31 de marzo de 2010

... de la misma madera

Hay gentes que viven literalmente de la Cultura. Son aquellos de los que las cultura puede prescindir, y lo hará. Comentaba él.

De lo que se escribe, publica, vende, critica, etc. no quedará prácticamente nada. Además, no hay ningún criterio para saber lo que quedará. Lo brillante de ahora, se caerá de las manos, de ramplón, mañana. Lo seco aparente, cobrará vida.

Pienso en Amiel, en Machado, como en dos solipsistas que se me ocurren casi al azar... Éstos durarán en lo que escriben, puesto que han vivido o puede que no. Que porque no hayan vivido se hayan visto obligados a una simulación escrita. Diarios, heterónimos, complementarios. Por ejemplo.

***

Este libro que ayer te dije...

Quería escribir "una bella y trágica historia". Me inquieta pensarlo... Me inquieta escribirlo, aun arrepentido... Yo me entiendo... Aunque evidentemente no se trata de una historia "bella", sino de "gran humanidad", de "magnanimidad" en el seno del dolor, del absurdo, del mal...

Passio

El hb. habla a los hbs. ¿Tiene los estigmas de la angustia?

Por su parte, las gentes siguen con los desfiles procesionales. Religio.

El prof. responde a sus alumnos

¿Tiene convicciones? ¿Muestra los estigmas de la vocación?

Todos amamos a Fats Domino II (El Ambigú)

Método

¿Por cuántos caminos ha de errar un hombre?

***
                                                        Walker Evans.

30 de marzo de 2010

I don´t know

No sé si es un consuelo : la idea (posible, no faltaba más; pues solamente es dado al amor el creer en realidades) de tener un espíritu fiel que esté al tanto de tu inexistir diario.

Estos que ves, Sancho...

También de vuelta.

No son molinos, sino los sueños de la razón.

On the road

De vuelta.

Toma 1:

Citoyen

Me bastan dos horas en G. para estar seguro de que nunca podré llegar a ser ciudadano. Seguramente no seré nada, como el hombre de Pessoa, pero esto tampoco.

***

Tres libros: uno de L. Strauss, sobre el racionalismo político (ed. Amorrortu), otro de Z. Bauman, sobre la modernidad y el holocausto (ed. Sequitur), y uno de G. Luri, sobre Sócrates (ed. Trotta).

***

En la vida no se gana.

***

Lo que no va en lágrimas, va en sombra. Amén.

***

... and all the rest is silence.

Travels

A G.

***

Augé, Tati, las playas y la memoria (El viaje imposible).



***

Otro libro empezado: Lakoff/Johnson, Metáforas de la vida cotidiana. Bueno, reempezado.

29 de marzo de 2010

Dicho, oído

De quien ha perdido el lenguaje aún se puede recordar:

"Qué castigo de cosas."
 
Lo mismo que la sentencia de Anaximandro.

***

Vivientes nada más que a la espera. Heráclito. Sordos al logos o la vida.

Justicia y pedagogía: la conciencia moral

Y Jesús dijo: «¡Ay del que escandalice a uno de estos pequeños! Más le vale que le aten una piedra de molino de las que hacen girar los asnos y le hundan en lo profundo del mar» (Mateo, 18:6)

Primicia fotográfica

El grupo escultórico, o de los pobres esforzados. Ex labore, salute.

Tarde

Siesta, desazón...

Torpe lector, sin el consuelo del texto---

¿Cafés?, ¿fotos?

Pessoa de Jesus



Aquí una traducción.

Lunes, mañana

Páginas de Augé (El viaje imposible), de Luri (Prometeos)...

Ruido de asfaltado en la calle, temblor en el piso...

Mañana martes, Dios mediante, Granada...

28 de marzo de 2010

Esta tarde

Fútbol en el campo (no el del fútbol), sol, mosquitos (primaverales)... Vejez, desolación...

El pensamiento lento, igual que los días del mundo, cuando los dioses están cansados...

La muerte no es nada

Ignacio Carrión:

24/03/2010 (11:07) Entonces llegará...
Llegará la muerte cuando la vida se separe de tí, o tú de ella.

Aires epicúreos, ¿no?

Pero que no están aquí, en el poema de Pavese:

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esta muerte que nos acompaña
desde el alba a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un absurdo defecto. Tus ojos
serán una palabra inútil,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas
ante el espejo. Oh, amada esperanza,
aquel día sabremos, también,
que eres la vida y eres la nada.
Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como ver en el espejo
asomar un rostro muerto,
como escuchar un labio ya cerrado.
Mudos, descenderemos al abismo.

¿Qué significa acertar?

Vía blog

“¿Cómo le será permitido al poeta equivocarse, cuando su naturaleza y su destino han sido colocados en el sitio más destacado del mundo? (…) El poeta que fracasa frente al problema humano, planteado bajo su forma política, no es solamente un traidor a la causa del espíritu, en provecho del partido del interés, sino además un hombre perdido (…) Pierde su fuerza creadora, su talento, y ya no habrá nada duradero; más aún, su obra anterior que no lleve la marca de su falta y que haya sido buena, dejará de serlo; y ya no significará nada a los ojos de los hombres” (Th. Mann, Advertencia a Europa, Ed. Sur).

Esta mañana

Sol. Primavera. Un hamster.

Esta mañana y esta tarde, páginas de El viaje imposible de Marc Augé (antropólogo hace unos años de moda. ¿Ya no?)

Luisiana

Cajun + Swamp Pop (El Ambigú)

De la utilidad de empezar los libros por los prólogos

He terminado* el libro de E. Lizcano, Metáforas que nos piensan (Bajo Cero/Traficantes de sueños, 2006), leyendo el prólogo de S. Alba Rico. Lo cual me ha servido para confirmarme una impresión que iba teniendo al hilo de la lectura: que bajo este relativismo epistemológica o sociología de la ciencia versión hard latía un último pulso de paradójica universalidad. En en mismo instante y con los mismos argumentos con los cuales se la de-negaba. El que yo tenga esta impresión humeana, coherente con el vuelo bajo de mis juicios, no significa gran cosa, fuera de confirmarme (¿en qué sentido?, ¿en el religioso?) que una voluntad irracional en conjunto (para-noica, sistemática, cerrada, totalizante, esférica, perfecta, pura, plenamente enumerativa) preside buena parte de los empeños de las de-mostraciones. Que, como Lizcano menciona citando a Nietzsche, no se encuentra nada que no se hubiera escondido allí antes. Era lo mismo que escribía Kant, quien tenía el descaro de reconocer su crimen de leso subjetivismo y estampillar luego Universalidad y Necesidad SA.

*Salvo dos o tres ensayos cortos que ahora me cogen un poco a trasmano.

***

El cese de la afección en la sustancia implica la conciencia del mal más dañino.

27 de marzo de 2010

No me gustan los periódicos, en general

Ni este en concreto ni ninguno. Pero Público (aparte del libro del sábado; hoy Tomás Moro, Utopía) me da aquí (aparece en la edición del pasado 20 de marzo) una cifra magnífica (información, imagen) de por dónde van los tiros del mundo. Aquí está claro que se está pidiendo a gritos un líder. Ellos.
Luego está una viñeta pavorosa, en la contraportada del diario de hoy. Puede que no tenga nada que ver la masa etílica gregaria con la racionalidad instrumental del fusilado para trasplantes. Quiero creer que no. Sin embargo, muestran dos facetas de la humanidad, orientadas según un mismo vector. Necedad criminal.

La cuestión capital

Peluquero para señoras quisquillosas 
Detener una mañana en sus camas, sin decir nada, a tres mil damas y caballeros del Kurfürstendamm, y tenerlos veinticuatro horas en la cárcel. Distribuir a medianoche, en las celdas, un cuestionario sobre la pena de muerte, pidiendo a sus firmantes que indiquen el tipo de ejecución que, llegado el caso, elegirían a título personal. Quienes hasta entonces solían expresarse «según su leal entender» y sin que nadie se lo pidiera, tendrían que rellenar ese documento bajo estricta vigilancia y «según su leal saber». Antes del amanecer, sagrado desde siempre, pero consagrado en este país al verdugo, se habría esclarecido la cuestión de la pena de muerte. (W. Benjamin, Dirección única)

Término medio deseable

Los excesos garantistas pertenecen a ese tipo de situaciones que, al abrigo de la buena intención, cobijan unos resultados nefastos.

