Los pedestales están deshabitados, y por el jardín tardío deambulan los sonámbulos, pretendiendo vanamente —como Cansinos Assens— “prolongar el estío, sujetándolo por su cola de raso mojado que se irisa y se rasga”. (L. Fernández Galiano, en El País)Queda por ver el alcance, más allá de retóricas, de la extensión a la autopresentación del sujeto político de la filosofía lingüística de los actos de habla performativos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario