdidos para siempre, sabiéndose culpable, ahora, por no advertir -entonces--el peso magnífico de la luz y el aire suavemente aromático, y esa aspereza de la tierra con la que se alegran las manos de los campesinos.

17 de abril de 2020

Sensación (¿a qué debida?) de estar danzando en un titanic. Trabajo. Páginas de Toulmin. Ir a comprar como práctica sanadora. Una película de C. S., violenta y deslavazada.

16 de abril de 2020

Textos rusos

Cito de Toulmin (Cosmópolis, p. 246), que cita por extenso a un historiador de la revolución francesa, que no nombra*. La revolución, en su ansia totalitaria (alcanzó "a todo"), llegó a una recreación (es el verbo que utiliza mi desconocido historiador ("recreó") del tiempo y del espacio. Así, las semanas eran de diez días y no de siete, de lo que pudorosamente dice el tratadista que "los ciudadanos corrientes no sacaron demasiado provecho", puesto que se mantenía un solo día de descanso semanal. No sé si algo análogo habrá sucedido en otros cronotopos. Si resulta llamativa la recurrencia transcrónica del "expediente de cambiar el nombre a todo".

*Sorry. Sí lo nombra, en las Notas y referencias finales: Robert Darnton, 1989.

15 de abril de 2020

Hemerotecas

La prosa mediática, tan esencial componente en estas democracias avanzadas de que fruimos, traslada proposiciones anfibológicas deliciosas, malgrado su inquietante indelicadeza, como estas de un dirigente sindical francés:  “Se reabren las escuelas para relanzar la actividad económica y se sacrifica demasiado rápido a los profesores” (El País). Realmente el sacrificio de los docentes, tan necesario como demandado por la sociedad ilustrada, habría que dejarlo para un poquitín después.
Llueve. Nada más dice el mundo. "Hoy tenemos que salir con paraguas": bendito sinsentido del tiempo de los pequeños, que todavía pueden desconocer el condicional y la espera.

14 de abril de 2020

Impresiones, collage

Trabajar distrae. La pantalla y el cliqueo hipnotizan. Por la calle pasan coches solitarios. A cien metros, a la lado del bar cerrado, la farola está en vela.
Tenemos a los profetas -Diamond, Harari- para alumbrar nuestro futuro, las olas que han de venir, en el choc del presente.  (Gracias a Gutenberg, por no muchos euros.)

13 de abril de 2020

Hemerotecas

Ni imaginas la furia que te cabe dentro cuando mejoras algo. Furia contra los de ahora y los de antes. Furia cuando logras verles en las noticias. Cómo escupen palabras, cómo vuelan las balas desde sus trincheras. La vergüenza ajena. Ni imaginas. Sólo quieres llegar a casa y no retroceder ni un palmo. Dormir. (En El Mundo) 
Los dientes de sierra de la crisis: la salud pública, la economía, la política, las crisis social... También el daño en el ánimo, esta superestructura no preterible (sic?)...
La filosofía analítica es la escolástica pasada por el té de las cinco.

Hemerotecas; de las profecías

Los sistemas hasta ahora siempre han cambiado de forma natural. La única vez que se ha intentado cambiar un sistema por parte de los humanos fue la revolución socialista a partir de una estructuración filosófica y no funcionó porque los humanos no estamos preparados para este tipo de pensamientos tan evolucionados. (E. Carbonell, en Público)

12 de abril de 2020

Tarde dominical de trabajo embrutecedor: corrector de estilo de trabajos ajenos. De un  tema que ignoro casi por completo y que me produce cefaleas. Así no se piensa.

Nótulas

Lo que Toulmin cuenta (Cosmópolis) sobre el fin de Europa, "tal como la conocíamos", en 1945, induce una congoja difícil de llevar estos días.

11 de abril de 2020

Dilema disyuntivo

La situación sanitaria o la economía precipitarán la política a un abismo desconocido.

O es un círculo infernal (allí donde se castiga el vicio) que sólo se rompe con un estallido.