***

Se comprende inmediatamente, hasta el man lo comprende, cuando se visitan al mediodía unos grandes almacenes o unas grandes superficies, que la determinación fundamental del individuo contemporáneo no es la del ciudadano (esto es una milonga recontada mil veces), sino la de comprador (no consumidor ni cliente siquiera). Comprador pavloviano, me temo.

Pleroma

Las manos.

Mortalis atque rosa.

***

Otro asunto:

He escrito que la muerte desteje, en el sentido de que nubla los recuerdos (los pone detrás de algo). Pero no estoy seguro de que la muerte desteja nada, sino que quizás anude a los vivos. No sé lo que quiere decir, pero lo siento.

Personal

Anoche, cuando venía del hermoso pueblo, conduciendo mi vetusto auto por la amplia carretera, escuché (Radio 3, Melodías pizarras) un nombre que me chocó, de un músico o cantante para mí desconocido: Martín de la Rosa. Pero si era yo! No el músico (naturalmente), sino que me llamaban así. La muerte desteje.

El 27 de marzo de 2008 ...

... escribía por ejemplo algo así:

...

Pero no vale la pena. Era lo mismo...

Bueno, vale...

27/03/08
Cuanto más miserable soy más se alegran los pensamientos.

Miserable = hundido.
Alegría = lugar del alma.

No me disgustan este par de fotos de aquel momento: la 1 y la 2

H., notas

Junto con el mitsein (coestar), sein zum tode. Peso de las cosas, gravedad, consciencia. Jeroglíficos.

New York, 26th December 1972

26 de marzo de 2010

Pues eso... caña española (y universal)

Hace un año...

El 26 de marzo de 2009, por curiosidad que me ha sobrevenido, escribía yo ¿qué?

Esto, por ejemplo:

Me retiro de mí


Hasta lo que escribí me resulta extraño: ventaja de la poca memoria, que me deja volver a mí por un rodeo.


***


A la frívola superficie no se le ha de quitar lo oculto. Sé quién soy y de dónde vengo.
 
Qué alegría tan absurda la del recordar el humo de las palabras...

Siempre lo mismo...

In dubio

¿Camus? ¿Heidegger? Las ciudades del hombre o las del ser. Escritura jeroglífica, o del ser como cifra. Algún día llegaré realmente a no comprender nada...

Siempre es noche

Incapacidad de pensar. Ansiedad. Aparte del poco talento...

Nunca es tarde

Asfaltaron la calle o en eso están...

Espesor...

Devolver libros a sus bibliotecas...

Nada y menos

Heidegger: aletheia o criptosociología.

***

Los actos convocan a los ojos.

***

A. o M. Camus o Heidegger.

***

Cansancio y depresión. La voz lenta y torpe. Ser y tiempo. Inseguridad.

***

La era de la información. La era de la habladuría (existenciario).

***
Que éste sea el quinto año que escribo en el blog es algo impensable para mí, el inconstante.

***

La necesidad de ir a Granada. ¿Están disponibles los amigos?

***

Doble milagro de Shalamov: no morir en el infierno (¿se puede decir que tuvo suerte?) y luego ese talento inigualable para contar la desolación. Con palabras medidas, sin dramatismos. Dando pie a una emoción plana que por eso mismo es más apabullante.

25 de marzo de 2010

Así

Dos paisanos se felicitan después de haber atisbado el significado de un fragmento traducido de M. H. Por un mundo así me parece que me muevo (en el texto de H.), así de extrañas las palabras combinadas en virtud de una sintaxis del infierno.

K., H. et al.

La existencia estética conduce a la desesperación. La vida moral se vio imposibilitada en sus mismas fuentes, una vez que las secaron el cinismo y la mentira. En cuanto a la vida religiosa, hay quien recuerda viejos testimonios de gentes que decían haber visto el Libro.

***

Páginas de S und Z, para combatir el cansancio. Virtus somnifera infallibilis.

***

Vino la duda como un rayo silencioso, a compensar el infinito cansancio de Dios. Sustituyó la alegría falsa por una matemática desolación. Deus non existet, ergo sum.

Compare

La tendencia de su ser /del discurso/ consiste en llevar al que escucha a una participación en el estar vuelto aperiente (?) hacia lo dicho en el discurso.

El habla que se expresa es la comunicación. La tendencia de su ser apunta a hacer común al que oye el abierto "ser relativamente a lo hablado `en' el habla".

Autoficción

Recuerdo:

Utilización de un nombre real, mención de la persona, para la invención del personaje (rasgos de carácter, acontecimientos, etc.)

Heidegger en píldoras

Leer S und Z como un breviario, misal, libro de aforismos o similar... Morfeo garantizado.

Hay párrafos del libro que recuerdan un mundo onírico, en piedra o niebla, venido de no sé qué magritte o de chirico....

La regla y la conciencia

La burocratización de los juicios no arregla ningún conflicto.

John Locke

O de la dificultad de escribir distinto lo claro. Pasar del pensamiento a la lengua, del concepto a la escritura...

24 de marzo de 2010

De noche

Más exámenes...

Y una increíble o absurda melancolía escuchando a los Stones, "en la intimidad", en Radio 3, a las 11´30 PM.

Avive el seso el lector...

... y compruebe si se puede uno fiar de los traduttori/tradittori:

El habla que se expresa es la comunicación. La tendencia de su ser apunta a hacer común al que oye el abierto "ser relativamente a lo hablado `en' el habla".

Así traduce José Gaos (FCE) este galimatías que Rivera (Trotta) traduce de otro modo (en un post anterior lo cité). Yo entiendo que se quiere decir que cuando una persona habla busca que la escuchen. O que entiendan el qué.

Tarde

Exámenes. Mi habitual caos entre estas rutinas.

In constantia virtute

Sigo con mi plan nocturno de leer varias páginas de Ser y tiempo. Lo llevo bastante bien, pues no tardo en dormirme. En cuanto a entender lo leído, estas cosas, si no se logran con veinte años, después cuesta un mundo.  De todas maneras, hay párrafos en los que parece que Martin H. está tomando el pelo: "La tendencia de su ser /del discurso/ consiste en llevar al que escucha a una participación en el estar vuelto aperiente (?) hacia lo dicho en el discurso." (Par. 35, La habladuría)

El papel de la memoria

Conservamos las huellas de las heridas. La superficie de la piel, las hojas de un texto.

***

Figurae minimae.

23 de marzo de 2010

Miklos Radnoti

Viví sobre esta tierra en una época
en la que el hombre cayó tan bajo
que mataba gustosamente, por placer, sin recibir órdenes.
Locas obsesiones tejían su vida,
creía en dioses falsos.
Desilusionado, echaba espuma por la boca.
Viví en este tierra en una edad
en la que era un honor traicionar y matar,
el traidor y el ladrón eran héroes -
quienes estaban en silencio, no deseando regocijarse,
fueron odiados como si tuvieran una peste.
Yo viví en esta tierra en una época
en la que si un hombre hablaba, debía esconderse
y podía sólo morderse los puños con vergüenza-
borracha de sangre y escoria, la nación enloqueció
y sonreía ante su horrible destino.
Yo viví sobre esta tierra en una edad
en la que una maldición era la madre de un niño,
las madres eran felices si abortaban,
un vaso de denso veneno espumaba en la mesa,
y los vivos envidiaban el podrido silencio de los muertos.
Viví sobre esta tierra en una época
en la que los poetas también hacían silencio
y esperaban que Isaías, el sabio
de terribles palabras, hablara de nuevo-
pues sólo él podía proferir la justa maldición.

