18 de abril de 2026

Vidas privadas, respuestas en curso

 Tiene sentido. Las circunstancias nos envuelven, pero no somos pasivos con ellas, porque en parte las conformamos, y son, en parte, un producto nuestro en el que podemos reconocernos si estamos dispuestos a una mirada honesta. No somos pasivos, en segundo lugar, porque con respecto a ellas podemos ejercer la libertad de una manera doble. Está en nuestra mano el perdón y la promesa, si no recuerdo mal lo que decía H. Arendt. Sí que resuena con experiencias personales, y para ello hace falta acogerse a la posición del que agradece, y lamentar que esa gratitud no se pueda hacer efectiva. Intuyo que un carácter así será capaz de abrirse a los demás,y eso también es la enseñanza .

Formamos parte de una cadena, individuos-eslabones de una humanidad conectada a través del tiempo . El mandato del amor nos obliga. Gratitud y perdón son las herramientas adecuadas. No se trata de ser ingenuo y desconocer las heridas, están ahí y algunas pueden no tener ya remedio, pero en mi mano está cobrar conciencia de que tú (hijo o alumno) recorres un camino del que yo tengo algunas referencias y estoy dispuesto a ayudarte.

No hay comentarios: