8 de julio de 2011

El “Se” en el buen sentido

(Entre Heidegger y Hofmannsthal) Los enunciados más sencillos se me vuelven incomprensibles (¿tiene que ver esta memoria disruptiva que padezco?), si existe la mínima mediación retórica en el mensaje.

Buen indicio, por otra parte: que el lenguaje hable solo, no sostenido por ningún sujeto. Conversación pura que corresponde a una contemplación del mismo cariz. Si dos contemplativos pudiesen dialogar, no parecería que su hablar les perteneciera. Sucedería, sería real a la manera del mito. Puro, sin añadidos.

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