Tardes

Páginas, pocas, sobre Prometeo/s.

***

Dureza, silencio, soledad. Depresión.

***

Dormir con Ser y tiempo. Ya veremos.

***

Escritura veritá.

***

¿En cuántos caminos han de encontrarse o perderse los hombres?

***

La seguridad nos hace atrevidos. No sé cómo se puede entender eso.

Esos muñequitos (diabólicos) al fondo

De los papeles como estupefaciente

Demasiado hundido como para creer en libros, o para dejarlos de lado.

Lo que se comenta

Habría un quijotismo epistemológico, que no va desfacienciendo torceduras, sino buscando las raíces de la realidad en las mismas raíces de las palabras.

Etimológicamente, ¿qué significa cretino?

El Corominas chico (p. 157) me cuenta una historia demasiado verosímil... para no ser inventada:

cretino “el que sufre de cretinismo”, 1884. Del francés crétin íd., a su vez tomado de un dialecto de la Suiza francesa, donde es la forma local de la palabra francesa chrétien “cristiano”, aplicada allí a los cretinos como eufemismo compasivo.

Credulidad olvidada, olvido de la credulidad

Como si ya no existiera y nuestra mente (esa entelequia) representara un espejo pulquérrimo de la realidad. Pero no. Porque la religión, obstáculo secular, según los buenos alumnos, del progreso de la ciencia, alcanza una nueva e inesperada vida en el culto tecnocientífico. Aunque lo ingenuo está en pensar que hay otra posibilidad o una vuelta atrás. Quien pacta con los artefactos tecnológicos está arrancando jirones de su piel. Pero que no tenga la mala fe de desconocerlo, de pretender desconocerlo.

No tan deprisa!

El relativista destruye, el anarquista aplaude, las gentes sufren. Por su parte, el marxista afila el cuchillo (dialéctico).

Imperialismo

(S/Z; pero el otro) Un solo libro es capaz de asfixiar a 4000, de cuestionar el sentido de bibliotecas y librerías. Basta con un empleo abstruso de la lengua y con la sospecha de que ahí se encuentra cierto desvelamiento de la realidad (o un sentido olvidado del ser... en el horizonte del tiempo).

22 de marzo de 2010

S und Z

« ... aunque nuestro tiempo se atribuya el progreso de una reafirmación de la "metafísica".»

¿Cuándo se podía escribir así y esto? ¿Qué quiere decir la concesiva heideggeriana?

Convencido

No hay explicaciones... O si existen son espurias: el paso del tiempo... No sé decir otra cosa...

Continuidad

La misma claridad y distinción va de las cosas a las ideas (de la Idea de Platón a la idea de Descartes/Locke); del Mundo al Sujeto. Hasta las des-figuraciones metafóricas son comprendidas a partir de ese predominio de los nombres...

Sin embargo, es falso: no hay tal cantidad y calidad de luz en ningún sitio, sino contingencias múltiples, sinsentidos y similares.

Ser y tiempo

"Hoy esta pregunta ha caído en el olvido..."

La sentencia

De Parménides:
"to gar auto noein estin te kai einai" 

De lo cual: la negación del no ser por la imposibilidad de pensarlo. Cosa/s de oocidentales.

***

La consolación por la letra.

Melancolía

Al cabo, la virtud obtiene su recompensa.

***

Al fallo de las personas acude (solícita) la administración de las cosas.

***

En las relaciones se precisa un don rodrigo. Que la facha no corresponda es lo de menos.

***

No hay razón suficiente de casi nada. Contra Leibniz.

21 de marzo de 2010

Valor añadido

Valdría la pena soportar 90 minutos de tedio (yo pagaría) solamente por la esperanza de ver actuar al pequeño dios argentino.

Ítem más

Nadie escapa de las tenazas del logos. (El crítico va con su cuchillo-axioma particular.)

Los otros puntos de vista posibles son conocidos de acuerdo con nuestro punto de vista real.

Las desventajas de la mathesis tecnológica y económica no tendrían que hacernos creer demasiado en la bondad rousseauniana de la alternativa. No otro logos, sino pobreza, esclavitud y superstición puede que haya en el otro côté.

Además: no veo cómo casar el elitismo excluyente del matematicismo platónico con el "saber del esclavo" del Menón. Ni estoy nada convencido de la exactitud de la construcción del saber científico occidental haya sucedido en contra de las lenguas vernáculas. Indigenismo, sí, pero hasta un cierto punto. ¿En qué lengua escribieron Galileo y Descartes?

Una vieja historia

(O de la imposibilidad de no ser ilustrado cuando nos ponemos a hablar en serio)

Sucede muchas veces que el relativista, que hace de inquisidor fosco y minucioso contra cualquier verdad católica que olfatee, muestra un celo inusitado en mostrar la coherencia cerrada de su postura. Esto es, que acaba cayendo en lo que denunciaba, y que la reducción al absurdo le alcanza a él. Pues no hay universalidad mayor que en la coherencia matemática buscada. Será esto lo que los habermasianos, viejos neoilustrados ya, podrán arrojar a la cara de los sectarios de N. cada vez que éstos localicen el interés más espurio en la más santa y sincera voluntad de verdad y saber. (Comento esto a propósito de los ensayos de E. Lizcano que estoy leyendo, de su libro Metáforas que nos piensan. Estoy convencido, además, y no lo digo en particular por este inteligente autor, que hay un poco de paranoia en los escritores de ensayo. En cualquiera que pretenda argumentar algo en exceso. En general, en la idea de una tesis = de una posición.)

Casualidades absurdas

Durante un determinado periodo estuve aprovechando los intervalos entre clases (llamados Alternativa a la R.) para leer algunas páginas de ese rabioso best seller de la amena filosofía que es Ser y tiempo, de Martin H. Alcancé a comprender poco, digo en mi descargo, ocupado como estaba mayormente en desempeñar mi oficio de dómine. Ellos no entendían la naturaleza sesuda de mis páginas. Sospecho, no obstante, que ni en silencio habría ido yo muy lejos en la penetración correcta por los meandros de la sibilina filosofía del gran pastor alemán. Sé, no sé si a raíz de aquella atormentada y frustrante lectura, que llegué a aborrecer el cine, que desde entonces (va para cinco años) he conseguido ver una película de hora y media en cuatro o cinco tandas (no era capaz de retener la atención en la cosa contada), y que en otra ocasión y película el reproductor de dvd afortunadamente no funcionaba. Conozco perfectamente que la imagen transporta ideas, las cuales se sienten muy a gusto en ese vehículo artístico. Posiblemente yo me deje llevar por la edad y los prejuicios, y por algún tipo de pereza o desazón que no me deja estarme quieto, sentado y atento. Tampoco resta mucho lugar para la lógica, de resultas de lo cual he sentido que ya va siendo necesario (de nuevo) que vuelva a coger la edición de Ser y tiempo (Trotta) que está allí arriba, en el segundo estante de la librería.

¿Se debe huir de los lugares?


Sí. Pero, ¿y si los convertimos en espacio? Si borramos la huella de su humanidad...

Al intérprete, ya que no la confección del texto, le resta la obligación de ser generoso. Restar, no en el sentido de extraer, abstraer o sustraer llevando a la nada. Sino con la acepción oriental de enfrentar, polarizar simétricamente...

Le queda la obligación de ser generoso: ¿qué derecho le asiste para renunciar al paisaje -si éste se encuentra por doquier hollado, escrito?

¿Días del sol?

Desear nos hace infelices. La voluntad nada entiende de la Verdad, y tampoco de sutiles hermenéuticas. Somos un artefacto fisiológico (y por lo tanto espiritual) mal diseñado. La conciencia, que nos hizo dueños del Ser, nos ha convertido en esclavos dolientes de la Nada. Pero ¿es posible aún el deseo? Sólo por inercias nos movemos... porque sabemos que no hay donde ir.