O sucede un milagro que deshace este nudo terrorífico en la existencia de todos.

Los milagros están caros, aunque la puerta de la historia sigue abierta.

10 de abril de 2020

Perspectivas y metáforas

Foto: S.

Protocolos clínicos, proposiciones nocturnas

Bloqueo mental, pura pesadez de cerebro romo. Intuyo, pero se me deshace la cadena. La lengua natural se resiste al corsé silogístico. Pero antes que la disposición de los signos lo que cuenta es el flujo chispeante, inconsciente quizás, de las ideas. Los signos resultantes son bloques mostrencos, coágulos de la luz. (Fotografías de una incidencia, un presente condenado al sepia eterno, a la página amarillenta y maloliente...)

9 de abril de 2020

Después de 1650 (S. Toulmin, Cosmópolis, p. 187). Ahora.

Estos objetos antiguos encontrados entre las hojas de los libros


Intimidad y trabajo; criptograma

El objeto privado no tiene su esencia en su ser propiedad de alguien, sino en ese alguien como privado, particular, diferenciado del Estado. No lo determina su relación de alteridad, como algo accidental, lo determina el sujeto. Su existencia no radica en el tránsito, sino en el final.

Sol: El teléfono móvil, pasado por Hegel mal com-prendido.

8 de abril de 2020

Circunstante

Está el sesgo retrospectivo, o el puro falseamiento del pasado,
Pero a fin de no retroyectar responsabilidades, culpas, posibles delitos y penas...
He de suponer en los agentes (en el pasado) un sesgo proyectivo contrafáctico, una vis adivinatoria con todas las de la ley...
No estoy seguro de acabar de comprenderlo...
Si no es verdaderamente la invención del pasado la fuente de una existencia ilusoria vocada al futuro, y por ello una vida irremisa, sin tregua...

7 de abril de 2020

Contra la duda: "Solo la falta de cuidado y atención puede proporcionarnos algún remedio." (Hume, Tratado...)

6 de abril de 2020

Nótulas

Hume: la metafísica como mala matemática.
***
La primera regla para evitar ir a parar en la estéril roca del abandono personal es la praxis del olvido.
Las concepciones son artificiales. Las percepciones son esenciales. (W. Stevens)
¿Una pasada por Kant?

Hemerotecas

Chesterton afirmaba que el capitalismo es una herejía porque, en lugar de mirar las cosas creadas y ver que son buenas (como hizo Dios en el Génesis), las mira y ve que son bienes (J. M. de Prada, en El Semanal)

5 de abril de 2020

... aunque las proposiciones del poeta copipasteen la realidad, tú no quedas obligado por ese collage intra e interproposicional. Que sea domingo y la calle esté vacía no fuerza a esa peculiar aufhebung de que el domingo es un hueco en la ciudad...
En esta ciudad no hay huecos,
Cuando todos los días son indistintos,
Fabricados del mismo plenum de silencio y calma,
Nadie habla,
Dice lo mismo,
Nada...
Astuto, oculta en su periplo la intención y el engaño.
Le esperan en la vuelta del tiempo, en el recodo de la estación. Otro escucha lo que nadie dice. Corresponde a sus palabras con un encogimiento de hombros. Él vive ahora, a salvo de la calle, en un interior repleto.

Hemerotecas

Sánchez de León, el primer ministro de Sanidad: "Quienes dejan morir a los mayores son criminales" (El Español)
Aceptada la prelación, hemos dado por bueno el abismo moral. De aquí no se sale más fuerte, sino más canalla.

4 de abril de 2020

Dispersión. Obsesión. Malestar. Estupidez.
El poema: sucesión de fragmentos de realidad. O fusión de realidades en la misma proposición que escancia el verso.

3 de abril de 2020

Hemerotecas

Turquía se queda con los respiradores contra el coronavirus comprados por España en China (En Antena 3)
¿Do fueron?
Los días pasan iguales, y más rápidos de lo que parece, en su identidad sin huella.
***
La escritura automática de Ashbery concuerda maravillosamente con la lectura automática.

