Von Neumann nunca dominó por completo el automóvil y se lo podía ver a menudo acelerando por las calles de Princeton en primera, con el motor revolucionado al máximo. Una vez que había acelerado, conducía por el centro de la calle a demasiada velocidad y esquivando el trágico intrépidamente. (B. J. Copeland, Alan Turing..., Turner, p. 44)
Blogger me avisa de que las leyes europeas, Dios las bendiga, me obligan a que avise a mis improbables visitantes y/o lectores de que mi blog usa cookies, pero a mí su aviso, incompetencia mía, seguro, no se me pone en la cabecera
25 de diciembre de 2013
Yo esto no me lo puedo creer
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