¿Con estos mimbres?

Durante el día, el salón bajo, de billar, de tute y de tertulia, estaba animadísimo; durante la noche, la banca y la ruleta, establecidas en el piso principal, y asimismo confortable. Tenían buenas vidrieras las ventanas y balcones de todo el edificio, excepto los de arriba; y era que por llenarse aquellos agujeros de la fachada de aviones y murciélagos, los habituales del Casino, adiestrándose en la caza, matábanlos al vuelo y rompían a tiros los cristales. Al anochecer, y especialmente en primavera, formábase en la plaza un escopeteo de mil demonios.

-¡Hombre! ¡Hombre! -asomábase alguna vez a gritar el juez, con precaución-. ¡Hacedme el repijotero favor de esperar a que uno acabe!
-¡Qué! ¡Ya han salido los chiquillos! ¡Ya anochece!
-¡Pero yo tengo que hacer!
-¿Qué haces?
-Trabajar.
-¡Lo dejas y te bajas!

¡Plum!

Al disparo, el juez se entraba más que listo; y un minuto después, veíasele aparecer también con su escopeta.

¡Plumba!

¡Aire! ¡El último cristal veníase al suelo!

(Felipe Trigo, El médico rural, cap. IV de la segunda Parte)

Razón práctica

(Descartes a toro pasado) No se deben despejar las incógnitas de las cuestiones mediante el recurso a soluciones ilusas. Igual que los pasos del método no son los versos del poema.

20 de marzo de 2010

Fernando Pessoa/Alberto Caeiro

En préstamo:

(...¿Qué me importan a mí los hombres
y su sufrimiento o lo que se supone que sea su sufrimiento?
Si fueran como yo, no sufrirían.
Todo el mal del mundo viene de importarnos unos a otros,
sea para hacer el bien o para hacer el mal.
A nuestra alma le basta con el cielo y la tierra.
Desear más es perder esto de vista y ser infeliz)

(Bendito sea Dios por no hacerme bueno,
por tener el egoísmo natural de las flores
y de los ríos, que continúan su camino
preocupados sin saberlo,
sólo con el florecer y el ir corriendo.
Esa es la única misión en el mundo,
la de existir con claridad
y continuar sin darse cuenta).

Tomado

De aquí (un ensayo de F. Castro Flórez):

"La fábula [de Higinio, incorporada por Heidegger a Ser y tiempo] convierte a la inquietud en figura alegórica y cuenta que, cruzando ella en cierta ocasión un río, distinguió un barro arcilloso y tomó un trozo de él para darle forma. Mientras reflexiona qué es eso que ha modelado, llega Júpiter. La inquietud le pide que infunda espíritu a su imagen de arcilla y Júpiter así lo hace enseguida. Ella quiera también darle su propio nombre a su obra; pero eso lo prohíbe Júpiter, que insiste en que el nombre que le sea dado sea el suyo. Mientras ambos discuten, se alza Tellus, la tierra, y reclama que sea nombrada con su nombre pues para eso había ella dado un trozo de su cuerpo. Se decide tomar a Saturno como árbitro, y éste emite equitativamente su dictamen: “Tú, Júpiter, debes recuperar el espíritu tras la muerte, puesto que tú has infundido el espíritu; tú, Tellus, puesto que has provisto el cuerpo, debes acoger de nuevo el cuerpo; la inquietud, sin embargo, dado que ella fue la primera a la que se le ocurrió esta imagen, debe poseerla en tanto viva. Pero en lo que atañe a la actual discusión acerca del nombre, debe llamarse homo, pues de humus fue hecho” " (Hans Blumenberg: La inquietud que atraviesa el río. Un ensayo sobre la metáfora, Ed. Península, Barcelona, 1992, pp. 165-166).

Significantes y significados

La voluntad es ciega. No puede, no sabe o no quiere efectuar la tarea de interpretación de los signos. Esta ceguera no le conviene, con la ignorancia no se va a ningún sitio.  La voluntad debe ser firme, pero en otro sentido: en el de no esperar.

***

No veo en qué sentido las palabras sustituyen a las presencias. No hay equivalencia posible entre convención o naturaleza.

***

No es, y no es. Si fuera se sabría. La inquietud atraviesa ríos.

***

Con el tiempo nos hacemos sabios a la par que viejos. Reducimos a nada, o por lo menos lo pensamos, las pasadas inquietudes. Pero nadie vive con el tiempo.

***

El intérprete se somete al vértigo de la repetición del texto. Relectura, abismo, tiempo.

Dices tú de coche?


***


Paisaje: elementos que lo humanizan

Sábado

Otro día feo, como casi todos los de este año. Nublado, con unas nubes grises, sucias, bajas, que ni sí ni no. Al campo, con mi cámara digital nueva y mi coche viejo. A subir cerros, con mi libro.

La metamorfosis del mochuelo en mariposa

Informa Hans Blumenberg, La legitimación de la edad moderna, p. 153:

En los trabajos preparatorios de su Dissertation escribió Marx que epicureísmo y estoicismo “fueron la felicidad de su tiempo” (sic). La mariposa nocturna, una vez que el sol (lo universal) se ha puesto, ha de buscar y contentarse con la lámpara (doméstica, privada).

A este ser leve le corresponde la huida, el miedo, lo efímero. El calor de un instante, e inmediatamente la desaparición eterna. No ha transcurrido tiempo casi desde entonces (desde Hegel), y ya el crepuscular concepto entrevisto entre penumbras se ha vuelto imposible: la economía política ha profanado los últimos tiempos de la luz y de lo bello; no quedan sino los desmayos privados y aparatosos de los jóvenes suicidas. (Tanto ha transcurrido desde el pronunciamiento idealista que Marx da por terminada la historia al final de la época clásica griega, y no en 1800.)

La luz se va deshaciendo, y sus metáforas arraigadas. El búho platónico pensaba contra la claridad engañosa del Mediterráneo. La venían muy bien las tierras más al norte. La mariposa es de cualquier sitio, porque nada pretende, sino adornar el aire en una vibración de instantes. Marca el espacio como la aguja el reloj. Equivocada en su vuelo, muere con el último calor que encuentra. Girando en torno a lo mismo, acaba ardiendo en él, y nadie da noticia del acontecimiento.

… Se va acercando Nietzsche: el enrarecimiento de las clases (aulas, categorías), la falta de aire. La falta de luz como hecho implícito en esas tumbas de la realidad vital que son los sistemas filosóficos (lo que los diccionarios para la poesía, sostendría Cortázar). Una muerte que no por encerrada consigue evitar su hediondez. Nietzsche, el último cristiano a causa de su histerismo. Nietzsche, brother.

19 de marzo de 2010

Ley y orden

Sostiene Nietzsche que las regularidades celestes encontradas no son sino proyecciones de los afanes burgueses de regularidad y orden (informa E. Lizcano -Metáforas que nos piensan- , citando Sobre verdad y mentira...).

El maximum de regularidad será Dios, ¿no? Habrá que pensar, por lo demás, que según el tamaño del corazón del hombre, así será el cielo que le maraville (vid. Kant). Y que no hay nada de raro en esa doble fascinación (moral y astronómica), que quizás no venga de lo alto, sino del egoísmo y de lo mezquino.

Continuidad de la transmisión

(A propósito de la muchacha tracia que se ríe de la torpeza de Tales, caído en un pozo por mirar arriba)

Blumenberg sugiere -y es sugerencia straussiana digna de ser meditada- que Platón está viendo caído en el pozo a Sócrates y que la muchacha que se burla es la polis de Atenas.

Me pregunto qué es lo que piensa Platón de esta burla. No lo que piensa oficialmente (República et al.), sino lo que piensa con el corazón. Una decisión coherente es convertirse en malvado o despreciador. Platón y Nietzsche podrían representar dos facetas de una misma reacción (de asco o de temor).

19 M

Los padres, los dioses, los reyes.

