31 de diciembre de 2008

Noticieros

En las imágenes televisivas, de fin de año y recordatorio, una vez más los exempla horribles de la maldad específica, como la justificación (¿hacía falta?) de la mirada angélica a lo atroz de WB/PK.

Guerra, muerte, mentira...

La historia no tiene salvación posible, y progreso no es más que una palabra que pretende ser una clave mágica.

Los noticiarios fomentan la información espectáculo, el endurecimiento y a otra cosa, pero también el asco. ¿Posible fundamentum moral?

Prometeo, la nuova scienza, Robinson Crusoe

Según las Regulae (VIII): la madera, la piedra; luego el yunque y el martillo...

Según la luz natural y las intenciones autodescubiertas...

«Este método [El examen de la extensión de la razón debe empezar por el reconocimiento de aquellas verdades más elementales y fáciles] imita a aquellas artes mecánicas que no necesitan de la ayuda de otras, sino que ellas mismas enseñan cómo es preciso fabricar sus instrumentos. Si alguien, pues, quisiera ejercer una de ellas, por ejemplo, la del herrero, y estuviese privado de todo instrumento, estaría ciertamente obligado al principio a servirse como yunque de una piedra en lugar de martillo [sic; ¿?], disponer trozos de madera en forma de tenazas, y a reunir según la necesidad otros materiales por el estilo; y después de preparados éstos, no se pondría inmediatamente a forjar, para uso de otros, espadas o cascos, ni ninguno de los objetos que se hacen de hierro, sino que antes de nada fabricará martillos, un yunque, tenazas y todas las demás que le son útiles.» (Descartes, Reglas..., VIII, según la trad. de Navarro Cordón en Alianza ed., 1984, pp. 103-104)

¿Hemos leído bien? (Los ojos engañan a veces y una mente turbia oscurece aún más las interpretaciones, como reconocen todos los enamorados.) Vendrá toda nuestra soberbia de tecnólatras y socialdemocráticamente tibios (manipulables hasta el tuétano) del olvido de un paso mágico, que parece un imposible, desde la naturaleza a la técnica.

Vendrá a causa de una donación olvidada.

El hierro a partir de la madera y la piedra...

Un Robinson soñado vive en el proyecto cartesiano. Anteproyectado. Un sujeto que se las apaña epistémico-técnicamente en Solusipse Island. Un ser que de lo simple y menos apto, lo elemental, construye la babel cientifica. Sí: por analogía con la técnica, existente virtual en la madera y en la piedra, hállase la mathesis potencialmente universal, potencialmente tecnológica a rabiar, en los rudimentos de saber del niño y aun en sus balbuceos. Según la misma VIII de las Regulae.

30 de diciembre de 2008

En la Tercera...

... de las Regulae cartesiana se contienen estas extraordinarias palabras:


(Según la versión de las Reglas cartesianas de Alianza, traducida y prologada por J. M. Navarro Cordón)

El intuitus existencial está dado sin más atisbo de duda, como una de las cosas con que el Dasein se despierta cada mañana. Inmediatamente después se conoce... que piensa. ¿Qué es lo que piensa? Matemáticas, of course. Si no piensa en esas cuestiones y en otras similares se queda el ego en la maníaca advertencia de que soy soy soy, que es cosa de dioses celosos.

Para salvarse de la enfermedad religiosa tendrá que acostumbrarse a saltar de su incuestionado existir a la claridad de las verdades geométrico-analíticas. Siglos después, la única manera de soportar la vida pasará por la adquisición de artefactos tecnológicos, y por convertirnos en seres digitales.

Sujetos domésticos

El espacio entre cuatro paredes acaba transformándose en un traje a la medida de la persona. Los objetos, en sus adornos.

El tiempo mismo experimenta cambios. El tiempo, el color del tiempo.

El tiempo acaba siendo uno y su memoria, mientras los objetos se hacen eternos. Huellas de nuestras culpas y errores, impedimentos del olvido.

Nos cuestionamos

¿Por qué asumimos lo intolerable? La ética es incompatible con la política.

Nos decimos.

Lo intolerable = ingresar en la cuenta de lo inevitable las víctimas civiles (en realidad todas o casi todas lo son).

Lo intolerable = que el humanitarismo piadoso sea visto como gesto. Porque sea un gesto o porque no lo sea. Porque sea hipocresía o porque los demás no aceptemos la piedad, según principios más altos de tipo político.

Lo actual, por real en sentido metafísico, lo actual en sus implicaciones práctico-emocionales... lo actual puede constituir uno de los factores, signos, elementos, etc. de nuestro estar cerca de la verdad o del error.

...

Relacionado con lo último: la jerga de Martin H. hácese visible puesta enfrente de su girar la cabeza político, una vez que la guerra se había perdido y que la época del Ser no pasaba por los cuarteles de las SS, una vez que el que altitonaba sobre el movimiento antiUSA y antiURSS se esconde en un silencio definitivo.

¿Para no confesar un error? No creo. Para no confesarse a sí mismo que había sido un imbécil en la práctica y que eso mismo podía repercutir en la teoría y que se viera la mala calidad de la obra y el edificio...

Un imbécil, el filósofo con más talento por cm2 del siglo XX.

29 de diciembre de 2008

Nosce te ipsum

En lo aprensivo se reconoce el altruismo. ¿No?

Un texto de Martin H. puede llevarnos fácilmente a pensar que estamos haciendo trampa; y que, en lugar de seguir rigurosamente la argumentación, se nos está pidiendo que domingueemos un poco en el territorio filosófico.

La humanidad demediada

“Por supuesto que ha habido víctimas civiles.”

“… tantos políticos de derechas e izquierdas, a los que tan fácil les resulta condenar un bombardeo ante la opinión pública.”

¿Por qué asumimos lo intolerable? La ética es incompatible con la política.

***

(En otro orden de cosas)

Escritura ideológica: "... efectivamente, la tendencia más firme para los próximos años será aquella que se oponga al comportamiento, a la acción o la apariencia inmoral".

Ya, claro... Es evidente que las cosas van por ese camino...

***

Que cada uno piense.

Ein volk, eine sprache

Dijo, justificando que se exigiera a los inmigrantes el conocimiento de catalán, que era preciso que hablaran catalán (y en público) para ser así un solo pueblo. Insisto en que no estoy del todo seguro de que el presidente catalán sepa lo que dice. No quiero ofenderle: sólo poner en evidencia su piloto automático. (Arcadi Espada)

A new comment

No será oro todo lo que reluzca en la retirada de los dioses a sus altares o al olvido:

A Freman:

No sé si entiendo lo que me quiere apuntar con las implicaciones. Creo que se refiere a que la presencia de razones (C) que motivan la decisión de alejarse de la religión (A), que "casi siempre" se dan, es razón suficiente de un progreso intelectual (B). No digo que no, e individualmente es legítimo ir de una cosa a la otra: o sea, del escepticismo (respecto a la fe) al conocimiento (racional y/o científico). Pero yo no me quería referir a esas situaciones individuales, sino a las colectivas, resultantes de un abandono práctico de la fe religiosa... que casi nunca tiene que ver directamente con la disonancia cognitiva que provoca un saber controlable (¿popperiano?; crítico, en todo caso); o que nunca tiene que ver meramente con eso, sino con procesos de más amplio alcance, que tienden a nombrarse como "secularización" y que implican la retirada de la religión de su influencia pública y su limitación a la [vida] privada. Esto es, que cuantitativamente no ha habido motivos racionales para abandonar la religión, sino que las cosas han pasado así (en Polonia ocurrió de otra manera, y la religión se mantuvo y hasta se reactivó contra el despotismo del régimen comunista) sin intervención excesiva de la conciencia. En mi comment anterior dije que a lo mejor mi postura era elitista. Quizás no sea ésa la palabra, sino más bien descreída y un poco conservadora con respecto a lo que podemos esperar de estas sociedades [nuestras]. Claro, en esto se deja guiar uno por sus impresiones de conjunto, muy subjetivas aunque no infundadas, y la verdad es que mi impresión subjetiva de conjunto no va por el camino de pensar que en las ciudades postindustriales españolas (por ejemplo) se ejerza una actividad pensante más sofisticada que entre los descendientes de agricultores muy motivados para el aprendizaje. (También me dejo llevar por lo que sí creo que conozco de primera mano, por lo menos en mi persona: salvo excepciones, los muchachos tienen una inquietud intelectual tendente a cero. Aunque ellos no son culpables sino... helas, la sociedad.) No veo yo inquietudes por saber "masivas": nunca las ha habido, vale; ¿pero ha existido esta incuria y esta depreciación del saber entre los que tenían posibilidades de valorar el saber? Pienso, sé que me voy de una cosa a otra, que sí que se ha activado una enorme potencialidad de intercambio de ideas y pareceres a través de Internet, en un grado que ya habrían deseado los gigantes sabios de otros siglos. Ello es digno de la mayor consideración. Personalmente creo que la filosofía, a la que "profesionalmente" me dedico, era una actividad prácticamente muerta (limitada a la Universidad) antes de Internet y los blogs, y que eso afortunadamente ha cambiado, sin que la cultura del libro se haya menoscabado en lo más mínimo. O sea, que por esa parte, muy bien. Pero luego le das la vuelta a la moneda y no veo que entre los cultores de la ciencia y la sociedad haya existido una efectiva sinergia o contaminación o lo que sea. Además, el tópico de las dos culturas sigue haciendo mucho daño, en el sentido de que se carga a las humanidades con un anticientificismo de opereta, como si fuera cosa (el oponer pretensiones críticas a la ratio calculadora e instrumental) de pensadores de zarzuela y casino, y no es así: Heidegger y los frankfurtianos son algunos de los espíritus más sabios e inteligentes que ha producido el siglo XX. Hay también, a eso voy, una ambición y soberbia enorme en la ideología de las ciencias y las tecnologías. Una confusión, por otra parte, entre lo que se puede y lo que debe ser/hacer... En fin, todo tan intrincado que yo no soy capaz de hilar tan fino como para percibir un automatismo entre retirada de la influencia religiosa e ilustración social general. No entro a comentar la cuestión de la validez de las encuestas (se podría, y no porque la encuesta sea de Público) para conocer la presencia efectiva de la razón en el público opinante. No creo yo ser mucho más ignorante que la mayoría, pero confieso que muchas ideas científicas las tengo por artículo de fe (es decir, porque no pienso que los científicos sean espíritus malévolos sino, al contrario, interesados en la verdad), y no albergo muchas esperanzas de que una divulgación masiva del conocimiento científico produjera otra cosa que propaganda científica, otra forma de educar "para" la ciudadanía... Mientras tanto, me esforzaré yo, antes que nadie, por aprender yo mismo y superar en la medida de las fuerzas mi ignorancia, sin atreverme a dar por sentado (ex cathedra periodística) que de la marcha de las nubes religiosas vaya a venir la luz científica para la sociedad en pleno. Qué sabe uno! Un saludo. MLL.

