... plantea dudas serias a los espíritus torpes y de poco ánimo. Se abre durante un momento el dilema: ¿por dónde tirar? Pero no. Dura poco: se vuelve hacia atrá o se tira por el camino trillado. Porque estas palabras no iban para ti. Aunque se conozca bien que parte de la pusilanimidad reside en la habitual precomprensión de que
esto no va contigo. Lo tuyo es escribirlo. ¿Y lo mío?
No hay comentarios:
Publicar un comentario