Sísifo o de las historias


***

Némesis

La sociedades encuentran al fin lo que llevan buscando desde hace mucho. No hay más. Los individuos únicamente pueden dejar constancia y perecer apartados. Contra la inercia, nada. Pensar lo contrario es distraerse uno mismo. Pesimismo.

Tinieblas

Horror, el horror...

Kurtz en cada esquina... del corazón.

Elizabeth & Ferdinand

Tanta frivolidad como indecisión y sufrimiento. Como sufrimiento e indecisión. Vivir desgasta.

***

Un genio hundido escribe como Shalamov. Pero antes ha debido vivir como Shalamov. Recorrer los caminos desolados, adentrarse en los bosques iguales y malvivir en ellos durante largo tiempo. Morir de frío y de nostalgia.

***

Nunca se sabe si las parcas han cortado los hilos, o si los han embrollado sus primas incompetentes y maliciosas.

18 de marzo de 2010

Veamos... digo escuchemos...

Hans Blumenberg, et al.

Acerca de la legitimación de la época moderna---

... La sensación que se le queda a uno de ser un ignorante. De los libros que obligan a una segunda lectura, lo cual sabes cuando apenas llevas un tercio de la primera (lectura).

***

Algo irritable, estresado, fuera de sitio. Yo. No Hans Blumenberg, que vive en la eternidad.

***

Soy una persona formal, que repite sus impresiones de lector. Aparte, prometo mirarme todo esto.

***

La razón metida en el bolsillo.

***

... a eros (esa fuerza que se impone a la voluntad) también habrá que jubilarlo.

Escuela

... y desorden...

17 de marzo de 2010

¿Páginas de qué hoy?

Más bien poco o nada. Pasear el Rawls, mostrar la cartera repleta (de libros), ojear lo que uno ha ido comprando para el Dpto. a lo largo de esta decena larga de años...

Comments

¿Qué es lo que se quiere decir? ¿A qué se juega?

(Locke Vs. JRJ) ...interesan las palabras como nombre o etiqueta de las sensaciones, supongo. Aunque a cualquiera que piense le interesan las palabras como posibilidad o como obstáculo de lo que piensa.

Hallazgos casuales

Una palabra, un hecho...

La impresión de hablar demasiado, de lo que luego te arrepentirás...

Una senda, una perspectiva inesperada...

Un párrafo irregular o incompleto, sentido, con alguna perla...

Lionel Messi...

Guardia

Quien busca lo pierde todo. Quien encuentra... no sabe para qué.

***

El lengua certero hiende. Como una puñalada.

Necesidades

Ocupado con el lenguaje de madera.

***

Expertos... en nada. En racionalizaciones, si acaso.

***

El doc. repite machaconamente "sin duda", y yo las llevo todas conmigo.

***

Payaso y chantajista rateril. Lo tiene todo el personaje de esta película que acabo de recordar.

***

Smoke: otra película que acabo de recordar. De cuando yo veía películas y era capaz de comprender, más o menos, las acciones y palabras de las personas. Ahora comprendo nada más que la conexión de las ideas, y no siempre.

Figuras

De veras: pocos alegoremas (?) hay más interesantes que el de la inquietud atravesando el río... ¿Antes o después de la caverna?

***

(Viajes) El barco suelta amarras y no sabe si para irse a pique.

16 de marzo de 2010

Distribución

A veces pienso, a veces vivo. La reunión feliz de estos dos predicados corresponde a motores estáticos autocontemplativos (aristotélicos). A mí no, un vil mortal.

Claro y distinto

El espacio hace descansar de las ideas. Las pone a cada una en su sitio. Cansancio.

Esta mañana: páginas de Rawls. Y de Platero y yo.

Hace tres años que compré (¿lo leí inmediatamente?) un libro que entonces me asombró: Menos que uno. Ensayos escogidos, de J. Brodsky (ed. Siruela). Tengo miedo de que ahora me decepcionara. Han pasado más de mil días.

El motor de búsqueda de blogger es revelador. Este índice me informa de que en aquel tiempo yo también leía a Ajmátova. (Aparte de ilustrarme acerca de lo que significa autorreferencia.)

Menester es

Reconocer que la falta de inteligencia y memoria no son muy convenientes entre los humanos. Recomiendas un texto de Pessoa a alguien que ya lo conoce. Pensabas que no. Te acuerdas ahora: se trataba de Pavese. Que también empieza por p y debe ser eso. Torpezas.

***

Pessoa, Tabacaria.

Escuelas

Tienes los años que tienes. Intentas hablar sobre John Locke (oh, sí, sólo te falta la peluca) y te sorprendes, a última hora, de que hasta este momento no hayas leído esta maravilla (P. y yo) de Juan Ramón por un prejuicio absurdo.

Tendencias

La tendencia a la servidumbre voluntaria está presente... mucho más de lo que suponemos. Las ideologías tienen ahí un amplio mercado. La mentira teje.

Actos de habla

Ser: palabra compartida por la teología y la lírica. Para usos bien diferentes.

***

Pessoa, Elytis: voces de una lista necesaria y abierta.

15 de marzo de 2010

Ea!

A la rúa, cínico.

Si con esto no, con nada

Estancos, ventanas y calles de Pessoa



Impresionante, ¿no?

Aquí con subtítulos en portugués (como debía ser, claro) y una voz aplanada. También unas bonitas imágenes "de época".

Cuando los elefantes...

Cuando los Elefantes...: Caetano Veloso por 2 (11 Diciembre 2009)

Otra calle

Empieza la primera lección sobre Hobbes de John Rawls (y la primera del libro: Lecciones sobre la historia de la filosofía política, Paidós) con esta pregunta: "¿Por qué comienzo una asignatura de filosofía política con Hobbes?". Harvard, 11 de febrero de 1983. Veintisiete años casi exactos después, un rústico maestro de la ciencia más capciosa e inútil (yo, la filosofía) da con este interrogante en la mesa camilla de un departamento perdido, sito en un valle idéntico (pero que no está en Nueva Inglaterra). La lanzo al aire, y no me escuchan o hacen que no. ¿Por qué, Rawls, empiezas con Hobbes? Tú mismo señalas que la idea del contrato aparece entre los clásicos griegos, y ni entre los modernos Hobbes es el primero (sino los hispanos: Suárez, Vitoria, Molina).

P. de v., II

Sin embargo, es para mí evidente que yo no acabo de leer ninguna frase de J. Brodsky, aunque piense eso que digo de las que he leído. Hace tiempo que las leí. Como tampoco me refiero a esta ventana ni a la calle que veo a través de ella. Sino a un imposible, el futuro, y a ningún sitio en particular, otro imposible.

P. de v.

Me veo mirando a la calle, a cualquier calle. Asombrado por esta o aquella frase de Joseph Brodsky, muerto en 1996, que acabo de leer. Cegado por su humilde claridad; por la entrega al más sagrado deber, el del lenguaje. Si la felicidad no residiera en el lenguaje, aunque refiera hechos terribles, yo no veo cómo íbamos a ser capaces de enfermar por su causa. O, en el límite, a señalarnos y reconocernos que logos y enfermedad significan lo mismo.

Sintaxis

El ojo va paseándose festivo por las frases de la redacción. Encuentra, al primer vistazo, una pequeña piedra que decide soslayar, de momento. Inútil. Habrá de volver y torturarse. Lo sabe. Hay algo que no termina de marchar bien. Entre esas dos ideas vecinas percibe un salto y él quiere rellenarlo y que no se transforme en abismo. Ni que toda la mente se transforme en ojo opaco, en él. Cuando no lo piensa, se olvida, y hasta cree comprender. El camino se suaviza, el andar no duele. Pero recae.

Analogías de clase

Dice la narración budista de los materiales Oxford (1º Bach.) que si el elefante es la verdad, sus partes (del elefante) serán... los juicios de valor de los ciegos. No dice esto exactamente, sino que se me ha cruzado Nietzsche por medio.