28 de diciembre de 2008

Día de los inocentes

La misma debacle en el mundo: nulla spes.

Ansiedad en los corazones.

Hipocresía, por otro lado.

Ojear/Hojear Rayuela de Julio Cortázar. Algunas perlas, sobre la escritura, entre las Morellianas. [La informática es el paraíso de lo cuantitativo: 127 ocurrencias de “Morelli” y 9 de “Morelliana”, según el buscador de Scribd. Qué fácil el olvidarnos de que después de la cantidad es todo lo que falta.]

Reconstruyendo a Chesterton

Comment al post:

Pues a mí me parece que Chesterton llevaba más razón que un santo... aunque fuera Chesterton. Porque me parece ingenuo pensar que porque se deja de ser católico (o musulmán o judío o budista) inmediatamente se le infunden a uno todas las luces que le faltaban. Se le infundirán si se toma el trabajo, cartesiano y kantiano, de pensar por su cuenta. Porque si no, lo que ha hecho es nada más que borrar la pizarra para que vaya y escriba el primero que llegue, con buena intención o con mala intención, que no hay que pensar en que la humanidad sea bondadosa. Entiendo, en la frase de Chesterton, que hay una referencia a la gente, al people... a la masa, ¿por qué no?, y no tanto a lo que a una persona le acontece en su mente cuando deja de creer. A lo mejor es elitista lo que pienso, pero es lo que pienso: esto es, que los beneficios racionales de la pérdida de la creencia, supersticiones colaterales incluidas, son tan inmediatos como los del dejar de fumar, y que sería deseable la extensión de esa actitud mental propia al conjunto de la sociedad. Sólo que... me parece que hay algo de orgullo (luciferino, oh la la) en creerse que uno mismo, o la ciencia natural, vaya a poder ser el ilustrador/emancipador/benefactor de la humanidad... (Como si además la humanidad se dejara "benefactar".) Porque el camino del descreimiento de uno, suyo es y de nadie más, y tiene que ver con muy profundas razones que no son fáciles de transmitir. Pero ya digo... entiendo que Chesterton se refiere como a una mágica, aunque real si se toma en cuenta la acción secularizadora de siglos en el mundo occidental, a una mágica situación de descreimiento extendido... En este caso no es que me parezca paradójica la sentencia del grueso escritor, sino que me parece casi una proposición protocolar, de lo descriptiva que es. ¿O es que ha habido un real incremento de la racionalidad a pesar de la disminución de la creencia religiosa en el mundo occidental? Igual estoy equivocado, pero pienso que no, que en absoluto; que en ciertos respectos somos infinitamente más clientes y tutelados que en épocas menos avanzadas científico/tecnológicamente. Quizás sea otra paradoja, reminiscente de otras situaciones políticas... pero contra la religión se pensaba mejor. Ahora tenemos magníficas oportunidades de elegir entre la nintendo, la play, la wii y los infinitos cacharros. En fin, que alabo sus esfuerzos y los de todos los racionalistas por difundir el saber científico. Yo mismo seré seguramente un racionalista, pero mucho más un escéptico que no confía en la difusión de la ciencia más que si ha pasado a formar parte de la creencia propia, pero no como una ortodoxia acrítica nueva. Saludos. MLL, autoficcion.blogspot.com

Sueño de un dios

Darwinista moderado -se confiesa delante de la religiosa, a la que no le hace ninguna gracia. Se justifica él: sería demasiado complicado (¿es ésta la palabra?) el tener que asumir una intervención continuada de la divinidad, para poder explicar ciertos fenómenos paleontológicos. Le pone un ejemplo: la economía funciona ordenadamente -pero no ahora, tiene que admitir- sin necesidad de una dirección consciente de los hechos económicos. Funciona, continúa, nada más que con las intenciones de compra y venta de diferentes personas, con el auxilio, eso sí, de regulaciones que facilten los intercambios y la paz social.

Yo no sé si se da cuenta de que él mismo concede un argumento a la religiosa cuando, inmediatamente, advierte que la evolución darwiniana (competencia malthusiana intra e interespecífica por los escasos recursos) necesita una ayuda para producir orden a partir de los movimientos iniciales meramente mecánicos.

27 de diciembre de 2008

De Morelli


En la p. 564 de Rayuela de Julio Cortázar (en edit. Cátedra, estudio y notas de Andrés Amorós; mi ejemplar es de 1991, de la 6ª ed.)

Se parte de la penumbra, pero ¿se hace alguna luz en algún momento? ¿Se muere sin crear?

Renuncias

A la literatura de ficción: para fábulas ya estoy yo. Solamente textos referenciales: ensayo, historia, filosofía, sociología, etc.

A la fe. No mueve montañas sino de sangre.

A pensar otra cosa que [considerar que] escribiendo un diario se aprende a escribir... un diario. Sorpresa!

A las ideologías. Otra fe.

Al positivismo científico: solamente Rilke y Heidegger.

A considerar que haya en el fondo (cultural) otra cosa que valga la pena que la filosofía. Si vale la pena... es filosofía, ese saber añejo según los tontuelos del día.

A la filantropía, una fácil cura de almas, propiamente administrada, para presumir.

A olvidarme de que debo un texto de Morelli.

A considerar que yo pueda hacer otra cosa, albergar otra ambición, que la de ser un correcto comentarista de textos que valen la pena.

A pensar que exista una palabra pagada valiosa.

A lo politically correct.

A creer en la humanidad en un sentido cosmopolita. Imposible.

A comprender, en el plazo de una vida, el funcionamiento de los artefactos nanotecnologicos ad usum puerorum. Aunque sospecho que se trata de una manera nuova de piratería. Renuncio, mucho más, a comprender los libros de instrucciones que, en clave irónica sin duda, los acompañan. (Cosas de ingenieros estos enloquecidos cacharros. En venganza, se me antoja proponerles a los mentados engineers una selección de pasajes abstrusos de la Ph. d. G. de Hegel y de S. und Z. de Martin H.)

La caverna de los disputantes

"Sin embargo, es comodísima esa manera de filosofar, para quienes poseen ingenios muy medianos, pues la oscuridad de las distinciones y principios de que usan, les permite hablar de todo con tanta audacia como si lo supieran, y mantener todo cuanto dicen contra los más hábiles y los más sutiles, sin que haya medio de convencerles; en lo cual parécenme semejar a un ciego que, para pelear sin desventaja contra uno que ve, le hubiera llevado a alguna profunda y oscurísima cueva; y puedo decir que esos tales tienen interés en que yo no publique los principios de mi filosofía, pues siendo, como son, muy sencillos y evidentes, publicarlos sería como abrir ventanas y dar luz a esa cueva adonde han ido a pelear." (Descartes, Discurso del método, Parte VI, según la trad. de García Morente, disponible en Espasa)

...

No nos paramos a imaginar, con la frecuencia debida, que si la caverna platónica hubiera tenido ventanas no habría hecho falta que saliera nadie; y que la ciudad perfecta que trae el pródigo que regresa se podía ir a hacer puñetas por innecesaria, a causa de lo cómodo que se está en casa viendo el espectáculo del exterior y aquí me las traigan todas.

26 de diciembre de 2008

La admiración por el Ser

En tierra yerma no hay que sentir nostalgia por la vida ni temor por el tiempo.

Un racionalista, liberado de sus pasiones, tiene que admirar la redonda plenitud de lo que es.

***

Luego, en la ciudad infantil de los noticiarios, vemos que se enseña a los niños a ser futuros ciudadanos participativos, responsables y autónomos. Clientes, cuando hay que llamar de Vd. a los citoyens y las citoyennnes porque se aproximan elecciones. Consumidores, con un mohín de desprecio socialdemócrata/democratacristiano, cuando no están cerca los comicios.

***

Aunque quisiera, no podría fingir indiferencia. No sabría.

Imagen

Un hombre pasea con un libro bajo el brazo: tonto, loco o rabino. ¿Qué es lo que no era Don Quijote? (En la premisa hay una identificación tramposa.)

Antiilustrados del mundo...

Tras el Telón de Acero, en el bloque del socialismo real atque triomphans, se quiso crear la ilusión de una sociedad de consumo: añadiendo falsedad a la falsedad, sumando la mala calidad al consumismo.

Como para salir corriendo...

De esta farsa que fue el siglo XX vive el actual, reviviendo paso por paso sus achaques intelectuales, a ver si los crímenes vienen después. Pronóstico.

Lamento à la heideggerianne

Esta civilización tecnológica ha logrado producir a simultáneo la chapuza y la estafa en los cacharros nanotecnológicos para niños.

En los carísimos cacharros anti-ser, digo.

Quid pro quo

El pretender solucionar una dificultad real (las nubes) con una medida imaginada (el encanto ausente) representa una tentación a la cual los españoles, como individuos y como pueblo, no saben resistirse.

No. Definitivamente. Prohibido. Stop.