2 de abril de 2020

Con qué claridad se habla a veces de lo oscuro,
Trazando sus límites en el agua...
Antes hablaba así, hace años o milenios,
Aquellas veces que sí, que me entretenía en escribir a manotazos en el aire, o en realizar mi particular oficio de difuntos o de culpa.
Quizás me equivoque, y lo que de verdad hacía era envolver en sombras la luz, burlar lo único necesario y huir a ningún sitio.
Nada importa al fin, el fin, cuando el número es cifra de cero y hasta el agua renuncia a tu letra y el aire a tu mano.
Nada más absurdo que ciertas pesquisas, una vez que conocemos la fragilidad de la caña.
Trabajo. Textos. Encierro.

1 de abril de 2020

Estas primogenituras morales no barruntan nada de provecho..

31 de marzo de 2020

Hemerotecas; derrotas

«Tras el que dirige hemos de situarnos todos sin reservas ni conjunciones adversativas (mas, pero, empero, sino, aunque…) o locuciones adversativas (como sin embargo, no obstante, antes bien, etc.) En ello radica el auténtico patriotismo. Únicamente recordar que en situación de guerra, en la que afortunadamente no estamos, los "quintacolumnistas", los desinformadores, los que desmoralizan y desmotivan a la población civil son condenados por traición a las más graves penas por connivencia con el enemigo», expone en su resolución. (Un juez, en Abc)
Trabajo y temor. Olvido y realidad.

30 de marzo de 2020

Ejercicios de entereza

El poema es un muro, tan difícil como avanzar en el sueño, y discernir en el sueño lo real de lo dudoso.
Los gestos crecen lentos, igual que desenredar las calles que llegan al viejo almacén de libros...
No hay un río en esta ciudad nocturna y repetida, el río pertenece a otro, a un orbe bien distinto...
Una calle principal y barrios populosos -¿desde cuándo deshabitados? - que acaban arriba junto a un depósito de aguas bordeado por un sendero de tierra que recorre la montaña.
Estás en la ciudad, miras desde arriba, el estadio rebosa. Pero anoche daban una película italiana... Va a ser esto y tú le has puesto color, y también la invasión del campo al final del match.
No son buenas compañías ahora Stevens y Ashbery, que también anda por ahí, en otras habitaciones. El poema es un muro y mis brazos son demasiado débiles para horadarlo a cañonazos, mucho menos para querer subirlo.
No soy yo quien para trasuntar en lógica esta ausencia de sintaxis, gongorina coctelera de palabras que abren puertas al mundo, al otro que no soy yo.
Guardar la sintaxis es la manera de confirmar que no estás loco. La salud, la semántica, vendrá después. Por eso debes lavar la ropa, antes de volver a los bares..

29 de marzo de 2020

Días y cuentas, encierros y promesas,
Maltrechos por estos azares rompedores que tiene la historia finiquitada -pobres Hegel y Fukuyama-,
Calles desiertas de una guerra
invisible -intelectuales maliciosos recuerdan los derechos civiles, de seres solitarios, disyuntados-,
Vendrá después la memoria imposible,
Retazos, fragmentos de un encierro, poco ayuda la imagen multiplicada,
Calles desiertas y perspectivas aéreas, terrible es el temor y peor aún este vacío. Vueltos a la cueva, es indiferente que haya miles de millones y se sepa, hasta el lenguaje se vuelve innecesario. ¿Sabremos hablar después de todo?
Ni sabemos si habrá un todo y algún después.
Cambiaremos las conversaciones por la máscara, como en un carnaval egoísta y sin paradas, de pasos utilitarios y medrosos, los ojos tan ausentes como las bocas.
Nadie hablará de amores, los amantes compartirán el llanto angustioso de lo prohibido y lo blasfemo, en la desesperanza de un dios que determine que el espíritu es respiración y ágape,
Hasta el día, enésimo o tercero, del anhelo cumplido, de banquetes y músicas,
de una rogativa al fin salvaje y gritos desquiciados de alegría por el espacio recobrado,
y la urgencia común de relojes y besos.
"Fruto de la conciencia, la ciencia se ha vuelto ecológica". Así se le revela a la conciencia en el sueño.