Páginas

Ayer: de E. Lizcano, sobre metáforas (¿ayer?), de G. Luri (sobre Prometeo/s). Hoy: de Rawls, sobre Locke y empezando Hobbes (de sus lecciones sobre historia de la filosofía política).

De vez en cuando: los Diarios de Trapiello, el diario africano antropológico expedicionario de Michel Leiris...

Pedro Salinas, siempre.

Otras escrituras inolvidables, me recuerdo, aparte de Shalamov y Salinas: Rilke, J. Brodsky escribiendo de poesía.

Caballo perdido

Te dicen. ¿Qué significa?

Es más. ¿Les asiste la razón? Pero primero tendría que saber lo que significa. Porque no va a ser lo mismo un caballo perdido que una bala perdida. Te matan de diferente manera.

14 de marzo de 2010

Recapitulemos

Transcurren los años. ¿Dónde está la ganancia? De omnibus hesitandum.

El ideal

Coger un libro, leerlo entero, hacer el informe de lectura.

Lo real: tener empezados cuarenta o cincuenta libros, irte de las páginas de uno a las páginas del otro.

La vida: ¿como lo primero o como lo segundo?

Gestos

(Una conversación escuchada) No se duda. En ningún momento. La inseguridad, nada más. Normalidad deseable. Conveniente. Para que el mismo lenguaje se asiente. Los nombres. La sintaxis. El sentido.

Hispania ferrarista

Un poco de circo ... (Fotos en el diario El mundo.)

Italiano

Fina estampa

Los mundos de Poe, qué bien!

Cualquier cosa es signo fatal, huella del crimen o corazón delator. El cuerpo y el alma están surcados de pruebas. Un vago malestar o la indiferencia anímica constituyen algo así como la firma, el reconocimiento de unos sucesos. Se rubrica al pie, y luego (¿ilusamente?) se pretende la paz.

***

Se acepta el final de las vidas, qué remedio! No se acepta tan fácilmente el absurdo subsiguiente a una falta lógica, a una falla del discurso que se nota incapaz de facilitar explicaciones, palabras, motivos, etc. Con lo cual estamos reconociendo implícitamente la vecindad del logos (así, sintéticamente) con el mal, en cuanto sirve para arroparlo en excesos verbales (ideologías). No consuela, pero distrae. La razón (el verbo), que inventó la humanidad (que la inventó o que fue, al contrario, inventada por ella; tanto da), impide quizás paradójicamente que se vea aniquilada por su propia mano a causa de una insoportable desesperación muda.

Obsesiones

Pediríamos explicaciones verbales aun de las cláusulas de una condena al infierno. No por librarnos de ella, es evidente, sino por tener clara la matemática necesidad de la secuencia de sus proposiciones. El mundo podría no estar, pero la lógica es necesaria.

***

Tanto más elogiables los Diarios de Trapiello cuanto que nosotros mismos nunca podríamos escribir una cosa (obra) semejante. Pertenecemos a familias distintas. Supongo que trapiello llevará la procesión por dentro, pero lo que escribe tiene la marca, el tono, de un reconocimiento y una alegría tranquilos. Es lo que corresponde a un ánimo fundamentalmente expansivo, clásico en la valoración de los límites y las posibilidades. Nosotros, por nuestra parte, necesitamos mostrar la procesión por fuera. Para esos están los Diarios del leonés, para sacarnos de nosotros mismos, de la maldita coherencia negadora entre el dentro y el fuera.

***

La unanimidad nacional en el sepelio de los grandes escritores (M. Delibes) produce una rara inquietud.

13 de marzo de 2010

Intersticial

Entre el deseo y el mundo se interpone la costumbre de una conformidad con las cosas, costumbre que has adquirido desde que eras niño. Los padres lo dicen. Así, confesarlo, publicar que tú también eres un ser deseante, te da vergüenza, te genera inseguridad. La costumbre de querer (ambicionar), tú no la tienes. ¿No es así?

Esa adorable sentimentalidad pequeñoburguesa

Meteorologías

Enésimo día de frío y humedad, de este invierno que no quiere irse ni ya que le va a tocar. No recuerdo otro igual, y me imagino que los viejos del lugar tampoco.

Recordando

Me contaba muchas veces mi madre, o lo contaba a más gente, que el dueño de la casa donde ella se crió, entre la adopción y el pupilaje (más de lo primero que de lo segundo, puesto que siempre existió el afecto mutuo), se pasó los tres años de nuestra incivil contienda escondido en el monte. Por miedo o por prudencia política yo no lo sé. Habría algo de cada. Además, este hombre era un poco terrateniente y eso no era bueno. Una vez le preguntaron a ella, una niña en aquellos inacabables meses de plomo y pólvora, si él tenía armas. Puede que quisieran requisarlas, que buscaran tener algún motivo contra él, para detenerlo o algo peor. No lo sé. También puede que se les hubiera ocurrido la idea (a ellos, los del Frente: ¿republicanos?, ¿anarquistas?, ¿comunistas?) de ir a buscarlo en el monte y pretendierans asegurarse de que nos los iba a recibir a tiros. No debieron de buscarlo mucho, creo, después de todo, a lo largo de aquel tiempo. La zona, que yo conozco más o menos bien por mis correrías de niño, no es muy amplia ni los refugios tantos. Queda la cuestión, aparte, de la manera en que este hombre se hacía de provisiones. Bajaría por la noche, o tendría algún enlace que le acercara comida, ropa y noticias. Lo terrible es que no se puede interrogar a los muertos, y que de su dolor pasado y de sus angustias, no podemos referir otra cosa que las dudas y especulaciones que nos vienen cuando nos acordamos de ellos, al hilo de algo que nos contaran los padres, o esas noches que no podemos dormir, que serán más conforme envejezcamos. Hace fuera un día gris, como desde hace tres meses.

Consultando

Buscando cosas que Leo Strauss haya escrito sobre sobre Locke. Una duda: ¿lo que escribe sobre J. Locke en Derecho natural e historia, ed. Círculo de Lectores, libro inencontrable, es lo mismo que lo que escribe en Estudios de filosofía política platónica, ed. Amorrortu? ¿Es el mismo texto?

Ahora bien; estas cuestiones, a la humanidad en general, y a buena parte del alumnado (es un decir), le importa más bien poco. Puesto que todos los hombres tienden a la felicidad, no al conocimiento.

Sombras

En el año 1932, Pedro Salinas, un catedrático de literatura español, poeta con una obra prestigiosa ya a sus espaldas, iniciaba una relación amorosa con la norteamericana Katherine R. Whitmore, profesora de literatura española también. Del nacimiento de esta pasión, su despliegue espiritual y físico, su muerte y su resurrección (lírica) vino luego uno de los más asombrosos poemarios del siglo XX. La voz a ti debida es la primera parte de una trilogía que componen, además, Razón de amor y Largo lamento. Con pocos textos habrá alcanzado este lector irregular una sintonía pareja. Shalamov, en otro orden de cosas radicalmente diferente. O no tan diferente: si amor y muerte representan los dos polos de la vida humana, si ya no acaba ocurriendo que de la muerte del primero no pueda originarse otra cosa que la segunda. Salinas, un hombre ya maduro y casado, cumplía 42 años el año que se dio a la prensa ese libro asombroso y asombrado.

¿Las oyes cómo piden realidades,
ellas, desmelenadas, fieras,
ellas, las sombras que los dos forjamos
en este inmenso lecho de distancias?
Cansadas ya de infinidad, de tiempo
sin medida, de anónimo, heridas
por una gran nostalgia de materia,
piden límites, días, nombres.
No pueden
vivir así ya más: están al borde
del morir de las sombras, que es la nada.
Acude, ven conmigo.
Tiende tus manos, tiéndeles tu cuerpo.
Los dos les buscaremos
un color, una fecha, un pecho, un sol.
Que descansen en ti, sé tú su carne.
Se calmará su enorme ansia errante,
mientras las estrechamos
ávidamente entre los cuerpos nuestros
donde encuentren su pasto y su reposo.
Se dormirán al fin en nuestro sueño
abrazado, abrazadas. Y así luego,
al separamos, al nutrirnos sólo
de sombras, entre lejos,
ellas
tendrán recuerdos ya, tendrán pasado
de carne y hueso,
el tiempo que vivieron en nosotros.
Y su afanoso sueño
de sombras, otra vez, será el retorno
a esta corporeidad mortal y rosa
donde el amor inventa su infinito.

