Sé a ciencia cierta que soy un ser vulgar, lo cual, me hace luchar contra mi condición con uñas y dientes, lo cual, me hace ser aún más vulgar.
Negar la vulgaridad del yo es afirmar la estupidez propia.
Sí, si se niega para quedarse; no, si se niega para salir. Dialéctica. Doble faz del mundo en general y del lenguaje en particular.
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