Fue entonces cuando el físico John Schwarz se subió al estrado durante una representación festiva de cabaret en el Centro de Física de Aspen (Colorado) y empezó a balbucear que había descubierto una teoría que lo podía explicar todo. Poco después aparecieron unos hombres vestidos de blanco y se llevaron en volandas a Schwarz, que entonces era un investigador poco conocido del Instituto de Tecnología de California (Caltech).
No hay comentarios:
Publicar un comentario