***

¿Por qué tendríamos que extrañarnos de que un hombre de 83 años -cuando escribió el libro, en 2005-, Tomás Maldonado, produzca un texto admirable, Memoria y conocimiento?

¿Por qué estoy equivocado?

25 de diciembre de 2008

Merry Christmas

Los Ayuntamientos del Valle proveen de altavoces con villancicos y frigidísimas luces azules (más heladas que los témpanos de ciertas almas) con navideñas stars, con el fin de la mortificación y recuerdo de los espíritus cabizbajos. Si no, no se comprende este atosigamiento del viandante, que puede ser ateo. Incluso en estas fechas.

Tomás Maldonado, Memoria y conocimiento

Al hilo de la lectura, surge la idea de si el "autor" hipertextual (aquel cuyo texto traspasa sus fronteras hacia otros textos, vía links) debilita o fortifica la condición tradicional y prestigiosa de la autoría. TM considera que el autor sale fortalecido, a pesar de las apariencias.

Sí, pero de otra manera. No rige, sino que guía.

Anotemos nosotros que en esa tesitura no es improbable que el mismo guía se pierda: en silencios, medias verdades, ficciones de nombre y de acontecimientos, etc. (autoficción).

(Para el caso, muy improbable en esta hora y lugar, de que surgiera el desideratum investigador)

Descartes und Heidegger

Fascinado y asqueado, según turnos, por el lenguaje y el abuso del lenguaje que ejerce Heidegger y que no siempre aclaran los traductores (por decir algo). A veces me parece autenticidad, a veces me parece jerga, y no siempre tengo claro cuál de las dos.

Heidegger: ¿un marxista conservador? Un disparate, seguro. Pero la DI de H/A no dice cosa muy diferente de lo que se contiene en los textos heideggerianos post Ser y tiempo. Es decir, que no habrá tanto disparate para quien se tome en serio la tarea de una filosofía de la cultura con ambiciones de otra época.

Esta línea de la filosofía. O la otra, la de la claridad: Platón, Descartes, Wittgenstein. En ese orbe cerrado de cristal no hay dudas. Lo malo es cuando la mosca se ve obligada a salir de la botella, lo que suele coincidir con los arrebatos de la pasión.

Tragedia nostálgica (para la filosofía irracionalista) o tragedia inevitable (para la otra corriente o el otro río de la historia de las ideas).

***

Martin H. en youtube.

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Post it:

Pendiente texto sobre la caverna cartesiana.

Pendientes palabras de Morelli.

24 de diciembre de 2008

Antiutilitarismo, o de la mayor...

... desgracia para el mayor número:

Los coches, los teléfonos, las rutinas burocráticas conforman cada vez más este atroz paisaje que impide a los hombres estar en su verdad de soledad y reflexión. De hecho, quien reflexionara habrá de parecer torpe, incapaz de desplegar las habilidades preceptivas de la ultramoderna vida económica.

Moviéndome por mi pequeña...

... red social de blogs me encontré con esta entrada maravillosa de un paisano escritor, citando por extenso a Fernando Pessoa. Me gustaría pensar en una Isla de los Comentarios, para espíritus afines.

Para explicar, a quien no la conozca, la rara felicidad que produce la escritura de una isla desaparecida hace 73 años.

***

El cátaro que el artista lleva dentro: contra el mundo y toda la Creación. (Léase con temblor y piedad.)

Proposiciones moleculares

Durante el tiempo de su periplo en el Beagle, tuvo Charles Darwin, futuro fundador de religiones, ocasión de bajar a tierra y pasar una temporada cabalgando con los gaucheros, mira tú. Después, ya en Inglaterra, pasó ocho años estudiando la morfología de los percebes. Al despertar, se siente dolor en los huesos y una angustia indefinible en la boca.

De lo cual se deduce que el universo es un conjunto complejo e inconexo de hechos, que basta meramente para que del desorden percibido extraiga el sujeto su existir trastornado.

***

¿Cómo se entendería que, exactamente aquella tarde fría y sin gracia, pudiera alguien tener el terrible sueño del retiro de Dios?

Un forastero misterioso...

... que visitara la provincia sudoriental de A., en el país de E., a finales de 2008, tendría que sorprenderse de la efectiva y total sustitución de la teocracia del niño dios por la mucho mejor administrada del aprendiz de comercio renacido.

Renovación de la vida, no; renovación del espíritu comercial. [Papá N. como protoempresario capitalista con la cara paternal. Los herederos son peores.]

***

Mr. Scrooge solamente soportaría los villancicos con la voz de Tom Waits. ¿Lo he soñado o lo oí en la calle?

Sí, me gusta pensar que Tom W. deconstruye y minimaliza las entrañables canciones navideñas, para disfrute y gozo altísimo de la gente cool.

Also...

Pharmakoi, planes

Dejar ser al texto, a la vida: que las ideas fluyan, si quieren; que los seres sean. Uno mismo también. Descomprometerse. No inmiscuirse: ser como el extraño ante las estrellas.

...

Un extraño delante de las estrellas no es un forastero que mira de frente al cielo, llevando sus ojos hacia lo alto. Un extraño no es más que un ser común que no comprende y que se admira de la inalcanzable legalidad de los mundos infinitos. Con los ojos vueltos al cielo el hombre se convierte en un apátrida.

23 de diciembre de 2008

Rapport clinique

Los martes por la tarde vuelve… ¿Cómo iba a dejarme tranquilo? El antiángel, ladrón de mi tiempo…

Todo, lo admito todo menos la pérdida de la voluntad. La voluntad, el lugar de donde procede la rectitud de los juicios. Sin voluntad no soy.

***

Están ahí, incluso moviendo la mano que lo escribe y provocando la conciencia que lo advierte. ¿No? Si están todos... uno es todos... también.

Se comenta a vuelateclado. Al releer el comentario, oh paradoja, se piensa y se dice lo mismo y se piensa y se dice lo diferente: maladies de los sujetos comunicantes.

***

Por la noche ya es otra cosa: la modestia del lector. Heidegger, "La época de la imagen del mundo". La beatitud conventual posible.

La ciudad en que las palabras ya no significan

H. T.: "Hubo un tiempo en el que se encumbraba con razón la labor civilizadora de las ciudades..."

Malos augurios

«Leo mucho en los periódicos del frío/ y de sus secuelas, de tontos y muertos/ de desplazados, de asesinos y miriadas/ de planchas de hielo, pero poco que me sosiegue» (Ingeborg Bachman)

La Ilustración ha muerto: la sangre vuelve del suelo. Puede pensarse.

...

Ítem más, en esta España nuestra: “¿Qué hacemos con el libro de Miguel Strogoff cuando el niño acabe de leerlo?” –me preguntó ella a su vez.

[Por la tarde ya: Se me ocurre una cosa: pegarle fuego al libro y denunciar al maestro por la osadía, por someter a los infantes hispanioles a la infamante tortura de hacerles pensar que hay un correo del zar que figura el viaje y el conocimiento. No. Los infantes hispanioles deben estar hasta edades avanzadas de su vida bien recogiditos y a salvo de la libertad.]

***

Adversus Hispaniam.

Criptograma

En Cicely, Alaska, espera el médico neoyorkino, destinado allí para saldar sus deudas de estudiante, la llegada diaria del correo aéreo. Aunque le interesa tanto o más el mensajero que el mensaje. No obstante, la resolución de esos días extraños, de cielo casi infinito y nívea naturaleza sembrada de majestuoso verde, queda en el pequeño estudio de radio en el que otro espíritu exiliado y a sueldo pincha a su debido tiempo los decretos de las musas---

22 de diciembre de 2008

Una cierta hybris

Si el precio de la claridad, de una escritura viva, tuviera que ser la pérdida de la razón, o de la fe, o la misma admisión estoico-nietzscheana del dolor y la constante frustración, no se me antoja quién estaría dispuesto a pagarlo.

Atiéndase a que la ganancia es mínima, si es que hay alguna: una miseria continuada, sangrante, un espesor en las ideas y en el ánimo, para una pobre pepita de oro en la que otro igual se reconoce, y que siga la rueda.

Concelebrando las rosas

...y recuerdo a Juan Luis Panero
disertando, en un magnífico poema,
sobre no sé qué estúpida
convención en Roma. De poetas,
de acaudalados poetas hubo de ser.

Lógico. Normal. Lamentable. Y si hubiera una convención de ángeles destituirían a su dios. Si, rizando el mal, fueran españoles, se pelearían unos contra otros.

Lunes sin sol

Tampoco esta feliz tarde navideña es la de la alegría de la huerta -reflexiona Mr. Scrooge, que ve el mundo enfrentado y muy extraño, diríamos que hostil.

La costumbre ya la podía haber adquirido, pues hace cuarenta y dos otoños colmados que fue arrojado a él, pensamos nosotros. Pues sabemos que este señor pasó por una calle por la que había andado Martin H. unos momentos antes, y todavía no se había ido su geist.

Mundo moderno

No sé exactamente cómo entender (cómo explicar/me) la figura cartesiana del genio malvado, pues tengo en el cerebro una piedra que esta mañana estoy empezando a desplazar con sufrimiento y sudor.

[Se sube a la montaña y se vuelve a caer. El único consuelo es que algunos días el peso es olvidado. ¿Olvidarlo del todo? Imposible: tanto como que Prometeo no advirtiera el águila.]

...

Cabe, históricamente, pensar en una reminiscencia maniquea en el alba de la filosofía y la ciencia moderna. Sin necesidad de acudir a esta vía, que semeja arquetípica (luz Vs. oscuridad), no está de más recordar/me la inquietante presencia de lo mágico y la Inquisición, ¿paradójicamente?, en la era de la imprenta y los descubrimientos, en la época de la dignidad del hombre, mirandoliana a carta cabal.

[¿Por qué ha de ser paradójico, si la Ilustración arriba a su negación y en ésas estamos?]

...