Es éste el último poema de La voz... Contiene, creo, una declaración de derrota y la petición de un reencuentro, para que, encarnadas, las sombras, den en almas. En general, en toda esta primer parte del ciclo, la mística amorosa lo es de manera consecuente, en cuerpo y en alma. Lo que vienen a confirmarlo los dos últimos versos: habrá invención, desde luego, pero entre cuerpos muy reales. Un infinto aquí, por mucho que se pierda. Igualq ue si lo hubiera escrito Quevedo, pero sin religión: puesto que las sombras convertidas en almas viven entre la distancia, no en el trasmundo. También ésta en un doble sentido: espiritual y física.

12 de marzo de 2010

M. el de A.

No sé qué será al final de este hombre que no conozco, y que no soy yo a pesar de que las iniciales coincidan. Él es fuerte y está enfermo. Yo no sé cómo estoy, pero soy muy frágil. Hiperestésico, inseguro. Ahora escucho a Chuck Berry, en un programa de Flor de pasión que tengo grabado de este verano pasado. Me imagino que todo fuera tan certero para mí como eso: escucho a Chuck Berry cantando Johnny B. Goode. No sucede así, qué le vamos a hacer… Él es fuerte y está enfermo, muy enfermo, y tiene la constancia de los que miden el tiempo con un agradecimiento continuado. Si son capaces de expulsar la rabia. (El padre de Ch. B. era diácono en el templo baptista de Saint Louis.) M. de A. es de esta pasta. Humilde, atractivo (de los que se llevan de calle a las mujeres), alguien que ha aprendido en la calle (pero se ha licenciado, por obligación no vocacional, en una de las carreras más difíciles: en F., que no es Filosofía, naturalmente. Pero él trabaja ahora en lo mismo que yo, aunque está de baja por su enfermedad.) Así que bien os podéis imaginar que es todo lo contrario de mí: que soy orgulloso, nada atractivo y que temo las calles. Confío en que este hombre al que no conozco, y cuyos éxitos pasados admiro con simpatía, supere el trance difícil en el que lo ha puesto la enfermedad. Confío en que su fuerza, que envidio, le ayude, y que llegue algún momento en que me tome alguna cerveza con él (El hombre guapo con ojos marrones, o algo así canta Ch. B.) y le diga hace unos años supe de ti cuando estabas muy mal y un amigo común me hablaba de ti y de tus andanzas por A. Que no es mi pequeña ciudad, en la que nunca pasa nada, fuera de las extrañezas climáticas de este invierno tan oscuro del año 2010.

***

No hablo de mi padre, aunque podría. Él guardaba silencio, así que no te extrañe que yo me sienta en la obligación de compensar su déficit de palabras (no su exceso de amor). Pero de veras que no hablo de él, sino de las madres que dicen, que decían, que de pequeños nos conformábamos con lo que hubiera. Cuando había que comer, comíamos; cuando tocaba bañarse, nos bañábamos. Así siempre, acordando nuestra persona a lo que venía. Los viejos llevan una existencia patética (sufrida). Les duele todo, padecen con la misma incomprensión de los niños, van perdiendo poco a poco y sin regreso posible toda su fuerza e independencia, no les entendemos. Pensamos que son egoístas, y quizás lo sean. No queremos pasar por lo que ellos pasan, tememos la vejez, la enfermedad y la dependencia más que la misma idea de la muerte. Qué experiencia terrible, más para los otros que para ellos que lo sufren, seguramente, qué horror el de perder la capacidad de reconocer a los tuyos con tus nombres e identidades. Lo que las madres decían, ya no lo pueden decir, no lo van a volver a decir nunca. Los padres están enfermos. Luego, según ley de la naturaleza, mueren. (Mueren los hijos y un infierno se ha instalado en la tierra para los padres. Cualquier padre desearía un instante de piedad divina, y que él no tuviera que ver eso. Yo desearía esa piedad divina. Pero no me la des, Señor, no fijes los ojos en mí. Aleja de mí los malos pensamientos, esas sombras que no van con la luz que anega el mundo, Tu mundo. Yo, que he visto a mis padres muertos, hace no tantos años y hace un mundo, yo me atrevo a pedir la piedad que me da miedo.) Mueren los padres y no queda más que lo que queramos hacer de ellos. Después de callar, de perder los recuerdos y los nombres de los suyos, o después de haber guardado un silencio obligado toda su vida, porque así lo quiso la naturaleza. Después de haber guardado una discreción sin reconocimiento, también---

Humanidad

Dios destina.

Sumatorio

Buena parte de las certezas obtenidas acaban siendo puramente negativas. Aunque no quieras hacer la cuenta, la cuenta llega.

***

(Justicia eterna) Se experimentará como penitencia lo que se ha practicado previamente como culpa. Sea.

***

Yo no fío al destino la acción o la omisión en mis asuntos. Habrán sido las circunstancias, pero si la voluntad existe y es firme, esas mismas circunstancias no tienen que representar una intromisión irreparable o un decreto divino. Es lo que hay, claro. Sea.

***

Un leve desajuste se produce en lo que dices y en lo que escuchan (o a la inversa: en lo que dicen ellos y escuchas tú). La intuición quizás no se engaña al percibir que la máquina no está bien engrasada. Temes que el viaje no sea largo. ¿Lo confirmas después?

***

(En la vida de los hombres) Yo no sé si en verdad se puede decir que se acaba lo que no llega a empezarse. ¿Cuándo comienza el comienzo?

Del estado de irritación

Como programa filosófico.

***

Siempre admiré los modos de Canguilhem, examinador de opositores.

***

No se hace mejores a los hombres comprendiéndolos, sino fustigándolos. La comprensión es hermana de la pereza, prima del crimen y madre del fatalismo.

***

Manifiesto. Vía blog (El café de Ocata).

11 de marzo de 2010

Años 40

El miedo nos habita. Dios o la conciencia que lo produce. (Yo me entiendo. Por ahora.)

Bluesmen

Lightnin´ Hopkins en youtube.

I fought ...

Contra el pensamiento

Las imágenes distraen. También el humor negro, o el blanco, o el gris ...

La mala memoria es la aliada perfecta de las dudas y los miedos.

Pantalla: superficie para una memoria infinita en la era de las identidades fungibles. ¿En qué mundo está lo escrito?

Paisaje humanizado

Fuente: Diario El mundo.

Marx y Hegel

Dialéctica de lo real y lo racional. O: de lo material y la superestructura.

El objeto es una síntesis

Kantismo según Goya. O perspectivismo.

También Nietzsche et al.: cada uno va con su carga a cuestas: idola, prejuicios o camellos.

Utopía

Piense Vd. en la metáfora: el hombre que duerme es la mente que piensa perfecciones mientras se le escapan (vienen de atrás) las consecuencias terroríficas ("Yo no sabía que ..."). Ojalá que durmiera realmente la razón. Porque cuando se desvela propende a idear tonterías o crímenes.

Siete años

Madrid 11-M. Siete años ya. Hace una vida. No debemos olvidarlo. A casi todos nos hizo peores.

Perdón: Seis años! No sabe uno ni en qué año está.

La España negra de J. Mosterín

Aquí apenas hubo Ilustración ni pensamiento científico, ético y político modernos. Muchos de nuestros actuales déficits culturales proceden de esa carencia.

Ni los va a haber. Déficits sí, claro. Cada vez más.