28 de marzo de 2020

Charada

El precio del ajedrez: -Me darás el doble por cada casilla que avance. 1, 2, 4, 8, 16, 32... Demasiado para el reloj.
El poema es un orbe cerrado, que hay que destrozar (perforar) a cañonazos mentales. Igual que un artículo de alta divulgación matemática que examinarse los números del espanto.
Pues Viva Portugal!

27 de marzo de 2020

Intertextos

Refranes cruzados: A vacas flacas todo son pulgas... y perros.
Entre los actos mentales absurdos que pueblan los saltos del sueño durante las noches está el esfuerzo de recordar, físicamente, la última vez que estuvimos sentados en la terraza de un bar, en la calle. Imposible para mí memoria, que debe ser muy flaca.

Hemerotecas; platonismos

El Covid-19, según el pensador /Agamben/, es un virus de naturaleza ideológica, un arma coercitiva. (En vozpopuli)
Dis-pensadores. De consignas. Demos gracias al hacedor, a natura y a Spinoza por la ausencia de una politetia filosófica, que sería per se una pesadilla. La hesitación, empero, dimana de la falta de certeza acerca de si debemos dar gracias, por ende, a la carencia de acuidad y bona mens de los pastores civiles inhábiles.

26 de marzo de 2020

Copio esta cita:
Una vida en un hogar de ancianos es una vida que vale la pena vivir. Una vida en un hospital de cuarentena es una vida que vale la pena vivir. La vida de nuestros abuelos, la vida de los discapacitados, la vida de los enfermos terminales, todas son vidas que vale la pena vivir. (De aquí.)
Apilado, en la habitación contigua, está el viejo libro, Heráclito. Textos y problemas de su interpretación (7ª ed., 1983). Está impreso en Méxiso. Se tiraron mil ejemplares, y sobrantes. Las páginas han aguantado bien el tiempo, exhiben un tono dorado agradable, y huelen bien. De la encuadernación no hablamos. Siempre le tuve afecto a este libro. De mis profesores aprendí no su cercanía (era más asiduo al vicio semisolitario del paseante), pero sí su bibliografía. Granada, 1985. Gané lo mismo que me perdí, o eso creo. No puedo decir, con honesto rigor, que haya leído todas y cada una de su páginas. Tampoco me tengo que sentir culpable. Habiéndolas leídas todas tampoco habría comprendido mucho más, tanta es la diferencia entre lo que hay que saber y lo que la modestia puede. Tampoco me voy a entretener en compararlo con la larga síntesis de Guthrie en el primer volumen de su opus magnum. La tarde no está para filologías, ni yo pretendo competencia. El caso es que el libro estaba ahí, después de viajar por varias casas (casi una decena, si no me falla la cuenta, así son los sorprendentes números de las mudanzas de un sedentario). Hay dos marcapáginas en su interior: uno de publicidad de una novela negra o factura similar (dejémoslo ir); el otro es más prometedor (popculturalmente considerado), anuncia una exposición sobre Warhol en La casa encendida (Madrid, 2007-2008), no sé cómo ha ido a llegar a parar al libro. En esos años no visité la capital. En general, no he ido a ningún sitio. No importa. Está también una hoja que imprimí en 2007, también, algo personal. Supongo que en ese año, o curso, debí interesarme por el oscuro, pero Dios me libre del rastreo autobiográficointelectual, y también de palabras largas en las que se enrosca la presunción... A lo que iba: en las páginas 30 a 45 se hallan los fragmentos auténticos que se conservan. A mí me interesa el nº 52. "El evo (Aión) es un niño que juega y desplaza los dados; de un niño es el reino." Así reza la traducción. A mí me intriga, y me inquieta mucho más. Dadle un revólver a un niño... Pero no es esa la moraleja que conviene a la moral: en un intervalo temporal bastante largo la esperanza haría su obra.