Cabe pensar en tantas cosas… sin llegar a decidirse por ninguna… El genio malvado como una encarnación renovada, en el Barroco del sueño y la vigilia (noche y luz de la razón), del mensajero que ya inicialmente decidió torcer el mensaje (Luzbel-Prometeo). En ese sentido se dice [a sí mismo] el demonio interior cartesiano, pues este demonio a él le pertenece muy socráticamente: -A ver hasta dónde llegamos con nuestra soberbia racional. Esto le dice (a quien lo inventa, Mr. D.). A ver, pues, si somos capaces de soportar un sueño racional, una mentira y una falla incluidas en nuestra decisión de conocer todo, de desvelar todo y adulterarlo si es menester.

...

Un juego lingüístico que no se reconoce como tal, retórica hasta el tuétano: el individuo de carne y hueso que ha decidido fingir dentro de sí un diablo que le engaña acerca de la representación metafísica total del mundo decide, como un creador vulgar, apartarse de la representación y la mascarada.

No es raro que se demuestre: ego cogito, ego sum. Ya estaba ahí, entre bambalinas. Esperando el aplauso del público.

21 de diciembre de 2008

Tiempo

La vida pesa las tardes inacabables de los domingos.

Carrusel deportivo y Descartes. O sea: circo y apariencia.

La vida pesa. Salimos de la casa al mundo, que está en todas partes: en el asfalto y en el silencio, arriba en el cielo (bandadas de pájaros y humo de aviones), en la soledad y en la luz modesta de la tarde incidiendo en el talud al borde de la carretera.

Se pasea.

De la casa al mundo: en cualquier cielo unos ojos. [En el aroma más fugaz, no de ahora y de esta tarde, sino que futuro, están la presencia y el olvido: cuerpos ausentes. No se siente este tiempo, sino otra cosa. Por culpa de la costumbre y de las casas, de una cartesiana sinrazón.]

...

Entréme tras el paseo, con el corazón cansado (estoy fuera de forma) y el alma cándida en la Parte V del Discours cartesiano. Salí sin entender nada, toda mi mente maldiciendo.

...

(DM, Parte V)

Algo después de todo: lenguaje y conciencia, predicados del alma racional; marcas distintivas de la humanidad; contra las pretensiones de una inteligencia artificial (contra los cerebros turingianos)---

***

Pero qué poco orgullo nos queda! Apenas unas palabras gratuitas que salen por obligación. Por deber moral, sí. Abominando del lenguaje en lo que tiene de pagado, asqueados de los precios y las apariencias---

Si el lenguaje tuviera una equivalencia dineraria, sería para desesperarse---

¿Plan y mathesis? Anda ya!

De cualquier cosa menos de política y pedagogía, que una miaja de orgullo me queda.

A mí no.

Pd: al menos, aquello del Genio Maligno ya no nos quitará el sueño ni nos hará trampear con las palabras.

¿Heideggerianamente negativo?

***

Thunder road, 1976

Mejor sonido, en París, 1985.

Saturday night

(Ejercicios de redacción escolar, tras la lectura de Salinas)

En las callejas de la ciudad pequeña, sin advertir el frío, celebran los jóvenes sus primicias del mundo.

Se esconden tímidamente de la norma, de nosotros, los adultos que pasean a deshoras. No tienen frío y no sé cómo iban a tenerlo si están aprendiendo el secreto de su ciencia: los cuerpos que mutuamente se incendian, librando su incandescencia contra el mundo si es preciso. Ya aprenderán los límites de la llama eterna: en los mismos labios que festejan gozosos los abrazos. Necesitan tiempo: para ellos el sol sale a medianoche todavía. ¿Qué digo? Acaba de salir esta noche, resguardados en los soportales, entre la sombra de la luz artificial, buscando protegerse de la mirada del hombre que con su experiencia les condena. Si supieran...

Avergonzados cerramos los ojos: nada más que dudas e ingenuidad.

20 de diciembre de 2008

Opiniones astrológicas

Como moderado creyente darwinista que soy, y furibundo racionalista ante todo, no me parece nada verosímil la influencia, desde el nacimiento hasta la muerte, dirigiendo el curso entero de la vida y también cada uno de sus instantes, de la mañana a la noche, el influjo, digo, de esos aparentes sistemas que son las constelaciones.

Es bueno pensar que la vida de cada uno está inscrita en los cálculos de un dios providente, que si nos manda bienes es porque se ha fijado en nosotros y pretende salvarnos, y si nos manda males, él sabrá y por algo será. Quizás pretenda ponernos a prueba...

Si no en los cálculos mentales impensables de un dios, también podemos buscar el sentido de lo que nos pasa en un destino impersonal. Es bueno librarse de esa forma de nuestras limitaciones y errores. Es bueno o es conveniente, pero lo más seguro es que esa tentativa contenga una falsedad.

Se fía el supuesto conocimiento astrológico (para mí más falso que los antiguos duros de madera) a la existencia de una cierta energía cósmica, puesto que sabemos de la equivalencia de materia en energía. Lo saben los físicos... que con ese saber han construido letales bombas atómicas y muy útiles reactores nucleares, pero que no han determinado la vida de las personas más que metiéndoles el miedo en el cuerpo.

Quiero decir: que la conversión einsteiniana de la famosa ecuación pertenece al mundo material, y que nada autoriza a extrapolarla al conjunto de la realidad, y menos aún al curso biográfico de una persona.

Evidentemente los astrólogos aciertan: que su saber sea falso no significa que no tengan que ser inteligentes... en el uso manipulador y persuasivo del lenguaje. Dicen verdades... es verdad. Pero nada más sencillo que decir verdades, con tal de que las proposiciones que las expresan sean suficientemente generales, o con tal de que astutamente se introduzca en el guión de la conjunción astrológica correspondiente a tal persona una proposición y su contradictoria.

No sé, lo que yo pienso es que esta vieja historia de los astros (sin extenderme genéricamente a las religiones) se origina en miedos e incertidumbres que son connaturales a la especie humana, a todos y cada uno de sus individuos, si son capaces de ejercer el uso de su razón. En ese respecto, no me parece nada raro que, en estos tiempos de incertidumbre y cambios, hombres y mujeres inteligentes se acojan al calor (pretendido) de gurúes administradores de sapiencias mágicas. Pero no creo que haya tal, sino una incomprensible (para mí) máquina genética más o menos inmortal, que mágicamente (ahora sí) pone sobre la Tierra existencias que no saben nada y que tienen que hacerlo todo.

Luego queda discutir si Dios existe, y el porqué de la existencia en general.

Ciudades truncadas

Si a mí, un kantiano gris y aburrido, incapaz de mostrar coherentemente sus pasiones, me diera por viajar, lo que hasta ahora no ha sucedido porque en cualquier lugar me encontraría a mí mismo (el sentido del viaje no está en el objeto deseado sino en el sujeto en fuga), si se diera esa decisión de mudar de espacio, aunque fuera por poco tiempo, elegiría Lisboa, siguiendo los pasos de un escritor genial de bar, borrachín solitario, poeta y diarista. Y si Dios me concediera otra oportunidad al respecto, me llegaría al Piamonte pavesiano, otro-que-tal, novelista además.

Si yo, un kantiano pueblerino, ingenuo e irónico, amigo de los condicionales…

***

En cualquier momento y lugar tendría que ir conmigo mismo, doliéndome de los errores cometidos con los padres, con ellos que mezclaron aciertos y fallos. Olvidados los segundos con aquello que se llama piedad y que es lo único que me queda de religioso, la única fuente de mi caridad (fe y esperanza no albergo), la única reacción que me parece existencialmente adecuada es tomarlos como modelo en aquellas resoluciones en las que dudo, cuando no sé qué hacer. O sea, casi siempre. En este orden de cosas no tendrá que parecer extraño, a mí me parece completamente lógico, que siga los pasos de un padre silencioso, sabio y bueno, infinitamente mejor que yo.

19 de diciembre de 2008

Memento

Por alguna razón que tiene que ver con el tiempo o la madurez insegura (qué cruel el lenguaje, que llama maduro a lo que ha de caer) me he acordado de un texto de M. Heidegger, "La época de la imagen del mundo" (i. e., la edad de la representación por parte de un sujeto-mensura humano de la totalidad del ser, con todo lo que ello implica de olvido de lo ausente en toda objetivación matemático-empírica).

Me he acordado de ese texto y por unos instantes he sido feliz: ¿en qué estaba pensando?

(Obligada lectura a propósito de Descartes: ahora editado en Caminos del bosque, Alianza, 2008. Antes en la inencontrable ya Sendas perdidas.)

Mañanitas de Salinas

Por la escalera de la colmena bajamos lentamente, unos detrás de otros, con cansados gestos de saludo, extenuados ya a primera mañana. Para qué íbamos a hablar, para qué íbamos a tener prisa en salir a la calle, a esta ciudad que en los días fríos de diciembre parecía la antesala del infierno, según algunos, pero más helada, añadían para confortarnos. Unos somos más viejos, otros más jóvenes. Cabía, hasta hace poco la esperanza de que nos admirásemos mutuamente, complementando carencias respectivas: el vigor perdido en los mayores, la falta de experiencia en los más jóvenes.

Ilusión vana: para los más jóvenes la calle es una pista de danza y sortean entre los coches los penúltimos abrazos, esquivándonos a nosotros igual que a los coches, volando a otros países donde para mí la nieve es negra (contrariando la definición de la verdad y la beldad: la neige est blanche, snow is white).

De esta manera ingrata va hilando el tiempo su vestidura: una cara risueña y un envés de sombra.

...

Mañanitas bernhardianas

Viven los seres de mi ciudad en colmenas de hormigón, en estancias lóbregas y gélidas que dan continuamente al norte. En habitaciones contiguas y a distancias remotas anidan otros seres que desean secretamente suplantarnos. En la nuestra el reloj escancia lentamente los segundos, midiendo el dolor de huesos. Queremos seguir así, dormidos o con los ojos entornados, en la penumbra cómoda. Para evitar tener que salir al rellano y encontrarnos con otros seres como nosotros, espejos mutuos del hastío que se dirigen con reiterada lentitud a la calle hacia el diario desengaño.

