En el caso de que la familia tuviera rígidos principios morales, o si no abundaban en el servicio muchachitas aptas para este fin, los padres o los tíos llevaban a los adolescentes a un prostíbulo. (M. E. Vázquez, Borges. Esplendor y derrota, 1996, p. 50; subr. mío)Si encomiable es la buena voluntad, aún lo es más el sentido de la responsabilidad.
Blogger me avisa de que las leyes europeas, Dios las bendiga, me obligan a que avise a mis improbables visitantes y/o lectores de que mi blog usa cookies, pero a mí su aviso, incompetencia mía, seguro, no se me pone en la cabecera
8 de abril de 2014
De la iniciación social comme il faut
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