Cuando, en el Parlamento de Cataluña, Jorge Wagensberg mostraba uno a uno los instrumentos de tortura de la tauromaquia, desde la divisa hasta el estoque, pasando por la garrocha del picador y las banderillas, y preguntaba: "¿Cree usted que esto no duele?", un escalofrío recorría el espinazo de los asistentes.

Esto me recuerda un texto de W. Benjamin sobre la pena de muerte (en Dirección única).

Si se pudiera

Empezar todos los libros y no se acabara ni uno. Me voy acercando. Bah, son, en el fondo, como prospectos de falsos fármacos.

Correspondencias

Las palabras hermosas de los poetas obligan. Las de los amigos también.

***

El frío y mi cuerpo hoy.

Vs.

John Locke y las lágrimas.

***

Rareza y novedad.

***

Dudas y certezas.

***

El optimismo lockeano frente al pesimismo platónico (criptocristiano).

***

El tema 5 del libro de texto (Naturaleza y cultura) y la vida.

***

Pitágoras; los chinos.

***

Las lágrimas y la lluvia; si es que no son lo mismo en dos rostros diferentes.

10 de marzo de 2010

Pronóstico

Será la vida de estos pueblos perdidos nada más que soledad y derrota, y aún seguiremos recogiendo el polvo de las calles (los seres y los días), y así nos haremos la ilusión de que salvamos algo del olvido. Nosotros ahora, otros después. La misma cara oprimida del perdedor, idéntica faz de traidor. ¿Quién separa la culpa del pago penitenciario?

La vida es realmente curiosa

Por una coincidencia que a mí ahora mismo me parece sorprendente, ha caído el RM en su trofeo, el de las noches mágicas europeas. Pero no voy a decir la coincidencia...

Differentia specifica

Separa al animal del niño la conciencia potencial del dolor que en este último se contiene. El animal sufre, y hasta puede morir de compasión, es verdad. Pero no hace su vida a partir de la pérdida o la herida.

Origo, II

La literatura manará de cualquier cosa -del juicio crítico o del gusto de los lectores. De sus cronotopos accidentales. El no-ser, la muerte, el engaño, etc. representan en espejos diversos una y la misma proteica necesidad.

Origo

La escritura mana del aliento seco -de las decepciones.

(En esta tesitura, ¿qué ha de significar la floración del almendro -si ya ha sido o si no? La naturaleza nada dice al hombre.)

Wes Montgomery, Radio 3, II

Wes Montgomery. Un genio de la guitarra 2ª parte (A Todo Jazz)

Calviniana (It.)

Un hecho puntual está enmarañado en tantas relaciones que cualquier apreciación o juicio valorativo al respecto resultará posible. En uno de los nodos de la telaraña se ha percibido un movimiento (amor o crimen) y no se puede determinar su procedencia. El hecho está, así como las apreciaciones diferenciales de la araña y de la mosca, entre las infinitas posibles (según nos demanda Spinoza).

Burocracia colectiva

Miseria privada.

¿Qué significa evaluar?

¿Qué significa vivir?

9 de marzo de 2010

Paradojas

a) Multiplicas las palabras y no dices nada. Escondes algo tras la retórica (¿retrometafísica?, ¿artificio?).
b) Dices, escribes, lo mínimo, o guardas silencio. Todo se transparenta.

Fenomenologías

Urbanas, de bar.

Fuego amigo

Nos hacen creermos más de lo que somos. Luego se paga. Siempre.

Wes Montgomery, Radio 3

Wes Montgomery. Un genio de la guitarra 1ª Parte (A Todo Jazz)

Vértigo

La edad.

En eso estamos, y en el camino nos encontramos

Supongo que escribo los posts para que no se me olvide lo que querré hacer en el futuro, dictado por un yo ya pasado que casi ni recuerdo. Lo que más me gustaría, sobre Julien Green, es leer su diario, su Journal, su salón de pasos perdidos. Diecisiete tomos, nada menos. Quería escribir ese post sobre Julien Green pero en estos dos meses y pico no me senté a escribirlo. No tendría ganas, digo yo. Hoy me he sentado a escribir que quería escribirlo, que debería escribirlo, que la idea era proponérselo, tener la idea, la predisposición indispuesta. Sirva este no-post para no tener que escribirlo.

Fe o temor

Yo no sé por que no se ha de aceptar que entre ser y nada hay un infinitésimo, una nada que se precipita y nos convertirá a todos, ya nos está convirtiendo, en materia de olvido.

Una distracción, una mirada a destiempo o a deslugar, realiza la justicia debida, la que tienen que pagar los entes por su condición. Han surgido, brotado de la sustancia o de la misma nada (¿por qué ha de resultar extraño que deban vover a ella?, ¿no han de desearlo en verdad?).

El carácter obsesionante de este hombre anónimo no le deja ver esa alegría que yo me digo; i. e., que después de todo, este infinitésimo interpuesto, esta cantidad casi nula rellenando el vacío, mínimo puente sobre las tinieblas, tendría que ser cifra o razón suficiente de la alegría.

El lenguaje está ensamblado con mentiras o metáforas (sostienen los sabios). Lo mismo que los días, me digo yo. Me dicen. A la luz de cada mañana, para que no nos mate de una vez, le respondemos con una trampa. No hay más verdad o constancia que la de esa red con la que burlamos al reloj. Si esto es el envés, la alegría será la conciencia o el haz.

Esta mañana, por la endiablada carretera de montaña, la nieve hería de tanto blanco. Primero pura, la nieve, destellando luego en cuanto el sol asomó al otro lado del valle.

La técnica nos protege del frío exterior. De la nieve sólo nos queda la rotundidad del color, puro o reflejo. Pero no el frío, como del mar, al llegar a A., sólo nos queda el azul sucio, y no la humedad que se pega a los huesos. A causa de la técnica. También tememos a los artefactos, sin embargo. Estamos en sus manos: el carácter obsesionante posee un olfato inigualable para percibir el miedo que nos causa todo, una vez que hemos desterrado los dioses crueles, sin haber renunciado al deseo de seguridad. Un infinitésimo entre existir y no. Entre el día y

8 de marzo de 2010

... and all the rest...

De buen parte de nuestros actos y omisiones no sabemos o no podemos dar razón. Silencio. Nada.

Fe

Querría pensar que los organismos vivos, las creaturas, expresan, mediante la alegría, su agradecimiento o reconocimiento a la totalidad de la que forman parte. Cada eslabón consiente, a su debido tiempo (sonrisa o amor), en la cadena.

Quiero y no termino de poder... o es que me inquieto al considerar que, por un lugar especial del hombre entre las cosas, un acto privado pueda suponer algún quebranto en la totalidad del ser. ¿Es esto la conciencia? ¿O es más bien la trampa tendida a los filósofos por el lenguaje -y propalada milenariamente por ellos? En cualquier caso, si hay una correspondencia entre ética y ontología, no me cabe imaginar sino que la muerte, la nada y el castigo refieren a un mismo incumplimiento o extravío.

Paremiologías (nietzscheanas)

Cuando menos te lo esperas, salta la liebre moral.

Anticartesianismo de Salinas, III

De lo cual se deduce que ha de buscarse por certezas. No por una intuición evidentísima que venga de la nada, sino por un dogma o axioma que a saber de qué acto de fe dimanan… Por lo mismo que ha de buscarse en la alegría, originada seguramente también en una fuente extraña…

Cito de segundas

... Pero estoy de acuerdo (aunque tenga mis dudas acerca de la prosa de R.S.F.)

La execrable jerga de la odiosa secta.

Anticartesianismo de Salinas, II

Te busqué por la duda:
no te encontraba nunca.
Me fui a tu encuentro
por el dolor.
Tú no venías por allí.
...

(En La voz...)

Cartesianismos a medias

Casi siempre me equivoco, casi siempre soy.

No está mal recordar al viejo maestro Teognis

... no haber nacido sería lo mejor; pero, ya que se ha nacido, ¡ojalá pudiéramos traspasar muy pronto las puertas de ultratumba y yacer ahí cubiertos por un montón de tierra!