18 de diciembre de 2008

También ella pierde

Inclinado el cuerpo hacia el amante, entregándole a los ojos las curvas blandas, risueñas ayer, ella también pierde hoy. Miras y recuerdas. Escribes. Es joven, sin compromisos. Ella. Él, frívolo. Tú, observador, no soportas la frivolidad. Ni la grosería de los más jóvenes. Estás perdido.

Se cuenta todo...

... , si se está al borde del escenario se observa todo, no se entiende casi nada y luego uno tiene que obligarse en ponerlo en palabras legibles que transmitan un pensamiento claro de la situación. Esto no cuesta mucho, si el amor por la letra ha desplazado en el corazón apergaminado el amor por los cuerpos y los besos, si el amor tibio de la costumbre y no esperar ya nada ha quebrado esa pasión que se embriaga en aproximaciones, risas y charlas. Delante de la pantalla y sin los cuerpos imposibles la situación se somete a un análisis terrible aunque tranquilizador.

Lo hermoso es difícil, sostienes, lo feo simple. Es lo mismo, mutando el orden de las premisas. Cierto, lo hermoso lo tienes muy pocas veces delante, raro, incapaz de envidiar, autosuficiente y joven. A dos pasos del borde del escenario en el que tú, sin bailar, te mantienes.

Estaba mi personaje...

... encaramado en su lugar al borde de la pista, con un vaso en la mano y cara de qué demonios estoy yo haciendo aquí a mi edad y a esta hora, con todas las obligaciones que tengo y la culpa o mi mala conciencia, cuando se le ocurrió referirse a ella con un estúpido comentario. Le soltó la mano, déjame, enfadada, de veras crees que estoy verde?, inútil decirle verde y roja, en sentido positivo superlativo, porque tú eres la vida, y ya estaba ella a más kilómetros que al principio.

¿Por qué andar por callejas oscuras?

Malhumor: espíritu adecuadamente navideño. ¿Qué se decía, por estas mismas fechas, el año pasado?

Malhumor: decente indecente; la lógica de Heráclito que yo me aplico a mi particular moral.

Malhumor: mis apuros lingüísticos, la torpe obsesión con las palabras.

Malhumor: los ángeles tienen alas, se deslizan hacia atrás y no son de Klee/Benjamin.

Malhumor: cabeza sin claridad.

Por su parte, el texto cartesiano se me muestra de una transparencia escolar absoluta. Por primera vez en mucho tiempo. El texto cartesiano, la cosa.

17 de diciembre de 2008

Un buen día comienza

(Aristotélico) Hay quien prueba la existencia de la maldad, igual que hay quien prueba la existencia de su contrario. Quien prueba, encarnándola, la existencia de la sabiduría. Luego, por otra parte, está la clase político-periodística.

***

(Un buen día sigue)

El cuerpo para la filosofía, la mente para el placer: ¿esta ascesis nietzscheana es posible?

Sí. Tiene lugar en la escritura, en su larga condensación que es el texto, en lo sólido continuado que es la obra, hecha de renuncias y de sueños.

***

(Krausiana)

Mísero y doliente, ridículo en mi torpe timidez, no sabría yo cambiar mis noches por estar con la mujer que amo. Soy un desgraciado que escribe. ¿Quién se atreve a hablar así?

En mis noches, en las páginas anónimas que escribo, en las letras ajenas que ya son mías, soy un ángel apasionado, no el ser frío y amargado que conocéis. El atrevimiento no cesa.

...

Un ángel, mas yo en ángeles no creo: surcan ríos, atraviesan países, para fundirse en cuerpos, realizando su vocación de serlo y ocupar la tierra y darle fruto---

Cuando los ángeles lloran, según su canción, demuestra el alma su mediocridad, acariciando el pelo, en vez de arrojarse al fango de los abrazos, la saliva y la sangre que hierve en las bocas hasta hacerse daño: que es el límite irrebasable del amor.

Me doy la vuelta, al cabo del vino y el aire:

En ángeles no creería ni aunque los conociera. Yo he llegado a no conocer nada, a conocer la falta de precio de todo.

***

(Cuán largo me lo fiáis!)

Pd: no voy a catar el maridifrag hasta después del Meneceo. Palabrita de astuto impostor.

16 de diciembre de 2008

Sursum corda

Másters del universo, en la página 3 de este nº. ¿Se puede acceder electrónicamente? Sí: Aquí.

***

En realidad: se aparenta un interés por gentes, palabras y acciones que no lo merecen. Como, efectivamente, no lo merecen, tampoco el interés es sincero.

No hay, no, un interés auténtico por estos productos de la intelligentsia universitaria, ad usum y ad hoc: su pragmatismo, de la peor laya, resulta demasiado evidente. De tan exagerados llegan a abusar de la ironía, a hacer -¿lo pretenden?- que esa misma ironía se haga perceptible y quede inactiva: nadie puede creer sensatamente que el intelectual orgánico (progresista de oficio) se crea él mismo lo que está diciendo y escribiendo. Pero sí que nos debe importar la realización de un catálogo de las proposiciones de la necedad humana, del saber impostado y falso.

Auto/ficción

(Krausiana) Tu amiga, una persona que no es una mujer, para ti al menos. Ahí está el problema.

(Tiempo libre) Dejé de leer literatura de ficción, de ver películas de ficción. No tengo más tiempo libre. Me importa la verdad. No he perdido nada al olvidarme del entretenimiento: de los productos culturales que distraen de la soledad y la tragedia. La verdad tampoco me hace feliz. La felicidad es un engaño, y más en estos tiempos.

El cinismo quiere anchas calles. El pudor se achica.

***

(My medicine women) En su boca la palabra x, ese conocimiento que se obtiene a través de, como si de moverse dentro de una selva se tratara, estalla en musica y aroma de rosas frescas. La palabra le molesta. A mí también, y no sé si por un concepto distinto: yo creo que es demasiada presunción etiquetar las cosas y decir aquí estoy yo, el bienplantao para etiquetarlas con mi saber terminológico.

Lenguaje modesto para describir, para pensar y dudar primero: de esta política dimana la honradez intelectual. ¿De dónde el sentir?

***

Sarah Vaughan en Radio 3.

15 de diciembre de 2008

Domingo

El hombre y la técnica:



Solución (de la imagen y de las palabras, si fueran problemas): el cielo como fondo, y la tierra. La naturaleza. Filósofo con cámara. Amigo de las sombras (esto es, de doppelganger y ánimas).

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Un paseo demi-rousseauniano por el campo, hace no tanto:


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El precio de la belleza: el envés de una idea.

Espejos

Un exceso de conciencia lingüística resulta altamente destructivo. No se trata de ninguna hipetrofia de la inteligencia lingüística, que es cosa de la psicotécnica y embobada anglo-american civilization, sino de que cualquier frase que se diga, cualquier proposición que se piense, pasa por la criba de la clase de Lengua (nivel de Bachiller). De tan tonto resulta altamente destructivo. Si no fuera por la escritura, espejo de espejos (al modo del "tercer hombre" platónico por el que hoy me consultó un alumno). Si no fuera por la escritura... estaría uno desesperado, quise decir y fingir (auto/ficción).

Barrio

Me tiene que pasar a mí encontrarme en un bar con un ex filósofo argentino (sic). Y tener que pasar yo la vergüenza del colegial que está leyendo el texto del Discurso del método, subrayándolo y escribiendo las ocurrencias en los márgenes. A él le sorprende todavía más encontrar que algo así pueda ocurrir en un barrio perdido del mundo. Pero me pregunto yo, a mi vez, si es que en el mundo se encuentra realmente algo. Si hay ser. (Nunca me había pasado lo de ruborizarme por este acto prohibido de la lectura.)

Discurso del método

Viene bien, cuando la claridad disminuye, recordar cómo en el Barroco oscurísimo una vida privada levantaba los cimientos y la casa entera del saber teórico-práctico.

14 de diciembre de 2008

Prensas

Octavio Paz, por Juaristi:


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Policía vaticana:

¿Queda claro? Por el pie de foto no será...

Exterior/interior

La paradoja de que en el mundo todo sea aire, viento, movilidad, árboles flexibles y coches en peligro... y en el cerebro, hoy, piedras inamovibles---

La paradoja de que entiendo el libro, pero nada de lo que pasa en mi interior---

Así que se es (¿moi aussi?) un espíritu religioso: un espíritu moral heterónomo que sigue las palabras y mandatos de la cultura---

Así la Biblia para el creyente: cada uno con su dios. Además, si la imprenta propicia este encuentro (... y se hizo Lutero clavando papeles en las puertas de los edificios papales), malgrado los intermediarios sacerdotales, ¿qué no ha de ser y suceder con la transmisión electrónica de las informaciones?

...

De manera que no pensando, pienso hasta bien. Con lo que me doy cuenta de que soy un cartesiano retrouvé y puedo aspirar a la felicidad y perfección---

Negaciones

Quien se deja guiar por la marcha del progreso, figurada en su horror infinito y eterno por el ángel de K/B, está contribuyendo con su existir a la falacia naturalista moral. Como tal, será este personaje conformista despreciado por el mensajero, que conoce el sentido fatal de la historia.

Anteayer la industria, ayer la informática, hoy la ingeniería médica. Dioses de los ciudadanos clientes. Pero sus creadores son los impensables: ¿cómo se erigen estos altares sucedáneos?

Produce Karl Kraus...


... esta rapsodia impresionista (Contra los periodistas y otros contras, Taurus, 1998) que no encadena ninguna inteligencia sin sentido.

[Que no la ordena ninguna clase de razón, si la razón ha perdido el criterio de las finalidades.]

13 de diciembre de 2008

En directo

Si el fútbol consiste en soltar patadas, entonces Juande Ramos es un buen entrenador -espetó el polaco resabiado que siempre va conmigo.

