...un Estado limitado no es un Estado ausente. Al contrario: cuanto más restringidas sean sus competencias, más inexcusable resulta que cumpla aquellas que justifican su propia existencia. Defender la soberanía nacional, garantizar la seguridad y proteger los derechos y libertades de los ciudadanos no son funciones accesorias ni concesiones graciosas del gobernante. Son el fundamento de su legitimidad. Un poder público que fracasa en ellas pierde la razón por la que exige obediencia, cobra impuestos y reclama para sí el monopolio de la fuerza. (En TO)
Blogger me avisa de que las leyes europeas, Dios las bendiga, me obligan a que avise a mis improbables visitantes y/o lectores de que mi blog usa cookies, pero a mí su aviso, incompetencia mía, seguro, no se me pone en la cabecera
28 de agosto de 2026
Hemerotecas
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