22 de mayo de 2007

El pensamiento de uno...

... por interposición de otro, de un grande:

Desgarrada la nube; el arco iris
brillando ya en el cielo,
y en un fanal de lluvia
y sol el campo envuelto.

Desperté. ¿Quién enturbia
los mágicos cristales de mi sueño?
Mi corazón latía
atónito y disperso.

...¡El limonar florido,
el cipresal del huerto,
el prado verde, el sol, el agua, el iris...!,
¡el agua en tus cabellos!

Y todo en la memoria se perdía
como una pompa de jabón al viento.

(Antonio Machado, Galerías)

***

María Zambrano, en Pensamiento y poesía (1ª ed. en el año de plomo de 1939), cita un verso del poema machadiano para dar ejemplo de la experiencia poética y de la paradójica unidad de la palabra que tiene el deber de sostenerla:

"Mi corazón latía
atónito y disperso."

***

Hay un estudio, de Victoria León, del poema en: www.abelmartin.com/critica/leon.html

***

Pero ¿qué es lo que uno tendría que pensar al respecto?

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