D.L.

Carolina del Norte, 1939

Un acierto

Tras larga deliberación interior (2 minutos intensísimos) he decidido no comprar hoy ningún cultural.

Sí, un acierto, porque la cultura pública o publicitariamente bendecida es una porquería. Con solamente alabar algo ya es suficiente para quitarle valor.

Si interviene la maquinaria hollywoodiense, todavía más porquería.

Bienaventurados los culturalmente despreciados, porque ellos todavía no son indecentes y serán leídos, mirados, admirados, etc. sin sentir vergüenza, en tiempos venideros.

La mayor parte de lo público (lo que se conoce y reconoce, lo premiado que apremia para comprarlo) no contiene más que falsedad.

La frialdad del mundo

En las obligaciones ingratas se manifiesta la decencia o su falta: tú lo eres, tú no (decente); como esta diferenciación resultará discutible, en muchos casos, tenemos aquí de paso la diferencia entre amigo y enemigo.

(Sustancialmente decente: demasiado respetuoso de la presencia viviente en la memoria de los muertos. Sé lo que digo. Aunque luego no lo recordaré.)

En otro tiempo una palabra habría bastado para ponerte en marcha. Esa palabra, ahora mismo, sólo servirá para recordar lo que habría pasado en otro tiempo.

Saber de ti, escuetamente, y ver rostro del hijo y su autonomía que te rebasa y anula, es lo mejor que podría pasar hoy. Que podría pasarme y pasarte. No es suficiente para ponerme en marcha, pero me basta como espejo mínimo. De lo cual deduzco que es la reflexión lo que me mantiene como persona, aun muerto como individuo activo.

***

De la alegría al tedio; o del ser, el cansancio y la nada.

12 de diciembre de 2008

Invernal

La mayor parte de las proposiciones tienen una parte de atrás irónica: su antiverdad. Emitidas en el aire, que puede ser el silencio de la escritura electrónica, matizado sólo por el tableteo del tecleador torpe, apenas una décima después se les ha vuelto el pelo gris a mis frases. -No, no era exactamente así, ni era eso... -tengo que confesarme.

...

El tiempo o la reflexión que relativizan amores---

La verdad es, acaba siendo, el escepticismo devenido: la verdad es el tiempo---

El ser acaba en nada: ¿cómo no imaginar un dios que restañe la herida? [Dios del anillo arreglado, círculo restituido, alianza recobrada: ser que vuelve al ser, existencia devuelta.]

...

... pero Franz Schubert es otra cosa: Fischer-Dieskau, An die musik.
&
Janet Baker

Oído

Tengo demasiado respeto al lenguaje (soy un hombre introvertido) como para poder soportar con agrado el exceso de tontería. Entre lo que oigo y lo que interpreto se me interpone una selva de dificultades, de comprensión y de relación. Acabo, normalmente, huraño y medio peleado con todos, sin que me entiendan ellos a mí ni yo a ellos. Soy un espíritu seco y lo sé. Pero no tengo compasión de mí mismo. Quizás por esa razón no sea odio estrictamente lo que me produce ver la satisfacción ajena en la propia imbecilidad, en la suya propia quiero decir (basta, para verlo, con salir a la calle o encender la tv). Odio no, que es vicio de debilidad, sino repulsión hacia un pecado en el que se cae tantas veces por inadvertencia: me supongo que soy necio muchas veces, pero yo no lo quiero. Un asco similar, diría que de la misma familia, la de lo impropio, al que producirá la viva imaginación del cuerpo amado en brazos (es un decir) de otro.

...

¿Hay cuerpos amados? Pensaría yo que sí, si no fuera yo preso de las estrellas a diario (los horóscopos). Diciéndome de mi ser voluble. Si no hubiera leído en la trilogía de Pedro Salinas sobre la coronación en destrucción del amor, aquello que se abrió en idolatría de cuerpos y pronombres, cielos y risas.

Pero hay cuerpos amados. En la muerte.

Senderos

***

En el bosque, perdidos, holzwege (Heidegger)---

Desde la comodidad cálida del interior hacia el sol que puede ser la nada (saber como dialéctica... negativa, en Platón)---

Hacia nada---

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“ … en la frontera entre lo culto y lo comercial”

De eso se trata, de que no es posible y en algún lugar entra la mala fe. O es culto o es comercial. El alcohol, el espíritu quise decir, bueno o de garrafa.

Tan tramposo este lugar común de cultura y comercio (en amorosa compaña) como la ortodoxia triomphans de una tercera cultura, superadora de la incomprensión entre ciencia y literatura, superadora sobre todo de lo que el espíritu cientificista diagnostica acerca de las letras: ignorancia.

Yo pienso que el comercio viene con la ciencia, y a la inversa. De ahí la necesidad de una literatura comercial-científica. El espíritu que pide la era tecnológica, el harakiri del espíritu que pide la era de los irresponsables.

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Pavese en pdf.

11 de diciembre de 2008

Libertad, ¿para qué?


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Ética social, según Santos Discépolo.
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Réquiem, según Piazzolla.

Carisma

Identificando la Idea con cierto hombre, absolutizando lo que tiene límites y mortalidad desde la raíz, no se genera un mundo celeste, hábil para fundar la ciudad de los hombres. Ni siquiera se produce una religión, que necesita de profetas o de hombres dioses. Se genera una política de la peor especie, dictatorial.

Nada descubres. No. Hasta que preguntas a un muchacho que considera que idea es lo que hay en su cabeza inexistente. Inexistentes: cabeza y contenido. Amén.

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Incorrectísimo, al respecto: demagogos y filósofos [Lapsus: no quería decir filósofos; ¿qué quería decir?] consideran que la plebe es digna de halago. Habrá filósofos que prefieran los latigazos. ¿Para dominarlos? [Para dominar a la muchedumbre] En absoluto. Para sacarlos de la estupidez, conduciéndolos a empellones hasta la salida de la caverna-suciedad de consumo, y luego cerrar la puerta para que no vuelvan. Pero ese arrojar sólo un dios puede efectuarlo y no se tienen noticias. Sin el dios disolvente, el aceite se expande.

Allá en su paraíso dialéctico-negativo sonríen los amigos de Frankfurt, mostrándose mutuamente una helada sonrisa de satisfacción. Porque la era de la información (científica, genética, económica) ha permitido que la ciencia expulse a Dios. Ha permitido que felicísimos conversos expandan la nueva: Dieu est mort. Magnífico. Nada hay ya entre la producción y el cliente. Ex ciudadano, quise decir. Siga la fiesta.

Práctica de la confesión

Culinaria: a fuego lento, el tiempo necesario; condimentar al gusto---

Existencia: lo peor no es la refracción de tus actos en las bocas de otros, porque eso tú lo desprecias. Lo que tú temes es ponerte en boca tuya, desplegar cada uno de tus hechos, despiezarlos, pormenorizarte en lo que tienen de risible. A fuego lento…

Tumbado, el dolor empieza en la región presuperciliar, de adentro afuera, bajando por la garganta hasta concentrarse en náusea, en la boca del estómago.

Despierto, el sol cae lento sobre los ojos pesados, cae grave sobre los ojos torpes y cansinos: angustia, viejo sabor. Mano lenta que escribe frases de una música ausente o disonante---

Ruido, ¿de dónde viene?

...

Al cruzarte con él, si esto hubiera de ocurrir en este palacio de hielo de los ecos solitarios, será inútil el desplazarte un poco hacia un lado, interponiendo un cuerpo entre los cuerpos, queriendo esquivar la sonrisa inevitable y las palabras que vienen tras los dientes. Cualquier resolución nocturna tomada la desarma el sonido: inquietante y amable. El sonido no puede ser familiar. Tienes cuerpo y mente demasiado lentos, no distingues el yo del tú. Por esa razón el hermoso sonido tiene que venirte de otra parte, y no puedes achacarlo todo a los ecos palaciegos.

En ocasiones así surge la tentación de descansar: olvidar, cambiar. En ocasiones así cualquier cosa dicha es intercambiable con cualquier otra. Los pronombres se cambian en su contrario, amado y distante.

La tentación de descansar, pero la lengua va por otro lado y la mano le acompaña fiel. Ella sí. Ella no ha de dejarte y buscar su felicidad lejos. In a foreign country.

10 de diciembre de 2008

No recuerdo el título que pensaba poner

"... algo más serio que el blog"

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En el palacio de cristal el seguidor de Spinoza se repetía a gritos, para que las paredes cumplieran con su función de dejar transparente la locura, que nada hay más lamentable en un hombre verdadero que la autocompasión. Daba un paso más, girando de lo sustante a lo viviente, diciendo sí a su dolor, pues de su fuente oscurísima, recóndita, endurecida, debía manar la sangre escrita.

***

Nietzsche, canciones.

No son volubles los libros...

... , con su ser perfumado de tinta y de papel. Pueden traer aromas de decadencia: ese perfume no nos agrada. Demasiada materialidad dice el aroma, dice de su cuerpo gastado. No podremos evitar compararnos con el volumen añejo y olvidado. No lo queremos, sino a su promesa de palabras frescas inmateriales: un rumor de juventud y eternidad, aquellas tardes de verano hacia 1985 y un poco después. Un poco antes, incluso, cuando los libros eran escasos y se revolvían inquietas las pocas ideas en la cabeza, durante el paseo que ya estoy olvidando. Que ya entonces sospechaba que olvidaría ahora, durante los días de los libros gastados y las dudas, pendiente nada más que de unas pocas palabras elementales y muy sencillas. Amor, verdad, ser. Mundo. Angustia.

Se aman las palabras de los libros...

... con una pasión fría que no aminora, porque las palabras señalan hacia otra cosa que se respeta porque nos supera. Hasta el momento en que la ceguera necia haya extendido su mancha de aceite sobre el mundo de libertad y razón, en el que antaño habitábamos, producen algunos pocos libros una alegría sin tacha y un olvido del mal ensoberbecido. Es inmortal su decir: razón por la cual no devuelven amor, que es propiedad de los cuerpos. A cambio, no son volubles.

Surrealidad

Qué difícil ganar el respeto perdido! ¿Alguien conoce realmente lo difícil que es a veces educar? ¿Lo contradictorio que es con el enseñar? Perder los papeles, y luego recuperarlos. No valen las excusas. Mejor dicho: no valen las razones porque hay que seguir, y entonces la razón es excusa. Cierto: el mundo es una porquería, pero tú eres tú, con tus obligaciones y esos enormes defectos que tienes para subvenirlas y seguir adelante.

Quedan los rostros, las voces amistosas. Aunque no sé para qué quedan. Pútrida sociedad, sí; disuelta en su sintaxis particular de law and order, trasladada la descomposición al lenguaje encanallado de nuestros corazones. La persona no vale si la sociedad no vale nada, pero tú eres tú y solamente existes tú átomo en el mundo, arrojado en caída libre…

***

Durante el fin de semana, en el tiempo que los turistas aprovechan para desmembrar el alma de las ciudades, tú tuviste la visión de la nada: por primera vez en mucho tiempo. Lo viste –tú, es decir, yo- como algo normal, tan extraño como las estrellas para el espíritu obsesivo desrealizado, tan vivaz como el sueño en el que las cosas pesan, en el tiempo tuyo -¿por qué no mío?- de las premoniciones.

Vuelven los turistas, se queda el pensamiento maldito de nada: únicamente el trabajo, no siempre, desrealiza la nulidad de las mañanas de sábado, de las tardes de domingo, en las que tú, el anidóneo, no participas ni participarás nunca…

9 de diciembre de 2008

Strange day

En el que se pasea a Hayek sin leer---

En el que participo de los sueños: los quiero escritos y vivos. Con horror de similitud.

Comentarios de texto ad usum: en la letra escrita para se es auténticamente, man cotidiano, impretencioso---

Nadie tiene derecho a hacer daño (se me ocurre de momento). Nadie lo puede evitar (se me ocurre después) y el castigo debe sobrevenir. Anaximandro y los tribunales. El Edén y las afueras sobrevenidas.

La claridad nocturna de Kraus (entre los velos del traductor y de mi dificultad), sobre ese asunto, nada puede en presencia de los seres maravillosos, ingenuos y espontáneos.

Un consejo sombrío: enseñar -leerlos- los cuentos de Kafka a los amantes de los cuentos. Porque lo sombrío y el mal se revelan, mejor que en otra parte, en lo opaco, ininteligible. Opaco por exceso de luz: un mediodía solar resulta insoportable a los acomodados.

Un lenguaje de total transparencia equivale a un lenguaje diabólico: babel realizada y no como castigo, sino realizada como aspiración humana a lo divino, castigada primeramente en el paraíso. Esto es, logro final de los fines conscientemente perseguidos: utopía plena, mathesis efectiva.

***

El amor en la cruz

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Aunque la condición del ser (hombre, cosmos; dios o sol) sea su natural amabilidad... la felicidad no tiene por qué aparecer por ningún sitio---

A pesar de todo, de la edad y sus skepsis, habrá un rescoldo en nuestros corazones, un temblor en el cuerpo y un aguijón en el espíritu---

***

El deber es un tirano que habla alemán: egresado de Facultad filosófica. Sus razones no son despreciables.


***


Dorothea Lange:

8 de diciembre de 2008

W. E., photographer

Walker Evans, en Google: el arte es gratis, de momento. (El arte, helarte.)

Bello y terrible (en los rostros de la vida y en la tierra). De un social estar a la mano, salido de los cuadros y las categorías:

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Machadianas:

Mi maestro solía ser un hombre ponderado, nada amigo de la testosterona hablada a que son tan afines los indoctos patrios. Como todo ser humano, sin embargo, tenía también sus puntos negros. Abominaba, cual de pestífera materia, de las jerigonzas academicistas inanes. Así, cuando se le acercaba alguno, con la nueva de un supuesto saber sobre los hombres (¡como si hubiera ciencia de la madera podrida y pecadora!), no decía nada, sino que congelaba el rostro como para mejor esconder el asco que sentía por dentro. Nunca me dijo por qué le pasaba esto.

Es lo que hay

Estafadores

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Romanticismo:

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Aristocracia:

Ph. Salaün, La vie de château, 1972 (También en la página 60 del libro dedicado al paisaje de la colección fotográfica del IVAM, en venta junto con la revista Descubrir el Arte, dic. de 2008)

P.S., según Largo lamento

Historia del fin del amor, en el sentido de una ciencia del hielo:

Va por partes, según el orden eterno: palabras al azar, conversaciones que se inician porque los ojos lo saben, el alma no. Vienen después (no conviene que mucho, pues se hace el invierno) los abrazos, incidentalmente, como conociendo las voces que su conversación se apaga si no se anudan los cuerpos que se buscan. Sobra manifestar que todo esto duele al alma, que sabe que el amor no existe a cierta edad. Pero el abrazo es demasiado genérico: antes están las manos, y contar el pelo y besarlo, que es por donde el amor se hace su idea alocada de ir a encontrar los labios, querer el fruto y hacerla negra.

Pero los labios conocen de antiguo que son el beso y se resisten. Sonríen, encantan. Tras ellos, como tras la frente, resisten. Ningún amor afronta el límite.

Qué difícil para los cuerpos gastados danzar: habrían pensado en acudir cada uno a la cita del otro, anubladas las almas normalmente claras. Se resisten los cuerpos a la danza. Ésta es choque, pero cuando el amor no existe -¿cuándo existe real?- un cuerpo navega en torno a otro y no se acercan.

7 de diciembre de 2008

Qué difícil resulta todo!

Acertar en el fondo como en la forma...

Lo sencillo, lo primero, inmediato, a la mano: estropearlo todo por futilidades...

De cualquier forma: no será la razón lo escasamente repartido, sino la prudencia...

Miedo de hablar, preguntar, decidir. Miedo de saber y contar lo mismo. De los espejos, de uno.

***

Ave... Schubert!

¿Labios como espadas?

A horas altas de la madrugada, cuando el papel ya se hace insoportable, caemos en la cuenta de que toda la maquinaria micro-macrocósmica (espejos, almas, nubes, etc.) desplegada en la batalla perdida que es Largo lamento de P. S. deberá ser estimada como un aparato retórico puesto en marcha para ocultar la nada y la mediocridad. Amor… ¿qué era? Nada, inexistente, nada más que el primer motor de humo desencadenante del teatro posterior: de cuerpos, de cielos, de distancias y tiempos.

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Como muestra (de la humana infamia, de la vaciedad de los sentimientos), esto.

"Las gallinas ponen muy mal"

Carácter

¿Libres de la mala fe? Nada más lejos... Representa nuestra naturaleza segunda que se ha convertido en primera. Estas cosas se pagan, en soledad y con ella. Mientras tanto Schubert, el romántico y desgraciado gusto de los nadies. Se es decente, se comete el mal.

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También, mientras tanto, nos comemos la rabia interior, impedidos de decir lo que pensamos por nuestra bondad interior (por su culpa). Cobardes. Encima.

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Nacht und träume

6 de diciembre de 2008

Ek-stamos

"... si mis zapatos aguantarán tanta humedad"

"... pequeño poema pintado por dios"

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Por alguna razón que no entiendo, voy dilatando la lectura de Largo lamento. Tendrá que ver con mi ser o mis carencias, supongo. También con el miedo que me producen las notas filológicas (útiles y sabias para una mente fría) al pie del poema.

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Aunque al perdedor de lances (qué vulgar sería yo si yo ganara algo) le quedan las arrancadas de Lionel Messi, este "aceptable" jugador.

Inferencias turbadoras

El sueño me curó del escepticismo de la mañana
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La muerte, la gran verdad

Pedía el filósofo a sus magros discípulos, cuando venía de los ejercicios en el bar, que por una vez pensaran (era gratis), a ver si eran capaces de atisbar la falacia (existenciaria la denominaba, con préstamo tomado de alguna Alemania pasada) presente en la inferencia nombrada. Decía, para ayudarles o para liarles, que era más o menos como si la mosca se saliera de la botella y se pusiera a circunvolarla desde fuera, emitiendo opiniones muy metafísicas.

Oh, mis paseantes walserianos...

... eternamente agradecidos con el mundo que no entienden, puestos ahí, en los caminos o en posadas transitorias, por una gracia que no les ha consultado. Llevan por dentro una sombra, tras el aparejo de la sonrisa. Vienen y van, sin relojes y en tardes iguales, templadas en el otoño tardío, con nubes plácidas arriba, compañeras de la luz parca de las tres y media (si uno mira por un momento el reloj de su pena).

Ciencias exactas

No es verdad que la disolución de la razón, esa puesta ante el espejo del espíritu analítico, produzca seres felices. Al contrario, la desgracia pintada en el rostro pertenece al que se pierde en el bosque nevado, un día en el manicomio. Tras muchos años esperándolo. (Sonriente y feliz, para el mundo.)

Electrónica

(Salinianas penúltimas)

Sobre la nieve y el hielo, los cuerpos alejados, se ha venido a posar una conexión fría aunque versátil. Puesto que depende de la pura combinatoria de 1 y 0 (oh, mathesis cartesiana realizada), no se necesita el espacio poblado de realidad y carne. Se necesita solamente el aguijonazo del deseo, una desesperación puntualmente demasiado intensa o un corazón que hiela demasiado, por culpa de los años y los desconocimientos.

No siempre, quien así se pronuncia, bendiciendo la situación, es un cínico; puede ser también un escéptico que no sabe ejercer su bondad---

5 de diciembre de 2008

Depresión

Aparece (p. 375), en la edición de Cátedra -la obra viene junto con La voz a ti debida y Razón de amor-, este paréntesis terrible subtitulando a Largo lamento. 1936-1939. Empieza el poemario mentando el poder destructivo del amor, sobre el mundo. Entiéndase, por las terribles fechas, la guerra incivil. Sucede que el crimen y el odio pasan o cesan (¿pasan?, ¿cesan?; yo sé que la ignorancia malvada queda), pero la cualidad polémica y letal del amor no. La miseria de los cuerpos se vuelve miseria de las almas, trabados cuerpos y almas en hambres paralelas. Cuando los muertos han muerto (¿Han muerto los míos? -me pregunto con terror) los vivos siguen muriendo (¿estamos vivos?)---

Visto/oído

En cuanto a lo que yo considero al respecto, no te diré nada: por pudor, por lo que sea o porque no comprendo nada.

Yo soy un demagogo...

... sin sentido de la ironía:

Condenan a una madre a 45 días de cárcel por abofetear a su hijo de 10 años en Jaén

Conviene resaltar la contribución de la sentencia a la mejora de la convivencia familiar---

Como, además, la madre es sordomuda y su relación lingüística con el mundo podía estar mediada por el déficit, de forma que puede que no hubiera alcanzado un conocimiento sonoro del mal, ha venido la sentencia a darle la dosis, de golpe, de tal reconocimiento, y en su persona---

De ahí la coherencia de su imagen, tal como la muestra la TV: condenada a prisión de 45 días por el error, y a un alejamiento, durante un año, de su hijo desobediente (según la sentencia), lo que -esto último- puede ser la razón de que la madre estuviera llorando desesperada, quizás porque a pesar de su minusvalía lingüística le funciona igual el corazón, quiere a su hijo y se le ha caído encima el mundo.

Sin haber oído antes del mal. Por un error.

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Eticidad.

Inconfesable

En otras épocas se pudo escribir lo siguiente, porque se pensaba o podía, incluso, hacer daño:

“Quien no tiene otra cosa… tiene el asco para enjuiciar. El cuerpo es digno de respeto, y en la amistad es artículo básico en las normas que la rigen (pero ¿qué normas?). Eróticamente considerado, el cuerpo del rival es repugnante porque es nuestra vergüenza---

Se es hasta chovinista, aunque en la otra dirección---“

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Reiteremos:

Ser el perdedor de cualquier competencia… cuán grande honor, que da razones para escribirlo y sustituir la vida por su pérdida escrita.

4 de diciembre de 2008

Teología sin dios

La mayor esclavitud es creerte libre sin serlo. Y así, esta misma fórmula, para la felicidad y el conocimiento. Nuestra cultura apariencial sobrevive y crece desde este falso entusiasmo y seguridad que nos constituye.

Aceptación

Un criticista moral incoherente en su práctica, pero lógico en los principios teóricos, debe aceptar, evidentemente, la validez imprescriptible de la norma y, como una consecuencia no deseada aunque perfectamente deducible de ella, la autodestrucción personal consiguiente a una infracción patológica. Ha roto, empíricamente, con el sagrado deber, embriagado quizás por el aire fresco. Qué menos que coadyuvar al restablecimiento del equilibrio quebrantado con la ascesis más dura posible, la de su persona como ser en el mundo, i. e., dotado de fama o bien visto.

El tiempo según su orden

Cuando llega la tarde se debe esperar que el día sea vencido por completo; y que ninguna luz reine en los corazones, ni una primavera devuelta. El tiempo nuevo es demasiado hermoso e insensato.

The night you slept

Concederme la razón:

"Otra pd: pues sí, los ritos y sueños de renovación son un insensato no querer comprender la cruda realidad de ser hombre, que dijo Vallejo. La noche y el día no se suceden en armónica y regeneradora dialéctica, sino que ambos, simplemente, suceden pesados e inexorables."

Porque sí, a los insensatos (moi même) que no han comprendido los argumentos ontológicos de la vida (al fanatismo y la ortodoxia que acarrean leña para las lumbres de los cuerpos -las de plaza pública, no las de amor- se le dice ontológico) se les tiene que dar la razón, y luego, en pasos muy queditos, ir llevándoles de la mano; como encadenados con simpáticas proposiciones sucedidas, hasta que acaben comprendiendo la nulidad de la existencia, con toda la ristra de nihilidades ínsitas.

Ironía=el veneno que no estalla. El hombre que no se ha convertido en serpiente, ni en dragón---

3 de diciembre de 2008

DI de A/H

En la p. 200 de la traducción de Trotta, 1994, viene este árbol de ramas secas de la vida moderna:

W. Müller

Por qué la simbología romántica del cuervo? Sería la conciencia de la culpa en la soledad, o también a la inversa. Así, como angustia, consiste en un ir siendo consciente de la muerte que es deseable o esperable. El cuervo, el animal no humano que necesita el romántico para su existencia en plenitud malograda, el compañero inexistente y fingido.

No creo que el concepto romántico del amor, dialéctica fracasada del deseo, no corresponda al momento presente. Corresponde, como su esquema ideal o ideológico. Que la realidad no se ajuste, y que por lo tanto el concepto aludido sea falso en sentido marxista, señala, además de a la inadecuación del concepto, a la inadecuación o carencia de la realidad misma: que ha desestimado la ontología del fracaso existencial a favor de la publicidad; a favor de la mentira y el enmascaramiento de la mortalidad; i. e., a la negación de la realidad y vuelo del cuervo, raven, krähe---

En torno a la apariencia

La adscripción pública de virtud a la estupidez, el premio institucionl que se le otorga, debería resultarnos repugnante... si nos quedara dignidad e independencia en nuestros juicios---

Proposición no de ley

La falsedad de una definición prima facie de la verdad como correspondencia entre enunciado y experiencia se percibe con evidencia (racional), con nada más que observar las dificultades que plantea la contrastación de una proposición empírica sencilla. En efecto, la remisión a la experiencia depende, más de lo que se cree, de un engrase bien establecido de las intenciones subjetivas con las relaciones intersubjetivas. Del carácter acrítico, natural o neutral, de estas últimas. No me parece demasiado aventurado, a este respecto, señalar, que las condiciones de verificación dependen de la previa delimitación de lo normal vs. lo patológico; i. e., de la atención a la razón qua salud mental. Todo esto muy moderno y nada siglo XXI.

2 de diciembre de 2008

To Pavese

En un día de mente turbia, como hecha para el frío (la filosofía debe ser meridional o cálida), nos vemos obligados a comentar algo de Pavese---

Lo que sucede es que Pavese, honradamente, es incomentable---

Sonsera nihilista

Por alguna razón tengo las tres neuronas (no es poca cosa; me imagino que hay quien las posee en cantidad negativa, o las debe) orbitando alrededor de ningún planeta. La página del libro es igual que la página en blanco: un espejo, para mí y para nada. No sé por qué: la lectura de Hayek es apasionante -me digo yo, porque eso nadie (i. e., la nada maldita hecha sujeto) va a ser capaz de decírmelo.

Una mañana

Cuán grande debe de ser la felicidad del perdedor: que agradece las derrotas porque le dan motivos para contar.

No sé determinar qué tipo de seres son los que escatiman la medida del tiempo a los que aman.

En otro orden de cosas, la democracia popperiana (según el artículo de Letras libres de 1988) se basa en un sistema bipartidista: con la capacidad de gobernar que da al vencedor, que no tiene que depender de coaliciones de partidos pequeños; y la capacidad de revocar a su vez, en elecciones periódicas, al partido en el poder. Se basa, también, en el olvido de la cuestión de la legitimidad (soberanía y representación), en favor de los mecanismos garantistas del respeto a las libertades y responsabilidades ciudadanas. No interesa el quién sino el cómo. Añadiríamos, por nuestra cuenta, que no interesa la posibilidad de verificar continua o eternamente los orígenes profanos o sagrados de la autoridad, sino la posibilidad de refutar al mal gobierno.

La fotografía, por resolución que alcance la cámara, no alcanza a definir la belleza dorada de las hojas de los árboles fríos. No se fotografía el viento, que pertenece a los oídos y a la piel; ni mucho menos la memoria, que es lo fundamental de cualquier percepción cargada sentimentalmente de un objeto. Esto es, pavesianamente trasplantado, que la experiencia sensorial viene de segundas. Lo cual recuerda instantes de felicidad pasada, que así existe; pero que, cuando los objetos no revisten la neutralidad de un paisaje vegetal, sino que atañe a los sentimientos amorosos, implica el bloqueo sentimental. Luego se dice: con una alegría renovada y pura porque no mana de una fuente negra, del corazón o de la experiencia.

La identidad...

... que viene con las tarjetas---

A vueltas con la in/moralidad nacional: H. Tertsch: " ... que una sala entera de gentes en principio de bien aplaudan... " Exacto: impresiones de reflexión.

1 de diciembre de 2008

Asociación de ideas

El otoño. Una película incomprendida de Hitchcock, quizás porque no haya nada que comprender: Pero, quién mató a Harry? Los colores de los árboles, les feuilles mortes, tu alma. Palabras mínimas, de consumo pero significantes. Unas pocas palabras, infantiles, dichas con amor y respeto. Nueva Inglaterra o cualquier sitio donde los seres humanos viven y sufren.

Vendrá, de Pavese

El contemplado se queda parado delante del espejo y piensa:

" ... esta muerte que nos acompaña... "

Álamos sin ribera

De un día frío de domingo. Inhóspito. Schubertiano.

Consejos paternos

Descreer de todo, una vez que se ha escarmentado---

De la carne vienen las mayores credulidades: el cuerpo, una superstición. La alegría gozosa prometida enmascara -despersonaliza- la miseria real.

Los mandatos morales no provienen de la debilidad del alma con respecto al cuerpo. ¿De dónde, entonces?

Fundamentalmente, no creas en lo que dicen tus ojos: son platónicamente incompatibles con tu razón.

Ten cuidado con los relojeros: enseguida te encuentran un dios.

Guárdate de los tontos, con sus artefactos de madera. Guárdate de ti.